las cosas de Lola y su mamá
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«Un gato en el árbol»

«La calle Mayor de mi pueblo no es la más grande pero tiene un árbol». Así empieza el cuento «Un gato en el Arbol», uno de los favoritos de Lola de este verano.

Su autor es Pablo Albo, creador de títulos conocidos como «La Sopa Quema» o «El Tragaldabas», está ilustrado por Géraldine Alibeu y editado por OQO.

Es una historia sencilla y divertida que empieza cuando el gato de la señora Paquita se sube a un árbol huyendo de un perro y luego tiene miedo de bajar. Para conseguir rescatar al gato, varios personajes se irán subiendo al árbol… pero ninguno será capaz de bajar.

La misma estructura se repite una y otra vez con la aparición de cada personaje. Cada uno dice algo cuando se sube al árbol y así se van encadenando los maullidos del gato, los lloros de la niña, los gritos de socorro del padre, la llamada a los bomberos de la madre y por fin la sirena de los bomberos. Os podéis imaginar como coreábamos en casa todos estos llantos y llamadas de socorro.

Un cuento muy oral, con sentido del humor, perfecto para hacer un poco de teatro. Y no se a vuestros peques, pero a Lola le encanta el mundo de los bomberos, así que otra baza más para disfrutarlo.

Y mirar qué bonita parece la adaptación como corto de animación de OQO Filmes, bajo la dirección de David Gautier. Fue seleccionado para el Festival de Animación de Annecy 2010 y forma parte de la serie de televisión «Los cuentos del camino».

Y esto es lo que os quería contar hasta que visité la página de Pablo Albo y me quedé prendada de sus palabras sobre el arte de la narración oral. Y es que a Pablo no solo le gusta escribir cuentos, también le encanta contarlos. Este cuentista domador de palabras, como él se define, tiene una larga trayectoria en el mundo de la narración oral escénica dentro y fuera de nuestras fronteras. Cuenta para niños y también para mayores y además imparte talleres para introducirse en este arte. Uno de ellos se llama «Aprende a contarme un cuento. Curso para padres y madres» y después de leer su programa yo estoy deseando apuntarme:

Podría pensarse que los niños que escuchan cuentos de la voz de un narrador ya tienen suficiente, pero no es así. Los cuentos que de verdad importan, los que recordarán toda la vida, ésos sólo podéis contárselos los padres y las madres.

me gusta cómo nos explica por qué no hay que temer hacerlo mal

…existió el peor narrador del mundo y también el peor cuento. Y que una noche coincidieron y de la boca del uno salió el otro. Sólo una persona alcanzó a oírlo, poco antes de caer en un profundo sueño. Aunque no lo crean, pasó una noche tranquila y soñó muchas cosas. Al día siguiente, se levantó con una gran sonrisa en la boca, que se hizo aún más grande cuando en el colegio dijo a un compañero: «Anoche, mi padre me contó un cuento».

y me parece una delicia cómo habla de la narración:

La narración es intimidad. Elige un sitio donde puedan tener lugar las confidencias. Un sitio recogido para bajarnos de este mundo tú y yo, sin darnos cuenta, montar en otro y volver luego.Narrar es viajar con alguien a quien aprecias.

…la narración es intimidad, es viajar, es construir un mundo, es ser uno mismo, es sinceridad, es sorprender, es observar, es hablar y también callar, es naturalidad, podemos decirlo: La narración es sobretodo una actividad placentera. Por favor, cuando contemos cuentos que sea por placer. Olvidemos otras secretas intenciones. Es cierto que los cuentos, además de encandilar, animan a leer y enseñan y educan y tantas otras cosas, pero eso ya lo hacen ellos solos, nosotros sólo tenemos que estar pendientes de DISFRUTARLOS. Por encima de todo la narración es disfrutarnos.

Y como parte de este taller, nos presenta una selección de Cuentos Infantiles (no en vano colaboró durante varios años recomendando lecturas para niños en la radio) y nos aconseja cómo elegir bien un libro infantil.

Ah, y antes de leer «Un gato en el árbol», no olvidéis seguir sus «Quince actividades para antes de leer este libro». Me ha encantado el humor y el amor con el que este cuentista trata a las palabras.

September 23, 2011   2 Comments

Pulsa un punto

Aunque a estas alturas creo que todo el mundo ha oído hablar de él, me parece casi obligatorio hablar de uno de los libros que más ha disfrutado Lola últimamente. Se trata de «Un libro», o como Lola lo ha rebautizado «Pulsa un punto», una de las últimas publicaciones de Hervé Tullet, editada por Kókinos. Habíamos jugado ya con alguno de los libros de este artista francés, creador de libros nada convencionales, pero este es, sin lugar a dudas, con el que más no hemos divertido. Se lo regalé a Lola uno de los días que Leo estaba ingresado y casi no nos veíamos, y fue amor a primera vista, ¡lo leimos cuatro veces seguidas de una sentada!

De una sencillez gráfica tremenda, el libro sólo contiene dibujos con círculos de diferentes colores y tamaños, con una estética abstracta muy visual y atractiva para los niños. Pero su verdadera magia reside en el juego que esconde y al que se nos invita a participar a lo largo de toda su lectura. Siguiendo las instrucciones que nos dan y utilizando nuestra imaginación, nos convertiremos en cómplices de lo que ocurre en cada página. Así, como por arte de magia, podremos desdoblar un círculo en dos con solo tocarlo, soplar para que los círculos viajen subiendo por la página o agitar el libro para lograr que todos se desordenen.

No sabría decir qué le gusta más a Lola, si contar las cinco veces que toca un círculo -que nunca son cinco…-, soplar y soplar, agitar bien el libro o inclinarlo… todo es un juego divertidísimo para ella. Parece mentira cómo con tan pocos recursos Hervé Tullet es capaz de crear un mundo de ilusión sencillamente genial que estoy segura enganchará a cualquier niño.

June 16, 2011   6 Comments

Luna lunera

Divisar la luna al caer la tarde, cambiante cada día o mirarla brillar con fuerza en una noche clara tiene algo mágico que nos encandila a todos. Desde muy pequeñitos, a los niños les encanta señalar su imagen en el cielo, y no hay casi nana por la que no se asome su figura blanca. Así que hoy, traigo nuestra recopilación favorita de canciones y cuentos con la luna como protagonista.

Empezando por los libros, dos muy conocidos y que hemos leído una y otra vez. El primero, «Papá, por favor, consígueme la luna», fue uno de los últimos cuentos que hemos sacado de la biblioteca. Un libro de Eric Carle, publicado por Kókinos, con esas ilustraciones tan características de este autor a base de recortes de papel pintados, llenos de color. Una historia sencilla que nos habla de una niña que quiere alcanzar la luna y un papá que hace realidad su sueño. A Lola le encantaban sus desplegables, ingeniosos y originales, que se abren en distintas direcciones para mostrarnos a ese papá que busca una escalera larga larga para subir a la cima de la montaña más alta y llegar a la luna, y por supuesto la luna llena gigante que se abre como una flor. Y casi sin darnos cuenta, el cuento nos habla de las fases de la luna, mostrándonos una luna grande que se va haciendo pequeña hasta desaparecer y volver a aparecer de nuevo grande y redonda en el cielo.

Y si Eric Carle nos consigue la luna para jugar, Michael Grejniec nos cuenta la historia de un montón de animales intrigados por saber «A qué sabe la luna». Por sus páginas van desfilando uno a uno varios animales, que deciden ayudarse unos a otros para conseguir darle un bocado a la luna redonda y averiguar a qué sabe. Estoy segura que la de Lola sabe a turrón, miel y chocolate.

Y aunque ya no tiene tanto éxito como antes, «Buenas noches luna» nos sigue acompañanado algún día a la hora de dormir.

Para ambientar estas lecturas hay muchas canciones con la luna como protagonista. Las hemos ido aprendiendo de entre nuestros discos favoritos. Nos encanta la luna lanar de Mariana Baggio, «con la lana tejí la luna, y fue una luna lanar. La lana tenía un nudo y fue en la luna un lunar», el río enamorado de la luna llena de Magdalena Fleitas, «y se enamoró de la luna llena, que baña de plata en la noche mansa su piel morena», y la luna de aires chinescos que se baña en un charquito de jabón de María Elena Walsh. Aquí tenéis esta última luna con camisón, en versión de Rosa León:

y si os gusta tanto como a mi esta canción, esta otra versión, por Luna Monti y Juan Quintero es de lo más interesante.

Y entre los clásicos populares, «La luna es muy pequeña y el sol es muy mayor», aquí en versión — un poco diferente a la que nosotros conocemos- de «Canciones para la Infancia». Por cierto, que navegando por su blog, me he dado cuenta que se me había olvidado mencionar el cuento Luna de la maravillosa colección «De la Cuna a la Luna» de Kalandraka, que cantábamos no hace tanto… una apuesta segura para los más chiquitines.

También está este «Sol solecito, luna lunera», sencilla y pegadiza.

Y vosotros, ¿tenéis alguna luna lunera que compartir?

February 21, 2011   4 Comments

Playful Parenting

Estoy volviendo a releer estos días un libro de crianza que descubrí por primera vez cuando Lola tenía tan sólo unos meses, «Playful Parenting». Su autor es Lawrence Cohen, un psicólogo especializado en juego infantil y con una larga experiencia como terapeuta de juego. Lo compré tras verlo recomendado en la librería de Amazon de Soule Mama, y si la primera vez que lo leí ya me gustó, esta última, ahora que veo su aplicación cada día, me está gustando todavía más. Su base es sencilla, criar y ser padres desde el juego, incitar al adulto a jugar para conectar con los niños y usar el juego como herramienta curativa para aliviar los problemas, hablar de las tensiones ocultas y hasta vencer miedos.

Lleno de ejemplos en cada capítulo, «Playful parenting» resulta fácil y sencillo de leer, y se agradece cómo está estructurado en secciones cortas que permiten leerlo a ratitos. La idea básica del juego como forma de entrar en el mundo de los niños y conectar con ellos se repite a lo largo del todo libro, mientras su autor nos habla de cómo dejarnos llevar por las risas tontas y perder la vergüenza, invertir los roles, disfrutar de juegos que no nos gustan, dejar a los niños llevar la batuta, promover el lado sensible en los niños y reforzar a las niñas (un capítulo muy interesante sobre la forma diferente en que la publicidad y la sociedad trata a los dos sexos)… y muchas más cosas.

Lawerence nos recuerda que usemos el juego precisamente cuando más nerviosos estamos, cuando como padres estamos a punto de perder los papeles, cuando los niños están más nerviosos, irascibles y rebeldes, porque es entonces cuando ellos más lo necesitan. En esos momentos, es la forma de conectar con ellos y romper situaciones que sólo nos llevan a enfadarnos y entrar en una espiral absurda de lloros y nervios.

En casa hemos podido comprobar como es cierto que a veces basta inventar un juego para relajar una situación estresante y arrancar unas risas a todos. Así hemos solucionado en alguna ocasión los momentos críticos de la mañana cuando hay prisa para vestirse y salir corriendo, o de la noche cuando no hay ganas de entrar en la bañera o de ponerse el pijama. Claro está, no siempre funciona, pero vamos aprendiendo poco a poco… de por sí, quizá no es mala idea ir pensando en una tercera lectura…

December 13, 2010   No Comments

Un globo tan bonito como la luna

El último cargamento de libros que nos hemos traído de la biblioteca ha sido todo un éxito. Pero ha habido uno muy especial, que Lola ha elegido como favorito durante varias semanas, ese que hemos leído todos los días, «Un globo tan bonito como la luna». Una historia dulce y tierna en la que todos los niños se ven reflejados.

El texto es muy sencillo, Lola lo tiene casi memorizado y a veces jugamos a que sea ella la que nos lo cuenta. Recoge todas esas pequeñas sensaciones y momentos que los niños viven alrededor de un globo: atarlo fuerte para que no se vuele, el placer de jugar con él, verlo escapar al techo de la habitación, no poder alcanzarlo, estar triste porque se ha escapado,… Sólo esto ya sería suficiente para asegurar su éxito con los niños muy pequeños, pero es que además las ilustraciones son una preciosidad. De una dulzura extrema, con colores suaves y una niña que dan ganas de comérsela viendo como le da un beso de buenas noches a su globo.

El libro termina con la niña Akiko acostándose para ir a dormir, así que es una buena elección para leer justo antes de irse a la cama. De por sí, Lola lo suele pedir en ese momento.

Está escrito e ilustrado por la japonesa Komaka Sakai. Diseñadora textil reconvertida a escritora e ilustradora de libros infantiles, ha ganado ya importantes premios, entre ellos el «Japan Picture Book Prize» por su libro «El dios de los zorros».

«Un globo tan bonito como la luna» está publicado en español por la editorial Corimbo, que también cuenta con otro libro de la misma autora, «Cuando deje de nevar». Después de este globo tan bonito y con el frío que ha llegado esta semana, estamos deseando leerlo.

December 2, 2010   2 Comments

Los dedos de la mano

En todos los idiomas hay variantes de juegos de dedos que repasan uno a uno los dedos de la mano, contando una historia o describiendo a una familia. En España son muy conocidas las distintas versiones del huevo frito que el pícaro pulgar termina siempre por comerse, como por ejemplo:

Este tenía hambre
Este compró un huevito
Este lo frió
Este le echó sal…
!Y este pícaro gordo se lo comió!

y en inglés la primera que se me viene a la cabeza es «This little piggy went to market», aunque esta se asocie más a los dedos de los pies que la mano:

This little piggy went to market.
This little piggy stayed at home.
This little piggy had roast beef.
This little piggy had none,
and this little piggy went «wee wee wee» all the way home…

Siempre me han parecido juegos de falda, pensados para muy bebés sentados en el regazo del adulto, que es quien realiza el juego en las manos del niño… y no pensé que con dos años despertaran todavía el interés de mi niña. Pero Lola ha aprendido varias versiones con sus madres de día y le encanta contarlos y hacerlos ella con sus propias manitas, lo que va unido a la fascinación que tiene desde hace meses por saber los nombres de los dedos.

Escuchándola repetir una y otra vez cada juego, estoy aprendiendo con ella nuevas variantes que no conocía. Una de ellas son estos deditos que os enseño cantados por el grupo musical chileno Mazapán, en un vídeo muy tierno:

Su versión en lugar de «Yo soy Aníbal y miro a todos desde arriba», dice «Yo soy Benjamín, el más más chiquitín».

Y siguiendo con los dedos de la mano, un libro que juega con sus nombres es «El Bosque Encantado». Un album ilustrado con texto de Ignacio Sanz e ilustraciones de Noemi Villamuza (por quien siento debilidad) editado por Macmillan.

A modo de juego de dedos o cancioncilla infantil, el texto, escrito en verso, juega a describir y poner nombre a cada uno de los dedos de la mano, hablando de sus características y sus usos con un toque de humor (ese índice chivato y marrano que hurga la nariz). Sólo me chirría un poco el pobre pulgar, que aplasta pulgas, mata gusanos y se come a los pájaros. Lo siento, me dan pena las pulgas, gusanos y pájaros y el pulgar me cae muy simpático…

Jugando con la imaginación, el texto y los tiernos dibujos de Noemí nos pasean por los cinco dedos y nos invitan a imaginar troncos y ramas en lugar de brazos y dedos, formando un bosque por el que se pasearán ardillas y pájaros.

A Lola le chifla desde el primer día que lo leimos. Le gusta subir las manos hacia arriba construyendo nuestro propio bosque encantado y sin duda, su parte favorita, es el final: una doble página con dibujo de dos manos sobre las que ella coloca las suyas y luego yo las mías, para repasar juntas los nombres de los dedos.

October 22, 2010   7 Comments

First Art: Art experiences for toddlers and twos

Últimamente tenemos las actividades artísticas un poco abandonadas… Parece que a Lola sólo le interesa pintar y pintar la mesa del salón, eso sí, ahora con técnica mixta, ceras y rotuladores… Pero yo ya tengo en mente varias actividades para pasar unas tardes entretenidas. Si hay un libro lleno de ideas excelentes para hacer con los más pequeños, fuente inagotable de inspiración, es «First Art: Art Experiences for Toddlers and Twos».


Su autora es Mary Ann Kohl, una educadora especializada en programas de arte para niños, con una amplia colección de libros publicados llenos de propuestas artísticas.
«First Art» va dirigido a niños de uno, dos y tres años. Está dividido en seis secciones que cubren diferentes actividades artísticas: pintar, moldear, dibujar, imprimir, pegar y un último capítulo con ideas variopintas, un poco más dirigidas a los padres, para crear desde un caballete a partir de la caja de cartón de una pizza hasta un cuaderno donde recoger sus mejores creaciones.

Es un libro muy ameno, escrito de una forma clara y sencilla y perfecto para una consulta rápida. Los proyectos están muy bien organizados y para cada uno se indica si requiere más o menos preparación, si es una actividad ruidosa o silenciosa, si hay que realizarla fuera de casa, si se presta a hacerla en grupo… y más detalles interesantes.

Lo más importante es que el énfasis de todos los proyectos está puesto en el proceso, en el disfrute de la actividad más que en el resultado. La mayoría de las propuestas por tanto no tienen apenas directrices, se trata de probar y dejar al niño que experimente libremente. Como dice Mary Ann «todas las experiencias artísticas de mis libros valoran el „proceso del arte“, y alientan al niño a pensar por sí mismo sobre cómo usar los materiales para hacer arte a su modo. Exploración, descubrimiento y experimentación son claves en el proceso creativo de cada niño. Los niños no copian la muestra de arte que ha creado un adulto. El resultado final no es tan importante como el proceso de crear, aunque por supuesto a los niños les puede gustar lo que han hecho».

De aquí hemos sacado la receta de plastilina (aunque entonces todavía no teníamos el libro), ideas de collages, hemos probado a pintar con agua en el suelo del parque o a decorarlo con tizas mojadas en agua, hemos hecho nuestros primeros crayon resist… y un montón de cosas más que nos quedan por hacer. En casa tenemos también de la misma autora «Big Messy Art Projects»… que contiene justo lo que promete su título, ideas un poco locas, en gran escala y con altas probabilidades de acabar con pintura hasta en el flequillo, para realizar principalmente al aire libre.

Podéis seguir a Mary Ann en su blog y consultar todos sus libros en su web. Otra gran seguidora de sus libros es Jean de The Artful Parent, que ya la ha entrevistado en dos ocasiones. Y una entrevista más a esta artista, esta vez en Welcome To Our Wonderland: My Little Artist’s, ¡y con oportunidad de participar en el sorteo de uno de sus libros si dejáis un comentario antes del 3 de Octubre!

Para los que no habláis inglés, buscando en Internet he encontrado algún título de esta autora traducido al español. No se exactamente con qué libro se corresponde, pero estoy segura que merece la pena.

September 29, 2010   5 Comments

Despidiéndose del verano

En estos días de final de vacaciones, vuelta a la rutina y despedida del verano (lo primero que dijo Lola ayer al llegar al parque fue: ¡cuántas hojas!) andamos un poco nostálgicos, recordando el mar y la playa desde la ciudad, entre fotos, canciones y cuentos.

Refrescando los viejos éxitos de mi infancia, cantamos «Un barquito de cáscara de nuez», sobre todo en la bañera, rodeados de patos, todo tipo de fauna submarina y, por supuesto, barquitos. Aunque en España todos conocemos esta canción por los Payasos de la Tele, su autor es el compositor mexicano Francisco Gabilondo Soler, más conocido como Cri-Cri, del que ya hablamos por aquí hace tiempo. Os invito a escuchar su versión.

Y para los que no os la sabéis o necesitáis refrescar la memoria, aquí esta la letra:

Un barquito de cáscara de nuez,
adornado con velas de papel,
se hizo hoy a la mar para lejos llevar
gotitas doradas de miel.

Un mosquito sin miedo va en él
muy seguro de ser buen timonel.
Y subiendo y bajando las olas
el barquito ya se fue.

ESTRIBILLO
Navegar sin temor
en el mar es lo mejor,
no hay razón de ponerse a temblar.
Y si viene negra tempestad
reír y remar y cantar.

Navegar sin temor
en el mar es lo mejor.
Y si el cielo está muy azul,
el barquito va contento por los mares lejanos del Sur.

Cri-cri todavía añadía esta última estrofa, para mi totalmente desconocida:

Al poder respirar
en la brisa de la mar
¡qué apetito tan grande le da!
Tres ballenas fritas con jamón
se come al desayunar.

Sin tener que fingir,
afeitarse, ni vestir,
con el cuerpo tostado de sol
muy alegre va cantando
el mosquito que empuña el timón.

Y un bonito vídeo donde las voces de Miliki y Miguel Bosé se acompañan de las ilustraciones de Xelo Vilata.

Y hablando de olas que vienen y van, también leemos una y otra vez «La Ola», una joya de Suzie Lee, publicado por Barbara Fiore. Una historia sin palabras, universal y mágica como el mar, con unos dibujos de una belleza y una fuerza tal que casi casi sientes como te salpican las olas del mar al pasar sus hojas.

Desde la primera vez que lo ojeé sabía que acabaría en nuestra biblioteca. Su uso del color, la ternura de los dibujos y ese juego entre la niña y el mar en el que todos nos vemos reflejados, me cautivó. Ahora a la peque parece gustarle tanto como a mi: se divierte contando la historia, describiendo las reacciones de la niña y las gaviotas, que ella se empeña en llamar palomas y, por supuesto, le encanta ver el tesoro que trae la gran ola, llena de conchitas.

September 7, 2010   3 Comments

Pequeño azul y pequeño amarillo

Continuando con el repaso por nuestra biblioteca, estas últimas semanas no puedo dejar de hablar de «Pequeño azul y pequeño amarillo». Una joya de Leo Lionni (1910−1999) editada por Kalandraka que le regalaron a Lola por su cumpleaños (¡gracias chicas!).

Este fue el primer cuento que creó e ilustró Leo Lionni, nada menos que en 1959, y sorprenden la vigencia y la frescura que sigue teniendo hoy en día.

Además de pintor, escultor, ilustrador y creador de cuentos infantiles, Leo Lionni fue publicista y diseñador gráfico, y esta faceta se nota especialmente en «Pequeño Azul y Pequeño Amarillo». Con una técnica abstracta, uso del collage y una sencillez gráfica tremenda, Leo Lionni nos cuenta, a través de recortes irregulares de papel de varios colores, la historia de los dos protagonistas, pequeño azul y pequeño amarillo, y cómo se volvieron verdes. Parece mentira la fuerza visual de estos simples recortes de papel que son capaces de narrar una historia y convertirse en casas, montañas, colegios, túneles y pequeños que juegan y sienten. Resulta divertido saber que Leo Lionni creó este cuento durante un viaje en tren en el que empezó a jugar con pedacitos de papel para entretener a sus nietos.

El texto es sencillo y bonito, y el libro es visualmente una delicia. Los niños se identifican con estos protagonistas, colores que cuando se mezclan se transforman, pero que son también niños como ellos, que viven en una casa con su papá y su mamá, que juegan, lloran y se abrazan. Lola ya se ha aprendido muchas de las frases y es divertidísimo verla leerlo sola, contando dónde viven, buscando a pequeño amarillo, diciendo que se volvieron verdes y que todos se abrazan al final… pero a veces decide cambiar el cuento y contarnos la historia de pequeño marrón.

«Pequeño azul y pequeño amarillo» marcó un antes y un después en la literatura infantil y muy especialmente en el mundo de los álbumes ilustrados que en los años sesenta todavía estaba empezando. Leo Lionni escribió e ilustró muchos más títulos, aunque lamentablemente hay pocos traducidos al español. En la biblioteca hemos ojeado «Frederick», una deliciosa vuelta de tuerca a la fábula de «La cigarra y la hormiga», donde por una vez la ociosidad de la cigarra, en este caso, de un ratón contemplativo y poeta, se ve valorada por sus compañeros trabajadores incansables.

Esta es nuestra particular versión de este cuento. Como Leo Lionni con sus nietos, unos simples pedacitos de papel celofán y charol han bastado para que Lola estuviera entretenida un buen rato, jugando a colocarlos, creando mares, túneles y casas y haciendo que se abrazaran para ver de qué color se volvían. Cuando incorporamos la mesa de luz al juego todavía se emocionó más y acabó colocando a toda la familia bien recogida dentro de una casa, igual en sus palabras que la que le trajeron los Reyes (¡cierto, los mismos colores de pared y tejado!), y añadiendo un pañuelo dentro con mucho cuidado.

Si no conocíais «Pequeño Azul y Pequeño Amarillo» y os habéis quedado con ganas de saber más, os invito a leer la reseña que Marcela Carranza hace de este cuento y el especial que escribió para la editorial Kalandraka sobre este autor con motivo de su centenario.

August 7, 2010   No Comments

Una de libros: Ovejita dame lana

Aunque no es tiempo de hablar de abrigos, guantes ni bufandas, hoy os cuento de un libro que sigue teniendo mucho éxito estos últimos días primaverales en nuestra casa. Es «Ovejita, dame lana» de Isabel Minhós Martins, con ilustraciones de Yara Kono, editado por Kalandraka. En él, un niño pide a una ovejita lana para tejerse un montón de prendas de abrigo,

— Ovejita, dame lana.
-¿Para qué quieres mi lana?
— Para hacerme un jersey
y estar siempre calentito.
Si me tapo la barriga
un buen catarro me evito
.

…y acabará tejiendo un montón de ropa más para que su amiga la oveja no pase frío.

«Ovejita, dame lana» fue Mención Especial del Jurado en el I Premio Internacional Compostela de Álbumes Ilustrados. Su autora Isabel Minhós Martins es una lisboeta que estudió Diseño de Comunicación en la facultad de Bellas Artes de Lisboa. Es fundadora de Planeta Tangerina, una empresa especializada en el área de comunicación para niños y jóvenes. Entre sus textos publicados, hay libros maravillosos como «P de Papá» y «Corazón de Madre». Planeta Tangerina está enfocada principalmente a la creación de proyectos editoriales: hermosos libros ilustrados que fabrican artesanalmente, cuidando desde un principio la idea, textos, ilustraciones y todo el trabajo gráfico que rodea el proyecto. Con ellos colabora desde hace cuatro años la ilustradora de este cuento, Yara Kono, una diseñadora gráfica brasileña afincada en Lisboa desde el 2001.

El texto de «Ovejita, dame lana"es rimado y lleno de repeticiones. Creo que son estos dos detalles los que hacen que Lola siga el cuento con atención desde hace meses. Se sabe ya muchas partes de memoria y le encanta comentar los dibujos, contándonos siempre cuáles son los jerseys y calcetines que le gustan y cuáles no, cambiando de opinión cada mes. Las ilustraciones son sencillas, tiernas, en una gama de colores suaves con alguna nota fuerte de amarillo, rosa o azul.

Recién cumplidos los dos años, este es uno de los pocos textos que Lola escucha con atención y sigue hasta el final. Ahora le gustan más los libros llenos de imágenes con mucho detalle que comentamos juntas y cuando leemos algún cuento un poco más largo se suele cansar antes de llegar al final o pasa las páginas de golpe sin atender a historias. Así, aunque la editorial recomienda el libro a partir de 4 años, yo estoy segura que su lectura se puede empezar y disfrutar mucho antes.

Y arrancando con este cuento podemos hablar de un montón de cosas: el invierno y el frío, las prendas de abrigo, las partes del cuerpo, compartir con los demás, aprender de dónde viene la lana y qué se puede hacer con ella y hasta descubrir cómo se teje una bufanda.

June 18, 2010   No Comments