las cosas de Lola y su mamá
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Lugares de juego: Isamu Noguchi

No es la pri­mera vez que en esta sec­ción habla­mos de la incur­sión de un artista en el diseño de espa­cios de juego. En este caso, se trata del japo­nés Isamu Nogu­chi, un artista poli­fa­cé­tico prin­ci­pal­mente cono­cido por su faceta como escul­tor y pai­sa­jista, pero que alcanzó tam­bién gran popu­la­ri­dad por su diseño de lám­pa­ras y muebles.

Nogu­chi se sen­tía atraído por el diseño de zonas de juego para niños, pero no tuvo suerte y vio sus pro­yec­tos recha­za­dos una y otra vez. Sus par­ques son espa­cios dife­ren­tes, donde la tie­rra toma for­mas orgá­ni­cas, escul­tu­ras sinuo­sas sir­ven de tobo­ga­nes y las for­mas abs­trac­tas y el mini­ma­lismo impreg­nan el espa­cio con un aire irreal.

Su pri­mer diseño, Play Moun­tain (1933), era una estruc­tura pira­midal con terra­zas, una pro­puesta que tra­ba­jaba la tie­rra como si de una escul­tura se tra­tara. Con­taba con un anfi­tea­tro, varias terra­zas, dos tobo­ga­nes, uno pequeño con agua para el verano y otro más grande para des­li­zarse en tri­neo durante el invierno. En pala­bras de Nogu­chi “Play Moun­tain fue el embrión del que nacie­ron todas mis ideas que rela­cio­nan la tie­rra y la escul­tura. Es el pro­ge­ni­tor de los par­ques infan­ti­les como pai­sa­jes escul­tu­ra­les.”

Wal­ker Art Cen­ter, Min­nea­po­lis, Minessota

El pro­yecto fue recha­zado por Robert Moses, comi­sio­nado de New York City Parks, que años más tarde tam­bién recha­za­ría el par­que dise­ñado para Nacio­nes Unidas.

Antes de empren­der el diseño de un nuevo par­que infan­til, Nogu­chi se orientó a su equi­pa­miento, ideando colum­pios y tobo­ga­nes que tam­poco lle­ga­ron a ver la luz más que en el cine (en la pelí­cula “La Diosa de la Danza”(“Down to Earth”) con una Rita Hay­worth con­ver­tida en musa). Les acha­ca­ron falta de segu­ri­dad, razón por la cual su siguiente pro­yecto, Con­tou­red Play­ground, se basaba en un juego de líneas sinuo­sas for­mado por las ondu­la­cio­nes de la tie­rra, a prueba de acci­den­tes. Los niños podían subir y bajar por las super­fi­cies cur­vas y había varias zonas de inte­rés, esca­lada, juego y agua en verano. El esta­llido de la Segunda Gue­rra Mun­dial acabó con este pro­yecto que nunca se llegó a realizar.

Nogu­chi lo vol­vió a inten­tar en 1951, con un pro­yecto en cola­bo­ra­ción con el arqui­tecto Julian Whittle­sey para el com­plejo de las Nacio­nes Uni­das en el East River de Nueva York. El apoyo de crí­ti­cos de arte y del Museum of Modern Art no fue sufi­ciente de nuevo para con­ven­cer al ayun­ta­miento. Las maque­tas nos mues­tran un esce­na­rio casi surrea­lista: hay zonas de esca­lada, aros de balon­cesto, un juego de pla­ta­for­mas trian­gu­la­res.… pero como Nogu­chi defen­dió en su día es prin­ci­pal­mente un espa­cio que se abre a los niños para que lo explo­ren libre­mente, sin decir­les lo que tie­nen que hacer.

El último intento de cons­truir un par­que de jue­gos en Nueva York fue una cola­bo­ra­ción con el arqui­tecto Louis Kahn para un pro­yecto de gran enver­ga­dura en River­side Drive Park (1961–66), y que fue recha­zado por el ayun­ta­miento tras cinco rediseños.

Nogu­chi sólo vió dos de sus par­ques infan­ti­les lle­vado a la reali­dad, Plays­ca­pes en Pied­mont Park, Atlanta, Geor­gia (1975–76) y Kodomo No Kuni (1965–66), cerca de Tokyo, en cola­bo­ra­ción con Yos­hio Otani.

Pied­mont Park, Atlanta

Su último pro­yecto, que ter­minó poco antes de morir,  fue un gigan­tesco diseño para el Moere Numa Park en Sap­poro, Japón. En Moere Numa Park, abierto al público en el 2005,  se pue­den ver muchos de los sue­ños que Nogu­chi vio recha­za­dos durante su vida: su pri­mera Play­moun­tain, su equi­pa­miento de jue­gos para par­ques infan­ti­les, sus tobo­ga­nes escul­tó­ri­cos, el Aqua Plaza para jugar con el agua…

Un par­que, sin duda, que merece la pena visitar:

Fotos de Ping­Mag

July 23, 2010   3 Comments

Lugares de juego: Dschungel Spielplatz

Des­pués de echar un vis­tazo por Inter­net, creo que podría escri­bir meses y meses de esta sec­ción, luga­res de juego, hablando sólo de los par­ques para niños de Ber­lín. Esta ciu­dad es una autén­tica joya para los más peque­ños, con una can­ti­dad impre­sio­nante de par­ques total­mente envi­dia­bles. Así que como mues­tra, hoy visi­ta­mos uno de ellos, ins­pi­rado en la selva, el Dschun­gel Spiel­platz del Bäke­park, en el barrio de Steglitz.

Como muchos otros par­ques ber­li­ne­ses, esta zona de juego, diseño de la empresa Sik Holz, tiene el encanto de que todas las estruc­tu­ras y jue­gos están hechos de madera. Sola­mente el diseño del juego de for­ta­leza y torres es ya una mara­vi­lla, pero la madera per­mite que se inte­gre per­fec­ta­mente en el pai­saje de gran­des árbo­les de este par­que berlinés.

Un mon­tón de atrac­cio­nes que explo­rar espe­ran a los niños: redes, lia­nas, pasa­re­las, esca­lada en roca, una for­ta­leza con un ver­ti­gi­noso tobo­gán de 3 metros de altura, ori­gi­na­les colum­pios donde balan­cearse … y alre­de­dor, en medio de un bos­que de pal­me­ras, gira­fas, cebras, leo­nes, ser­pien­tes y muchos más ani­ma­les talla­dos en madera que nos hacen sen­tir como si estu­vié­ra­mos en medio de la selva africana.

Fotos de Ihr Spiel­platz

Tam­bién hay un área con una pequeña casita para los más chi­qui­ti­nes, y en una zona cer­cana hasta mesas de ping pong y una pista de streetball.

A mi me ha encan­tado el aire aven­tu­rero y de pequeño robin­son que tiene esta zona de jue­gos del Bäke­park que des­cu­brí a tra­vés de este artículo. Está escrito por un matri­mo­nio al frente de un nego­cio online de alqui­ler de casas para vaca­cio­nes en varios paí­ses euro­peos. Entre otros con­se­jos que com­par­ten para via­jar, tie­nen publi­cado este fabu­loso reco­rrido por los par­ques favo­ri­tos que eli­gie­ron sus hijos des­pués de visi­tar Ber­lín. Si os habéis que­dado con ganas de más, no dejéis de echarle un vistazo.

June 23, 2010   1 Comment

Lugares de juego: Belleville Parc, París

Hoy nos vamos otra vez a París para cono­cer el Belle­vi­lle Parc, abierto al público en 2008 y que he cono­cido gra­cias al estu­pendo blog Hand­made Char­lotte. Reco­men­dado para niños a par­tir de seis años, basta mirar una foto para reco­no­cer que este espa­cio de 1000m² no tiene nada que ver con las zonas de juego tra­di­cio­na­les. No hay super­fi­cies pla­nas, ni el equi­pa­miento están­dar de colum­pios y tobo­ga­nes, en cam­bio sus pen­dien­tes desa­fian­tes son una invi­ta­ción al riesgo y al reto.

Y es que esta fue una de las pre­mi­sas que reci­bió la agen­cia de pai­sa­jismo BASE cuando se le enco­mendó este diseño. Su cons­truc­ción venía a sus­ti­tuir la vieja área de jue­gos de Belle­vi­lle, cerrada en el 2002. En una ini­cia­tiva inno­va­dora del ayun­ta­miento de París, repre­sen­tan­tes públi­cos del dis­trito y de la direc­ción de par­ques y jar­di­nes de París, veci­nos y niños, todos ellos diri­gi­dos por CODEJ (Comité pour le Déve­lop­pe­ment de l’Espace pour le Jeu) se sen­ta­ron jun­tos para refle­xio­nar sobre el uso que se le que­ría dar al par­que y cuá­les eran las nece­si­da­des y deseos de sus futu­ros usua­rios. El resul­tado se resu­mió en tres pala­bras: riesgo, explo­ra­ción e investigación.

Por si estos requi­si­tos fue­ran pocos, la topo­gra­fía del espa­cio era reta­dora, con una pen­diente de 30º y un des­ni­vel de 12m. Como pre­mio, unas espec­ta­cu­la­res vis­tas pano­rá­mi­cas de todo París. Inte­grán­dose ple­na­mente en su entorno, el diseño del par­que es una estruc­tura que parece col­gada lite­ral­mente de la colina.

No hay líneas hori­zon­ta­les ni ver­ti­ca­les en este juego de ram­pas y pen­dien­tes, tobo­ga­nes, redes y entra­ma­dos de vigas. Jugando con los dife­ren­tes nive­les de difi­cul­tad que pre­senta cada espa­cio, se invita a los niños a explo­rar sus capa­ci­da­des físi­cas y encon­trar sus pro­pios lími­tes. En pala­bras de Clé­ment Ville­min, de la agen­cia BASE, “No hay nin­guna trampa, las difi­cul­ta­des son dema­siado visi­bles. Esto enseña a los niños a con­tro­lar la toma de ries­gos”. Y aun­que no lo parezca por las fotos, el diseño cum­ple la nor­ma­tiva de seguridad.

Ins­pi­rado en las casas o caba­ñas que todos hemos cons­truido de peque­ños y que podían ser desde un cas­ti­llo a un barco, esta zona de jue­gos ha que­rido huir de for­mas explí­ci­tas, como ani­ma­les o trenes, que limi­ta­ran las posi­bi­li­da­des de uso, dejando un deco­rado abierto a la ima­gi­na­ción de los niños que pue­den con­ver­tirlo cada día en algo diferente.

¿Esta­ríais tran­qui­los dejando jugar a vues­tros niños en este par­que?, ¿lo veis quizá dema­siado arries­gado?. Para refle­xio­nar sobre el riesgo y los niños, os animo a ver este vídeo de Tim Gill. Autor del libro “No Fear: Gro­wing up in a risk averse society”, Tim Gill defiende que inten­tando pro­te­ger a la infan­cia no expo­nién­dola a nin­gún riesgo, no le esta­mos haciendo real­mente nin­gún favor, sino que esta­mos res­trin­giendo su juego, limi­tando su liber­tad de movi­miento y su explo­ra­ción física y social del mundo.

May 17, 2010   No Comments

Lugares de juego: Bowood House

Bowood House es una finca de campo de la era geor­giana (1714–1830) situada en Wil­ts­hire, Ingla­te­rra, resi­den­cia hoy en día de Char­les Mau­rice y Fiona, mar­que­ses de Lans­downe. Cata­lo­gada como una pro­pie­dad de valor his­tó­rico por su inte­rés arqui­tec­tó­nico y pai­sa­jista, esta joya del siglo XVIII se puede visi­tar, gra­cias a la ges­tión de los actua­les mar­que­ses, desde el año 1975.

La pri­mera man­sión de la finca se cons­truyó en 1725. Fue su ter­cer dueño, el pri­mer mar­qués de Lans­downe (1737–1805), quien con­trató los ser­vi­cios de los her­ma­nos Adam, deco­ra­do­res de inte­rio­res de gran pres­ti­gio de la época, llenó sus habi­ta­cio­nes con los mejo­res cua­dros y escul­tu­ras y hasta aña­dió una oran­ge­rie, un pequeño zoo con ani­ma­les sal­va­jes y un mausoleo.

La fama de Bowood House se debe prin­ci­pal­mente a sus mara­vi­llo­sos jar­di­nes, uno de los mejo­res dise­ños del gran pai­sa­jista inglés Lan­ce­lot “Capa­bi­lity” Brown (¡que diseñó hasta 170!).  En sus 8 km², Capa­bi­lity con­vir­tió un estan­que en un gran lago de kiló­me­tro y medio de largo y creó una gruta con cas­cada y cue­vas arti­fi­cia­les. Plantó tam­bién un arbo­re­tum de árbo­les exó­ti­cos y el pri­mer paseo de rododendros.

Sólo por la mara­vi­lla de estos jar­di­nes mere­ce­ría la pena visi­tar Bowood House, pero es que ade­más escon­dido entre todos esos árbo­les, hay un par­que de aven­tura que tiene hasta su pro­pio galeón pirata en tamaño real. Dise­ñado por el actual mar­qués, todo el par­que está cons­truido en madera. El galeón fue dise­ñado por un cons­truc­tor de bar­cos de Cor­nua­lles, y está cui­dado al deta­lle con sus apa­re­jos y su cofa de vigía, ade­más de dos tram­po­li­nes y una tiro­lina. Entre otras atrac­cio­nes hay una gran red por la que tre­par y varios tobo­ga­nes y tubos por los que des­li­zarse, el más famoso el que lla­man popu­lar­mente de la muerte, con una caída ver­ti­cal de más de cinco metros y medio, réplica de un diseño victoriano.

Un par­que lleno de emo­cio­nes fuer­tes y mucha aven­tura para los niños.

En el 2002 abrie­ron una nueva zona dedi­cada a los más peque­ños, “The Soft Play Palace”, pen­sada para los que toda­vía miden menos de 132cm.

April 19, 2010   No Comments

Lugares de juego: Jardin Lalanne

Hoy via­ja­re­mos a París para cono­cer un jar­dín que, por des­gra­cia, va a des­a­pa­re­cer en muy poco tiempo. Se trata del Jar­din d’Aventure des Halles, tam­bién cono­cido como Jar­din Lalanne o Jar­dín de los Ele­fan­tes. Fue dise­ñado por la escul­tora Claude Lalanne entre los años 1980 y 1986.

Claude y su marido François-Xavier Lalanne, cono­ci­dos popu­lar­mente como el matri­mo­nio Lalanne, sal­ta­ron a la fama en los años sesenta por sus escul­tu­ras basa­das en el mundo ani­mal y vege­tal, con tin­tes surrea­lis­tas y poé­ti­cos. Entre sus pie­zas más famo­sas están las ove­jas en bronce y lana, los rino­ce­ron­tes escri­to­rio de François-Xavier y los mue­bles ins­pi­ra­dos en plan­tas de Claude.

Photo : Stu­dio Bailhache

Cuando Claude Lalanne reci­bió el encargo de crear un jar­dín para niños que se saliera de lo común, intentó tras­la­dar el uni­verso fan­tás­tico y poé­tico de sus escul­tu­ras al diseño del jar­dín, creando un mundo de aven­tura, donde la natu­ra­leza forma parte esen­cial del recorrido.

Pen­sado para niños de entre 7 y 11 años, en el Jar­din Lalanne no se per­mite la entrada a adul­tos (hay moni­to­res acom­pa­ñando a los niños y pro­po­niendo acti­vi­da­des). Tan sólo los sába­dos por la mañana durante tres horas pue­den visi­tarlo fami­lias, con los más peque­ños de la casa incluidos.

El jar­dín está estruc­tu­rado como un viaje por seis mun­dos dife­ren­tes, cada uno con su pro­pio aspecto y vege­ta­ción, y todos ellos sal­pi­ca­dos de atrac­cio­nes. Hay una selva tro­pi­cal con su cas­cada y puente de tabli­llas de madera sujeto por cuer­das, un vol­cán, una pis­cina llena de bolas, una inmensa ser­piente que hace de túnel, una isla mis­te­riosa, una cueva oculta tras una cor­tina de agua, una ciu­dad prohi­bida con vie­jas rui­nas, un enig­má­tico mundo geo­mé­trico con jue­gos acústicos,…

Fotos de la Aso­cia­ción Accom­plir

Seis esce­na­rios muy dife­ren­tes con los que Claude Lalanne quiso explo­tar la capa­ci­dad de asom­bro de los niños ante cada des­cu­bri­miento inesperado.

En la actua­li­dad varias de las atrac­cio­nes del Jar­din Lalanne están cerra­das por moti­vos de segu­ri­dad, aun­que desde la pla­ta­forma Comité de Sou­tien et de Pro­mo­tion du Jar­din d’Aventure des Halles ase­gu­ran que el jar­dín pasó con éxito una audi­to­ría de segu­ri­dad en el 2005 y sólo son nece­sa­rias peque­ñas reno­va­cio­nes. Pero lo cierto es que hoy el vol­cán, el acceso a la isla mis­te­riosa y la pis­cina de bolas ya no se pue­den visitar.

Esta falta de segu­ri­dad es una de las razo­nes que los nue­vos pla­nes urba­nís­ti­cos de remo­de­la­ción del barrio de Les Halles esgri­men para hacer des­a­pa­re­cer com­ple­ta­mente el Jar­din d’Aventure. Después de varios años de lucha, defensa por parte de reco­no­ci­das figu­ras como Michel Oce­lot –crea­dor de Kirikú-, muchas mani­fes­ta­cio­nes y apoyo popu­lar su cie­rre parece inevitable.

Si vais a visi­tar París, apro­ve­chad la opor­tu­ni­dad de cono­cer este jar­dín en sus últi­mos días. Y si que­réis saber un poco más del matri­mo­nio Lalanne, daros des­pués una vuelta por la expo­si­ción dedi­cada a su obra que se puede ver en el Museo de Artes Deco­ra­ti­vas de París hasta el 4 de Julio.

April 7, 2010   2 Comments

Lugares de juego: Takino Suzuran Hillside National Park

Japón es uno de esos paí­ses que sueño, desde hace mucho, con visi­tar algún día. Hoy ya tengo una razón más para hacerlo, cono­cer un par­que con un valle muy espe­cial para los niños.

Takino Suzu­ran Hill­side Natio­nal Park se encuen­tra a una hora en coche del cen­tro de Sap­poro, la prin­ci­pal ciu­dad del norte de Japón. En este gran par­que hay rin­co­nes para todas las eda­des e intere­ses: se puede esquiar en invierno, hacer excur­sio­nes por la mon­taña, pre­pa­rar una bar­ba­coa, pasear por un jar­dín botá­nico con una gran varie­dad de plan­tas y árbo­les, dis­fru­tar de sus sal­tos de agua, acampar.…pero lo que llamo mi aten­ción es su zona de juego para niños, “The Children’s Valley”.

El Valle de los Niños nació con el obje­tivo de intro­du­cir al niño urbano en el espa­cio natu­ral, ofre­cién­dole un espa­cio donde poder jugar libre­mente. Sus crea­do­res, la firma de arqui­tec­tura pai­sa­jista Takano Lands­cape Plan­ning, pen­sa­ron en un niño que no ha jugado nunca en un bos­que y dise­ña­ron un espa­cio que le lle­vara de la mano, aden­trán­dole poco a poco en el con­tacto con la natu­ra­leza. Bus­ca­ban des­per­tar en él un sen­ti­miento de aven­tura y crea­ti­vi­dad y abrir todos sus sen­ti­dos antes de entrar en el bos­que que rodea al parque.

El diseño tiene como tema cen­tral los refu­gios o nidos de varios ani­ma­les en la natu­ra­leza. Hay una torre que alberga col­me­nas de hor­mi­gas, túne­les hor­mi­guero, nidos de pája­ros, hue­vos blan­cos y espon­jo­sos sobre los que sal­tar y una espec­ta­cu­lar cúpula sub­te­rrá­nea deco­rada con una red multicolor.

El par­que se aden­tra de forma orgá­nica den­tro de la tie­rra, como si fuera un ani­mal más, hacién­do­nos pasar por túne­les a modo de tobo­gán que se abren hacia la luz y salas medioen­te­rra­das ilu­mi­na­das por los rayos del sol que se cue­lan por ori­fi­cios exca­va­dos en la tie­rra. Espa­cios que invi­tan a los niños a sen­tirse como peque­ños ani­ma­les o seres mági­cos que podrían habi­tar en ellos.

Los con­tras­tes de luz, tem­pe­ra­tura y sonido ofre­cen una gran expe­rien­cia sensorial.

Den­tro de la gran cúpula de hor­mi­gón “Rain­bow Net”, semi­en­te­rrada en la tie­rra y  cubierta de ces­ped, nos espera una gran red de gan­chi­llo, tejida en nylon teñido con los colo­res del arco iris. Los niños pue­den tre­par por ella, colum­piarse, jugar en los asien­tos del mismo mate­rial que hay debajo… y entrar en con­tacto con una ins­ta­la­ción artís­tica. Esta mara­vi­lla es obra de la artista tex­til Tos­hiko MacA­dam, en cola­bo­ra­ción con TIS & Part­ners y Takano Lands­cape Plan­ning (TLP) . Las fotos hablan por sí solas:

Todas las fotos de Takano Lands­cape Plan­ning.

March 19, 2010   2 Comments

Teardrop Park

En nues­tra bús­queda de par­ques y espa­cios de juego crea­ti­vos hoy via­ja­mos hasta Nueva York.

En medio de esta gran ciu­dad, en el sur­oeste del bajo Man­hat­tan se encuen­tra el Tear­drop Park, un par­que que entra den­tro de la ten­den­cia de espa­cios de juego natu­ra­les, en un intento de recu­pe­rar el juego en la natu­ra­leza para los niños que viven en ciudad.

El diseño de este par­que, inau­gu­rado en 2004, corrió a cargo del equipo de arqui­tec­tos pai­sa­jis­tas Michael Van Val­ken­burgh Asso­cia­tes por encargo del ayun­ta­miento. En los requi­si­tos ini­cia­les se pedía un par­que dise­ñado espe­cial­mente para los niños, sos­te­ni­ble, con zonas de juego con arena y agua y sobre todo que ofre­ciera una forma de juego dife­rente a la de las ins­ta­la­cio­nes tra­di­cio­na­les para niños que se podían encon­trar en el vecino Rocke­fe­ller Park.

El pro­yecto tuvo que superar un entorno poco favo­ra­ble: alto nivel freá­tico, gran­des som­bras de los altos edi­fi­cios cir­cun­dan­tes y fuer­tes vien­tos. A pesar de ello el resul­tado parece un pequeño oasis en medio de la ciudad:

Tear­drop Park pre­senta una topo­gra­fía muy variada donde la vege­ta­ción, la arena, la pie­dra y el agua se inte­gran de dife­ren­tes for­mas en el espa­cio, ofre­ciendo una expe­rien­cia sen­so­rial rica y dife­rente en cada rincón.

Niños y adul­tos pue­den dis­fru­tar de su muro de agua, su gran tobo­gán al que se sube tre­pando por una mon­taña de pie­dras, reco­rrer un camino secreto entre arbus­tos, jugar con arena o con las fuen­tes inter­ac­ti­vas de agua o leer sen­ta­dos en rocas.

Todas las fotos de Eli­za­beth Feli­ce­lla, salvo la del tobo­gán de Nilda Cosco

Michael Van Val­ken­burgh Asso­cia­tes cuidó tam­bién mucho la elec­ción de mate­ria­les, todos ellos de cons­truc­ción sos­te­ni­ble y diseñó un sis­tema de riego que reuti­liza las aguas negras de los edi­fi­cios cir­cun­dan­tes. Ade­más las espe­cies vege­ta­les se esco­gie­ron para que pudie­ran cre­cer en zonas de som­bra y pro­por­cio­nar hábi­tat para aves nati­vas y migra­to­rias, y se cuidó la elec­ción de tie­rras para que no fuera nece­sa­rio el uso de fer­ti­li­zan­tes quí­mi­cos o pesticidas.

Si viajo a Nueva York, yo me pasaré seguro por este rin­cón verde que intenta rein­ven­tar el juego en la ciudad.

February 20, 2010   1 Comment

& Outdoor">Juego: Snug & Outdoor

Hacía tiempo que que­ría vol­ver a escri­bir de espa­cios dife­ren­tes y crea­ti­vos para jugar. Es un tema que me encan­ta­ría explo­rar a lo largo de este año y que me gus­ta­ría encon­trara su rin­cón en este blog.

Empe­za­mos hoy con la empresa bri­tá­nica Snug & Out­door, cuyo lema es pre­ci­sa­mente “cons­tru­yendo espa­cios de juego crea­ti­vos”. Dedi­ca­dos a crear luga­res que pro­mue­van la ima­gi­na­ción, el juego libre y la inter­ac­ción, Snug & Out­door lleva años dise­ñando patios de juego para cole­gios, guar­de­rías, par­ques y espa­cios públicos.

Revi­sando sus pro­yec­tos se encuen­tran escul­tu­ras que imi­tan árbo­les por los que tre­par, super­fi­cies que se ondu­lan for­mando mon­tes y valles, tobo­ga­nes enor­mes, tron­cos que hacen de puente entre dos mon­ta­ñas, blo­ques de foam con for­mas geo­mé­tri­cas que se pue­den reco­lo­car de mil mane­ras, pasos de zebra dibu­ja­dos sobre sue­los de cemento, for­mas de incor­po­rar la arena y el agua al espacio,…

Con toda esta expe­rien­cia y un pro­ceso de estu­dio y diseño exhaus­tivo, han creado el kit de juego Snug: un con­junto de ele­men­tos modu­la­res que los niños pue­den mover y unir para crear sus pro­pios esce­na­rios de juego, con­vir­tiendo el par­que en un espa­cio social y crea­tivo donde apren­der y jugar.

El kit incluye pie­zas de gran escala pen­sa­das para no moverse mucho y otras muy lige­ras que se pue­den mover con gran faci­li­dad. Los niños pue­den mani­pu­lar todos los ele­men­tos, aun­que algu­nos requie­ren algo de tra­bajo en equipo. Son nueve mode­los de pie­zas en total con nom­bres suge­ren­tes como noodle, spi­der, bump o wave que se conec­tan unas a otras con infi­ni­tas posi­bi­li­da­des de combinación. Las pie­zas son sua­ves y agra­da­bles al tacto pero dura­de­ras y resis­ten­tes al agua y no requie­ren nin­gún tipo de instalación.

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Snug ha obser­vado en sus dife­ren­tes casos de estu­dio que este mate­rial trans­forma no sólo el espa­cio sino más impor­tante, trans­forma el com­por­ta­miento y la forma de juego de los niños, poten­ciando el com­po­nente social del juego y la creatividad.

Aun­que a pri­mera vista no me atrae dema­siado el aspecto de estas pie­zas modu­la­res, me encanta su filo­so­fía, su ver­sa­ti­li­dad y cómo está pen­sado desde el punto de vista de los niños, dejando que sean ellos quie­nes dise­ñen y cons­tru­yan. En muchos patios de cemento creo que este kit sería una autén­tica revolución.

En su web podéis encon­trar un mon­tón de infor­ma­ción de todos los pro­yec­tos de Snug & Out­door y muy espe­cial­mente del kit Snug en su pro­pia página.

Estuvo expuesto recien­te­mente en Gijón en la mues­tra Arca­dia de la Media­teca Exten­dida para dis­frute de todos los niños que pasa­ron por allí. A ver si alguien se anima a con­tar­nos como fue la experiencia.

January 19, 2010   No Comments

Parque Gulliver y Playscapes

Qué loco es este mundo de inter­net que hoy he des­cu­bierto un curioso par­que de Valen­cia del que nunca había oido hablar a tra­vés de un blog ame­ri­cano lla­mado Plays­ca­pes.

Se trata del Par­que Gulli­ver, situado en los jar­di­nes del Turia y que toma su nom­bre del cuento “Los via­jes de Gulli­ver” de Jonat­han Swift. Su prin­ci­pal atrac­ción es una escul­tura monu­men­tal de Gulli­ver, que repre­senta el momento en el cual este capi­tán médico inglés acaba de lle­gar al país de Lili­put y es inmo­vi­li­zado y atado en el suelo por sus dimi­nu­tos habitantes.

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Fotos de http://www.web-valencia.com

Fue encar­gado en 1990 por el Ayun­ta­miento de Valen­cia al arqui­tecto Rafael Rivera y al artista fallero Manolo Mar­tín con un diseño de Sento Llobell.

Toda la escul­tura está dis­po­ni­ble para que los niños pue­den subir y tre­par por ram­pas, cuer­das y esca­le­ras, atra­ve­sar túne­les y dejarse des­li­zar por múl­ti­ples tobo­ga­nes como los que for­man los plie­gues de la cha­queta, la cor­bata o los cabe­llos. Ade­más del cuerpo de Gulli­ver en los alre­de­do­res se puede pasear por su som­brero o meterse en sus zapatos. El tamaño de la figura hace que los visi­tan­tes se sien­tan lili­pu­tien­ses reco­rriendo el cuerpo del gigante recién ate­rri­zado en sus tierras.

El par­que Gulli­ver ha sido una agra­da­ble sor­presa y ya lo tengo en mi lista de cosas que hacer en Valen­cia, pero el blog Plays­ca­pes ha sido otro des­cu­bri­miento mara­vi­lloso. Dedi­cado ínte­gra­mente a hablar sobre espa­cios de juego de cual­quier lugar del mundo es justo lo que andaba bus­cando. Me encan­tan estas fra­ses con las que resume su espí­ritu y objetivo:

Because it’s dif­fi­cult to find non-commercial play­ground infor­ma­tion And I find that frustrating.

Because a play­ground doesn’t have to cost a million bucks and come in a box. In fact, it’s bet­ter if it doesn’t.

Because play­grounds are under-recognized as an artis­tic medium

Because every­body loves a play­ground.

Arcady, su autora, lleva dos años escri­biendo de espa­cios de juego y mobi­lia­rio de juego infan­til, así que os podéis ima­gi­nar la can­ti­dad de sitios mara­vi­llo­sos que ha des­cu­bierto. Yo he pasado un buen rato atra­pada entre tanta foto, via­jando de un par­que a otro. Algunos rompe­dores y moder­nos como estos:

tivoli slide

carlton playground melbourne 1

y otros más naturales:

jester park natural playscape2

palo alto zoo playground 3

Yo, por supuesto, ya he metido a Plays­ca­pes entre mis blogs favoritos.

November 19, 2009   No Comments