las cosas de Lola y su mamá
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La pistola de cola

Creo que si no fuera por Teacher Tom nunca se me hubiera ocurrido proponer a Lola usar una pistola de cola. Entre otras cosas porque hasta hace poco nunca había caído una en mis manos y ni siquiera sabía que ya teníamos una en casa. Menos mal que este profesor americano, del que me declaro fan absoluta, me descubrió las posibilidades de esta herramienta. La primera vez que probamos Lola debía tener tres años y fue un fracaso. Nuestra pistola tenía el gatillo muy duro y ella no tenia fuerza para usarla. La idea se quedó aparcada pero este verano, dando una vuelta por la tienda Tiger, encontré una pistola pequeñita de cola que parecía perfecta para las manos de Lola. La compramos y desde el primer día que la usó fue un éxito.

La gran ventaja que tiene la pistola de cola frente a cualquier otro pegamento es la velocidad de secado, casi instantáneo, lo que permite hacer construcciones que de otra forma serían prácticamente imposibles. Seca tan rápido que no hace falta esperar ni usar sujeciones o apoyos para fijar la estructura, y es muy satisfactorio poder «construir» de una forma tan rápida.

Para crear estas esculturas usamos todo lo que se nos ocurre. Mucho material reciclado -cajas, bandejas de poliespán, tapones, corchos, cartones…- cartulinas, pequeños tesoros recogidos por Lola como palos y bellotas,… Yo preparo el material o buscamos entre las dos lo que más le apetece y luego la dejo que cree libre.

Lola es consciente del peligro que puede tener la pistola, sabe que el pegamento quema -un sustillo en un dedo se ha llevado ya- y es muy cuidadosa usándola. Yo estoy tranquila viendo como la utiliza y si no la sacamos más veces es por Leo, que todo lo quiere tocar.

Sus creaciones a veces son esculturas para contemplar pero otras se convierten en escenarios para jugar.

Me gusta mucho ver cómo Lola explora la construcción en tres dimensiones, cada vez con más soltura. Esta es su última creación, la llamó «La Puerta de Alcalá». Estaba toda orgullosa cuando la terminó. Con cola blanca creo no habría sido capaz de levantar ese juego de palitos.

Por ahora estamos jugando con tamaños pequeños, pero creo que la próxima vez voy a proponerle algo un poco más grande. Ya os contaremos.

November 5, 2012   9 Comments

Falso batik + freezer paper

Este verano fuimos a conocer a la profe de Lola y nos volvimos a casa con una bolsa de tela para que Lola la personalizara a su gusto y la lleváramos al cole bien llena con ropa de cambio. A las dos nos encantó la idea, pero nos íbamos de vacaciones y el proyecto quedó aparcado. Dos dias antes de empezar el cole nos pusimos manos a la obra y por fin hace un par de semanas la dejamos colgada en su percha.

Antes de decidir cómo la íbamos a pintar, comentamos todas las posibilidades que se nos ocurrían: rotuladores, ceras, pintura, pegarle cosas, teñirla,… y para mi sorpresa Lola me dijo que quería repetir el falso batik que hicimos con pegamento y acrílicos a principios de verano.

El bote grande de pegamento se nos había acabado y Lola uso unos chiquititos. El resultado fue un poco diferente porque con estos botes a Lola le costaba más apretar y las líneas se rompían en varios puntos. Entre que probamos con varios pegamentos, que dejamos secar una cara del bolso y empezamos con la otra, que se acabó el pegamento… Lola se cansó de tanto preparativo y perdió interés en seguir.

Para reanimar el proyecto se me ocurrió usar por fin un rollo de freezer paper que tenía guardado desde hace tiempo. El freezer paper es un papel para congelar alimentos que en Estados Unidos se encuentra fácilmente en cualquier supermercado. Tiene una cara encerada de forma que cuando este lado brillante se coloca encima de una tela y se plancha, el papel se queda pegado a la tela. Esto permite utilizarlo para crear tus propias plantillas de estarcido. El papel se recorta de la forma deseada, se pega y luego se pinta por encima. La pintura no penetra donde está el papel y una vez seco se despega sin problema. Yo no lo he encontrado a la venta en España en supermercados, el nuestro vino desde Estados Unidos aprovechando un viaje de trabajo del papá, pero he visto que ya se puede encontrar en Amazon (en láminas en Amazon España o rollo en Amazon USA) o en tiendas de manualidades como Manos Maravillosas.

A mi se me ocurrió usar las troqueladoras que tenemos y que a Lola le encantan para recortar formas y pegarlas en el bolso. Con las más grandes tuvimos que poner un folio debajo del freezer paper para que no se quedaran atascadas pero las pequeñas lo cortaban sin problemas.

La idea era la misma que con el pegamento: pegar las formas recortadas, pintar por encima y al despegarlas descubrir que han dejado su forma en la tela. Usamos estrellitas, ositos, cuadrados, círculos, una luna fruto de un círculo atascado y corazones. Lola decidió cuántos y dónde quería colocarlos y yo pasé la plancha bien caliente por encima para fijarlos.

Después sacamos las pinturas acrílicas (las nuestras son del Lidl). Lola eligió los colores que quería usar y con pincel fue aplicando la pintura. Esta vez las diluimos muy poquito y quedaron colores muy intensos. Como veis en las fotos, no pintó todo el bolso, sólo pasó por encima de todas las pegatinas y el pegamento.

Lo dejamos secar y al día siguiente retiramos impacientes los papeles pegados. La mayoría dejaron su dibujo perfecto. Luego metimos el bolso en agua caliente para levantar el pegamento una vez reblandecido.

Aquí podéis ver un detalle de alguna de las figuras troqueladas:

Y este es un antes y un después de quitar el pegamento… con los papeles fuimos tan impacientes que no lo hicimos. ¿Parece una cara?

El resultado nos encantó. A mi personalmente me gusta mucho la mezcla de figuras geométricas y bien definidas con las formas irregulares y orgánicas del pegamento.

October 5, 2012   3 Comments

21 Balançoires

21 Balançoires es una invitación a jugar y hacer música que se pudo disfrutar la primavera pasada en el Promenade des Artists del Quartier des Spectacles de Montreal. Se trata de un instrumento gigante colectivo compuesto por nada menos que 21 columpios musicales. Una idea preciosa de la pareja de artistas Mouna Andraos and Melissa Mongiat, que trabajaron en colaboración con Luc-Alain Giraldeau, profesor de comportamiento animal en la UQAM Faculté des Sciences, y el compositor Radwan Ghazi-Moumneh.

Cada columpio en sí es un instrumento diferente. Cuando empieza a moverse «toca» una sola nota, pero a medida que va subiendo más y más alto, el sonido va cambiando y se convierte en arpegios y melodías.Pero es que además los columpios están pensados para interactuar, de forma que hay sonidos que sólo se producen fruto de la cooperación. En total, son siete conjuntos de tres columpios cada uno con distintos sonidos clásicos.

«Tiene que existir una conexión de algún tipo entre la gente, por miradas, reacciones, ajustes… Lo que la gente escucha depende de lo que hace cada uno. Y esa es la parte que para nosotros es fascinante: estamos en medio de la ciudad, la gente no se conoce y nos emociona ver cómo reaccionan y cooperan» Melissa Mongiat

El diseño es colorista, moderno y tiene hasta luz por la noche para aumentar un poquito la magia.

Photos: olivierblouin.com para Daily Tous les Jours

Una invitación para todas las edades que sorprende y emociona por su belleza y singularidad, y que además nos transmite el poder del trabajo en equipo. Me encantaría poder columpiarme en los 21 Balançoires.

September 21, 2012   4 Comments

Pintándose el cuerpo

Por aquí sigue haciendo calor, así que quizá no sea demasiado tarde para compartir una de las tardes que más ha disfrutado Lola este verano. El escenario nuestra terraza y las claves del éxito la combinación de dos cosas que le encantan a mi pequeña. La primera pintarse el cuerpo. Le ha gustado siempre, ¿os acordáis de una marcianita de dos años?, pero últimamente no hay día que no se pinte la cara. La segunda jugar con la manguera y remojarse en la piscinita hinchable que tenemos.

La propuesta era para Lola y Leo, pero Leo participó poco. Creo que no le hacía demasiada gracia su hermana manguera en mano, apuntando a todos lados y se pasó casi todo el rato huyendo.

Para fabricar nuestra pintura casera para el cuerpo lo primero que hice fue investigar un poquito por Internet. Las mezclas más populares usan una base de crema limpiadora, champú o de grasa vegetal (vegetable shortening) a la que se le añade pintura o colorante. Me gustaba más la idea de que la pintura fuera comestible por si Leo se la llevaba a la boca, así que me quedé con la idea de la grasa y usé un sustituto vegetal de nata del Mercadona que teníamos en la nevera, colorantes alimenticios y un poquito de maicena.

Las cantidades fueron totalmente a ojo. La textura era muy agradable, una mezcla entre crema de afeitar y nata montada de colores intensos que una vez en el cuerpo si se dejaba secar quedaba bastante fja. Algunos colores quedaron más cubrientes que otros, pero no se si debió a la irregularidad de las medidas o a la diferencia de colorantes. Eso sí, Lola no dió mucho pie a que se secara la pintura, su diversión era pintarse y remojarse al momento para limpiarse.

Lola se pintó mil veces, toda entera y de todos los colores. Tuve que hacer tres tandas de pintura porque siempre me pedía más. Según terminaba con un color, se limpiaba con la manguera o se tiraba a la piscina. Ya os podéis imaginar cómo quedó el agua de la piscina con tanto baño de colores: un agua negra que la locuela se echaba encantada por la cabeza.

Como no dejó prácticamente que la pintura secase en su piel, fue muy fácil limpiarla en la bañera, mientras que a Leo y a mi que no estuvimos tanto en remojo nos costó un poquito más. Y todos salimos un poco aceitados a pesar del jabón y el agua.

Fue muy divertido verla. Estaba muy loca, cantaba, contaba historias y brillaba de felicidad. ¿Se nota, verdad?

September 16, 2012   9 Comments

De pinturas y costuras

Llegaron las vacaciones y como cada año preparamos un detalle especial para las «profes» de Lola. Este final de curso además era muy especial porque después de tres años Lola decía adiós a su casita de madres de día y en Septiembre empezará el cole.

El año pasado yo cosí unas bolsas reversibles a partir de una tela pintada por Lola. Este año también recurrimos a la tela pintada y a la costura para hacer unos estuches con cremallera. Regalar algo hecho por nosotras nos gusta, hablamos de lo que vamos a hacer y ponemos nuestro cariño en todo el proceso, una experiencia fantástica para las dos.

Para pintar la tela usamos una técnica de batik casero, fácil para niños, que utiliza pegamento en lugar de cera para aplicarlo en las zonas de la tela que no se quieren teñir. Una idea de que sacamos de That Artist Woman. En el blog de Heather Smith Jones podéis ver también las creaciones de sus alumnos con la misma técnica.

«That Artist Woman» usa un pegamento en gel azul lavable de la marca Elmer, muy popular en Estados Unidos. No se si en España se vende algo parecido, nosotros usamos cola blanca escolar y funcionó, aunque el proceso de quitar el pegamento fue laborioso. Como tela utilizamos un retor blanco.

Lo primero fue repartir el pegamento por encima. Lola disfrutó mucho este paso, vertiendo directamente del bote. Lo mejor es que en el resultado final se observan todos los detalles, desde las líneas finas que casi van gotita a gotita hasta los grandes pegotes. Los dibujos que hizo eran abstractos e irregulares pero se podrían hacer motivos figurativos o como en Swallowfield repetir patrones geométricos, como un motivo de círculos, con un resultado precioso.

La tela la dejamos secar muy bien y al día siguiente, la pintamos con acrílico diluído en agua. Lola empezó muy animada, eligiendo los colores, cambiando de pincel para cada color… pero lo de cubrir la tela entera la acabó cansando y al final tuve que terminar de cubrir los huecos que había dejado. Hubiera preferido que la pintura la hubiera hecho ella sola y yo la costura, pero tenía claro que no quería terminar y al fin y al cabo estábamos trabajando en equipo. Tengo que admitir que en este punto no tenía ninguna fe en que el batik fuera a funcionar porque parecía que la pintura había penetrado por debajo del pegamento.

Una vez pintada la tela, la dejamos secar bien.

Después lo lavamos con agua caliente para que el pegamento se ablandara y se pudiera desprender de la tela. En nuestro caso, hubo que ir raspando con la uña por todo el pegamento para que saliera. Fue laborioso y un poco pesado, pero se despegó entero. Los colores del acrílico perdieron un poco de fuerza con el lavado pero resistieron muy bien, ¡yo ya no vuelvo a comprar pintura de tela!

Y con la tela lista y el tiempo justo, mamá se puso manos a la obra. Para ser la primera vez que cosía una cremallera y hacía un estuche, quedé muy satisfecha del resultado y Lola, que me dejó coser sin decir ni una palabra, me dijo que eran preciosos, ¡qué más se puede pedir!

Para hacer el estuche encontré un montón de tutoriales por internet y me quedé con estos dos: un vídeo de Nairamkitty Crafts, y un tutorial de Design Sponge. Fue fácil fácil, y una vez perdido el miedo me veo haciendo estuches de todos los tamaños. Los próximos con forro de tela plastificada para que sean impermeables.

El regalo lo acompañamos de un libro para cada una de sus madres de días. Dos elecciones de la misma autora que para mi son muy especiales. The Creative Family y The Rhythm of Family: Discovering a Sense of Wonder Through the Seasons. Libros que respiran amor por la infancia, la familia, la naturaleza, las cosas bonitas y despiertan las ganas de sentir, compartir y crear. Su autora es Amanda Soule, autora de SouleMama, uno de los primeros blogs que me engancharon hace ya muchos años.

No me pude resistir a adornar los regalos con unos motivos realizados con alambre y lana, que colocamos en el campo unos minutos antes de entregarlos.

Ale y Maribel, GRACIAS de corazón, os queremos.

July 9, 2012   10 Comments

Numen/For Use

Numen/For Use es un colectivo croata-austriaco de diseñadores y artistas que se mueve en los campos de la escenografía, diseño industrial y arte conceptual. El grupo se formó en 1998 y su primer proyecto a gran escala fue precisamente en Madrid, donde realizaron la escenografía de la obra Inferno en el Teatro Nacional María Guerrero.

Desde el 2008, el colectivo se enfocó a explorar objetos y conceptos sin una función predefinida, con trabajos más experimentales como las series de Numen Light y sus instalaciones de cinta adhesiva.

Aunque sus diseños no tengan nada que ver con la infancia, su estética resuena en mi interior de niña. Quizá por su monumentalidad que me hace sentir chiquita. Probablemente por su espectacularidad, sus creaciones me asombran, me dejan con la boca abierta como cuando Lola descubrió el árbol de Navidad gigante todo iluminado que pusieron en la Puerta del Sol este año. Pero sobre todo por las ganas que me provocan de explorar y jugar.

Las instalaciones que más fama han dado a este colectivo son las de cinta adhesiva. Si el juego de gomas elásticas de Tangle os gustó, esperad a ver esto. Con kilos y kilos de celo crean grandes esculturas, con túneles que se ensanchan, se estrechan, crecen, como un organismo viviente. Ocupan espacios públicos, a veces están suspendidas en el aire y siempre están abiertas a explorar. Entrar supone jugar con el miedo y la emoción.

Dicen sus creadores que una vez estás dentro, arrastrándote y descubriendo, las barreras sociales se rompen y de pronto es más fácil interactuar con quien te encuentras, volviendo a actuar como un niño.

Partiendo de los mismos conceptos pero jugando con otro material que les permite reutilizar la creación, su instalación Net. Un paisaje arquitectónico de redes a distintos niveles, que se interconectan entre sí.

O esta otra variante, Tuft Pula, donde la estructura de cinta adhesiva en forma de altavoz se ha recubierto con una alfombra roja, como un gran órgano que late colgado a gran altura.

En una escala totalmente diferente, su serie Numen Light que con espejos y luces juega a encerrar el infinito dentro de figuras geométricas. Seguro que a los que jugáis estos días con la mesa de luz y los espejos, os encantará.

Todas las fotos de Fred Kroh and Numen/ForUse.

June 12, 2012   6 Comments

Material de pintura y manualidades

Hoy os hago un recorrido por las tiendas donde compramos nuestro material de pintura y manualidades. Todas están en de Madrid, pero algunas pertenecen a cadenas presentes en otras ciudades y otras venden por internet. Muchas las conoceréis pero espero descubriros alguna novedad.

Dideco: Una cadena de tiendas con juguetes educativos, librería y material de papelería y manualidades de lo mejorcito. Aquí compramos rollos de papel, botes grandes de témpera, ceras, rotuladores, pegatinas,… Hace poco encontramos allí unos botes de pintura fluorescente que todavía tenemos que estrenar. Nuestra tienda favorita en Madrid es la de Fuencarral, muy grande y con mucha oferta.

Hermex: otra cadena distinta prima hermana de Dideco. Prácticamente el mismo material que la anterior y a precios similares.

Riesgo: Una tienda de productos químicos de toda la vida en la zona de la Ballesta que merece la pena visitar aunque sólo sea por el encanto especial que tiene. Nuestros colorantes alimenticios, con los que nos hemos divertido una y otra vez, son de aquí y salen mucho más económicos que los que comprábamos antes en botellitas minúsculas en los supermercados. Allí encontraréis cualquier tipo de producto químico que se os ocurra, para pintar, fabricar jabones o cremas, velas…

La Riva: una tienda de material de Bellas Artes de verdad. Antes la teníamos cerquita de casa, pero cerró la sucursal y sólo queda la de la Plaza de San Ildefonso. Siempre me ha gustado curiosear sus papeles. Allí hemos comprado sobre todo cartulinas y todo tipo de papel, cartón pluma y acuarelas líquidas de colores intensos y preciosos.

Unión Bolsera Madrileña: En plena plaza de Tirso de Molina un comercio especializado en bolsas, material de embalaje y hostelería en papel. Tengo papel de seda comprado allí desde hace mil años que hemos estado usando hace unos días.

Tiger: Ahora ya tienen seis tiendas abiertas en Madrid y tenemos la suerte de que una nos pilla muy cerquita, pero somos seguidores suyos desde la primera. Un cruce entre los diseños nórdicos de Ikea y los Todo a Cien que tiene como resultado un montón de cosas bonitas por 1, 2 o 3 euros. Cuando llegas a la caja nunca te explicas como has conseguido gastar tanto. Su sección de papelería es una maravilla: lienzos, papeles bonitos, pegamentos con purpurina, celos de colores, sellos,… Preciosas las cuentas de madera para hacer collares. Y también es perfecta para encontrar detallitos para los cumpleaños a muy buen precio.

Lidl: Además de la máquina de coser, la panificadora y los juguetes en Navidad, en Lidl venden también material artístico. Nos encantan sus cartulinas y sus kits de papel, purpurinas, adornos… Eso sí, hay que estar atento para no perserse las ofertas.

Chopo: Tienda de manualidades en el centro de Madrid donde se puede encontrar casi de todo. Esta Navidad fuimos para comprar bolas y arbolitos de poliespan. De allí también es la troqueladora con la que papá nos llenó la casa de corazones en San Valentín. Me encanta el surtido que tienen de pinturas con purpurina.

Fieltros Olleros: una tienda entera dedicada al fieltro con un montón de colores para elegir.

Droguerías: Sin llegar al nivel de Riesgo, la de cosas que se pueden encontrar en las droguerías y que yo desconocía antes de tener niños: bórax para hacer blandiblú, glicerina para hacer pompas gigantes, almidón concentrado para mezclar con pintura o hacer huevos con hilos…

Farmacia: no siempre es fácil acercarse a Riesgo por eso algunos productos químicos lo más cómodo es encargarlos en la farmacia, como el ácido tártarico para hacer plastilina. Vale la pena preguntar.

Pontejos: Otro clásico de Madrid. En estos tiempos que escasean las mercerías, Pontejos resiste lleno a todas horas. Esta es una visita normalmente más para mi que para crear con Lola. Aún así mi mejor compra que he hecho allí han sido unos botones de plástico muy grandes de colores en dos tamaños que a Lola y a Leo les han dado muchísimo juego. Leo se lo pasa en grande investigando sus agujeritos, mordisqueándolos y metiéndolos y sacándolos de todos lados, y Lola los empareja por colores, hace familias y se inventa mil historias.

Amazon: merece la pena estar atentos a Amazon España. Desde que abrieron están incorporando cada vez más material de otros países, y ahora se puede encontrar la gama completa de Crayola, los papeles alemanes de Folia (la misma marca que trabaja Lidl) o las cuentas de Güterman.

¿Quieres compartir alguna tienda con nosotros?

April 26, 2012   9 Comments

Semana Santa

Esta Semana Santa nos hemos escapado a Asturias para ver a los abuelos. Aunque sólo han sido cuatro días y el tiempo no ha acompañado demasiado, nos ha sentado fenomenal. Hemos respirado un poquito de aire puro, nos hemos acercado a la playa aunque fuera lloviendo, Lola ha jugado con sus abuelos y ha correteado y compartido alguna travesura con su primo, Leo nos ha hecho reír a todos con sus pedorretas y su deleite comiendo cualquier cosa… ¡si hasta ha dado tiempo a buscar huevos de chocolate en el jardín de la abuela!


Y aunque un poco tarde, estos son los huevos que pintamos en casa justo antes de irnos. No nos dio tiempo ni a colgarlos, lo hemos hecho a la vuelta para que nos acompañen estos días de primavera.

Gracias a Stephmodo, hemos descubierto un cuento lindísimo para estos días festivos, «The Country Bunny and the Little Gold Shoes». La historia de una linda conejita de campo que quiere convertirse en conejo de Pascua. Cuando se convierte en mamá de veintiún conejitos parece que su sueño nunca se va a cumplir pero esta conejita no se rinde. Un libro escrito en 1939 por Du Bose Hayward con tiernas ilustraciones de Marjorie Flack. Lola se queda hipnotizada cada vez que lo leemos. Una recomendación un poco tardía pero que si os gusta podéis anotar para el año que viene. Lo compramos en Amazon España.

April 12, 2012   8 Comments

Globos e hilos de colores

Seguimos decorando la casa de primavera. Hace más de un año que tenía ganas de probar a hacer esos globos con hilo que tan populares han sido por Internet (basta buscar yarn globes o yarn balloons en google o pinterest para comprobarlo).

Esta semana nos hemos lanzado aprovechando que los globos de agua consiguen una forma muy parecida a la de los huevos. Además el tamaño pequeño hace que todo sea más fácil.

El proceso es sencillo. Se hinchan los globos. Se corta el hilo en varios trozos y se moja bien. Aquí hay varias opciones, una mezcla a partes iguales de agua y pegamento, almidón o maizena diluída en agua. Nosotros usamos almidón concentrado comprado en droguería y funcionó a la perfección.

Se enrollan los hilos alrededor del globo y se deja secar. Una vez bien seco se puede explotar el globo y admirar el resultado.

Lo más popular es usar hilo de algodón, del que se usa para hacer ganchillo, pero también se puede usar lana.

Admito que la que estaba deseando hacer globos esta vez era yo. Y a Lola la perdí en cuanto vio los globos y se puso a jugar con ellos y con Leo. Así que al final empecé yo sola y entonces ella se acercó a probar. No me pareció una actividad fácil porque el hilo se escurre y es complicado mantenerlo pegado al globo. Quizá usando hilos muy largos sea un poco más sencillo, pero supongo que entonces será fácil que se enrede.

Aún así cuando le dije a Lola que a mamá le estaba costando, ella muy ufana me contestó que a ella no le costaba nada, le salía perfecto y que quizá a papá le saliera mejor que a mi, porque era más grande que yo. Así que la autoestima la tiene bien alta 😉

La actividad probablemente sea más atractiva para niños un poco mayores que Lola. Entre las dos hicimos dos huevos y luego se cansó y yo terminé otros dos.

El día siguiente separamos un poco cada globo por todos los lados de los hilos apretando con cuidado con los dedos y luego Lola pinchó con un alfiler cada uno. Ver aparecer el huevo de hilos es un momento genial que nos encantó a las dos.

Decidimos colgarlos a modo de guirnalda y como la queríamos un poco más larga, alternamos los huevos con estos conejitos inspirados en Miffy del genial Mini-Eco. A Lola le encantaron.

April 5, 2012   6 Comments

Pra, pre, pri, la primavera ya está aquí

Es la cancioncilla que canturrea Lola estos días. Y para dejar que la primavera se colara en casa, llevamos varios días preparando entre las dos unas flores de papel. Las primeras fueron para el cumpleaños de papá, y a Lola le gustaron tanto que me pidió que hiciéramos más.

Este ha sido un trabajo en equipo. Lola es quien ha pintado el papel y yo he montado las flores con alguna pequeña ayuda suya.

Hemos usado papel de cocina principalmente y también algún filtro de café, y como pintura nuestros habituales colorantes y acuarelas. El papel de cocina queda precioso pintado y al separarse en capas permite conseguir unos pétalos muy delicados. Aprovechamos la ocasión para que Lola estrenara unos cuentagotas que le habían regalado en la farmacia y que fueron todo un éxito.

Como base sobre la que montar las flores usamos varillas para hacer brochetas. La punta de las varillas la cubrí con un poco de papel pintado pegado con pegamento y el resto de los pétalos los sujete con cinta de papel. Lola me ayudó cortando algunos flecos y pétalos, y pegando un poco de cinta, pero esta parte fue un trabajo realmente mío.

Para hacer las flores, recopilé todos los tutoriales que pude encontrar por internet. Los podéis consultar en mi pinterest, un tablón para flores de papel y otro para fieltro. Con esa inspiración, fui probando y probando. Cortando flecos en tiras rectangulares, doblando en forma de acordeón y dando forma con la tijera, recortando círculos irregulares de diferentes tamaños y pinchándolos por el centro, recortando pétalos y montándolos alrededor de cada varilla… Los colores son tan maravillosos que todas quedan bonitas, unas más reales y otras algo más locas.

Poco a poco estamos consiguiendo un ramo estupendo.

March 24, 2012   10 Comments