las cosas de Lola y su mamá
Random header image... Refresh for more!

Arbolitos de Navidad

Decorar la casa por Navidad es uno de mis momentos favoritos del año. Me chifla redescubrir de nuevo todos esos pequeños tesoros que sólo vemos de año en año: «Lola, esta bola la decoraste con sólo dos añitos», «este corazón lo compramos en Praga», «la ratita os la regaló la abuela Lola en un mercadillo al que fuimos todos juntos»…

Cada año las cajas van creciendo porque se van sumando nuevos adornos, especialmente caseros, de los que somos incapaces de desprendernos. Entre estos, les tenemos especial cariño a nuestros tres arbolitos de poliespán decorados que hoy os enseño. Es una manualidad muy sencilla, para la que sólo hacen falta estos conos que se pueden decorar con lo que tengamos por casa. Me gusta que el resultado siempre es muy bonito y alegre.

Este fue el primero, lo hizo Lola con tres años, usando celos, washi tape, cintas, adornos de goma eva y pegamento.

Arbol-cono navidad 002

¡Qué pequeñita era!

IMGP9873 (1)

Y hace un año repetimos con Lola de cinco y Leo de 2 y un grupo de amigos de edades entre dos y ocho años. Buscábamos una actividad navideña sencilla para una fiesta, que no manchara — esta vez sin pegamento — y que pudiera gustar por igual a todas las edades y se me ocurrió recuperar la idea de los arbolitos.

Aprovechamos que el poliespán es perfecto para pinchar y además de pegatinas, celos y washi tape, nuestra amiga Ale apareció con un surtido de lentejuelas gigantes de formas y colores variados y unas chinchetas adornadas con bolas de colores (todo de la tienda Tiger) que fueron un exitazo entre todos los niños.

Arbolitos2013

Arbolitos 2013

De esta segunda vez, recuerdo la meticulosidad de Lola intentando forrar línea a línea el árbol, cuando todos habían terminado ella seguía trabajando perseverante en su tarea, y adoro la concentración de chinchetas de Leo en la copa del árbol.

Si os animáis, en estas fechas es fácil encontrar los arbolitos de poliespán en cualquier tienda de manualidades, aunque los nuestros los compramos en Resopal, un clásico de la capital especializado en plásticos. Lola quiere repetir, así que quién sabe cuántos arbolitos saldrán de la caja el año que viene.

December 19, 2014   4 Comments

La lluvia sabe pintar

Esta es una actividad que hacemos todos los años desde que Lola era bien chiquitita. Pintamos con acuarelas o rotuladores de tinta soluble y dejamos el papel bajo la lluvia para que lo cambie a su antojo.

Cuando Lola tenía tres o cuatro años más de una vez se enfadó porque su dibujo desaparecía… quizá sea algo habitual con la edad porque Leo tampoco quiso participar este año. Recuerdo otra vez que nos despistamos unos segundos y la lluvia borró por completo nuestro dibujo.

Este otoño Lola repartió varias gotas de acuarela líquida directamente del bote sobre el papel y nos quedamos las dos con la nariz pegada al cristal observando gota a gota cómo cambiaba, disfrutando de ver aparecer nuevos colores, nuevos caminos, cada segundo un resultado diferente, decidiendo cuándo creíamos que ya era el momento de darlo por terminado.

Y así partiendo de esto:

Antes

y sólo con la ayuda de la lluvia, que sabe pintar muy muy bien, conseguimos esto:

Después

Lola opina que es magia y creo que tiene razón.

November 11, 2014   6 Comments

Cuaderno nuevo

Siempre me ha gustado estrenar cuaderno nuevo. La vuelta al cole, al trabajo, el comienzo de un proyecto no son lo mismo si no van acompañados de un cuaderno con todas sus páginas en blanco. Me pierden los cuadernos bonitos, se me van los ojos detrás de ellos, pero si encima tienen un toque hecho en casa, todavía me gustan más.

Este proyecto realmente lo hicimos hace mucho, fue el regalo de fin de curso de hace dos años para las madres de día de mi pequeño Leo. Lo retomo hoy porque es perfecto para este Septiembre que empezamos y su vuelta al cole.

Cuadernos de regalo para las mamás de día del Nido en el 2012/2013

Para personalizar nuestros cuadernos, que inicialmente tenían cubierta de tapa rígida negra, decidimos forrarlos con una tela pintada por Leo. La tela se puede pintar de mil formas, o también podéis elegir una tela bonita que tengáis por casa. Para nuestro proyecto, me acordé del cuadro que hizo Lola y que todavía decora nuestra cocina y de este vídeo que había visto hace tiempo. La idea es verter pintura muy diluida de varias colores sobre tela para conseguir que los colores se entremezclen de forma natural.

No tengo fotos del proceso pero es fácil de explicar. Basta preparar una tela de algodón sobre una superficie protegida con algún plástico. Diluir pintura acrílica en agua y luego verter por encima de la tela con alegría. Leo fue quien decidió dónde y cómo echarla. Como proponen en el vídeo se puede usar un spray con agua para ayudar a que los colores se entremezclen. A Leo le encantó esta idea pero nuestra tela estaba tan empapada que el spray no tenía ningún efecto.

Nosotros conseguimos un efecto muy especial, que no fue premeditado pero nos encantó, gracias a Lola. Ella se encargó de diluir los colores pero sin remover demasiado de forma que quedó un poco de pintura sin disolver, por eso nos aparecieron unos originales pegotones de pintura.

IMGP5913

Una vez seca la tela, se plancha y ya podemos pasar a forrar los cuadernos. De esta tarea me encargué yo directamente. No recuerdo que tutorial seguí entonces, pero éste de Caught on a Whim o éste de By Wilma os pueden servir. Utilicé pegamento en spray y unas guardas de papel estampado para tapar la tela doblada en el interior de las tapas.

Cuadernos de regalo para las mamás de día del Nido en el 2012/2013

Cuadernos de regalo para las mamás de día del Nido en el 2012/2013

Mi encuadernado distaba mucho de ser perfecto, pero en las fotos no se nota 😉

September 14, 2014   3 Comments

Hielos de témpera

Pintar con hielos es un clásico de las actividades artísticas veraniegas en todos los blogs. Lo habíamos intentado ya pero siempre con acuarelas o colorantes. Tengo el recuerdo de Lola chiquitita saboreando los hielos de colores. Pero nunca habíamos probado con témperas y fue un exitazo. El juego sensorial es mucho mayor, imaginaros la delicia de derretir y amasar la pintura helada entre las manos, y los colores son muy intensos.

IMGP7460

IMGP7465

IMGP7479

Para preparar los hielos, llené cada cubitera prácticamente sólo con tempera y un chorrito de agua, lo removí un poco con un palillo y directo al congelador. Mi idea original era haber puesto a los hielos un palito para que fuera fácil cogerlos pero nuestro congelador estaba a rebosar así que no había opción. Prescindir de los palillos creo que les ayudó mucho a entrar en la actividad, tocando desde el primer momento.

El día que queríamos pintar, preparé un papel grande en el suelo de la terraza y repartí todos los hielos por encima. Leo no me dejó guardar ni uno. Puse también agua al lado para limpiarse las manos; después del frio de los hielos les daba mucho gustito notar lo «calentita» que estaba.

Lola y Leo exploraron las posibilidades pintando con los hielos, tirándolos para dejar la marca en el papel, derritiendo dos colores a la vez para conseguir otro color, pintando con los pies… Pero a Leo le picó algún insecto en la mano en medio de la actividad y con el disgusto quiso lavarse las manos y ya abandonó.

IMGP7486

Se quedó Lola disfrutando a tope de derretir hielo tras hielo, amasando la témpera helada, y no dejando ni un hueco sin pintura en el papel. Y fue una auténtica fiesta para mi locuela, que pintaba desnuda completamente emocionada.

IMGP7500

IMG_1032

Así que ahora tenemos otra obra de arte de gran formato adornando su cuarto. Me chifla.

IMGP7514

September 2, 2014   6 Comments

Delantales pintados con el sol

Unos delantales acaban de salir de nuestra casa para alegrar las cocinas de las que fueron madres de día de Lola y hoy son de Leo. Es nuestro regalo anual que preparamos con mucho cariño y emoción.

Este año decidimos probar la técnica de pintar con la luz del sol (sunprint) sobre tela, replicando la técnica fotográfica del cianotipo.

Usamos una tela de algodón blanco bastante gruesa y pintura acrílica diluida en agua, aproximadamente a partes iguales.

El proceso es muy sencillo. Se empapa bien la tela (en casa usamos el pulverizador de la manguera) y luego se pinta TODA ella con el color o colores deseados. A mi me gusta especialmente el resultado con azul, que recuerda a los antiguos cianotipos. Al estar empapada la tela y las pinturas diluidas los colores se mezclan rápidamente.

IMGP7287

IMGP7335

Una vez pintada la tela, se colocan los objetos elegidos sobre ella y se deja secar a pleno sol. Y aquí viene el milagro, los objetos que no dejan pasar la luz del sol dejarán su imagen en blanco mientras el resto de la tela mantendrá la pintura.

Leo y Lola colocaron ramitas, hojas, flores y una pluma pero podéis usar cualquier cosa. Cuanto más plano y mejor contacto con la tela, los resultados serán más claros y nítidos. Si apenas hacen contacto no dejarán imagen. Pero un contacto ligero deja una imagen difuminada muy especial y que nosotros por ejemplo conseguimos con ramas de pino.

IMGP7296

IMGP7299

También hay quien fija los objetos a la tela con alfileres para asegurar que hagan buen contacto y no se muevan.

Cuando la tela ya está seca se despegan las hojas y MAGIA, el resultado es espectacular. Lola, Leo y yo gritábamos emocionados con cada nuevo milagro.

IMGP7354

IMGP7350

IMGP7349

IMGP7348

La explicación científica… según Lola la pintura se pega en la hoja y por eso la tela se queda blanca… podía ser, pero realmente es un efecto de la evaporación del agua. En la superficie expuesta al sol, el agua se evapora más rápido que en la cubierta, arrastrando el agua y los pigmentos de pintura de la parte cubierta. Bueno, a mi me sigue pareciendo magia 🙂

El patrón del delantal es de PurlBee, un diseño sencillo unisex que tiene el detalle de ser autoajustable, la cinta del cuello es la misma que ata a la espalda. El único problema que tiene es que no se puede colgar porque las cintas se escurren, así que le añadí un poquito de cinta para colgarlo escondida en la parte superior por dentro. El bolsillo es muy práctico pero decidimos no ponerlo.

IMGP7340

IMGP7339

IMGP7353

Y aquí está la modelo cocinera luciendo delantal, porque estas cosas hay que enseñarlas puestas. La foto está hecha a todo correr el mismo día que los regalamos justo antes de salir de casa llegando tarde a trabajar. Es lo que tiene terminar de coser el último día de madrugada. No había tiempo para más glamour. ¿Veis la mesa sucia detrás?

IMGP7365

Uy, ¡ahora mucho mejor!
IMGP7369

July 22, 2014   6 Comments

Un globo, dos globos… muchos globos

Este es el primero de una serie de posts que quiero dedicar a los globos: globos pequeños y grandes, globos que vuelan alto, que a veces se escapan o explotan, que adornan fiestas de cumpleaños, globos para jugar y también para pintar. Pero si pensáis que jugar con globos es exclusivo de niños, estáis equivocados. Hoy os traigo la inspiración de varios artistas que han explorado lo que se puede hacer con estos elementos, cada uno con una propuesta muy diferente.

Empezamos con William Forsythe y su instalación «Scattered Crowd», donde amplios espacios prácticamente diáfanos se llenan de mil globos blancos suspendidos a diferentes alturas. La levedad de los globos flotando y el color blanco le confiere a estas fotos un aire irreal, de sueño. En las fotos podéis ver el paisaje tan hermoso que crean los globos y que el visitante está invitado a alterar con su paso.

scatteredcrowd1

scatteredcrowd3

IMG_2423

Martin Creed también llena un espacio de globos pero provocando sensaciones muy diferentes. Los globos llenan cada rincón materializando como indica el título de la obra «Half the air in a given space», la mitad del aire del espacio. Atravesar este espacio es una experiencia que puede pasar del juego y la euforia a la desorientación o la angustia.

Martin Creed

Martin Creed 3

También podemos meternos dentro de un gigantesco globo de color. Es la propuesta de Penique Productions, un colectivo de artistas con sede en Barcelona, que transforman espacio públicos utilizando gigantescos globos de plástico de intensos colores que son inflados en el interior del edificio e iluminados desde el exterior. Un resultado vibrante, dramático y transformador.

Stitched Panorama

7.-LaTabacalera-C-imp

Stitched Panorama

Y por último un globo rojo de grandes dimensiones que recorre las ciudades más conocidas del mundo, encajándose en callejones, en la base de edificios, puentes. Es el Red Ball Project de Kurt Perschke.

macbamain

RBPARIS_13_04_0620-700x466

June 28th on Waterloo Bridge for RedBall UK.

RBPARIS_13_01_2112

Una forma divertida y juguetona de cambiar la arquitectura y el paisaje de la ciudad, llamando poderosamente la atención del transeúnte, que muchas veces no puede reprimir las ganas de tocar y botar contra el globo. ¿Dónde encajaríais vosotros esta gran pelota?

July 4, 2014   3 Comments

Un año después… pintando

¡Hola! ¿Hay alguien ahí? Este país de las hadas lleva más de un año abandonado, así que lo dudo mucho. Pasó casi un año antes de que asumiera que el blog y yo lo habíamos dejado y, aunque suene falso, en todo este tiempo siempre he tenido la intención de volver al día siguiente. Pero el cansancio, el sueño, las prisas, los agobios, el querer abarcar demasiado, el no poder hacerlo todo y la pereza han ido ganando poco a poco a las ganas de escribir. Hasta hoy.

Hoy vuelvo porque me gusta escribir y compartir con vosotros. Porque aunque no se por cuánto tiempo ni cómo, es ya un desafío personal conseguir retomar este blog para saber si de verdad merece la pena seguir. Porque se que hay muchos momentos de la vida de Lola y Leo que no los recordaría igual si no fuera por este diario digital y ya se me ha ido un año sin contarlos. Vuelvo también por todas las cosas que he descubierto y aprendido para contarlas aquí, porque echo de menos los mensajes cariñosos y cercanos que me han traído estas hadas, ¡lo que he disfrutado cada vez que alguien me contaba cómo adaptaban una de nuestras propuestas o lo que les gustaba esta canción o aquel libro! Sí, definitivamente vuelvo por todos los que en algún momento leyeron este blog.

Dicho todo esto, qué mejor que ir directamente a lo que más nos gusta: pintar, pringarnos, experimentar…

Me parecía una forma simbólica volver con una actividad muy similar a la última que quedó colgada en el blog, la pintura de nieve. Como si hubiéramos recorrido un círculo entero y volviéramos a empezar.

Si hace un año para simular la nieve usábamos una mezcla de agua, harina y sal, este año mezclamos a partes iguales (o eso intentamos) espuma de afeitar y pegamento.

Para resaltar el blanco empezamos usando una cartulina plateada, que casi casi parecía un espejo. Lola se divirtió aquí dibujando sobre la pintura blanca con un palillo de algodón.

IMGP6690

IMGP6969

Luego repetieron con una cartulina negra. Y esta vez, como siempre, no nos resistimos a incorporar color al final añadiendo acuarelas líquidas.

Leo y Lola usaron pinceles, pero también hundieron la mano en la mezcla de espuma y pegamento, una pura delicia sensorial. Un gran cuenco con agua para lavarse las manos añadió mucha diversión a la experiencia.

Concentrados pintando

Pintamos... hasta con patines

Empezando a pintar: amasando

2014-01-28 19.06.49

Los dos disfrutaron como locos… Lola sobre todo bailaba y cantaba como una locuela mientras amasaba la pintura sobre el papel, y mezclaba los colores para conseguir espuma de colores.

En sólo una noche la pintura secó. Puedo prometer que se oyó un oooohhh general al descubrir el resultado y tocar cómo quedaba, no sólo de los niños sino también mío. La espuma queda hinchada y es suave suave al tacto, es maravilloso pasar el dedo por encima. De por sí, Lola se dedicó a deshinchar todos los relieves.

Este es el resultado final:

Pintura de nieve de Lola

Detalle pintura de nieve Lola

Pintura de nieve de Leo

Una experiencia muy divertida y totalmente recomendable con la que recibiros de nuevo en nuestro rincón. ¿Volveréis? Os prometo una de libros muy pronto.

March 26, 2014   9 Comments

Pintura de nieve

La semana pasada nevó en media España. Nosotros no vimos la nieve pero nos sirvió de inspiración para fabricarnos una «pintura de nieve» hecha a partes iguales con sal, harina y agua, idea que debemos a Mary Ann Kohl. Preparar la mezcla ya fue divertido y a mi casi se me cae la baba cuando Leo al ver que nos poníamos a sacar harina, sal, un bol… se marcha todo derecho al cajón de la cocina y vuelve con espátula y batidor en mano.

Una vez preparada la «pintura», saqué pinceles y cartulinas negras para jugar al contraste con el blanco. Lo cierto es que la pintura mientras está húmeda no es blanca ni se parece mucho a la nieve, pero a Lola y a Leo no les importó nada. Estuvieron felices pintando, extendiendo, tocando…

IMGP4561

IMGP4583

IMGP4586

IMGP4574

Y cuando se acabó la emoción, no me resistí a sacar las acuarelas líquidas y unos cuentagotas… y otra vez empezó la fiesta. Lola feliz porque había conseguido morado. Leo que no quería pinceles investigando los cuentagotas. No consiguió entender cómo se llenaban así que cuando se desesperaba se los llenaba yo, pero su cara de felicidad cuando conseguía vaciarlos era genial. Al final, acabaron vertiendo algunas de las pinturas directamente sobre el papel. Entre eso y la cantidad de nieve las cartulinas parecía que no iban a secar nunca.

IMGP4598

IMGP4605

Pero después de día y medio, habían secado y los resultados nos encantaron. El blanco ahora sí era de nieve, los colores de las acuarelas estaban preciosos y el brillo de la sal quedaba espectacular. Lola insiste en preguntar cuál es más bonito — llegó a la conclusión de que húmedos prefería el de Leo pero secos el suyo — y a Leo no le interesan las comparativas, sólo los mira y señala dando gritos de emoción.

IMGP4612

IMGP4618

IMGP4611

IMGP4621

IMGP4620

January 29, 2013   11 Comments

Hilos y columpios

Hace unos meses escribía sobre 21 columpios musicales en Canadá y hoy vuelvo con los columpios y el arte. Esta vez ha sido en Nueva York, en la espectacular instalación «The Event of a Thread» de la artista Ann Hamilton en el Park Avenue Armory.

Al entrar, una gran nave de techos altísimos, una tela blanca colgada en el aire y columpios que parecen infinitos. La tela, una cortina inmensa, se mueve por un juego de cuerdas y poleas activado por los movimientos de los columpios, haciéndola ondear como si fueran olas sobre las cabezas de los visitantes. Algunos deciden tumbarse en el suelo y quedarse hipnotizados mirándola. Otros se suben a los columpios, como cuando eran niños.

«Puedo recordar la sensación de columpiarse — lo duro que trabajábamos por esas décimas de segundo, colgados en la extensión máxima, justo antes de la caída y vuelta hacia atrás inevitable, cuando nos sentíamos por un momento fuera de la gravedad, un pequeño corte de suspensión cuando nuestras manos se soltaban de la cadena y nuestros cuerpos se levantaban del asiento. Estábamos navegando, dentro del movimiento — el tiempo parado- y de golpe precipitados otra vez. Nos poníamos en fila en el parque e intentábamos tocar el cielo, solos juntos.» Ann Hamilton

PAA_Ann_Hamilton_JamesEwing-4794

PAA_Ann_Hamilton_JamesEwing-5343

PAA_Ann_Hamilton_JamesEwing-6524

PAA_Ann_Hamilton_JamesEwing-6404

Todas las fotos de James Ewing

Lecturas en directo y música acompañan los movimientos de los columpios. Y cada día, justo antes de cerrar una cantante desde un balcón interpreta una serenata mientras se sueltan palomas que van volando hasta el otro extremo de la nave. Al comienzo del día siguiente, las palomas vuelan a su jaula original mientras se escucha la grabación del día anterior.

Video de Paul Octavius

Los que han estado allí hablan de sensaciones de felicidad, alegría, calma y tranquilidad.

Visualmente la instalación me parece impactante, muy poética y de una belleza espectacular. Me hubiera encantado poder estar ahí y haberla compartido con mis hijos.

January 23, 2013   2 Comments

Hojas de Otoño… y de Navidad

Lo prometí y lo cumplimos. Una actividad otoñal mientras todavía quedan hojas secas en el suelo. Usamos una tela, pinturas acrílicas, rodillos y hojas secas prensadas. Con todo esto pasamos una mañana de domingo de lo más entretenida. Las hojas se convirtieron en sellos para decorar nuestra tela y de paso nos paramos a observar las formas diferentes de cada una, sus colores, el dibujo de sus nervios, pequeños detalles…

Lola fue eligiendo las hojas entre las que teníamos secas, los colores que quería usar y se encargó de todo el proceso de principio a fin. La técnica es sencilla, con un rodillo se impregna la hoja con pintura, siempre por el envés donde los nervios son más visibles e incluyendo el rabillo. Luego se coloca la parte pintada de la hoja cuidadosamente encima de la tela, se cubre con un papel y se pasa un rodillo limpio presionando fuerte encima de la hoja para conseguir una buena impresión. Nos emocionamos al levantar cada hoja y comprobar el resultado.

Ese día Lola quería seguir pintando pero tuvimos que parar porque era hora de empezar a arreglarse para salir de casa. Hablamos de convertir la tela en una guirnalda, enmarcarla tal cual, usarla para coser una bolsa… Pero los días pasaron y Lola perdió totalmente el interés hasta que este viernes me aclaró que la tela la guardábamos hasta el próximo otoño porque ya era Navidad y no es época de hojas secas sino de luces y purpurinas: «Mamá, lo que tenemos que hacer es una guirnalda de hojas brillantes». Me encanta cuando es ella la que propone, así que saqué las purpurinas y con la mismas hojas que habíamos usado para imprimir, éste es el resultado:

Se declara oficialmente empezada la temporada navideña.

December 8, 2012   4 Comments