las cosas de Lola y su mamá
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El hombre de hojalata de Tom Otterness

Un gigan­tesco hom­bre de hoja­lata por el que tre­par, sen­tarse en sus manos y tirarse en tobo­gán des­li­zán­dose por sus pier­nas. Es la crea­ción en bronce del escul­tor Tom Otter­ness, que mez­cla arte y juego infan­til en esta obra de gran­des dimensiones.

Artista de espa­cios públi­cos, el ame­ri­cano Tom Otter­ness es cono­cido por su estilo infan­til y su uni­verso de peque­ños seres que exhibe en par­ques como el Bat­tery Park City o la esta­ción de metro de 14th Street/8th Ave­nue, ambos en Nueva York. Aun­que detrás de este mundo con aires infan­ti­les y de comic, se suele escon­der una lec­tura polí­tica y una crí­tica social.

Este par­que infan­til está con­ce­bido como una serie de seis edi­cio­nes, cua­tro de ellas ya ven­di­das. Tres se encuen­tran en resi­den­cias pri­va­das pero la cuarta está en un par­que público de Nueva York, al lado de los blo­ques de apar­ta­men­tos Sil­ver Towers en W. 42nd Street.  Me ima­gino la sor­presa de encon­trar este hom­bre en medio de la gran ciu­dad, un espa­cio de juego tan dife­rente e inesperado.

Fotos de Kat Sterck, Tom Otterness

Ade­más de los tobo­ga­nes, un colum­pio cuelga de sus pier­nas y un obser­va­to­rio se esconde en su cabeza. Allí los niños podrán aso­marse por los ojos del gigante y con­tem­plar su cuerpo exten­dido al frente. Y sal­pi­cando el cuerpo del hom­bre de hoja­lata, 25 hom­bre­ci­llos de 15 cm. Peque­ños y sim­pá­ti­cos, estoy segura que a los niños les lla­ma­rán la aten­ción y los incor­po­ra­rán a su juego, inven­tando mil historias.

Sil­ver Tower Play­groud. Fotos de James Dee, Tom Otter­ness

Me gusta mucho el juego de tama­ños que Tom Otter­ness ha creado para los niños, que al mismo tiempo se pue­den sen­tir peque­ños ante la gran escul­tura y gigan­tes frente a los hombrecillos.

Colo­rado. Fotos de Dick Jack­son, Tom Otter­ness

December 2, 2011   5 Comments

El gran bucle de Wiesbaden

Hoy os llevo hasta Ale­ma­nia para cono­cer el par­que infan­til de Schul­berg, en la ciu­dad de Wies­ba­den. Cons­truído este mismo año por la firma de arqui­tec­tura y pai­sa­jismo Anna­bau, este pro­yecto forma parte de un espa­cio público que intenta revi­ta­li­zar el cen­tro his­tó­rico de esta ciudad. La estruc­tura de juego, el gran bucle, es la parte cen­tral de esta plaza, que pre­tende ser un punto de encuen­tro para gran­des y pequeños.

Se trata del pri­mer espa­cio de juego infan­til que rea­liza Anna­bau, que quiso ale­jarse de las estruc­tu­ras más cono­ci­das y ofre­cer algo nuevo, que sor­pren­diera, que obli­gara a pro­bar y descubrir.

Su idea básica era crear un juego infi­nito, de ahí sur­gió la idea del bucle, que se ha creado con dos gran­des tube­rías ver­des de acero que se doblan, suben y bajan con for­mas ondu­lan­tes y sinuo­sas, cerrán­dose sobre sí mis­mas. Entre las dos una gran red con­ti­nua que invita a tre­par, col­garse y reco­rrer toda la estruc­tura sin ni siquiera tocar el suelo. Pero hay muchos más ele­men­tos inte­gra­dos en la red que amplian las posi­bi­li­da­des de juego, como un bos­que de lia­nas que cuelga de la misma, un túnel, tram­po­li­nes, mem­bra­nas de goma que giran o invi­tan a correr pasando de una a otra, una gran pen­diente para esca­lar y otra para tirarse como si fuera un tobogan…

Den­tro del bucle, un juego topo­grá­fico de peque­ñas coli­nas y ani­llos de goma rodea­dos por arena para que jue­guen los más peque­ños o se sien­ten los padres mien­tras con­tem­plan cómo jue­gan sus hijos.

Ade­más el par­que goza de unas vis­tas esplén­di­das de la ciu­dad de Wies­ba­den, a la que rinde home­naje con su forma pen­ta­go­nal como la figura de la anti­gua ciu­dad histórica.

Fotos de Hanns Joos­ten

No me extraña que los niños de Wies­ba­den pien­sen que es el mejor sitio de toda la ciudad.

November 15, 2011   4 Comments

A toda vela

Creo recor­dar que ya he hablado de algún espa­cio de juego infan­til con algún barco pirata en el que jugar a ser un mari­nero en alta mar. Pero nada pare­cido a los bar­cos que hoy os quiero ense­ñar. Y es que las crea­cio­nes de la empresa danesa Mons­trum son autén­ti­cas esce­no­gra­fías lle­nas de ima­gi­na­ción con bar­cos que pare­cen haber sobre­vi­vido a la peor de las tem­pes­ta­des y han que­dado vara­dos en la arena de una isla desierta… o en el lomo de una ballena.

Mons­trum se fundó en el 2003, por Ole B. Niel­sen y Chris­tian Jen­sen, esce­nó­gra­fos que se habían cono­cido en el mundo del tea­tro danés. Del tea­tro se lan­za­ron al diseño de espa­cios de juego infan­til muy visua­les, nada abu­rri­dos, lle­nos de fan­ta­sía… y con un punto de locura. Su ins­pi­ra­ción está en el mundo que nos rodea y muy espe­cial­mente en las cosas que atraen a los niños, como los medios de trans­porte o los animales.

Entre todos sus dise­ños, me lla­ma­ron la aten­ción desde el pri­mer momento sus bar­cos. Han rea­li­zado ya tres espa­cios que giran en torno a ellos, los tres en Copen­ha­gue, cada uno dife­rente y con mucha imaginación.

El pri­mero, cons­truído en el 2005, se encuen­tra en el Aar­hus Space al este de Copen­ha­gue. Recrea a la Santa María de Marco Polo, varada en la Isla de Pas­cua. Un gran barco hun­dido en la arena conec­tado por cuer­das, redes y tron­cos a dos espec­ta­cu­la­res cabe­zas Moais.

En la embar­ca­ción no hay super­fi­cies hori­zon­ta­les, todo está incli­nado y se puede tre­par por todas las super­fi­cies. Los niños pue­den lle­gar a la cubierta subiendo por el rocó­dromo del cos­tado o a tra­vés de cuer­das sin lle­gar a tocar al suelo, y en el late­ral hay una entrada para lle­gar a la bodega. Hasta tiene un cofre del tesoro con su pro­pio tobo­gán para los más pequeños.

Y aquí está La Tri­ni­dad, orien­tado a niños entre 2 y 5 años. Una elec­ción espe­cial para una zona, el Soen­der Bou­le­vard, donde anti­gua­mente había una playa. Un buque cos­tero roto en dos sobre la arena y toda la mer­can­cía espar­cida alre­de­dor entre islas de arena y agua. De nuevo mucho juego de equi­li­brio y trepar.

¿Os habéis fijado en el deta­lle de la balsa de tron­cos de madera?

Por último, el barco Mary en el Pet­zis World den­tro del famoso par­que de atrac­cio­nes Tivoli. Un pro­yecto en cola­bo­ra­ción con los arqui­tec­tos Jumana J. Bro­der­sen y Jonat­han Wright, dando vida al mundo del oso Ras­mus y sus ami­gos, unos per­so­na­jes lite­ra­rios muy popu­la­res entre los niños dane­ses. Una esté­tica dife­rente a la de las dos pro­pues­tas ante­rio­res, con colo­res más vivos. Aquí tene­mos un barco incli­nado en lo que parece una roca pero que resulta ser una ballena, un faro, un sub­ma­rino, una zona para niños, jue­gos con agua… un paraíso para los niños.

Ade­más del atrac­tivo visual lo que me encanta de estos dise­ños son las his­to­rias que se pue­den crear en estos esce­na­rios de pelí­cula y el espí­ritu de aven­tura y reto físico que pre­sen­tan. Como cuen­tan estos dise­ña­do­res, el par­que es prin­ci­pal­mente un espa­cio para el juego motor que tiene que pro­por­cio­nar a los niños la posi­bi­li­dad de tomar ries­gos y de pro­barse a sí mis­mos, inten­tando lle­gar cada vez más alto, más lejos y más rápido.
Pero no os creáis que la ima­gi­na­ción de estos dane­ses ter­mina en los bar­cos… toda­vía hay más, mucho más. Otro día os lo cuento.

September 20, 2011   3 Comments

El bosque de los niños

Os invito a via­jar con­migo hasta Japón para cono­cer el Showa Kinen Park o, como tam­bién se le conoce, Showa Memo­rial Park. Un gran par­que de 163 hec­ta­réas, situado en la pre­fec­tura de Tokyo, que se creó para con­me­mo­rar el cin­cuenta aniver­sa­rio del empe­ra­dor Showa.

En este gran par­que se puede hacer un poco de todo: pasear entre árbo­les, dar un paseo en bici, dis­fru­tar en verano de un remo­jón en sus pis­ci­nas y tobo­ga­nes, mon­tar en barca o visi­tar su gale­ría de bon­sais y su jar­dín japo­nés. Sólo la belleza de sus pai­sa­jes a tra­vés de las esta­cio­nes, con sus paseos oto­ña­les de ging­kos ama­ri­llos y arces rojos, sus cam­pos de cos­mos inter­mi­na­bles o la deli­ca­deza de los cere­zos en flor, sería un motivo más que sufi­ciente para visitarlo.

Foto de Ajari

Pero es que ade­más tam­bién tiene una zona muy espe­cial para los niños. Se llama el Bos­que de los Niños, un mundo con dra­go­nes y otros seres mági­cos, con un bos­que al que no le falta una nie­bla mis­te­riosa y unas coli­nas blan­cas muy espe­cia­les por las que correr, sal­tar y deslizarse.


Fotos de Japan Photo


Foto Quirky Japan Blog

Es un tra­bajo del equipo pai­sa­jista Takano Lands­ca­pes, del que en su día ya os mos­tré su diseño en el Takino Hill­side Park. Como ocu­rría en este pro­yecto con las redes de gan­chi­llo mul­ti­co­lo­res, aquí tam­bién bus­ca­ron la cola­bo­ra­ción de otros artis­tas: Fujiko Nakaya e ILCD para crear la nie­bla, Noriko Horiu­chi para las cuer­das y Shi­rou Takahashi para  el espec­ta­cu­lar Air Dome.

Fujiko Nakaya, artista espe­cia­li­zado en escul­tu­ras de nie­bla, nos ofrece un bos­que que, tal y como pasa en los cuen­tos de hadas, se cubre de niebla.

Foto de Ajari

Hay una casita del bos­que con mate­ria­les natu­ra­les y herra­mien­tas a dis­po­si­ción de los niños y una zona de redes a modo de gran­des hama­cas para tre­par y tumbarse:

Y por supuesto, la gran atrac­ción, el Fuwa Fuwa Dome o Air Dome, unas mon­ta­ñas lle­nas de aire que se extien­den por más de 1600 metros cuadrados.


Foto de Japan Photo

Como si fuera un gigan­tesco cas­ti­llo hin­cha­ble, estas coli­nas blan­cas escon­den una estruc­tura neu­má­tica, con una mem­brana llena de aire, crea­ción de Shiro Takahashi de la Tama Art Uni­ver­sity y pro­du­cida por Oga­wa­tec junto a Takano Lands­cape Planning.

El Fuwa Dome está con­ce­bido para ser muy resis­tente al uso, nece­si­tar poco man­te­ni­miento, tener fácil repa­ra­ción y cau­sar un bajo impacto en el medio ambiente que le rodea. Lo mejor desde mi punto de vista es que es una atrac­ción para todas las eda­des, gran­des y peque­ños, que pue­den dis­fru­tar jun­tos sal­tando, rodando, des­li­zán­dose… des­cu­briendo nue­vas for­mas de movimiento.

Foto de Ajari

Y como podéis ver por la foto, es un autén­tico tram­po­lín, con una pinta de lo más diver­tida. ¡Quién pudiera hacerse un via­je­cito hasta Japón!.

July 6, 2011   7 Comments

Lugares de juego con neumáticos

Algo tan sen­ci­llo como un viejo neu­má­tico ofrece muchas posi­bi­li­da­des de juego a los niños. Pue­den meterse den­tro, atra­ve­sar­los, hacer­los rodar, api­lar­los y tre­par por ellos, y hasta sir­ven para cons­truir un sen­ci­llo columpio.

En Ingla­te­rra, exis­ten empre­sas espe­cia­li­za­das en mon­tar sen­ci­llos espa­cios de juego a base de estas rue­das de cau­cho. Defien­den que son per­fec­tos para espa­cios redu­ci­dos, muy resis­ten­tes a las incle­men­cias del tiempo, al uso y hasta al van­da­lismo, fáci­les de ins­ta­lar, no requie­ren ape­nas man­te­ni­miento y ade­más son eco­nó­mi­cos. A los niños les ofre­cen una acti­vi­dad física muy salu­da­ble, per­mi­tién­do­les jugar con el equi­li­bro y la coordinación.

Así, Tyre Parks ofrece dise­ños como los de estas fotos:

Y Tyre Play amplia las posi­bi­li­da­des jugando con ele­men­tos de diseño pro­pio como estruc­tu­ras que per­mi­ten fijar­los en ver­ti­cal, pér­ti­gas que se anclan en los neu­má­ti­cos o redes que per­mi­ten mon­tar túneles.

Pero mon­tar un espa­cio de juego con vie­jos neu­má­ti­cos no nece­sita de gran­des ideas. Que los neu­má­ti­cos estén libres y se pue­dan mover de un sitio para otro es una ven­taja que per­mite a los niños crear sus pro­pios esce­na­rios dife­ren­tes cada día. Si que­réis más ideas, este post de “I’m a Tea­cher, get me OUTSIDE here” nos mues­tra varios usos. Si hasta pue­den ser­vir para hacer jar­di­ne­ría y plan­tar un pequeño jar­dín en su inte­rior, mirar lo boni­tos que pue­den que­dar en Let the Chil­dren Play o ser la base de un estu­pendo tam­bor como el de Child Cen­tral Sta­tion.

Y sin lugar a dudas, la mues­tra más extra­or­di­na­ria que pode­mos encon­trar de par­ques de neu­má­ti­cos es el Nishi Rokugo Koen o Tyre Park, en Tokyo, Japón. Nada menos que apro­xi­ma­da­mente 3000 vie­jos neu­má­ti­cos para meterse den­tro, tre­par y atra­ve­sar, for­mando robots, dra­go­nes, túne­les, puen­tes, mon­ta­ñas y toboganes.

http://slickpanda.com/japanese-tire-playground
Fotos de Fame Pic­tu­res Inc

Y su pen­diente de cemento a modo de tobo­gán tam­bién tiene una pinta divertidísima:

http://nuffy.net/misc/pics/tire-park-in-japan-tokyo.html

February 17, 2011   5 Comments

Viajes de estudio de Frode Svane

Y siguiendo con espa­cios de juego, os dejo aquí infor­ma­ción de unos cur­sos que serían un sueño para mí. Están orga­ni­za­dos por el pai­sa­jista noruego Frode Svane, espe­cia­li­zado en la crea­ción de luga­res de juego para la infan­cia con una amplia expe­rien­cia a sus espal­das. Frode fue uno de mis pri­me­ros des­cu­bri­mien­tos en mi par­ti­cu­lar viaje por los par­ques infan­ti­les. Para expe­ri­men­tar el pla­cer de jugar basta darse un paseo por los álbu­mes de fotos de su Face­book.

En sus via­jes de estu­dio ofrece la opor­tu­ni­dad de pasar tres o cua­tro días reco­rriendo par­ques y patios de cole­gios o guar­de­rías de Ber­lín o de varios paí­ses nór­di­cos en pleno mes de Junio.… una autén­tica expe­rien­cia para apren­der más sobre el juego y los niños.

FRODE SVANESTUDYTRIPS 2011

http://www.facebook.com/album.php?aid=3470&id=100001557546378

NORDIC TRIP — Pro­gram in Copenhagen/Lund/Malmö: June 16,17,18. (3 days)
BERLIN TRIP — Pro­gram in Ber­lin 2011: June 21, 22, 23, 24. (4 days).

The Inter­na­tio­nal Play Asso­cia­tion (IPA) con­fe­rence in Car­diff http://www.ipa2011.org will take place in the first week of July. This con­fe­rence will the­re­fore easily be com­bi­ned with the Study­trips to Ber­lin and the Nor­dic Trip — 2011.

Ask for pre­li­mi­nary pro­grams!
Also take a look here for furt­her infor­ma­tions: http://www.barnaslandskap.blogspot.com/

PROGRAMSHORT NOTES

Copenhagen/Lund/Malmö:
Visi­ting parks, theme parks (Malmö), kin­der­gar­dens, school­grounds, public places.

Ber­lin:
2 first days in bus (heavy pro­grams) — visi­ting lots of school­grounds, and a few adven­ture play­grounds.
2 days on bikes (easy/relaxed pro­grams) — visi­ting parks, public pla­ces, kin­der­gar­dens.
Wee­kend free with good sug­ges­tions, — such as:
A visit to Brit­zer Gar­ten, Gär­ten der Welt (Gar­dens of the World), Volks­park Pots­dam, Sans Souci and other places.

http://www.facebook.com/album.php?aid=3470&id=100001557546378

Frode Svane
Bar­nas Lands­kap
Chil­drens Lands­cape– Nor­way
http://www.barnas-landskap.org

http://www.barnaslandskap.blogspot.com/

0047 92669969
Adress: Kam­pengt. 21. 0654 Oslo. Norge — Nor­way
Refe­ren­ces:
http://www.google.com/search?hl=en&q=frode+svane&btnG=Google+Search

http://www.boernogkultur.dk/uddannelse-forskning/forskning/fagomraader/boerns-fysiske-rammer/frode-svan

November 18, 2010   No Comments

Lugares de juego: “Adventure playgrounds”

Hace sema­nas que que­ría haber publi­cado algún post nuevo sobre luga­res de juego y hoy por fin, aquí está. Un pequeño vis­tazo al mundo de los “adven­ture play­grounds” (par­ques aven­tura), o “junk play­grounds” (par­ques basura) como se lla­ma­ron ori­gi­nal­mente: par­ques infan­ti­les, des­ti­na­dos prin­ci­pal­mente a niños entre 6 y 12 años, donde en lugar de las habi­tua­les estruc­tu­ras de juego fijas el niño dis­pone de herra­mien­tas y mate­ria­les reci­cla­dos y de desecho para crear y cons­truir libremente.

Aun­que hoy en día estos par­ques, al menos a mi, me parez­can total­mente revo­lu­cio­na­rios, su his­to­ria se remonta nada menos que a los años 30. Una época de cam­bio en la que las nue­vas corrien­tes en psi­co­lo­gía infan­til influ­ye­ron en la forma de cons­truir ciu­da­des, de hacer polí­tica y cui­dar a la infan­cia. En este ambiente, el arqui­tecto pai­sa­jista danés, Chris­tian Th. Søren­sen, acom­pa­ñado por el maes­tro Hans Dra­gehielm, se intere­sa­ron en la forma de dise­ñar espa­cios de juego para los niños de Copen­hage. Atraí­dos por la forma libre de juego que los niños des­cu­brían en sola­res y  edi­fi­cios des­trui­dos por la gue­rra, deci­die­ron incor­po­rar este ambiente al par­que infan­til habitual.

Soren­sen ideó un espa­cio en medio de la ciu­dad, que pro­te­gía al niño y le ais­laba de los adul­tos, y donde se podía encon­trar desde ramas de árbo­les, cajas de car­tón, tablo­nes, neu­má­ti­cos, telas, mue­bles vie­jos, tube­rías, vie­jos coches, ladri­llos, cuer­das… un autén­tico basu­rero a ojos de los adul­tos que se con­ver­tía en un aba­nico infi­nito de posi­bi­li­da­des para los niños.

El pri­mero de estos espa­cios se creó en Emdrup, Dina­marca en 1943, durante la Segunda Gue­rra Mundial.

Artículo de Prensa sobre el par­que de Emp­drup, 1946

Uno de los super­vi­so­res que tra­bajó allí escri­bió en 1946: “El par­que aven­tura es un intento de dar al niño de la ciu­dad un sus­ti­tuto del juego y poten­cial de desa­rro­llo que ha per­dido a medida que la ciu­dad se ha con­ver­tido en un sitio donde no hay espa­cio para la ima­gi­na­ción del niño y su juego. El acceso a los edi­fi­cios está prohi­bido a per­so­nas no auto­ri­za­das, no hay árbo­les a los que tre­par y hacer de Tar­zán. Las vías de tren y zonas comu­na­les, donde se podían librar gran­des bata­llas y tener extra­ñas aven­tu­ras, no exis­ten más. ¡No!. No es sen­ci­llo ser un niño en una ciu­dad cuando se tiene la nece­si­dad de ser un caver­ní­cola o un bosquimano.”

En la expan­sión geo­grá­fica de estos par­ques tuvo mucha impor­tan­cia la figura de Lady Allen of Hart­wood, arqui­tecta pai­sa­jista y pre­si­denta de la Nur­sery Schools Asso­cia­tion, que quedó mara­vi­llada tras una visita a Emp­drup y deci­dió lle­var el con­cepto al Reino Unido. Allí Drum­mond Aber­nethy, secre­ta­rio del Natio­nal Pla­ying Fields Asso­cia­tion Play­ground Com­mit­tee,  intentó impri­mir un men­saje más posi­tivo popu­la­ri­zando el nom­bre de “adven­ture play­ground” frente al “ junk play­ground”.

Lollard Adven­ture Playground

La red de Adven­ture Play­ground se exten­dió por casi toda Europa, espe­cial­mente por los paí­ses nór­di­cos, Fran­cia, Suiza, Ale­ma­nia y Holanda, pero hoy en día exis­ten tam­bién fuera de Europa, por ejem­plo en Japón y Esta­dos Uni­dos, y hasta los hay espe­cial­mente dise­ña­dos para niños con discapacidades.

Todos tie­nen en común que son espa­cios en con­ti­nua cons­truc­ción y des­truc­ción (“Un buen “adven­ture play­ground” nunca es está­tico”, Bengts­son, 1974) donde impera el juego libre y el niño tiene la posi­bi­li­dad de crear su pro­pio espa­cio de juego. Sue­len con­tar con la pre­sen­cia de moni­to­res que super­vi­san las acti­vi­da­des, pero siem­pre de forma no intru­siva, dejando via libre a los niños. Detrás de este juego libre, el niño prac­tica el tra­bajo manual, desa­rro­lla su ima­gi­na­ción y crea­ti­vi­dad, cola­bora y se rela­ciona a un nivel mucho más grande que en un par­que con­ven­cio­nal, fomen­tando el tra­bajo en equipo y se trans­mite un men­saje de reuti­li­zar y crear desde lo viejo, pro­mo­viendo un mundo más eco­ló­gico. Ade­más, muchos de estos espa­cios de aven­tura incor­po­ran áreas de huerto y jar­di­ne­ría y zonas con peque­ños ani­ma­les de granja, todo un lujo en medio de la ciudad.

Fotos de Web Urba­nist

Y aun­que apa­ren­te­mente la segu­ri­dad en estos par­ques parezca menor que en los tra­di­cio­na­les, hay estu­dios que demues­tran que es todo lo con­tra­rio. Los niños están más pen­dien­tes y con­cen­tra­dos en el juego y el número de acci­den­tes es menor.

En nues­tro viaje a Ber­lín, me hizo mucha ilu­sión poder dar una vuelta por uno de estos par­ques aven­tura, el Stif­tung Sozial­pä­da­go­gis­ches Ins­ti­tut Wal­ter May Aben­teuers­piel­platz Stadt der Kin­der, y ver más de cerca las cons­truc­cio­nes de los niños.

Para saber más, os dejo unos cuan­tos enlaces:

Urban Adven­ture Play­grounds: The Coolest Pla­ces You Pro­ba­bly Never Pla­yed as a Kid
Adven­ture Play­grounds: A chil­dren world in the city
A his­tory of Elhap and Adven­ture Play
The Gypsy Poet: Adven­ture Play­grounds
Adven­ture Play
Pockets of Disor­der: The His­tory of Adven­ture Play

November 17, 2010   4 Comments

Lugares de juego: Parque Isabel la Católica, Gijón

Hace unos meses, bus­cando por Inter­net luga­res de juego con un toque espe­cial encon­tré un artículo de prensa sobre el pro­yecto de reno­va­ción del área infan­til del Par­que Isa­bel La Cató­lica de Gijón. El plan tenía una pinta estu­penda, un gran pre­su­puesto, con­tra­ta­ción de empre­sas ale­ma­nas y nór­di­cas… pero me quedé un poco desilu­sio­nada al no ser capaz de encon­trar nin­guna foto ni comen­ta­rio sobre el resul­tado final. Así que, apro­ve­chando que en Agosto pasa­mos unos días en Astu­rias visi­tando a la fami­lia y que para la peque cual­quier excur­sión que incluya la pala­bra par­que es siem­pre el mejor plan posi­ble, nos hici­mos una esca­pada a Gijón.

El Par­que Isa­bel La Cató­lica es una de las zonas ver­des más gran­des de Gijón, se encuen­tra junto al Esta­dio del Moli­nón, en el mar­gen dere­cho del paseo flu­vial del río Piles. Junto a él está el Para­dor de Turismo, y muy cer­quita la Feria de Mues­tras y el Museo del Pue­blo de Asturias.

Tiene un avia­rio muy intere­sante, un recinto con aves­tru­ces, par­te­rres y rosa­leda, un bonito palo­mar y un gran estan­que lleno de cis­nes y todo tipo de patos y ocas, que si no fuera por la com­pe­ten­cia de los colum­pios habría tenido entre­te­nida a la peque un buen rato.

La zona de juego infan­til se encuen­tra fácil por­que es enorme, con una exten­sión equi­va­lente a la de cinco o seis par­ques de barrio: Lola corría y corría de atrac­ción en atrac­ción y siem­pre había algo nuevo que descubrir.

Estruc­tu­rado en varias zonas, el par­que tiene un poquito de todo y para todas las edades. Además de varios espa­cios simi­la­res a los que pode­mos encon­trar en algu­nos de nues­tros par­ques de dia­rio, hay otros real­mente ori­gi­na­les que harán las deli­cias, sobre todo, de los niños un poquito más gran­des… y de los adul­tos sin complejos.

Visual­mente, la zona que más nos gustó es la dise­ñada por la casa ale­mana Sik-Holz, aun­que sus atrac­cio­nes, pen­sa­das para lo más gran­des, son pre­ci­sa­mente  las que menos se adap­ta­ban a la edad de Lola. Rea­li­za­dos en madera de robi­nia, los colum­pios para balan­cearse tum­bado y en com­pa­ñía, el balan­cín de altura para cua­tro per­so­nas y la tiro­lina nos pare­cie­ron sen­ci­lla­mente espectaculares.

En otra zona, diseño de la empresa ale­mana HPC, un gran are­nero donde se puede encon­trar desde una malla para tre­par en forma de dos pirá­mi­des conec­ta­das, unas mini camas elás­ti­cas, un disco gira­to­rio, una cuerda floja y lo más ori­gi­nal, una gran tuerca de acero para correr como hacen los hams­ter en las rue­das de sus jau­las. Yo la probé y me pare­ció divertídisima.

De la casa danesa Kom­pan es el cas­ti­llo con coco­dri­los y dra­go­nes y otras atrac­cio­nes pen­sa­das para los más peque­ños y  una ins­ta­la­ción de acero gal­va­ni­zado y poli­eti­leno para los que tie­nen unos años más. En esta última, entre otras cosas, hay una barra de equi­li­brio y unos mono­pa­ti­nes fijos que se des­li­zan por un aro cur­vado con muy buena pinta, aun­que es una pena que no des­li­za­ban dema­siado bien.

Para los más peques, tam­bién había un área de la empresa sueca Hags, un juego con dis­tin­tos acce­sos, cata­lejo, tubo para hablar, túnel, pared para escalar.…aquí estuvo Lolita un buen rato entretenida.

Con tanta nove­dad, lo pasa­mos muy bien, lo único malo fue sacar a la peque de allí y eso que tenía ham­bre.… Una suerte para los gijo­nen­ses tener este par­que cerca de casa.

September 11, 2010   2 Comments

Lugares de juego: Isamu Noguchi

No es la pri­mera vez que en esta sec­ción habla­mos de la incur­sión de un artista en el diseño de espa­cios de juego. En este caso, se trata del japo­nés Isamu Nogu­chi, un artista poli­fa­cé­tico prin­ci­pal­mente cono­cido por su faceta como escul­tor y pai­sa­jista, pero que alcanzó tam­bién gran popu­la­ri­dad por su diseño de lám­pa­ras y muebles.

Nogu­chi se sen­tía atraído por el diseño de zonas de juego para niños, pero no tuvo suerte y vio sus pro­yec­tos recha­za­dos una y otra vez. Sus par­ques son espa­cios dife­ren­tes, donde la tie­rra toma for­mas orgá­ni­cas, escul­tu­ras sinuo­sas sir­ven de tobo­ga­nes y las for­mas abs­trac­tas y el mini­ma­lismo impreg­nan el espa­cio con un aire irreal.

Su pri­mer diseño, Play Moun­tain (1933), era una estruc­tura pira­midal con terra­zas, una pro­puesta que tra­ba­jaba la tie­rra como si de una escul­tura se tra­tara. Con­taba con un anfi­tea­tro, varias terra­zas, dos tobo­ga­nes, uno pequeño con agua para el verano y otro más grande para des­li­zarse en tri­neo durante el invierno. En pala­bras de Nogu­chi “Play Moun­tain fue el embrión del que nacie­ron todas mis ideas que rela­cio­nan la tie­rra y la escul­tura. Es el pro­ge­ni­tor de los par­ques infan­ti­les como pai­sa­jes escul­tu­ra­les.”

Wal­ker Art Cen­ter, Min­nea­po­lis, Minessota

El pro­yecto fue recha­zado por Robert Moses, comi­sio­nado de New York City Parks, que años más tarde tam­bién recha­za­ría el par­que dise­ñado para Nacio­nes Unidas.

Antes de empren­der el diseño de un nuevo par­que infan­til, Nogu­chi se orientó a su equi­pa­miento, ideando colum­pios y tobo­ga­nes que tam­poco lle­ga­ron a ver la luz más que en el cine (en la pelí­cula “La Diosa de la Danza”(“Down to Earth”) con una Rita Hay­worth con­ver­tida en musa). Les acha­ca­ron falta de segu­ri­dad, razón por la cual su siguiente pro­yecto, Con­tou­red Play­ground, se basaba en un juego de líneas sinuo­sas for­mado por las ondu­la­cio­nes de la tie­rra, a prueba de acci­den­tes. Los niños podían subir y bajar por las super­fi­cies cur­vas y había varias zonas de inte­rés, esca­lada, juego y agua en verano. El esta­llido de la Segunda Gue­rra Mun­dial acabó con este pro­yecto que nunca se llegó a realizar.

Nogu­chi lo vol­vió a inten­tar en 1951, con un pro­yecto en cola­bo­ra­ción con el arqui­tecto Julian Whittle­sey para el com­plejo de las Nacio­nes Uni­das en el East River de Nueva York. El apoyo de crí­ti­cos de arte y del Museum of Modern Art no fue sufi­ciente de nuevo para con­ven­cer al ayun­ta­miento. Las maque­tas nos mues­tran un esce­na­rio casi surrea­lista: hay zonas de esca­lada, aros de balon­cesto, un juego de pla­ta­for­mas trian­gu­la­res.… pero como Nogu­chi defen­dió en su día es prin­ci­pal­mente un espa­cio que se abre a los niños para que lo explo­ren libre­mente, sin decir­les lo que tie­nen que hacer.

El último intento de cons­truir un par­que de jue­gos en Nueva York fue una cola­bo­ra­ción con el arqui­tecto Louis Kahn para un pro­yecto de gran enver­ga­dura en River­side Drive Park (1961–66), y que fue recha­zado por el ayun­ta­miento tras cinco rediseños.

Nogu­chi sólo vió dos de sus par­ques infan­ti­les lle­vado a la reali­dad, Plays­ca­pes en Pied­mont Park, Atlanta, Geor­gia (1975–76) y Kodomo No Kuni (1965–66), cerca de Tokyo, en cola­bo­ra­ción con Yos­hio Otani.

Pied­mont Park, Atlanta

Su último pro­yecto, que ter­minó poco antes de morir,  fue un gigan­tesco diseño para el Moere Numa Park en Sap­poro, Japón. En Moere Numa Park, abierto al público en el 2005,  se pue­den ver muchos de los sue­ños que Nogu­chi vio recha­za­dos durante su vida: su pri­mera Play­moun­tain, su equi­pa­miento de jue­gos para par­ques infan­ti­les, sus tobo­ga­nes escul­tó­ri­cos, el Aqua Plaza para jugar con el agua…

Un par­que, sin duda, que merece la pena visitar:

Fotos de Ping­Mag

July 23, 2010   3 Comments

Lugares de juego: Dschungel Spielplatz

Des­pués de echar un vis­tazo por Inter­net, creo que podría escri­bir meses y meses de esta sec­ción, luga­res de juego, hablando sólo de los par­ques para niños de Ber­lín. Esta ciu­dad es una autén­tica joya para los más peque­ños, con una can­ti­dad impre­sio­nante de par­ques total­mente envi­dia­bles. Así que como mues­tra, hoy visi­ta­mos uno de ellos, ins­pi­rado en la selva, el Dschun­gel Spiel­platz del Bäke­park, en el barrio de Steglitz.

Como muchos otros par­ques ber­li­ne­ses, esta zona de juego, diseño de la empresa Sik Holz, tiene el encanto de que todas las estruc­tu­ras y jue­gos están hechos de madera. Sola­mente el diseño del juego de for­ta­leza y torres es ya una mara­vi­lla, pero la madera per­mite que se inte­gre per­fec­ta­mente en el pai­saje de gran­des árbo­les de este par­que berlinés.

Un mon­tón de atrac­cio­nes que explo­rar espe­ran a los niños: redes, lia­nas, pasa­re­las, esca­lada en roca, una for­ta­leza con un ver­ti­gi­noso tobo­gán de 3 metros de altura, ori­gi­na­les colum­pios donde balan­cearse … y alre­de­dor, en medio de un bos­que de pal­me­ras, gira­fas, cebras, leo­nes, ser­pien­tes y muchos más ani­ma­les talla­dos en madera que nos hacen sen­tir como si estu­vié­ra­mos en medio de la selva africana.

Fotos de Ihr Spiel­platz

Tam­bién hay un área con una pequeña casita para los más chi­qui­ti­nes, y en una zona cer­cana hasta mesas de ping pong y una pista de streetball.

A mi me ha encan­tado el aire aven­tu­rero y de pequeño robin­son que tiene esta zona de jue­gos del Bäke­park que des­cu­brí a tra­vés de este artículo. Está escrito por un matri­mo­nio al frente de un nego­cio online de alqui­ler de casas para vaca­cio­nes en varios paí­ses euro­peos. Entre otros con­se­jos que com­par­ten para via­jar, tie­nen publi­cado este fabu­loso reco­rrido por los par­ques favo­ri­tos que eli­gie­ron sus hijos des­pués de visi­tar Ber­lín. Si os habéis que­dado con ganas de más, no dejéis de echarle un vistazo.

June 23, 2010   1 Comment