las cosas de Lola y su mamá
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Un año después… pintando

¡Hola! ¿Hay alguien ahí? Este país de las hadas lleva más de un año abandonado, así que lo dudo mucho. Pasó casi un año antes de que asumiera que el blog y yo lo habíamos dejado y, aunque suene falso, en todo este tiempo siempre he tenido la intención de volver al día siguiente. Pero el cansancio, el sueño, las prisas, los agobios, el querer abarcar demasiado, el no poder hacerlo todo y la pereza han ido ganando poco a poco a las ganas de escribir. Hasta hoy.

Hoy vuelvo porque me gusta escribir y compartir con vosotros. Porque aunque no se por cuánto tiempo ni cómo, es ya un desafío personal conseguir retomar este blog para saber si de verdad merece la pena seguir. Porque se que hay muchos momentos de la vida de Lola y Leo que no los recordaría igual si no fuera por este diario digital y ya se me ha ido un año sin contarlos. Vuelvo también por todas las cosas que he descubierto y aprendido para contarlas aquí, porque echo de menos los mensajes cariñosos y cercanos que me han traído estas hadas, ¡lo que he disfrutado cada vez que alguien me contaba cómo adaptaban una de nuestras propuestas o lo que les gustaba esta canción o aquel libro! Sí, definitivamente vuelvo por todos los que en algún momento leyeron este blog.

Dicho todo esto, qué mejor que ir directamente a lo que más nos gusta: pintar, pringarnos, experimentar…

Me parecía una forma simbólica volver con una actividad muy similar a la última que quedó colgada en el blog, la pintura de nieve. Como si hubiéramos recorrido un círculo entero y volviéramos a empezar.

Si hace un año para simular la nieve usábamos una mezcla de agua, harina y sal, este año mezclamos a partes iguales (o eso intentamos) espuma de afeitar y pegamento.

Para resaltar el blanco empezamos usando una cartulina plateada, que casi casi parecía un espejo. Lola se divirtió aquí dibujando sobre la pintura blanca con un palillo de algodón.

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Luego repetieron con una cartulina negra. Y esta vez, como siempre, no nos resistimos a incorporar color al final añadiendo acuarelas líquidas.

Leo y Lola usaron pinceles, pero también hundieron la mano en la mezcla de espuma y pegamento, una pura delicia sensorial. Un gran cuenco con agua para lavarse las manos añadió mucha diversión a la experiencia.

Concentrados pintando

Pintamos... hasta con patines

Empezando a pintar: amasando

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Los dos disfrutaron como locos… Lola sobre todo bailaba y cantaba como una locuela mientras amasaba la pintura sobre el papel, y mezclaba los colores para conseguir espuma de colores.

En sólo una noche la pintura secó. Puedo prometer que se oyó un oooohhh general al descubrir el resultado y tocar cómo quedaba, no sólo de los niños sino también mío. La espuma queda hinchada y es suave suave al tacto, es maravilloso pasar el dedo por encima. De por sí, Lola se dedicó a deshinchar todos los relieves.

Este es el resultado final:

Pintura de nieve de Lola

Detalle pintura de nieve Lola

Pintura de nieve de Leo

Una experiencia muy divertida y totalmente recomendable con la que recibiros de nuevo en nuestro rincón. ¿Volveréis? Os prometo una de libros muy pronto.

March 26, 2014   9 Comments

¡Feliz año 2013!

Ya a 13 de Enero y yo sin pasarme por aquí para felicitar el año y anunciar el ganador del sorteo del CD de Besos. Pero estas Navidades hemos tenido una agenda apretadísima y esta primera semana de vuelta a la rutina se nos ha hecho muy muy cuesta arriba, ¡no nos gusta nada madrugar!

Sin más espera, la ganadora del sorteo es… Susana. ¡Enhorabuena!, me pondré en contacto contigo para hacerte llegar tu regalo. Muchas gracias a Teloncillo Teatro y a todos los que habéis participado. Lola después de sacar el papelito ganador se quedó con ganas de sacar más y tener un regalo para todos… ¡y yo también!

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Y aunque ya parece totalmente fuera de lugar hablar de Navidad, no quiero dejar de recordar algunos momentos especiales de estos días. Como la alegría de Lola y Leo en Nochebuena tocando y cantando villancicos con la familia y asaltando toda la caja de música. Nos queríamos comer todos a Leo tocando muy aplicado el triángulo, como si estuviera en una orquesta.

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La cantidad de veces que Lola y Leo han pintado, a todas horas, con témperas, acuarelas, rotuladores, ceras… incansables. También los ratos entre amigos, charlando, compartiendo. Los nervios y la emoción de los Reyes, y todas las reflexiones de Lola: «mamá, ¿los Reyes Magos y Papá Noel no se mueren nunca, verdad?, yo no voy a poder ser Rey Mago ni Papá Noel y me gustaría ser Rey Mago», o «los Reyes no vienen hasta que todos estemos dormidos, van a casa de otros niños. Claro, tienen que ir a muchos sitios, muy lejos como a Asturias. En otros paises como Argentina yo creo que hay otros reyes porque está lejísimos…», no se cuanto nos durará la magia con tanta cabecita en marcha. Y por últimos dos citas teatrales que fueron especiales, la magia de la danza de Constelaciones y la inyección de energía vital y amor de los Titiriteros de Binéfar.

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Empiezo el 2013 con ganas de estar más presente, más consciente, de ser mejor mamá y con intención de crecer, de afrontar nuevos retos y atrapar algún sueño, ahí es nada. Espero poder compartirlo desde aquí.

January 13, 2013   5 Comments

Leo y Lola

Es emocionante ver la relación que se está creando entre estos dos pequeñajos. Cada día me regalan momentos entrañables, tiernos y divertidos. Como cuando una mañana cualquiera juegan a darse besos interminablemente, cuando corren juntos gritando por el pasillo, cuando Lola imita todos los gritos y cosas que hace Leo partida de la risa y juegan cómplices y locuelos por toda la casa. Ahora que Leo ya sabe decir no con la boca y sí todavía con la cabeza, a Lola le chifla preguntarle cosas, muchas veces toda pillina para conseguir alguien más en su bando: Leo, ¿a que nos vamos a tomar una galleta?, Leo, ¿a que no te quieres bañar?, Leo, ¿a que todavía no nos queremos ir?, así todo el día.

Lola espera impaciente que Leo se despierte de la siesta para tener un compañero de juegos. Le ríe las gracias y le anima a hacer trastadas. Pintan juntos, corretean juntos, se ríen, se entienden, hasta algún día han querido cenar y desayunar sentados en la misma trona.

Claro, no todo es color de rosa. Todos los días también se pelean. Lola le quita a Leo todo lo que tiene una y otra vez, Lola se enfada porque Leo ha pintado en su papel o ha destruido la tienda que cuidadosamente había montado, Leo tira del pelo a Lola porque quiere pasar por el pasillo y no comprende que su hermana le pide un ticket, los dos quieren leer el mismo libro o quieren distintos pero que mamá se los lea primero… pequeñas tonterías acompañadas de muchos lloros.

Pero si no fuera así, si no fuera porque hay ratos mejores y otros peores, supongo que no apreciaríamos tanto todos esos buenos momentos felices y armoniosos creciendo juntos.

November 19, 2012   5 Comments

Septiembre

Prometo que quería publicar por lo menos tres posts por semana este verano, que tenía un montón de ideas apuntadas en mi libreta y hasta tenía planificadas varias semanas, yo que siempre voy improvisando. Pero la realidad es que Leo y Lola no me han dejado apenas tiempo libre y me han faltado fuerzas y ganas. La solución de robar horas de sueño sólo consigue una mamá cansada y que pierde los nervios con facilidad. Así que no me quedó otra que asumir que era incapaz de seguir ese ritmo soñado y que el blog seguiría nuestro ritmo relajado de vacaciones. El resultado es que en Julio apenas publiqué tres entradas y llevo sin aparecer por aquí más de un mes. Cuando veo que todavía hay quien me lee, no me lo creo.

Siento no avisar de estas ausencias, soy un desastre de etiqueta bloguera. Pero aunque sea irregular escribiendo y tarde días en contestar correos y comentarios, sí quiero aprovechar para daros las gracias a todos los que pasáis por aquí. Cada visita, cada línea, cada correo me hace muy feliz y los agradezco de corazón. Prometo intentar cuidaros un poco más.

Así que ya estamos de vuelta. ¿Dónde se ha ido el verano?, ¿cómo se han podido pasar ya los días de calor y vacaciones?. Septiembre se nos echa encima con su carga de vuelta a la rutina, de madrugones y para nosotros de cambios. Muchos cambios que a mi se me hacen un poco bola. Lola comienza el colegio, tiene ganas y miedos. Creo que no le costará mucho hacerse al cambio, está tan grande, confío que va descubrir un mundo nuevo que la va a hacer feliz. Leo ya ha empezado su adaptación para ir con la madre de dia donde fue su hermanita, sospecho que si lo entendiera no tendría ganas y sí miedos. Y yo vuelvo a trabajar, sin ganas y con algún miedo.

Yo querría que mi excedencia fuera como un chicle que se diera de sí mucho mucho más, pero la realidad es esta. No puedo evitar sentirme culpable, es lo que tiene pensar que mi peque donde debería estar es con su mami. Se que estará bien, que otras manos amorosas lo van a mimar y al final casi estoy más agobiada pensando en mi que en él. Triste cuando pienso cómo me voy a perder su sonrisa tantas horas, que no voy a estar ahí para mirarle extasiada mientras explora y juega con el mundo o para consolarle cuando le pase algo. Me habían dicho que con el segundo sería más fácil, pero a mi me duele igual… la diferencia es que esta vez estoy un poquito más entera y consigo no ir llorando por los rincones.

Se que acabo de prometer cuidaros un poco más, pero con tanto cambio, ni yo misma se cuál es el futuro de este país de las hadas, el tiempo lo dirá. Yo espero seguir encontrando un ratito para escribir y encontrarme aquí con todos vosotros, pero a ratos pienso que va a ser imposible.

Y como este post ha sido un poco desahogo y me ha dejado un sabor tristón, quiero cerrar con algo hermoso: la canción «Ayúdame a mirar», del Duo Karma, inspirada en un cuento de Eduardo Galeano que justo he descubierto este verano.

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño se quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre: -¡Ayúdame a mirar!

Eduardo Galeano
de «El libro de los abrazos»

Maravilloso cuento, maravillosa canción.

La canción se la debo al genial Pescetti. ¿No os recuerdan los juegos de vasos a los de Lenga la Lenga?

Ahora sí, mucho más positiva, os deseo un Septiembre pausado, sin demasiados agobios. Al mal tiempo, buena cara, que no os falte la sonrisa.

September 9, 2012   7 Comments

Adios Junio

Hace unos minutos que terminó el mes de Junio. Un mes que hemos disfrutado al máximo, por eso casi no he aparecido por aquí. Antes de que llegara el calor y que las playas se llenaran hasta los topes, nos escapamos diez días a Denia. Un respiro que nos sentó de maravilla. Hicimos castillos en la playa, nos bañamos mil veces en mar y piscina, recogimos conchitas, volamos cometas, ¡ay, qué bien se está de vacaciones!

Leo descubrió por primera vez el mar y la piscina. El año pasado era muy chiquitín y sólo los vió de lejos. Nos ha demostrado que es un pececillo que no tiene nada de miedo al agua. Se bañó feliz en mis brazos a todas horas y hasta se metió gateando en el mar para ir en mi busca hasta que hizo aguas y tuvo que salir su padre corriendo tras él. Pero lo que más feliz le hizo fueron las escaleras del apartamento, las tuvimos que clausurar con una maleta para no tener que estar todo el día detrás de él… hasta que también aprendió a tirar la maleta.

Lola, que siempre ha tenido miedo al agua, este año estaba mucho más suelta. Se lanzó a la piscina el día de llegada como una loca, entraba, salía y entre carrera y carrera daba saltos y gritos de alegría. Y en el mar olvidó sus miedos y se bañó y jugó encantada. Ya habla de volver, ¡no me extraña!

Volvimos a Madrid y el fin de semana siguiente ya estábamos otra vez en carretera. Esta vez rumbo al valle del Tiétar, a las casas rurales de El Higueral de La Sayuela, en el pueblo de El Raso. Un sitio maravilloso donde estoy segura que volveremos. Estuvimos en una compañía fantástica, las familias de las madres de día y de los amiguitos de El Nido de Lola, con los que pasa sus mañanas. Ha sido muy especial verlos a todos juntos, felices, todo el día en pelotillas, corriendo, mojándose, manchándose de tierra, pasándoselo en grande. En un fin de semana nos ha dado tiempo a disfrutar de un montón de grandes y pequeñas cosas como cenar bajo un cielo estrellado, comer un montón de platos deliciosos preparados entre todos, visitar la charca de las ranas, celebrar dos cumpleaños, bañarnos en las pozas,. Con razón nadie quería volver a casa.

A cambio de tanta escapada, Julio lo pasaremos enterito en Madrid, pegados al ventilador y escapándonos a la piscina en cuanto podamos. Prometo propuestas y actividades fresquitas para combatir el calor, nosotros las vamos a necesitar. A Junio eso sí, lo vamos a echar de menos.

July 1, 2012   4 Comments

Feliz, feliz en su día

El domingo 20 Lola cumplió cuatro años. Los preparativos de su fiesta de cumpleaños son los culpables de mi ausencia del blog y es que me tuvieron completamente absorbida… y resacosa todavía la semana pasada.

Lo celebramos, lo disfrutamos… y sobrevivimos. Incluso superamos la última prueba, cuando nos vimos obligados a decidir en el último minuto celebrar la fiesta en casa, en lugar de en el parque, por miedo a que nos cayera un chaparrón primaveral (que efectivamente nos hubiera empapado). Fue un reto porque la casa estaba completamente patas arriba y debimos tener en casa unas cincuenta personas. Una fiesta a lo grande que parecía de solteros, de esas que no sabes cuánta gente entra o sale.

Los niños tomaron el baño para maquillarse, acamparon en la habitación de Lola, ocuparon cada rincón de la casa, nos decoraron la ventana de la terraza, pintaron el suelo de la terraza con tizas e hicieron pompas gigantes. Dos actividades que repetimos del año pasado y que siempre gustan.

Lo de menos fueron todos los detallitos que mamá llevaba preparando días para conseguir la fiesta hawaiana que la cumpleañera deseaba. Lola sacó esta idea del libro «Disfraces divertidos para niños». Le encanta hojearlo y desde hace varios meses anunció que quería una falda hecha con cintas como la del libro para su fiesta. La llamaba la falda de hawalina, que nos hacía mucha gracia, pero con el paso de los días aprendió a decir hawaina. Así que yo, en un alarde de entusiasmo, me lancé a la aventura de hacer faldas no sólo para ella sino para todos sus amiguitos. Faldas que por supuesto terminé el día antes, con bastante agobio. Menos mal que gustaron, casi todos se las pusieron y llevaron a su casa.

Además había flores troqueladas de colores, pajitas y cordón para fabricarse los collares lei. Las flores de cartulina las cortamos con dos troqueladoras, me gustaría recomendarlas pero las dos murieron en el proceso y estoy pendiente de llevarlas a la tienda. Algunos niños estuvieron muy atareados enhebrando… otros creo que con todo el jaleo ni lo vieron.

Y para romper un poco el lado femenino de las faldas y collares, cada niño tenía una máscara tiki de cartón. Estas máscaras, representaciones de dioses hawaianos y polinesios, suelen tener expresiones amenazantes y grandes bocas para ahuyentar los malos espíritus. Las nuestras no eran demasiado terroríficas, sólo lo justo. Quedaron divertidas pero no tuvieron demasiado éxito. Por cierto, que el gran descubrimiento para hacer estas máscaras fueron los rotuladores supergruesos que encontré en la tienda de graffiti Writers Madrid. Son espectaculares y encima recargables.

La piñata, la compramos en el chino. Mi idea original era repetir el motivo de las faldas, con flecos de colores pero a última hora cambié de idea y la decoré con unas flores gigantes de cartulina.

Y como todos los años, Lola recibió una corona nueva… y un año más no se la puso prácticamente. Esta vez, un tocado de flores de fieltro pensado para llevar con su falda y collar. Un diseño que copié de las maravillosas coronas de Lorie Marie Pretty Little Things. Una tienda llena de encanto, especialmente para las niñas, que os recomiendo visitar.

La tarta también tuvo su toque hawaiano, gracias a las figuritas que encontré en Sweet Estelle’s, unas bailarinas bailando al ritmo del ukelele que tocan dos chicos.

Además le pusimos una falda de flecos a la mesa donde estaba la merienda para ambientar un poco, le regalamos a Lola un ukelele, ¡ella había pedido una guitarra!, y una camiseta con un dibujo retro de una bailarina hawaiana de ChiTown Boutique. Y para ambientarnos música de fondo típica de la isla… y el Hawai Bombay de Mecano para padres nostálgicos 😉

La cumpleañera estaba feliz, radiante, emocionada. Ella, que se suele agobiar cuando hay mucha gente, esta vez se olvidó de nosotros toda la fiesta, yendo de aquí para allá. ¡Lola se hace mayor!

Lo más importante, creo que los niños lo pasaron genial. Eso merece todos los esfuerzos del mundo. Y aunque todo el mundo insistía en lo duro que iba a ser limpiar la casa, puedo asegurar que acaba más desordenada muchos días de diario.

Me quedé con ganas de haber hecho algún juego divertido que teníamos pensado para exteriores, pero el barullo que tuvimos en casa tuvo su encanto.

Un cumpleaños agotador y muy divertido, que nos ha dejado varias lecciones para el año que viene: hay que empezar a planificar mucho antes, fijar un presupuesto desde el principio, y casi casi lo más importante, hay que encargar a alguien que inmortalice el evento. ¡No tenemos ni una sola foto de Lola en su fiesta!, ¡qué rabia me da!

May 28, 2012   6 Comments

Cumpleaños feliz

Este lunes nuestro pequeño Leo cumplió un año. No me explico cómo han pasado ya 365 días desde que nació, cómo se han escapado ya esos doce meses de brazos, mimos y teta. Pero al mismo tiempo, es como si siempre hubiera estado con nosotros. Ya no me imagino a Lola sin Leo, ni a Leo sin Lola, y a nosotros, Pablo y Lola, sin ellos.

Leo me deja tierna y blandita con su sonrisa, con la alegría con la que me recibe cada vez que desaparezco tan sólo unos segundos, con su cuerpo regordete de bebé, con su mirada fija y cotilla en todo lo que llama su atención, con sus ganas de comerse, muchas veces literalmente, el mundo. Y es que me paso el día achuchándole, besándole, haciéndole cosquillas… y después, allá que va Lola haciendo lo mismo, aunque sus amores a veces matan ;-).

Ahora es un terremoto que todo lo tira al suelo, que abre cajones feliz de vaciarlos, deseoso de ponerse de pie agarrándose a cualquier cosa y alcanzar lo más alto. Curioso por todo, risueño y feliz, pillo, ansioso de probar, ahora sí, cualquier cosa comestible. Persigue a Lola, intrigado siempre por lo que hace y con lo que juega. Y como un pez en el agua, podría pasarse horas en la bañera.

Cada día «habla» un poquito más, papá, mamá, agua… pero su especialidad son las pedorretas, que hace a todas horas y comparte con su hermana.

Leo crece, crece rápido. ¡Muchas felicidades, amor!

April 18, 2012   16 Comments

Semana Santa

Esta Semana Santa nos hemos escapado a Asturias para ver a los abuelos. Aunque sólo han sido cuatro días y el tiempo no ha acompañado demasiado, nos ha sentado fenomenal. Hemos respirado un poquito de aire puro, nos hemos acercado a la playa aunque fuera lloviendo, Lola ha jugado con sus abuelos y ha correteado y compartido alguna travesura con su primo, Leo nos ha hecho reír a todos con sus pedorretas y su deleite comiendo cualquier cosa… ¡si hasta ha dado tiempo a buscar huevos de chocolate en el jardín de la abuela!


Y aunque un poco tarde, estos son los huevos que pintamos en casa justo antes de irnos. No nos dio tiempo ni a colgarlos, lo hemos hecho a la vuelta para que nos acompañen estos días de primavera.

Gracias a Stephmodo, hemos descubierto un cuento lindísimo para estos días festivos, «The Country Bunny and the Little Gold Shoes». La historia de una linda conejita de campo que quiere convertirse en conejo de Pascua. Cuando se convierte en mamá de veintiún conejitos parece que su sueño nunca se va a cumplir pero esta conejita no se rinde. Un libro escrito en 1939 por Du Bose Hayward con tiernas ilustraciones de Marjorie Flack. Lola se queda hipnotizada cada vez que lo leemos. Una recomendación un poco tardía pero que si os gusta podéis anotar para el año que viene. Lo compramos en Amazon España.

April 12, 2012   8 Comments

Y ya estamos en Navidad

Como dice la canción «It’s beginning to look a lot like Christmas, everywhere you go…». Desde el viernes pasado la casa está llena de detalles navideños, suenan villancicos y brillan las luces. Cada año estoy deseando que llegue el momento de sacar las cajas y montar el árbol, y ahora ya tenemos una duendecilla que me gana en impaciencia.

Son las primeras navidades de Leo, que se arrastra por los suelos atraído por las luces y los adornos del árbol. Su hermana, dueña y señora de toda la parte baja del árbol, ha dejado a su alcance un mundo de bolas y muñecos que tiene a los dos emocionados. Leo se lleva todo a la boca y Lola se inventa cada día una historia diferente con las figuritas.

A pesar del sabor agridulce que van dejando con los años, me siguen emocionando estos días. Y si encima añades que este diciembre me he autoregalado el minicurso de fotografía de Navidad de Jackie Rueda, este año veo brillar las luces un poco más y tengo la lágrima todavía más fácil. Un curso maravilloso que te abre los ojos para retratar la belleza, la magia y lo especial de estos días pero que también abre el corazón y la memoria. Estoy deseando capturar la ilusión en los ojos de Lola, su alegría cuando canta la Marimorena, que según ella es lo más mejor de la Navidad, su cara de asombro cuando se encienden las luces de la ciudad, y esa felicidad inmensa de Leo.

Ayer hicimos un bizcocho y uno de estos días empezaremos con la sesión de galletas. Antes de nacer Lola, solíamos hornear varias tandas de galletas de jengibre, bien especiadas. Quizá este año nos animemos a montar una casita con galletas y dejar que Lola la decore a su gusto… bueno, estoy pensando hacer trampa y comprar el kit que venden en Tiger por 4 euros.

Y por supuesto, habrá que hacer nuestros propios adornos y dejar bien bonitas unas coronas de poliespán que estan esperándonos.

Y vosotros, ¿qué proyecto navideño no queréis dejar pasar este año?

December 8, 2011   6 Comments

Siete meses

Leo crece y crece. Tiene ya siete meses y es un bebé feliz, tranquilo y lleno de paz. Llama la atención por su placidez y sonrisa por donde va. Y es que sonríe y sonríe a todo el que le dice algo. Nos encanta oír sus risas cuando le hacemos cosquillas y le llenamos de mimos. Y el se entrega totalmente, contento y amoroso, feliz de recibir mil besos y caricias.

Domina el arte de rodar por los suelos haciendo la croqueta y ya se arrastra reptando en línea recta para atrapar todo lo que llama su atención. Se entretiene con cualquier cosa, manosea, da vueltas y se lleva a la boca el mundo entero. Es fiel a su tetita y por ahora no tiene mucho interés en comer otras cosas. Trae loca a su hermana: a veces le adora, le achucha y le llama Leíto con cariño y otras se desespera celosa.

Intento fijar en mi cabeza cada momento, cada detalle que me regala y que mañana ya será un poco distinto: el color de sus mejillas sonrosadas cuando acaba de tomar teta y se queda dormido, el peso de su cuerpo rendido en mis brazos, los pliegues de sus muslos tiernos y gorditos, el brillo de sus ojos clavados en los míos, su olor y esa sonrisa pura dicha, transparente y franca. Gracias Leo por darnos tanto amor.

November 29, 2011   6 Comments