las cosas de Lola y su mamá
Random header image... Refresh for more!

The Sound Playground

Esta es la pri­mera de unas entra­das que quiero dedi­car a la inter­sec­ción de dos cosas que nos gus­tan mucho en el país de las hadas: espa­cios de juego y música.

Comienzo con “The Sound Play­ground”, un rin­cón que per­te­nece al Con­cert Hall of the 21st Cen­tury de Ams­ter­dam. Aun­que se llame play­ground no es un par­que infan­til como los que cono­ce­mos, no hay colum­pios ni tobo­ga­nes, pero sí es un espa­cio donde jugar y expe­ri­men­tar, en este caso con la música. “The Sound Play­ground” invita a niños y adul­tos a crear música, a con­ver­tirse en com­po­si­to­res sin nece­si­dad de pen­ta­gra­mas ni saber tocar un ins­tru­mento. Para ello, cuenta con un con­junto de ins­ta­la­cio­nes musi­ca­les idea­das para niños de entre 7 y 12 años, que per­mi­ten hacer música de una forma dife­rente. El sonido nace al moverse, al pin­tar o al hacer construcciones.

La crea­ción musi­cal se enfoca de forma indi­vi­dual pero prin­ci­pal­mente colec­tiva, por­que todas las ins­ta­la­cio­nes están pen­sa­das para el uso de varios niños a la vez.

Los nom­bres de estos extra­ños ins­tru­men­tos, OMNI, SonOrb, Kos­mix y Xenax pare­cen saca­dos de una pelí­cula de cien­cia fic­ción, igual que sus soni­dos elec­tró­ni­cos y su aire futurista.

OMNI es la crea­ción de Patrice Mou­llet, com­po­si­tor e inven­tor de ins­tru­men­tos musi­ca­les. Se trata de un ins­tru­mento de per­cu­sión que parece una gran seta mul­ti­co­lo­lor. Está divi­dida en 108 panels de colo­res dife­ren­tes, cada una con su pro­pio sonido y se toca gol­peando con las manos. Admite varios músi­cos a la vez y se puede pro­gra­mar con dife­ren­tes mues­tras de sonido: voces, músi­cas del mundo, techno, orquesta.. las posi­bi­li­da­des son infi­ni­tas. Su aspecto me parece pre­cioso e invi­tante a tocar.

Si os habéís que­dado con las ganas de saber cómo suena, en este video podéis ver a un mon­tón de niños en acción, den­tro de un taller infan­til con este ins­tru­mento rea­li­zado en París.

Detrás de las otras tres ins­ta­la­cio­nes está el artista músico Edo Pau­lus.

Kos­mix es una alfom­bra musi­cal de cinco metros cua­dra­dos. De color negro con círcu­los blan­cos sen­si­bles a la luz, cada círculo esconde un sonido. Rayos de luz van desde el techo hasta cada punto de forma que cuando el rayo se inte­rrumpe, con la mano o el pie, se crea un sonido. Ha sido dise­ñada y creada en cola­bo­ra­ción con Marien Hoger­heijde y Danny de Graan.

En Xenax, un gran tapiz divi­dido en cua­tro, los niños dibu­jan con un lápiz sobre una pan­ta­lla, pero en lugar de apa­re­cer tra­zos, se crean soni­dos y luces. Ha sido dise­ñado y pro­du­cido en cola­bo­ra­ción con Marien Hoger­heijde e Yvonne Boelens.

Y por ultimo, SonOrb, un juego de 12 esfe­ras de colo­res y 16 pedes­ta­les que me ha encan­tado. En lo alto de cada pedes­tal hay un hueco para alber­gar una esfera. Cuando una esfera se coloca sobre un pedes­tal, se enciende y emite un sonido. Cada esfera tiene su pro­pio sonido. Colo­cando la esfera sobre pedes­ta­les dife­ren­tes se obtie­nen varia­cio­nes de este sonido. Pedes­ta­les altos dan como con­se­cuen­cia varia­cio­nes agu­das, y bajos gra­ves. La esfera una vez colo­cada en un pedes­tal tam­bién se puede rotar para pro­du­cir modu­la­cio­nes del sonido. Cuan­tas más esfe­ras se colo­can, más soni­dos se escu­chan. Diver­tido, ¿verdad?

La visita al “Sound Play­ground” se rea­liza en gru­pos con la guía de un adulto. Ofre­cen talle­res y hasta se puede cele­brar allí el cum­plea­ños con una fiesta para los ami­gos de lo más original.

 

0 comments

There are no comments yet...

Kick things off by filling out the form below.

Leave a Comment