las cosas de Lola y su mamá
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Pintando hojas

Cada dia vol­ve­mos a casa con un puñado de hojas caí­das de los árbo­les. Ama­ri­llas, marro­nes y las más pre­cia­das por Lola y tam­bién mis favo­ri­tas, ¡rojas!. Aun­que alguna vez se nos olvida, las sole­mos pren­sar entre papel de perió­dico. Lola dis­fruta colo­cán­do­las, y más aún, sacán­do­las al cabo de un par de días, más no somos capa­ces de espe­rar. Pero luego no quiere hacer nada con ellas y la ver­dad es que ya no se dónde ponerlas.

Las últi­mas sema­nas le he ofre­cido varias pro­pues­tas para usar­las y este lunes por fin aceptó. La idea la saca­mos de Tin­ker­Lab aun­que como yo sólo recor­daba la idea de jugar con las impre­sio­nes nega­ti­vas de las hojas, la cam­bia­mos un poco. Rache­lle pro­po­nía pul­ve­ri­zar pin­tura con sprays sobre las hojas y levan­tar­las des­pués, des­cu­briendo sus figu­ras, y noso­tros cam­bia­mos los sprays por tém­pera exten­dida con rodi­llos y espá­tu­las de espuma.

Para poder pegar y des­pe­gar las hojas sin pro­blema, se me ocu­rrió usar un pega­mento en spray repo­si­cio­na­ble. Sin embargo, no fun­cionó dema­siado bien y muchas hojas no pega­ban bien o se des­pe­ga­ban al pin­tar sobre ellas. Seguro que no ayudó el hecho de que las hojas no estu­vie­ran dema­siada pla­nas y el ímpetu con el que Lola pasaba el rodi­llo sobre ellas. Algu­nas hojas las volví a suje­tar con esa masi­lla que ven­den para pegar posters en las pare­des, pero tam­poco fue dema­siada buena solución.

No importó que el pega­mento no fuera muy buena idea, Lola se con­cen­tró muchí­simo en la acti­vi­dad y dis­frutó de lo lindo. En seguida des­cu­brió la figura que se dibu­jaba al levan­tar una hoja pero en lo que de ver­dad se deleitó fue en deco­rar las hojas. Así que al final, más que las impre­sio­nes nega­ti­vas sobre el papel, que tam­bién que­da­ron boni­tas, lo que más nos gus­tan son las mara­vi­llo­sas hojas estam­pa­das en rojo, verde, ama­ri­llo, marrón y dorado.

Por supuesto, ya están col­ga­das en una guirnalda.

2 comments

1 Anina { 11.28.11 at 3:55 pm }

Hojas rojas!! Yo las guardo como oro en paño. En la puerta de la casa de mi padre hay un árbol que de su tronco salen unas hojas pre­cio­sas que en verano empie­zan de color rosa y ter­mi­nan vol­vien­dose rojas. Cada año guardo entre algún libro un par de ellas y ano­che al leer “un secreto en el bos­que” caye­ron estas hojas ¡MAGIA! Grité, no recor­daba haber­las guar­da­dos alli y los ojos de mi peque­ñaja se con­vier­te­ron en el 2 de oros O_O me mara­vi­lló ver esa expre­sión de alucine.

La semana pasada hici­mos esta acti­vi­dad, noso­tras lo pega­mos con la masi­lla que men­cio­nas y no nos fue mal pero en vez de rodi­llos uti­li­za­mos pin­ce­les, me encan­tan como que­dan los colo­res al secar sobre las hojas, tam­bién hici­mos guir­nal­das y una corona de reina del otoño.

¡Que viva el otoño!

2 Lola { 11.29.11 at 10:44 pm }

Anina, me ha encan­tado el des­cu­bri­miento de las hojas rojas y como lo cuen­tas, me ima­gino esos oja­zos dos de oros pre­cio­sos!!
¡Qué viva el otoño y un beso!

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