las cosas de Lola y su mamá
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The Sound Playground

Esta es la pri­mera de unas entra­das que quiero dedi­car a la inter­sec­ción de dos cosas que nos gus­tan mucho en el país de las hadas: espa­cios de juego y música.

Comienzo con “The Sound Play­ground”, un rin­cón que per­te­nece al Con­cert Hall of the 21st Cen­tury de Ams­ter­dam. Aun­que se llame play­ground no es un par­que infan­til como los que cono­ce­mos, no hay colum­pios ni tobo­ga­nes, pero sí es un espa­cio donde jugar y expe­ri­men­tar, en este caso con la música. “The Sound Play­ground” invita a niños y adul­tos a crear música, a con­ver­tirse en com­po­si­to­res sin nece­si­dad de pen­ta­gra­mas ni saber tocar un ins­tru­mento. Para ello, cuenta con un con­junto de ins­ta­la­cio­nes musi­ca­les idea­das para niños de entre 7 y 12 años, que per­mi­ten hacer música de una forma dife­rente. El sonido nace al moverse, al pin­tar o al hacer construcciones.

La crea­ción musi­cal se enfoca de forma indi­vi­dual pero prin­ci­pal­mente colec­tiva, por­que todas las ins­ta­la­cio­nes están pen­sa­das para el uso de varios niños a la vez.

Los nom­bres de estos extra­ños ins­tru­men­tos, OMNI, SonOrb, Kos­mix y Xenax pare­cen saca­dos de una pelí­cula de cien­cia fic­ción, igual que sus soni­dos elec­tró­ni­cos y su aire futurista.

OMNI es la crea­ción de Patrice Mou­llet, com­po­si­tor e inven­tor de ins­tru­men­tos musi­ca­les. Se trata de un ins­tru­mento de per­cu­sión que parece una gran seta mul­ti­co­lo­lor. Está divi­dida en 108 panels de colo­res dife­ren­tes, cada una con su pro­pio sonido y se toca gol­peando con las manos. Admite varios músi­cos a la vez y se puede pro­gra­mar con dife­ren­tes mues­tras de sonido: voces, músi­cas del mundo, techno, orquesta.. las posi­bi­li­da­des son infi­ni­tas. Su aspecto me parece pre­cioso e invi­tante a tocar.

Si os habéís que­dado con las ganas de saber cómo suena, en este video podéis ver a un mon­tón de niños en acción, den­tro de un taller infan­til con este ins­tru­mento rea­li­zado en París.

Detrás de las otras tres ins­ta­la­cio­nes está el artista músico Edo Pau­lus.

Kos­mix es una alfom­bra musi­cal de cinco metros cua­dra­dos. De color negro con círcu­los blan­cos sen­si­bles a la luz, cada círculo esconde un sonido. Rayos de luz van desde el techo hasta cada punto de forma que cuando el rayo se inte­rrumpe, con la mano o el pie, se crea un sonido. Ha sido dise­ñada y creada en cola­bo­ra­ción con Marien Hoger­heijde y Danny de Graan.

En Xenax, un gran tapiz divi­dido en cua­tro, los niños dibu­jan con un lápiz sobre una pan­ta­lla, pero en lugar de apa­re­cer tra­zos, se crean soni­dos y luces. Ha sido dise­ñado y pro­du­cido en cola­bo­ra­ción con Marien Hoger­heijde e Yvonne Boelens.

Y por ultimo, SonOrb, un juego de 12 esfe­ras de colo­res y 16 pedes­ta­les que me ha encan­tado. En lo alto de cada pedes­tal hay un hueco para alber­gar una esfera. Cuando una esfera se coloca sobre un pedes­tal, se enciende y emite un sonido. Cada esfera tiene su pro­pio sonido. Colo­cando la esfera sobre pedes­ta­les dife­ren­tes se obtie­nen varia­cio­nes de este sonido. Pedes­ta­les altos dan como con­se­cuen­cia varia­cio­nes agu­das, y bajos gra­ves. La esfera una vez colo­cada en un pedes­tal tam­bién se puede rotar para pro­du­cir modu­la­cio­nes del sonido. Cuan­tas más esfe­ras se colo­can, más soni­dos se escu­chan. Diver­tido, ¿verdad?

La visita al “Sound Play­ground” se rea­liza en gru­pos con la guía de un adulto. Ofre­cen talle­res y hasta se puede cele­brar allí el cum­plea­ños con una fiesta para los ami­gos de lo más original.

 

October 28, 2012   No Comments

Adriana Partimpim Dois

El disco “Adriana Par­tim­pim”, el alter ego de la bra­si­leña Adriana Cal­can­hoto, ocupó una de mis pri­me­ras entra­das musi­ca­les en este blog. Escribí enton­ces que ojalá hubiera más Par­tim­pim, que sabía a poco, y eso debie­ron pen­sar muchos más niños y adul­tos, tanto que Adriana se lanzó y fue a por el segundo, “Adriana Par­tim­pim Dois” .

Un dos que según Adriana es “uno más uno, otra vez más, es el otro, el mundo, el encuen­tro, la con­fron­ta­ción, el espejo y el amor. Un CD que pre­tende ser una semi­lla de dos en el mejor sen­tido de la pala­bra. El pro­pio gesto que hacen los niños cuando quie­ren decir su edad con las manos, cuando es dos tam­bién es gesto de PAZ y AMOR, justo lo que Par­tim­pim piensa que este mundo nece­sita y que a ella le gus­ta­ría ayu­dar a con­se­guir”.

Y “Adriana Par­tim­pim Dois” no defrauda, es Par­tim­pim, o Cal­can­hoto ;-) , en estado puro. Con una cali­dad musi­cal mara­vi­llosa en cada deta­lle, “Adriana Par­tim­pim Dois” no sabe de eda­des, es un pla­cer para gran­des y peque­ños. Una forma de acer­car a los niños a con­sa­gra­das figu­ras de la música como Joao Gil­berto, Cae­tano Veloso, Roberto y Erasmo Car­los, Bob Dylan, Villa-Lobos o Arnaldo Antu­nes. Ver­sio­nes de can­cio­nes de estos gran­des se mez­clan con nue­vas com­po­si­cio­nes de Partimpim.

El disco suena a veces ale­gre y mar­choso, a ritmo de samba, frevo o soni­dos elec­tró­ni­cos, y otras dulce y mágico.

De las pri­me­ras me encanta la feli­ci­dad de “Baile Par­tim­cun­dum”, un frevo com­puesto por Par­tim­pim y De Pal­meira que pone los pies en movi­miento con su

No car­na­val
Todo mundo pode, todo mundo pode, todo mundo pode,
Pode tudo

y “Menino Menina”, cuya autora tam­bién es Adriana. Una can­ción escrita para hablar de amor a un bebé que toda­vía no ha nacido y cuyo sexo toda­vía se desconoce:

Menino, menina
nao deixe de amar,
o amor é o que há
começa quen­tinho
e pode que­mar
o amor ampli­fica
o amor simplifica

De las segun­das, me encanta la dul­zura de “As Bor­bo­le­tas” de Vini­cius de Moraes, yo que siento debi­li­dad por Vini­cius y tam­bién por las mari­po­sas, la bossa nova “Bim Bom”, una ver­sión de la cono­ci­dí­sima pieza de João Gil­berto que Par­tim­pim se ha atre­vido a ver­sio­nar, o la dul­zura de la “Gatinha Man­hosa”, de Roberto y Erasmo Carlos.

Los niños bra­si­le­ños han tenido la suerte de poder dis­fru­tar de la música y el color de Adriana Par­tim­pim en directo, con su espec­táculo con­cierto, que se puede ver ya en DVD y del que están extraí­dos los vídeos ante­rio­res. Par­tim­pim se llena de mari­po­sas que vue­lan alre­de­dor de su cabeza, se dis­fraza de china para can­tar el Lig-Lig-Lig-le del pri­mer disco y llena el esce­na­rio de jugue­tes y uten­si­lios con los que hace música.


Fotos de Mauro Ferreira

Y otra vez me sabe a poco y espero con ilu­sión un “Adriana Par­tim­pim Tres”.

March 30, 2012   2 Comments

La tia de Marruecos

Hoy mien­tras íbamos en el coche hemos pasado un rato bien diver­tido can­tando la can­ción de la tía de Marrue­cos. Una can­ción popu­lar que nos lleva de visita hasta Marrue­cos para con­tar todas las cosas que uno se encuen­tra en el camino. Cada una de ellas se tea­tra­liza con ges­tos y soni­dos, y en el estri­bi­llo de forma enca­de­nada y orde­na­da­mente se van repi­tiendo todas ellas. La difi­cul­tad se va incre­men­tando a medida que la lista empieza a cre­cer y nos obliga a pres­tar aten­ción y ejer­ci­tar la memoria.

Yo os traigo una ver­sión en bra­si­leño que me encanta, donde la cono­cen como “Ip Op”. El mons­truo del final me parece genial. Es una gra­ba­ción de Pala­vra Can­tada, de los que ya hablé hace tiempo, y que forma parte del CD-ROM Pan­da­lele, una reco­pi­la­ción de jue­gos de calle.

Fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip, op
fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip op
fui visi­tar minha tia, fui visi­tar minha tia
fui visi­tar minha tia em Marrocos

No caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei, no caminho eu encon­trei
no caminho eu encon­trei um camelo ondulado

Ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au, ip au au au ip au au au ip au/ip op, ondulado

No caminho eu bebi um gua­raná, glup, glup
… 
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado, glup, glup

no caminho eu encon­trei um dou­tor, ai que dor

ip au au au ip au? ip op, ondu­lado, glup glup, ai que dor, etc, etc, etc…

Noso­tros la tra­du­ci­mos como “fui a visi­tar a mi tía en Marrue­cos… en el camino me encontré…”

Es un juego que nos invita a inven­tar­nos ele­men­tos nue­vos. Hoy nos hemos reído con Lola, que no paraba de aña­dir y aña­dir más cosas que se encon­traba en su camino ima­gi­na­rio: unos labios pin­ta­dos, un coche rosa, una fla­menca con traje de fla­menco y zapa­tos de fla­menco, unos tambores…

¿Cono­cíais a la tía de Marrue­cos?, ¿os ha gustado?

November 28, 2011   3 Comments

Tumbacatatumba

Hace un año, cele­brá­ba­mos Hallo­ween can­tando con humor a vam­pi­ros y bru­jas. Hoy tenía­mos fiesta de dis­fra­ces con mur­cié­la­gos y tela­ra­ñas. Lola, ves­tida de cala­baza, se ha que­dado total­mente dor­mida de vuelta a casa. Vol­vía con­tenta, des­pués de un día de emo­cio­nes, ami­gos y hasta algún susto por una más­cara terro­rí­fica que no le ha gus­tado nada.

Y en el espí­ritu de esta noche de bru­jas, una can­cion­ci­lla que recogí del libro “Manos coope­ra­ti­vas”, el baile de los esque­le­tos y su tum­ba­ca­ta­tumba. ¿Os acor­dáis de esta can­ción?. Yo tenían un recuerdo muy vago pero unas ami­gas de la infan­cia me la can­ta­ron el otro día per­fec­ta­mente. Aun­que se trata de un juego de pal­mas para dos per­so­nas, con Lola suelo jugar dando pal­mas indi­vi­dual­mente en pier­nas y manos, y repi­tiendo jun­tas los movi­mien­tos de la canción.

Cuando el reloj marca la una,
los esque­le­tos salen de la tumba.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las dos,
los esque­le­tos se comen el arroz.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las tres,
los esque­le­tos se toman el café.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cua­tro,
los esque­le­tos se ponen los zapa­tos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cinco,
los esque­le­tos pegan muchos brin­cos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las seis,
los esque­le­tos se ponen los jer­seys
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las siete,
los esque­le­tos se lavan los dien­tes
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las ocho,
los esque­le­tos se comen un biz­co­cho
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las nueve,
los esque­le­tos ya no se mue­ven
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las diez,
los esque­le­tos ya no se ven
Tumba tumba, tumbacatatumba.

Como en cual­quier juego de tra­di­ción oral, hay muchas ver­sio­nes. El tumba cata­tumba se con­vierte en pumba cata­tumba o en chumba laca­chumba. Y los esque­le­tos hacen cosas dife­ren­tes como jugar al aje­drez o ponerse de pie. La melo­día tam­bién varía, pero tam­bién se puede sim­ple­mente reci­tar ador­nando el tum­ba­ca­ta­tumba con una voz grave y tenebrosa.

Estos esque­le­tos son mucho más cono­ci­dos de lo que yo creía. Se bai­lan en muchos paí­ses y hasta saben idio­mas. ¿Qué os parece Xuxa dán­do­nos miedo en bra­si­leño?. Es una ver­sión muy divertida.

¡Feliz Hallo­ween!

 

November 1, 2011   5 Comments

BaNdula

Se lla­man BaN­dula y su música es una fiesta para agi­tar todo el cuerpo de los pies a la cabeza.

“Las vie­jas his­to­rias y leyen­das afro­ca­ri­be­ñas hablan de unos peque­ños seres mitad magia y mitad sueño lla­ma­dos güi­jes. De todos los güi­jes que exis­ten el más bullan­guero y ale­gre es Ban­dula, el güije del ritmo, el relajo y la pachanga.

“Dicen los vie­jos que cuando algún niño está triste, BaN­dula se acerca para soplarle en la oreja, mor­derle la nariz o pelliz­carle su tum­bao más bullan­guero para curarlo de la tristeza”.

Una banda inter­na­cio­nal, con mucho sabor a México, que reúne a mexi­ca­nos, colom­bia­nos, argen­ti­nos y cuba­nos, músi­cos y bai­la­ri­nas, bajo la direc­ción de su fun­da­dor Car­los Riva­rola “Pelu”. Y como parte impres­cin­di­ble del grupo, las letras de Emi­lio Lome, un niñó­logo como le bau­ti­za­ron en su día al que le gusta escri­bir, con­tar his­to­rias e inves­ti­gar en el mundo del arte, la cul­tura y la infancia.


Desde sus inicios, BaN­dula quiso reunir ele­men­tos cul­tu­ra­les coin­ci­den­tes de la música popu­lar lati­noa­me­ri­cana, cari­beña y mexi­cana, así se aden­tra­ron en el mundo del fol­klore y la fusión de esti­los. En sus can­cio­nes lo mismo sue­nan jaro­chos, reg­gaes jamai­ca­nos, cumbias, corridos, sones cuba­nos o un hip-hop.

Huyendo de esa música de niños que suena siem­pre igual, ofre­cen música de cali­dad que no sabe de eda­des. Sus letras tie­nen algo de poe­sía, de risa, de juego pero tam­bién invi­tan a pen­sar. Entre can­cio­nes, estos músi­cos res­ca­tan leyen­das y per­so­na­jes de la his­to­ria de México, nos recuer­dan los dere­chos de todos los niños, nos hablan de diver­si­dad y de la impor­tan­cia de cui­dar la madre tierra.

Tie­nen ya cinco dis­cos publi­ca­dos: Qué ché­vere güa­te­queEl car­na­val de la lec­turaArcoi­ris, Luna Paquimé, dedi­cado al estado mexi­cano de Chihuahua y el más reciente “Cora­zón de Barro y Pie­dra” dedi­cado al estado de Morelos.

Y para com­pro­bar la ener­gía que derro­chan estos BaN­dula, os invito a bai­lar con su “Güije del Relajo”:

Cui­dado que ahí viene el guije, je,je, je,je
sonando su sonaja, ja, ja, ja ja
echando un gran relajo, jo, jo, jo, jo…

y con otros aires, “Flor de Río”, una can­ción dedi­cada a las niñas de Ciu­dad Juá­rez, desde una pers­pec­tiva dife­rente. La voz de una niña que nos pide a todos, desde su inocen­cia, un mundo mejor:

Me llamo Flor de Río y quiero cre­cer
en un mundo donde sea un orgu­llo ser mujer,
me llamo Flor…

yo tengo 10 años y nací en Ciu­dad Juá­rez,
donde vive mucha gente que nació en otros luga­res.
Me encanta vivir en esta mi ciu­dad
por­que tiene gran his­to­ria y una fuerte iden­ti­dad.
cuando sea más grande quiero ser doc­tora,
abo­gada, arqui­tecta, astro­nauta o pin­tora,
quizá fut­bo­lista, tal vez escri­tora
y todo lo que ima­gina una niña soña­dora.
Sueño con un mundo donde no haya fron­te­ras,
ni paí­ses dife­ren­tes ni dis­tin­tas ban­de­ras,
que no exista la migra ni tam­poco los moja­dos,
donde nadie nece­site ser indocumentado…

Ima­gino un pla­neta donde los seres huma­nos
de los ríos del desierto vol­ve­mos a ser her­ma­nos,
sueño con un mundo sin ham­bre ni gue­rras
por­que todos nos sen­ti­mos hijos de la Madre Tierra.

Una música llena de per­cu­sión, con mucho ritmo, mucha bulla, mucha ale­gría y mucho corazón.

October 9, 2011   3 Comments

Vuelve la brujita Mora

Para los que vivís en Madrid, la bru­jita Mora vuelve por fin con sus can­cio­nes lle­nas de magia para con­se­guir un mundo mejor. Ella es Vanessa Bor­ha­gian y su disco Tela­raña, música para todas las eda­des para soñar, reir y mirar el mundo con una son­risa. Noso­tros la des­cu­bri­mos hace un año y nos enamo­ra­mos al ins­tante. La cita es el domingo 25 de Sep­tiem­bre, en la Esca­lera de Jacob, a la 13:30, ¡no os lo per­dáis!, sus direc­tos son de lo más divertido.

Y para todos los que no tenéis opor­tu­ni­dad de acer­ca­ros, os dejo unos con­se­jos y jue­gos que esta bruja tan espe­cial pro­pone para dis­fru­tar de la música con los peques. Un mon­tón de posi­bi­li­da­des para desa­rro­llar las per­cep­cio­nes musi­ca­les mien­tras jugamos:

 -      Cami­nar con los tiem­pos de las can­cio­nes, cada tiempo un paso o cada tiempo 2 pasos si es lenta, dar pal­mas, hacer soni­di­tos con la boca a ritmo de la can­ción (caba­llito, besos, “pedos de boca”, etc…), chas­qui­dos de dedos, al ritmo dar con las manos en las pier­nas, en las pier­nas de alguien, en la cabeza con una mano y con la otra en la tripa o cabeza de alguien. 

-      Crear un movi­miento para un tipo de tam­bor, otro para otro tipo de ins­tru­mento (iden­ti­fi­car soni­dos, tim­bres, ins­tru­men­tos), y cuando suene la can­ción hacer el “baile” de los timbres.

-      Tara­rear la can­ción con “lala…”, con “tata…”, con “meme”, con “pipi”, etc.

-      Cam­biar todas las voca­les de la can­ción por A o por i, etc….

-      Poner letra en una melo­día fácil del reper­to­rio clá­sico (9 de Beet­ho­ven, un vals de Strauss –Danu­bio Azul por ejemplo-, la cabal­gata de las Val­qui­rias de Wag­ner, Bolero de Ravel, ada­gio de Albi­noni, de Mozart ‘Eine Kleine Nacht­mu­sik’, canon de Pachel­bel, etc.

-      Poner una letra nueva en una can­ción ya conocida.

-      Can­tar un cuento: can­tar impro­vi­sando, inven­tando sobre la mar­cha una melodía.

-      Poner músi­cas varia­das, hin­dúes, árabes, japo­ne­sas e inven­tar o leer un cuento mien­tras suena la música.

-      Poner un dibujo o pelí­cula sin el sonido e inven­tar los diá­lo­gos, la música, hacer todos los sonidos.

-      Inven­tar un idioma y char­lar así.

-      Can­tar una can­ción toda con “miau, miau” o “que que” o “qui­qui­ri­quí”, o “guau o mu”… can­tar con el sonido de un animal.

-      Can­tar una can­ción toda “muuuy feliz”, con una son­risa exa­ge­rada y muy ale­gre. Can­tar des­pués enfa­dado, con cara de malo, des­pués llo­rando y muy triste, des­pués bos­te­zando, des­pués con hipo, des­pués con voz de hor­mi­guita, muy agudo, des­pués suave como si estu­viera un bebe dur­miendo y no se le puede des­per­tar, des­pués fuerte por­que que­re­mos que en Por­tu­gal nos escu­chen. Inven­tar varia­cio­nes. ¡A los niños les encanta este juego!

Son parte de un artículo escrito por la pro­pia Vanessa que podéis encon­trar aquí.

September 15, 2011   6 Comments

Andrea Echeverri

Fiel a lo pro­me­tido, empiezo la semana con un poco de música. Pero esta vez, no se trata de música diri­gida a los niños, sino a los mayo­res y muy espe­cial­mente a las mamás.

Hoy quiero hablar de la colom­biana Andrea Eche­ve­rri, y los dos dis­cos que lle­van su nom­bre “Andrea Eche­ve­rri” y “Andrea Eche­ve­rri 2″. Debo admi­tir que Andrea era para mi una des­co­no­cida hasta que hace unos días leí sobre ella en Cul­ture Mami (¡gra­cias Mar­cela por des­cu­brír­mela!), pero lo cierto es que es una figura cono­ci­dí­sima de la música en su país y fuera de sus fron­te­ras, y de hecho ha visi­tado España nume­ro­sas veces con gran éxito. Com­po­si­tora, voca­lista, gui­ta­rrista, esta mujer tiene las ideas muy cla­ras y engan­cha por su sen­ci­llez, su cer­ca­nía y las cau­sas que aban­dera desde su música.

Junto a Hec­tor Bui­trago lleva más de veinte años al frente de la banda Ater­cio­pe­la­dos.  Diez dis­cos reco­gen ya su par­ti­cu­lar fusión de rock con las raí­ces musi­ca­les colom­bia­nas y lati­noa­me­ri­ca­nas con letras teñi­das siem­pre de com­pro­miso social, ambien­tal y anti­bé­lico, y defensa de la tie­rra y la tradición.

En el 2005, tras la mater­ni­dad de su hija Mila­gros, Andrea publicó su pri­mer tra­bajo como solista “Andrea Eche­ve­rri”. Un uni­verso de can­cio­nes en torno a la mater­ni­dad, dedi­ca­das a su hija y a su pareja, en lo que ella llamó un disco sexy mater­nal. Una belleza de letras que pro­cla­man la fuerza crea­dora de la mujer y nos hablan de pacien­cia, gene­ro­si­dad (“se des­plazó mi cen­tro de gra­ve­dad, ya no soy la prio­ri­dad.… yo ya no, yo no, yo no”) y sobre todo mucho amor.

Sólo aso­marse a sus letras ya es un ver­da­dero pla­cer. Pre­ciosa la espera de “Amniótico”:

En mi barriga
Nadando
Y yo en un barco
Mareada
Espe­rando
A que superes todo lo adverso
Que armo­ni­ces el uni­verso
Amor antes de la pri­mera vista
Amor a la pri­mera patada
Amor amniótico

la devo­ción de “Baby Blues”

Baby Blues
Ter­nura dul­zura
Baby­blues
Tu calma me cura
Baby­blues
Belleza tan pura
Baby­blues
Pro­mesa futura
Baby­blues
Tu llanto me tortura

y su sin­gle prin­ci­pal, “A M O”, un amor en mayús­cu­las  con un sonido pega­dizo y bailable:

Desde que naciste soy mejor amante
como si hubie­ras des­ta­pado mis con­duc­tos
me han cre­cido los senos, el vien­tre y las cade­ras
mi cuerpo expan­dido encon­tró su motivo

tú cir­cu­laste por mí, hiciste un camino divino
abriste un túnel, des­ta­paste mi des­tino
tú me has dado el soplo de la crea­ción
eres ener­gía, luz del sol
tú me has dele­treado la pala­bra amor
a-m-o-r-c-i-t-o
a-m-o-r-c-i-t-o

Hace un año, Andrea lanzó “Andrea Eche­ve­rri 2″, la con­ti­nua­ción de su pri­mer disco en solitario.

Esta vez Andrea ha que­rido rea­li­zar un tra­bajo desde el calor de su hogar, con­tando con la par­ti­ci­pa­ción de toda su fami­lia: su marido en las per­cu­sio­nes, su madre en los coros y su hija can­tando y en el arte grá­fico que acom­paña el disco. Un pro­yecto como dice “auto­com­puesto, auto­gra­bado y auto­pro­du­cido en su casa desde el cora­zón de una mujer-música-mamá” y donde “sus can­cio­nes son con­ju­ros, man­tras neo­hip­pies, afir­ma­cio­nes de iden­ti­dad, de pacien­cia, de amor, de colec­ti­vi­dad y de devo­ción por el pla­neta. Tam­bién hay can­cio­nes para curar las enfer­me­da­des y para ponerse con­tento todos los días.”

Y si que­réis com­pro­bar por voso­tros mis­mos la feli­ci­dad y bue­nas vibra­cio­nes que nos regala su música, aquí tenéis una mues­tra (¡y en su web tres can­cio­nes gra­tis). ¡Espero que lo disfrutéis!

August 31, 2011   4 Comments

Un poco de música a la luz de la luna y las estrellas

Unas sema­nas antes de que Leo naciera, des­cu­brí en unos gran­des alma­ce­nes el libro-disco “La media luna y las estre­llas”. Allí no pude escu­char sus can­cio­nes pero la sen­si­bi­li­dad de sus letras, que sin­to­ni­za­ban per­fec­ta­mente con el momento que está­ba­mos viviendo y todas las sen­sa­cio­nes que la mater­ni­dad des­pierta me cau­ti­va­ron y me deci­die­ron comprarlo.

La media luna y las estre­llas” es un pro­yecto musi­cal de la can­tau­tora espa­ñola Susu. Sus dos hijos fue­ron la fuente de ins­pi­ra­ción de estas diez can­cio­nes que rezu­man ter­nura y amor. Acom­pa­ñando al disco, un libro para dis­fru­tar mien­tras suena la música con todas las letras y las fan­ta­sio­sas y boni­tas ilus­tra­cio­nes de Eva Váz­quez. Y ade­más, la cola­bo­ra­ción espe­cial de varias voces cono­ci­das: Rosa­rio, Bebe, la Dolo y Nubla.

Este disco tran­quilo y enso­ña­dor nos pasea por el uni­verso de niños y padres, y es sen­ci­llo verse refle­jado en cada una de las can­cio­nes: en la espera, “sólo soy una mujer mon­taña que se siente llena de pacien­cia”, viendo cre­cer a tu pequeño, “Vas cre­ciendo des­pa­cito, bus­cando tu lugar, cerca de mi calor­cito”, deseando pro­te­gerlo y com­pren­derlo, “cómo evi­tar que el dolor no te cause herida. Cómo des­ci­frar y enten­der lo que tu alma nece­sita”, acom­pa­ñán­dole en la noche cuando tiene miedo, “tengo miedo a dor­mir, tengo miedo a dejarme”… y sufriendo la falta de sueño “pero hoy su mamá ago­tada en la cuna ha inten­tado ponerle a soñar”. Susu habla a los niños desde la com­pren­sión y el res­peto, recla­mando su tiempo y su ritmo, “no me com­pres con rega­los, ni con chu­ches, qué­date junto a mi”, “yo se que debo ir des­pa­cio, sin prisa, des­pa­cio, y sé que debes ir des­pa­cio, sin prisa, des­pa­cio”, y recor­dán­do­nos lo que saben “aun­que sea muy pequeño, sé muy bien lo que está bien y lo que no”, y que nos piden y les debe­mos un mundo mejor, “¡dame un mundo mejor!”.

La música es suave y dulce, con la voz un poco naif de Susu, en casa no nos can­sa­mos de escu­charla. Y aun­que a ratos me parezca un disco más diri­gido a los padres, Lola me hace cam­biar de opi­nión cada vez que se pone a can­tar  “Lilo se va a dor­mir, lilo se va a dor­mir”, o cómo noso­tros ya can­ta­mos “Leo se va a dor­mir…”. Sin lugar a dudas, esta es su can­ción favo­rita del disco. Espero que a voso­tros tam­bién os guste:

June 1, 2011   2 Comments

Música con Teresita Fernández

Llevo una racha que ya se me antoja dema­siado larga ale­jada del blog y es que estas últi­mas sema­nas de emba­razo se me están haciendo un poco cuesta arriba. Aun­que tengo varias ideas en la cabeza, no encuen­tro la ener­gía para sen­tarme a escri­bir delante del orde­na­dor. Así que hoy, para ani­mar el cuerpo y el espí­ritu, me voy hasta Cuba para bus­car un poco de música infan­til de la mano de Tere­sita Fer­nán­dez, una intér­prete muy que­rida y cono­cida en su tie­rra. Y es que Tere­sita es en Cuba algo así como María Elena Walsh en Argen­tina o Gabi­londo Soler en México, todo un refe­rente en el mundo de la can­ción infantil.

Inte­grante de la vieja Trova Cubana, can­tau­tora, tro­va­dora o como ella se define, juglar, Tere­sita ha can­tado a adul­tos y niños, aun­que su faceta más cono­cida sea pre­ci­sa­mente la diri­gida a los más peque­ños. Esta maes­tra, nacida en Santa Clara en 1930, apren­dió a tocar la gui­ta­rra con el tro­va­dor Benito Var­gas y más tarde con la ayuda de las Her­ma­nas Martí se intro­dujo en el ambiente musi­cal de La Habana. Men­tor suyo fue tam­bién el famoso Bola de Nieve, quien dijo de ella “Usted no nece­sita más adorno que la can­ción”. Su ima­gen está ligada a las noches en el club El Cóc­tel y a la Peña de los Jugla­res del Par­que Lenin, de la que fue fun­da­dora y por donde des­fi­la­ron cono­ci­dos músi­cos y artistas.

Fue des­cu­bri­dora de un joven Sil­vio Rodri­guez, a quien ani­maba a subir al esce­na­rio por­que “can­taba can­cio­nes raras como ella”. En 1999, un Sil­vio ya con­sa­grado,  junto a otros inte­gran­tes de la Nueva Trova Cubana, la rin­die­ron home­naje en el disco “Vamos todos a can­tar” (1999).

En 2009 fue pro­cla­mada Pre­mio Nacio­nal de Música 2009, el más alto reco­no­ci­miento que anual­mente con­ce­den el Minis­te­rio de Cul­tura y el Ins­ti­tuto de la Música en Cuba.

Sus can­cio­nes infan­ti­les mez­clan poe­sía y música y hablan de la natu­ra­leza y las cosas coti­dia­nas. Entre las más popu­la­res están “Vina­grito”, la his­to­ria de un gatito con cas­ca­bel, “El zun­zun­cito” que canta al coli­brí más pequeño del mundo autóc­tono de Cuba, “El gri­llito aca­ta­rrado”, “Tin­tin la llu­via” o “Lo feo”. Son muy cono­ci­dos tam­bién sus tra­ba­jos de musi­ca­li­za­ción de las Ron­das de Gabriela Mis­tral (“Dame la mano y dan­za­re­mos” entre otras) y de El Ismae­li­llo de Jose Martí.

De ella, me encanta “Lo Feo”, aquí en ver­sión de Gema y Pavel:

A las cosas que son feas
pon­les un poco de amor
y verás que la tris­teza
va cam­biando de color.”

Y para estos días pri­ma­ve­ra­les en que nos visita la llu­via “Tin­tin la lluvia”:

March 29, 2011   No Comments

Luna lunera

Divi­sar la luna al caer la tarde, cam­biante cada día o mirarla bri­llar con fuerza en una noche clara tiene algo mágico que nos encan­dila a todos. Desde muy peque­ñi­tos, a los niños les encanta seña­lar su ima­gen en el cielo, y no hay casi nana por la que no se asome su figura blanca. Así que hoy, traigo nues­tra reco­pi­la­ción favo­rita de can­cio­nes y cuen­tos con la luna como protagonista.

Empe­zando por los libros, dos muy cono­ci­dos y que hemos leído una y otra vez. El pri­mero, “Papá, por favor, con­sí­gueme la luna”, fue uno de los últi­mos cuen­tos que hemos sacado de la biblio­teca. Un libro de Eric Carle, publi­cado por Kóki­nos, con esas ilus­tra­cio­nes tan carac­te­rís­ti­cas de este autor a base de recor­tes de papel pin­ta­dos, lle­nos de color. Una his­to­ria sen­ci­lla que nos habla de una niña que quiere alcan­zar la luna y un papá que hace reali­dad su sueño. A Lola le encan­ta­ban sus des­ple­ga­bles, inge­nio­sos y ori­gi­na­les, que se abren en dis­tin­tas direc­cio­nes para mos­trar­nos a ese papá que busca una esca­lera larga larga para subir a la cima de la mon­taña más alta y lle­gar a la luna, y por supuesto la luna llena gigante que se abre como una flor. Y casi sin dar­nos cuenta, el cuento nos habla de las fases de la luna, mos­trán­do­nos una luna grande que se va haciendo pequeña hasta des­a­pa­re­cer y vol­ver a apa­re­cer de nuevo grande y redonda en el cielo.

Y si Eric Carle nos con­si­gue la luna para jugar, Michael Grej­niec nos cuenta la his­to­ria de un mon­tón de ani­ma­les intri­ga­dos por saber “A qué sabe la luna”. Por sus pági­nas van des­fi­lando uno a uno varios ani­ma­les, que deci­den ayu­darse unos a otros para con­se­guir darle un bocado a la luna redonda y ave­ri­guar a qué sabe. Estoy segura que la de Lola sabe a turrón, miel  y chocolate.

Y aun­que ya no tiene tanto éxito como antes, “Bue­nas noches luna” nos sigue acom­pa­ña­nado algún día a la hora de dormir.

Para ambien­tar estas lec­tu­ras hay muchas can­cio­nes con la luna como pro­ta­go­nista. Las hemos ido apren­diendo de entre nues­tros dis­cos favo­ri­tos. Nos encanta la luna lanar de Mariana Bag­gio, “con la lana tejí la luna, y fue una luna lanar. La lana tenía un nudo y fue en la luna un lunar”, el río enamo­rado de la luna llena de Mag­da­lena Flei­tas, “y se enamoró de la luna llena, que baña de plata en la noche mansa su piel morena”, y la luna de aires chi­nes­cos que se baña en un char­quito de jabón de María Elena Walsh. Aquí tenéis esta última luna con cami­són, en ver­sión de Rosa León:

y si os gusta tanto como a mi esta can­ción, esta otra ver­sión, por Luna Monti y Juan Quin­tero es de lo más interesante.

Y entre los clá­si­cos popu­la­res, “La luna es muy pequeña y el sol es muy mayor”, aquí en ver­sión — un poco dife­rente a la que noso­tros cono­ce­mos– de “Can­cio­nes para la Infan­cia”. Por cierto, que nave­gando por su blog, me he dado cuenta que se me había olvi­dado men­cio­nar el cuento Luna de la mara­vi­llosa colec­ción “De la Cuna a la Luna” de Kalan­draka, que can­tá­ba­mos no hace tanto… una apuesta segura para los más chiquitines.

Tam­bién está este “Sol sole­cito, luna lunera”, sen­ci­lla y pegadiza.

Y voso­tros, ¿tenéis alguna luna lunera que compartir?

February 21, 2011   4 Comments