Pintura de nieve
La semana pasada nevó en media España. Nosotros no vimos la nieve pero nos sirvió de inspiración para fabricarnos una “pintura de nieve” hecha a partes iguales con sal, harina y agua, idea que debemos a Mary Ann Kohl. Preparar la mezcla ya fue divertido y a mi casi se me cae la baba cuando Leo al ver que nos poníamos a sacar harina, sal, un bol… se marcha todo derecho al cajón de la cocina y vuelve con espátula y batidor en mano.
Una vez preparada la “pintura”, saqué pinceles y cartulinas negras para jugar al contraste con el blanco. Lo cierto es que la pintura mientras está húmeda no es blanca ni se parece mucho a la nieve, pero a Lola y a Leo no les importó nada. Estuvieron felices pintando, extendiendo, tocando…




Y cuando se acabó la emoción, no me resistí a sacar las acuarelas líquidas y unos cuentagotas… y otra vez empezó la fiesta. Lola feliz porque había conseguido morado. Leo que no quería pinceles investigando los cuentagotas. No consiguió entender cómo se llenaban así que cuando se desesperaba se los llenaba yo, pero su cara de felicidad cuando conseguía vaciarlos era genial. Al final, acabaron vertiendo algunas de las pinturas directamente sobre el papel. Entre eso y la cantidad de nieve las cartulinas parecía que no iban a secar nunca.


Pero después de día y medio, habían secado y los resultados nos encantaron. El blanco ahora sí era de nieve, los colores de las acuarelas estaban preciosos y el brillo de la sal quedaba espectacular. Lola insiste en preguntar cuál es más bonito — llegó a la conclusión de que húmedos prefería el de Leo pero secos el suyo — y a Leo no le interesan las comparativas, sólo los mira y señala dando gritos de emoción.


January 29, 2013 11 Comments
Hilos y columpios
Hace unos meses escribía sobre 21 columpios musicales en Canadá y hoy vuelvo con los columpios y el arte. Esta vez ha sido en Nueva York, en la espectacular instalación “The Event of a Thread” de la artista Ann Hamilton en el Park Avenue Armory.
Al entrar, una gran nave de techos altísimos, una tela blanca colgada en el aire y columpios que parecen infinitos. La tela, una cortina inmensa, se mueve por un juego de cuerdas y poleas activado por los movimientos de los columpios, haciéndola ondear como si fueran olas sobre las cabezas de los visitantes. Algunos deciden tumbarse en el suelo y quedarse hipnotizados mirándola. Otros se suben a los columpios, como cuando eran niños.
“Puedo recordar la sensación de columpiarse — lo duro que trabajábamos por esas décimas de segundo, colgados en la extensión máxima, justo antes de la caída y vuelta hacia atrás inevitable, cuando nos sentíamos por un momento fuera de la gravedad, un pequeño corte de suspensión cuando nuestras manos se soltaban de la cadena y nuestros cuerpos se levantaban del asiento. Estábamos navegando, dentro del movimiento — el tiempo parado– y de golpe precipitados otra vez. Nos poníamos en fila en el parque e intentábamos tocar el cielo, solos juntos.” Ann Hamilton
Todas las fotos de James Ewing
Lecturas en directo y música acompañan los movimientos de los columpios. Y cada día, justo antes de cerrar una cantante desde un balcón interpreta una serenata mientras se sueltan palomas que van volando hasta el otro extremo de la nave. Al comienzo del día siguiente, las palomas vuelan a su jaula original mientras se escucha la grabación del día anterior.
Video de Paul Octavius
Los que han estado allí hablan de sensaciones de felicidad, alegría, calma y tranquilidad.
Visualmente la instalación me parece impactante, muy poética y de una belleza espectacular. Me hubiera encantado poder estar ahí y haberla compartido con mis hijos.
January 23, 2013 2 Comments
Hojas de Otoño… y de Navidad
Lo prometí y lo cumplimos. Una actividad otoñal mientras todavía quedan hojas secas en el suelo. Usamos una tela, pinturas acrílicas, rodillos y hojas secas prensadas. Con todo esto pasamos una mañana de domingo de lo más entretenida. Las hojas se convirtieron en sellos para decorar nuestra tela y de paso nos paramos a observar las formas diferentes de cada una, sus colores, el dibujo de sus nervios, pequeños detalles…
Lola fue eligiendo las hojas entre las que teníamos secas, los colores que quería usar y se encargó de todo el proceso de principio a fin. La técnica es sencilla, con un rodillo se impregna la hoja con pintura, siempre por el envés donde los nervios son más visibles e incluyendo el rabillo. Luego se coloca la parte pintada de la hoja cuidadosamente encima de la tela, se cubre con un papel y se pasa un rodillo limpio presionando fuerte encima de la hoja para conseguir una buena impresión. Nos emocionamos al levantar cada hoja y comprobar el resultado.
Ese día Lola quería seguir pintando pero tuvimos que parar porque era hora de empezar a arreglarse para salir de casa. Hablamos de convertir la tela en una guirnalda, enmarcarla tal cual, usarla para coser una bolsa… Pero los días pasaron y Lola perdió totalmente el interés hasta que este viernes me aclaró que la tela la guardábamos hasta el próximo otoño porque ya era Navidad y no es época de hojas secas sino de luces y purpurinas: “Mamá, lo que tenemos que hacer es una guirnalda de hojas brillantes”. Me encanta cuando es ella la que propone, así que saqué las purpurinas y con la mismas hojas que habíamos usado para imprimir, éste es el resultado:

Se declara oficialmente empezada la temporada navideña.
December 8, 2012 4 Comments
La pistola de cola
Creo que si no fuera por Teacher Tom nunca se me hubiera ocurrido proponer a Lola usar una pistola de cola. Entre otras cosas porque hasta hace poco nunca había caído una en mis manos y ni siquiera sabía que ya teníamos una en casa. Menos mal que este profesor americano, del que me declaro fan absoluta, me descubrió las posibilidades de esta herramienta. La primera vez que probamos Lola debía tener tres años y fue un fracaso. Nuestra pistola tenía el gatillo muy duro y ella no tenia fuerza para usarla. La idea se quedó aparcada pero este verano, dando una vuelta por la tienda Tiger, encontré una pistola pequeñita de cola que parecía perfecta para las manos de Lola. La compramos y desde el primer día que la usó fue un éxito.
La gran ventaja que tiene la pistola de cola frente a cualquier otro pegamento es la velocidad de secado, casi instantáneo, lo que permite hacer construcciones que de otra forma serían prácticamente imposibles. Seca tan rápido que no hace falta esperar ni usar sujeciones o apoyos para fijar la estructura, y es muy satisfactorio poder “construir” de una forma tan rápida.
Para crear estas esculturas usamos todo lo que se nos ocurre. Mucho material reciclado –cajas, bandejas de poliespán, tapones, corchos, cartones…- cartulinas, pequeños tesoros recogidos por Lola como palos y bellotas,… Yo preparo el material o buscamos entre las dos lo que más le apetece y luego la dejo que cree libre.
Lola es consciente del peligro que puede tener la pistola, sabe que el pegamento quema –un sustillo en un dedo se ha llevado ya– y es muy cuidadosa usándola. Yo estoy tranquila viendo como la utiliza y si no la sacamos más veces es por Leo, que todo lo quiere tocar.
Sus creaciones a veces son esculturas para contemplar pero otras se convierten en escenarios para jugar.

Me gusta mucho ver cómo Lola explora la construcción en tres dimensiones, cada vez con más soltura. Esta es su última creación, la llamó “La Puerta de Alcalá”. Estaba toda orgullosa cuando la terminó. Con cola blanca creo no habría sido capaz de levantar ese juego de palitos.
Por ahora estamos jugando con tamaños pequeños, pero creo que la próxima vez voy a proponerle algo un poco más grande. Ya os contaremos.
November 5, 2012 6 Comments
Falso batik + freezer paper
Este verano fuimos a conocer a la profe de Lola y nos volvimos a casa con una bolsa de tela para que Lola la personalizara a su gusto y la lleváramos al cole bien llena con ropa de cambio. A las dos nos encantó la idea, pero nos íbamos de vacaciones y el proyecto quedó aparcado. Dos dias antes de empezar el cole nos pusimos manos a la obra y por fin hace un par de semanas la dejamos colgada en su percha.
Antes de decidir cómo la íbamos a pintar, comentamos todas las posibilidades que se nos ocurrían: rotuladores, ceras, pintura, pegarle cosas, teñirla,… y para mi sorpresa Lola me dijo que quería repetir el falso batik que hicimos con pegamento y acrílicos a principios de verano.

El bote grande de pegamento se nos había acabado y Lola uso unos chiquititos. El resultado fue un poco diferente porque con estos botes a Lola le costaba más apretar y las líneas se rompían en varios puntos. Entre que probamos con varios pegamentos, que dejamos secar una cara del bolso y empezamos con la otra, que se acabó el pegamento… Lola se cansó de tanto preparativo y perdió interés en seguir.

Para reanimar el proyecto se me ocurrió usar por fin un rollo de freezer paper que tenía guardado desde hace tiempo. El freezer paper es un papel para congelar alimentos que en Estados Unidos se encuentra fácilmente en cualquier supermercado. Tiene una cara encerada de forma que cuando este lado brillante se coloca encima de una tela y se plancha, el papel se queda pegado a la tela. Esto permite utilizarlo para crear tus propias plantillas de estarcido. El papel se recorta de la forma deseada, se pega y luego se pinta por encima. La pintura no penetra donde está el papel y una vez seco se despega sin problema. Yo no lo he encontrado a la venta en España en supermercados, el nuestro vino desde Estados Unidos aprovechando un viaje de trabajo del papá, pero he visto que ya se puede encontrar en Amazon (en láminas en Amazon España o rollo en Amazon USA) o en tiendas de manualidades como Manos Maravillosas.
A mi se me ocurrió usar las troqueladoras que tenemos y que a Lola le encantan para recortar formas y pegarlas en el bolso. Con las más grandes tuvimos que poner un folio debajo del freezer paper para que no se quedaran atascadas pero las pequeñas lo cortaban sin problemas.
La idea era la misma que con el pegamento: pegar las formas recortadas, pintar por encima y al despegarlas descubrir que han dejado su forma en la tela. Usamos estrellitas, ositos, cuadrados, círculos, una luna fruto de un círculo atascado y corazones. Lola decidió cuántos y dónde quería colocarlos y yo pasé la plancha bien caliente por encima para fijarlos.
Después sacamos las pinturas acrílicas (las nuestras son del Lidl). Lola eligió los colores que quería usar y con pincel fue aplicando la pintura. Esta vez las diluimos muy poquito y quedaron colores muy intensos. Como veis en las fotos, no pintó todo el bolso, sólo pasó por encima de todas las pegatinas y el pegamento.
Lo dejamos secar y al día siguiente retiramos impacientes los papeles pegados. La mayoría dejaron su dibujo perfecto. Luego metimos el bolso en agua caliente para levantar el pegamento una vez reblandecido.
Aquí podéis ver un detalle de alguna de las figuras troqueladas:
Y este es un antes y un después de quitar el pegamento… con los papeles fuimos tan impacientes que no lo hicimos. ¿Parece una cara?
El resultado nos encantó. A mi personalmente me gusta mucho la mezcla de figuras geométricas y bien definidas con las formas irregulares y orgánicas del pegamento.
October 5, 2012 3 Comments
21 Balançoires
21 Balançoires es una invitación a jugar y hacer música que se pudo disfrutar la primavera pasada en el Promenade des Artists del Quartier des Spectacles de Montreal. Se trata de un instrumento gigante colectivo compuesto por nada menos que 21 columpios musicales. Una idea preciosa de la pareja de artistas Mouna Andraos and Melissa Mongiat, que trabajaron en colaboración con Luc-Alain Giraldeau, profesor de comportamiento animal en la UQAM Faculté des Sciences, y el compositor Radwan Ghazi-Moumneh.
Cada columpio en sí es un instrumento diferente. Cuando empieza a moverse “toca” una sola nota, pero a medida que va subiendo más y más alto, el sonido va cambiando y se convierte en arpegios y melodías.Pero es que además los columpios están pensados para interactuar, de forma que hay sonidos que sólo se producen fruto de la cooperación. En total, son siete conjuntos de tres columpios cada uno con distintos sonidos clásicos.
“Tiene que existir una conexión de algún tipo entre la gente, por miradas, reacciones, ajustes… Lo que la gente escucha depende de lo que hace cada uno. Y esa es la parte que para nosotros es fascinante: estamos en medio de la ciudad, la gente no se conoce y nos emociona ver cómo reaccionan y cooperan” Melissa Mongiat
El diseño es colorista, moderno y tiene hasta luz por la noche para aumentar un poquito la magia.
Photos : olivierblouin.com para Daily Tous les Jours
Una invitación para todas las edades que sorprende y emociona por su belleza y singularidad, y que además nos transmite el poder del trabajo en equipo. Me encantaría poder columpiarme en los 21 Balançoires.
September 21, 2012 4 Comments
Pintándose el cuerpo
Por aquí sigue haciendo calor, así que quizá no sea demasiado tarde para compartir una de las tardes que más ha disfrutado Lola este verano. El escenario nuestra terraza y las claves del éxito la combinación de dos cosas que le encantan a mi pequeña. La primera pintarse el cuerpo. Le ha gustado siempre, ¿os acordáis de una marcianita de dos años?, pero últimamente no hay día que no se pinte la cara. La segunda jugar con la manguera y remojarse en la piscinita hinchable que tenemos.

La propuesta era para Lola y Leo, pero Leo participó poco. Creo que no le hacía demasiada gracia su hermana manguera en mano, apuntando a todos lados y se pasó casi todo el rato huyendo.
Para fabricar nuestra pintura casera para el cuerpo lo primero que hice fue investigar un poquito por Internet. Las mezclas más populares usan una base de crema limpiadora, champú o de grasa vegetal (vegetable shortening) a la que se le añade pintura o colorante. Me gustaba más la idea de que la pintura fuera comestible por si Leo se la llevaba a la boca, así que me quedé con la idea de la grasa y usé un sustituto vegetal de nata del Mercadona que teníamos en la nevera, colorantes alimenticios y un poquito de maicena.



Las cantidades fueron totalmente a ojo. La textura era muy agradable, una mezcla entre crema de afeitar y nata montada de colores intensos que una vez en el cuerpo si se dejaba secar quedaba bastante fja. Algunos colores quedaron más cubrientes que otros, pero no se si debió a la irregularidad de las medidas o a la diferencia de colorantes. Eso sí, Lola no dió mucho pie a que se secara la pintura, su diversión era pintarse y remojarse al momento para limpiarse.


Lola se pintó mil veces, toda entera y de todos los colores. Tuve que hacer tres tandas de pintura porque siempre me pedía más. Según terminaba con un color, se limpiaba con la manguera o se tiraba a la piscina. Ya os podéis imaginar cómo quedó el agua de la piscina con tanto baño de colores: un agua negra que la locuela se echaba encantada por la cabeza.


Como no dejó prácticamente que la pintura secase en su piel, fue muy fácil limpiarla en la bañera, mientras que a Leo y a mi que no estuvimos tanto en remojo nos costó un poquito más. Y todos salimos un poco aceitados a pesar del jabón y el agua.
Fue muy divertido verla. Estaba muy loca, cantaba, contaba historias y brillaba de felicidad. ¿Se nota, verdad?
September 16, 2012 6 Comments
De pinturas y costuras
Llegaron las vacaciones y como cada año preparamos un detalle especial para las “profes” de Lola. Este final de curso además era muy especial porque después de tres años Lola decía adiós a su casita de madres de día y en Septiembre empezará el cole.
El año pasado yo cosí unas bolsas reversibles a partir de una tela pintada por Lola. Este año también recurrimos a la tela pintada y a la costura para hacer unos estuches con cremallera. Regalar algo hecho por nosotras nos gusta, hablamos de lo que vamos a hacer y ponemos nuestro cariño en todo el proceso, una experiencia fantástica para las dos.
Para pintar la tela usamos una técnica de batik casero, fácil para niños, que utiliza pegamento en lugar de cera para aplicarlo en las zonas de la tela que no se quieren teñir. Una idea de que sacamos de That Artist Woman. En el blog de Heather Smith Jones podéis ver también las creaciones de sus alumnos con la misma técnica.
“That Artist Woman” usa un pegamento en gel azul lavable de la marca Elmer, muy popular en Estados Unidos. No se si en España se vende algo parecido, nosotros usamos cola blanca escolar y funcionó, aunque el proceso de quitar el pegamento fue laborioso. Como tela utilizamos un retor blanco.
Lo primero fue repartir el pegamento por encima. Lola disfrutó mucho este paso, vertiendo directamente del bote. Lo mejor es que en el resultado final se observan todos los detalles, desde las líneas finas que casi van gotita a gotita hasta los grandes pegotes. Los dibujos que hizo eran abstractos e irregulares pero se podrían hacer motivos figurativos o como en Swallowfield repetir patrones geométricos, como un motivo de círculos, con un resultado precioso.
La tela la dejamos secar muy bien y al día siguiente, la pintamos con acrílico diluído en agua. Lola empezó muy animada, eligiendo los colores, cambiando de pincel para cada color… pero lo de cubrir la tela entera la acabó cansando y al final tuve que terminar de cubrir los huecos que había dejado. Hubiera preferido que la pintura la hubiera hecho ella sola y yo la costura, pero tenía claro que no quería terminar y al fin y al cabo estábamos trabajando en equipo. Tengo que admitir que en este punto no tenía ninguna fe en que el batik fuera a funcionar porque parecía que la pintura había penetrado por debajo del pegamento.
Una vez pintada la tela, la dejamos secar bien.
Después lo lavamos con agua caliente para que el pegamento se ablandara y se pudiera desprender de la tela. En nuestro caso, hubo que ir raspando con la uña por todo el pegamento para que saliera. Fue laborioso y un poco pesado, pero se despegó entero. Los colores del acrílico perdieron un poco de fuerza con el lavado pero resistieron muy bien, ¡yo ya no vuelvo a comprar pintura de tela!
Y con la tela lista y el tiempo justo, mamá se puso manos a la obra. Para ser la primera vez que cosía una cremallera y hacía un estuche, quedé muy satisfecha del resultado y Lola, que me dejó coser sin decir ni una palabra, me dijo que eran preciosos, ¡qué más se puede pedir!
Para hacer el estuche encontré un montón de tutoriales por internet y me quedé con estos dos: un vídeo de Nairamkitty Crafts, y un tutorial de Design Sponge. Fue fácil fácil, y una vez perdido el miedo me veo haciendo estuches de todos los tamaños. Los próximos con forro de tela plastificada para que sean impermeables.
El regalo lo acompañamos de un libro para cada una de sus madres de días. Dos elecciones de la misma autora que para mi son muy especiales. The Creative Family y The Rhythm of Family: Discovering a Sense of Wonder Through the Seasons. Libros que respiran amor por la infancia, la familia, la naturaleza, las cosas bonitas y despiertan las ganas de sentir, compartir y crear. Su autora es Amanda Soule, autora de SouleMama, uno de los primeros blogs que me engancharon hace ya muchos años.
No me pude resistir a adornar los regalos con unos motivos realizados con alambre y lana, que colocamos en el campo unos minutos antes de entregarlos.
Ale y Maribel, GRACIAS de corazón, os queremos.
July 9, 2012 10 Comments
Numen/For Use
Numen/For Use es un colectivo croata-austriaco de diseñadores y artistas que se mueve en los campos de la escenografía, diseño industrial y arte conceptual. El grupo se formó en 1998 y su primer proyecto a gran escala fue precisamente en Madrid, donde realizaron la escenografía de la obra Inferno en el Teatro Nacional María Guerrero.
Desde el 2008, el colectivo se enfocó a explorar objetos y conceptos sin una función predefinida, con trabajos más experimentales como las series de Numen Light y sus instalaciones de cinta adhesiva.

Aunque sus diseños no tengan nada que ver con la infancia, su estética resuena en mi interior de niña. Quizá por su monumentalidad que me hace sentir chiquita. Probablemente por su espectacularidad, sus creaciones me asombran, me dejan con la boca abierta como cuando Lola descubrió el árbol de Navidad gigante todo iluminado que pusieron en la Puerta del Sol este año. Pero sobre todo por las ganas que me provocan de explorar y jugar.
Las instalaciones que más fama han dado a este colectivo son las de cinta adhesiva. Si el juego de gomas elásticas de Tangle os gustó, esperad a ver esto. Con kilos y kilos de celo crean grandes esculturas, con túneles que se ensanchan, se estrechan, crecen, como un organismo viviente. Ocupan espacios públicos, a veces están suspendidas en el aire y siempre están abiertas a explorar. Entrar supone jugar con el miedo y la emoción.
Dicen sus creadores que una vez estás dentro, arrastrándote y descubriendo, las barreras sociales se rompen y de pronto es más fácil interactuar con quien te encuentras, volviendo a actuar como un niño.
Partiendo de los mismos conceptos pero jugando con otro material que les permite reutilizar la creación, su instalación Net. Un paisaje arquitectónico de redes a distintos niveles, que se interconectan entre sí.
O esta otra variante, Tuft Pula, donde la estructura de cinta adhesiva en forma de altavoz se ha recubierto con una alfombra roja, como un gran órgano que late colgado a gran altura.
En una escala totalmente diferente, su serie Numen Light que con espejos y luces juega a encerrar el infinito dentro de figuras geométricas. Seguro que a los que jugáis estos días con la mesa de luz y los espejos, os encantará.
June 12, 2012 6 Comments
Material de pintura y manualidades
Hoy os hago un recorrido por las tiendas donde compramos nuestro material de pintura y manualidades. Todas están en de Madrid, pero algunas pertenecen a cadenas presentes en otras ciudades y otras venden por internet. Muchas las conoceréis pero espero descubriros alguna novedad.
Dideco: Una cadena de tiendas con juguetes educativos, librería y material de papelería y manualidades de lo mejorcito. Aquí compramos rollos de papel, botes grandes de témpera, ceras, rotuladores, pegatinas,… Hace poco encontramos allí unos botes de pintura fluorescente que todavía tenemos que estrenar. Nuestra tienda favorita en Madrid es la de Fuencarral, muy grande y con mucha oferta.
Hermex: otra cadena distinta prima hermana de Dideco. Prácticamente el mismo material que la anterior y a precios similares.
Riesgo: Una tienda de productos químicos de toda la vida en la zona de la Ballesta que merece la pena visitar aunque sólo sea por el encanto especial que tiene. Nuestros colorantes alimenticios, con los que nos hemos divertido una y otra vez, son de aquí y salen mucho más económicos que los que comprábamos antes en botellitas minúsculas en los supermercados. Allí encontraréis cualquier tipo de producto químico que se os ocurra, para pintar, fabricar jabones o cremas, velas…
La Riva: una tienda de material de Bellas Artes de verdad. Antes la teníamos cerquita de casa, pero cerró la sucursal y sólo queda la de la Plaza de San Ildefonso. Siempre me ha gustado curiosear sus papeles. Allí hemos comprado sobre todo cartulinas y todo tipo de papel, cartón pluma y acuarelas líquidas de colores intensos y preciosos.
Unión Bolsera Madrileña: En plena plaza de Tirso de Molina un comercio especializado en bolsas, material de embalaje y hostelería en papel. Tengo papel de seda comprado allí desde hace mil años que hemos estado usando hace unos días.
Tiger: Ahora ya tienen seis tiendas abiertas en Madrid y tenemos la suerte de que una nos pilla muy cerquita, pero somos seguidores suyos desde la primera. Un cruce entre los diseños nórdicos de Ikea y los Todo a Cien que tiene como resultado un montón de cosas bonitas por 1, 2 o 3 euros. Cuando llegas a la caja nunca te explicas como has conseguido gastar tanto. Su sección de papelería es una maravilla: lienzos, papeles bonitos, pegamentos con purpurina, celos de colores, sellos,… Preciosas las cuentas de madera para hacer collares. Y también es perfecta para encontrar detallitos para los cumpleaños a muy buen precio.
Lidl: Además de la máquina de coser, la panificadora y los juguetes en Navidad, en Lidl venden también material artístico. Nos encantan sus cartulinas y sus kits de papel, purpurinas, adornos… Eso sí, hay que estar atento para no perserse las ofertas.
Chopo: Tienda de manualidades en el centro de Madrid donde se puede encontrar casi de todo. Esta Navidad fuimos para comprar bolas y arbolitos de poliespan. De allí también es la troqueladora con la que papá nos llenó la casa de corazones en San Valentín. Me encanta el surtido que tienen de pinturas con purpurina.
Fieltros Olleros: una tienda entera dedicada al fieltro con un montón de colores para elegir.
Droguerías: Sin llegar al nivel de Riesgo, la de cosas que se pueden encontrar en las droguerías y que yo desconocía antes de tener niños: bórax para hacer blandiblú, glicerina para hacer pompas gigantes, almidón concentrado para mezclar con pintura o hacer huevos con hilos…
Farmacia: no siempre es fácil acercarse a Riesgo por eso algunos productos químicos lo más cómodo es encargarlos en la farmacia, como el ácido tártarico para hacer plastilina. Vale la pena preguntar.
Pontejos: Otro clásico de Madrid. En estos tiempos que escasean las mercerías, Pontejos resiste lleno a todas horas. Esta es una visita normalmente más para mi que para crear con Lola. Aún así mi mejor compra que he hecho allí han sido unos botones de plástico muy grandes de colores en dos tamaños que a Lola y a Leo les han dado muchísimo juego. Leo se lo pasa en grande investigando sus agujeritos, mordisqueándolos y metiéndolos y sacándolos de todos lados, y Lola los empareja por colores, hace familias y se inventa mil historias.
Amazon: merece la pena estar atentos a Amazon España. Desde que abrieron están incorporando cada vez más material de otros países, y ahora se puede encontrar la gama completa de Crayola, los papeles alemanes de Folia (la misma marca que trabaja Lidl) o las cuentas de Güterman.
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April 26, 2012 7 Comments













































