las cosas de Lola y su mamá
Random header image... Refresh for more!

Playful Parenting

Estoy volviendo a releer estos días un libro de crianza que descubrí por primera vez cuando Lola tenía tan sólo unos meses, “Playful Parenting“. Su autor es Lawrence Cohen, un psicólogo especializado en juego infantil y con una larga experiencia como terapeuta de juego. Lo compré tras verlo recomendado en la librería de Amazon de Soule Mama, y si la primera vez que lo leí ya me gustó, esta última, ahora que veo su aplicación cada día, me está gustando todavía más. Su base es sencilla, criar y ser padres desde el juego, incitar al adulto a jugar para conectar con los niños y usar el juego como herramienta curativa para aliviar los problemas, hablar de las tensiones ocultas y hasta vencer miedos.

Lleno de ejemplos en cada capítulo, “Playful parenting” resulta fácil y sencillo de leer, y se agradece cómo está estructurado en secciones cortas que permiten leerlo a ratitos. La idea básica del juego como forma de entrar en el mundo de los niños y conectar con ellos se repite a lo largo del todo libro, mientras su autor nos habla de cómo dejarnos llevar por las risas tontas y perder la vergüenza, invertir los roles, disfrutar de juegos que no nos gustan, dejar a los niños llevar la batuta, promover el lado sensible en los niños y reforzar a las niñas (un capítulo muy interesante sobre la forma diferente en que la publicidad y la sociedad trata a los dos sexos)… y muchas más cosas.

Lawerence nos recuerda que usemos el juego precisamente cuando más nerviosos estamos, cuando como padres estamos a punto de perder los papeles, cuando los niños están más nerviosos, irascibles y rebeldes, porque es entonces cuando ellos más lo necesitan. En esos momentos, es la forma de conectar con ellos y romper situaciones que sólo nos llevan a enfadarnos y entrar en una espiral absurda de lloros y nervios.

En casa hemos podido comprobar como es cierto que a veces basta inventar un juego para relajar una situación estresante  y arrancar unas risas a todos.  Así hemos solucionado en alguna ocasión los momentos críticos de la mañana cuando hay prisa para vestirse y salir corriendo, o de la noche cuando no hay ganas de entrar en la bañera o de ponerse el pijama. Claro está, no siempre funciona, pero vamos aprendiendo poco a poco… de por sí, quizá no es mala idea ir pensando en una tercera lectura…

December 13, 2010   No Comments