las cosas de Lola y su mamá

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Siete meses

Leo crece y crece. Tiene ya siete meses y es un bebé feliz, tran­quilo y lleno de paz. Llama la aten­ción por su pla­ci­dez y son­risa por donde va. Y es que son­ríe y son­ríe a todo el que le dice algo. Nos encanta oír sus risas cuando le hace­mos cos­qui­llas y le lle­na­mos de mimos. Y el se entrega total­mente, con­tento y amo­roso, feliz de reci­bir mil besos y caricias.

Domina el arte de rodar por los sue­los haciendo la cro­queta y ya se arras­tra rep­tando en línea recta para atra­par todo lo que llama su aten­ción. Se entre­tiene con cual­quier cosa, mano­sea, da vuel­tas y se lleva a la boca el mundo entero. Es fiel a su tetita y por ahora no tiene mucho inte­rés en comer otras cosas. Trae loca a su her­mana: a veces le adora, le achu­cha y le llama Leíto con cariño y otras se deses­pera celosa.

Intento fijar en mi cabeza cada momento, cada deta­lle que me regala y que mañana ya será un poco dis­tinto: el color de sus meji­llas son­ro­sa­das cuando acaba de tomar teta y se queda dor­mido, el peso de su cuerpo ren­dido en mis bra­zos, los plie­gues de sus mus­los tier­nos y gor­di­tos, el bri­llo de sus ojos cla­va­dos en los míos, su olor y esa son­risa pura dicha, trans­pa­rente y franca. Gra­cias Leo por dar­nos tanto amor.

November 29, 2011   6 Comments

Pintando hojas

Cada dia vol­ve­mos a casa con un puñado de hojas caí­das de los árbo­les. Ama­ri­llas, marro­nes y las más pre­cia­das por Lola y tam­bién mis favo­ri­tas, ¡rojas!. Aun­que alguna vez se nos olvida, las sole­mos pren­sar entre papel de perió­dico. Lola dis­fruta colo­cán­do­las, y más aún, sacán­do­las al cabo de un par de días, más no somos capa­ces de espe­rar. Pero luego no quiere hacer nada con ellas y la ver­dad es que ya no se dónde ponerlas.

Las últi­mas sema­nas le he ofre­cido varias pro­pues­tas para usar­las y este lunes por fin aceptó. La idea la saca­mos de Tin­ker­Lab aun­que como yo sólo recor­daba la idea de jugar con las impre­sio­nes nega­ti­vas de las hojas, la cam­bia­mos un poco. Rache­lle pro­po­nía pul­ve­ri­zar pin­tura con sprays sobre las hojas y levan­tar­las des­pués, des­cu­briendo sus figu­ras, y noso­tros cam­bia­mos los sprays por tém­pera exten­dida con rodi­llos y espá­tu­las de espuma.

Para poder pegar y des­pe­gar las hojas sin pro­blema, se me ocu­rrió usar un pega­mento en spray repo­si­cio­na­ble. Sin embargo, no fun­cionó dema­siado bien y muchas hojas no pega­ban bien o se des­pe­ga­ban al pin­tar sobre ellas. Seguro que no ayudó el hecho de que las hojas no estu­vie­ran dema­siada pla­nas y el ímpetu con el que Lola pasaba el rodi­llo sobre ellas. Algu­nas hojas las volví a suje­tar con esa masi­lla que ven­den para pegar posters en las pare­des, pero tam­poco fue dema­siada buena solución.

No importó que el pega­mento no fuera muy buena idea, Lola se con­cen­tró muchí­simo en la acti­vi­dad y dis­frutó de lo lindo. En seguida des­cu­brió la figura que se dibu­jaba al levan­tar una hoja pero en lo que de ver­dad se deleitó fue en deco­rar las hojas. Así que al final, más que las impre­sio­nes nega­ti­vas sobre el papel, que tam­bién que­da­ron boni­tas, lo que más nos gus­tan son las mara­vi­llo­sas hojas estam­pa­das en rojo, verde, ama­ri­llo, marrón y dorado.

Por supuesto, ya están col­ga­das en una guirnalda.

November 28, 2011   2 Comments

La tia de Marruecos

Hoy mien­tras íbamos en el coche hemos pasado un rato bien diver­tido can­tando la can­ción de la tía de Marrue­cos. Una can­ción popu­lar que nos lleva de visita hasta Marrue­cos para con­tar todas las cosas que uno se encuen­tra en el camino. Cada una de ellas se tea­tra­liza con ges­tos y soni­dos, y en el estri­bi­llo de forma enca­de­nada y orde­na­da­mente se van repi­tiendo todas ellas. La difi­cul­tad se va incre­men­tando a medida que la lista empieza a cre­cer y nos obliga a pres­tar aten­ción y ejer­ci­tar la memoria.

Yo os traigo una ver­sión en bra­si­leño que me encanta, donde la cono­cen como “Ip Op”. El mons­truo del final me parece genial. Es una gra­ba­ción de Pala­vra Can­tada, de los que ya hablé hace tiempo, y que forma parte del CD-ROM Pan­da­lele, una reco­pi­la­ción de jue­gos de calle.

Fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip, op
fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip op
fui visi­tar minha tia, fui visi­tar minha tia
fui visi­tar minha tia em Marrocos

No caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei, no caminho eu encon­trei
no caminho eu encon­trei um camelo ondulado

Ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au, ip au au au ip au au au ip au/ip op, ondulado

No caminho eu bebi um gua­raná, glup, glup
… 
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado, glup, glup

no caminho eu encon­trei um dou­tor, ai que dor

ip au au au ip au? ip op, ondu­lado, glup glup, ai que dor, etc, etc, etc…

Noso­tros la tra­du­ci­mos como “fui a visi­tar a mi tía en Marrue­cos… en el camino me encontré…”

Es un juego que nos invita a inven­tar­nos ele­men­tos nue­vos. Hoy nos hemos reído con Lola, que no paraba de aña­dir y aña­dir más cosas que se encon­traba en su camino ima­gi­na­rio: unos labios pin­ta­dos, un coche rosa, una fla­menca con traje de fla­menco y zapa­tos de fla­menco, unos tambores…

¿Cono­cíais a la tía de Marrue­cos?, ¿os ha gustado?

November 28, 2011   3 Comments

Lily Balou

Lily Balou es una marca belga de ropa para niños suave como el melocotón.

Empezó fabri­cando por­ta­be­bés pou­chs y pon­chos diver­ti­dos y ahora se ha lan­zado al diseño de pren­das de ves­tir. Ropa muy ale­gre y muy fácil de poner para todos los días. Me encan­tan los cor­tes sen­ci­llos y cómo­dos, el tejido velour de todas las pren­das y por supuesto los colo­res bri­llan­tes. Ese verde y ama­ri­llo ale­gran el día a cualquiera.

Es una colec­ción a base de colo­res lisos, con pren­das que com­bi­nan per­fec­ta­mente entre sí y que ade­más, muchas son uni­sex. Cuesta deci­dirse entre el peto, los ves­ti­dos con aire seten­tero o esas cha­que­ti­tas car­di­gan clá­si­cas reno­va­das por el tejido y la nota de color.

Los pon­chos de forro polar ador­na­dos con bor­las de pom­pón son tam­bién una inyec­ción de opti­mismo para el frío.

Y para estas Navi­da­des, estos pija­mas, que esta­rán dis­po­ni­bles a fina­les de Noviem­bre, son muy diver­ti­dos y per­fec­tos para abrir rega­los a los pies del árbol.

November 22, 2011   5 Comments

El gran bucle de Wiesbaden

Hoy os llevo hasta Ale­ma­nia para cono­cer el par­que infan­til de Schul­berg, en la ciu­dad de Wies­ba­den. Cons­truído este mismo año por la firma de arqui­tec­tura y pai­sa­jismo Anna­bau, este pro­yecto forma parte de un espa­cio público que intenta revi­ta­li­zar el cen­tro his­tó­rico de esta ciudad. La estruc­tura de juego, el gran bucle, es la parte cen­tral de esta plaza, que pre­tende ser un punto de encuen­tro para gran­des y pequeños.

Se trata del pri­mer espa­cio de juego infan­til que rea­liza Anna­bau, que quiso ale­jarse de las estruc­tu­ras más cono­ci­das y ofre­cer algo nuevo, que sor­pren­diera, que obli­gara a pro­bar y descubrir.

Su idea básica era crear un juego infi­nito, de ahí sur­gió la idea del bucle, que se ha creado con dos gran­des tube­rías ver­des de acero que se doblan, suben y bajan con for­mas ondu­lan­tes y sinuo­sas, cerrán­dose sobre sí mis­mas. Entre las dos una gran red con­ti­nua que invita a tre­par, col­garse y reco­rrer toda la estruc­tura sin ni siquiera tocar el suelo. Pero hay muchos más ele­men­tos inte­gra­dos en la red que amplian las posi­bi­li­da­des de juego, como un bos­que de lia­nas que cuelga de la misma, un túnel, tram­po­li­nes, mem­bra­nas de goma que giran o invi­tan a correr pasando de una a otra, una gran pen­diente para esca­lar y otra para tirarse como si fuera un tobogan…

Den­tro del bucle, un juego topo­grá­fico de peque­ñas coli­nas y ani­llos de goma rodea­dos por arena para que jue­guen los más peque­ños o se sien­ten los padres mien­tras con­tem­plan cómo jue­gan sus hijos.

Ade­más el par­que goza de unas vis­tas esplén­di­das de la ciu­dad de Wies­ba­den, a la que rinde home­naje con su forma pen­ta­go­nal como la figura de la anti­gua ciu­dad histórica.

Fotos de Hanns Joos­ten

No me extraña que los niños de Wies­ba­den pien­sen que es el mejor sitio de toda la ciudad.

November 15, 2011   4 Comments

Pintar en seda

Hacía tiempo que que­ría que Lola pro­bara a pin­tar sobre seda y, ya por fin, la semana pasada com­pré unos pañue­los y pin­tura para seda en una tienda de manualidades.

Yo sólo he pin­tado en seda una vez en mi vida, hace más de dos años. Recuerdo que fue una expe­rien­cia muy rela­jante que dis­fruté mucho. La téc­nica que usa­mos aque­lla vez fue pin­tar sobre la seda mojada, de esta forma los colo­res corren por la tela y se mez­clan unos con otros de forma mágica. Y eso es lo que pro­puse a Lola. Moja­mos el pañuelo, lo exten­di­mos bien inten­tando que no que­da­ran arru­gas y Lola se puso manos a la obra.

Com­pré cua­tro pañue­los, pen­sando que podría­mos pin­tar varios días y a Lola le gustó tanto que pintó tres de una tacada. Ahora tene­mos que plan­char­los para fijar el color, aun­que ya están sir­viendo para jugar. Hoy sin ir más lejos uno de ellos se ha con­ver­tido en “el baña­dor más bonito del mundo” para una muñeca.

Este es mi favo­rito, un diseño carac­te­rís­tico de Lola desde hace muchos meses, líneas ver­ti­ca­les una al lado de la otra. Aquí en preparación:

y aquí el resultado.

Me gusta mucho cómo se han difu­mi­nado unas líneas con otras y los colo­res tan deli­ca­dos que han que­dado al secar, un juego muy sútil de colores.

La seda es un mate­rial tan mara­vi­lloso que da igual cómo se pinte, el resul­tado siem­pre es precioso.

En lugar de esti­rar el pañuelo, se puede jugar a pelliz­carlo creando peque­ños plie­gues para con­se­guir otros efec­tos. Aquí tenéis un vídeo que mues­tra cómo, y en la página de manua­li­da­des de su crea­dora, Cris­tina Agui­lera, podéis ver más sobre téc­ni­cas de pin­tura en seda. A mi me ha gus­tado mucho cómo se pue­den crear efec­tos muy boni­tos usando sal para absor­ber el tinte de la pintura.

November 11, 2011   5 Comments

Otoño

Se hizo un poco de rogar, pero con el frío y la llu­via llegó de ver­dad el otoño. En casa tam­bién se nos han colado sus colores.

Estos días hemos reco­gido hojas, bello­tas y cas­ta­ñas y yo he estado jugando con lana y fiel­tro para deco­rar nues­tra mesa oto­ñal. Un peda­cito de natu­ra­leza en medio del salón que nos recuerda el tiempo en el que esta­mos… y que tam­bién sirve para jugar.

Tene­mos una mini cala­baza afiel­trada, que aprendí en este sen­ci­llo tuto­rial de Mommy Chick.

Cuando saque un ratito, haré una más grande, por peti­ción de Lola.

Está acom­pa­ñada por una sim­pá­tica ardi­lla y dos muñe­qui­tas flor, una viola y una lin­terna china o abu­ti­lón. Estas peque­ñas deli­cias son el resul­tado de unos kits que com­pré en De Witte Engel, una tienda holan­desa, paraíso de las manua­li­da­des, que pre­para unos kits pre­cio­sos. Una pena que los gas­tos de envío sean una locura.

No me he podido resis­tir a las bello­tas de colo­res que se ven por todo Inter­net. Basta con pegar una bola de lana afiel­trada en el capu­chón de la bellota. Me gus­tan para ador­nar un rin­cón, para deco­rar un regalo, para hacer unos ori­gi­na­les ser­vi­lle­te­ros y me encanta la idea de hacer un collar que he visto en Rhythm of the Home. Lola me ayudó un poquito a afiel­trar las bolas y quiere que haga­mos más, ¿cómo no se me habrá ocu­rrido hacer una rosa?.

Aun­que no me gusta mucho pin­tar sobre for­mas recor­ta­das, esta vez no me resistí a jugar con estas plan­ti­llas de hojas. Impre­sas en car­tu­li­nas, Lola pintó unas con tém­pera y pur­pu­rina y otras con acua­re­las hume­de­ciendo antes el papel. Con un poco de lana pre­pa­ra­mos unas guirnaldas.

Y mien­tras llueve, Lola canturrea:

En otoño en el jar­dín, caen las gotas al fin,
hojas rojas y ama­ri­llas
cubren la tie­rra dor­mida,
el viento las sopla y juega con ellas,
es la danza suave de otoño que llega.

November 8, 2011   2 Comments

Tumbacatatumba

Hace un año, cele­brá­ba­mos Hallo­ween can­tando con humor a vam­pi­ros y bru­jas. Hoy tenía­mos fiesta de dis­fra­ces con mur­cié­la­gos y tela­ra­ñas. Lola, ves­tida de cala­baza, se ha que­dado total­mente dor­mida de vuelta a casa. Vol­vía con­tenta, des­pués de un día de emo­cio­nes, ami­gos y hasta algún susto por una más­cara terro­rí­fica que no le ha gus­tado nada.

Y en el espí­ritu de esta noche de bru­jas, una can­cion­ci­lla que recogí del libro “Manos coope­ra­ti­vas”, el baile de los esque­le­tos y su tum­ba­ca­ta­tumba. ¿Os acor­dáis de esta can­ción?. Yo tenían un recuerdo muy vago pero unas ami­gas de la infan­cia me la can­ta­ron el otro día per­fec­ta­mente. Aun­que se trata de un juego de pal­mas para dos per­so­nas, con Lola suelo jugar dando pal­mas indi­vi­dual­mente en pier­nas y manos, y repi­tiendo jun­tas los movi­mien­tos de la canción.

Cuando el reloj marca la una,
los esque­le­tos salen de la tumba.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las dos,
los esque­le­tos se comen el arroz.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las tres,
los esque­le­tos se toman el café.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cua­tro,
los esque­le­tos se ponen los zapa­tos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cinco,
los esque­le­tos pegan muchos brin­cos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las seis,
los esque­le­tos se ponen los jer­seys
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las siete,
los esque­le­tos se lavan los dien­tes
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las ocho,
los esque­le­tos se comen un biz­co­cho
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las nueve,
los esque­le­tos ya no se mue­ven
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las diez,
los esque­le­tos ya no se ven
Tumba tumba, tumbacatatumba.

Como en cual­quier juego de tra­di­ción oral, hay muchas ver­sio­nes. El tumba cata­tumba se con­vierte en pumba cata­tumba o en chumba laca­chumba. Y los esque­le­tos hacen cosas dife­ren­tes como jugar al aje­drez o ponerse de pie. La melo­día tam­bién varía, pero tam­bién se puede sim­ple­mente reci­tar ador­nando el tum­ba­ca­ta­tumba con una voz grave y tenebrosa.

Estos esque­le­tos son mucho más cono­ci­dos de lo que yo creía. Se bai­lan en muchos paí­ses y hasta saben idio­mas. ¿Qué os parece Xuxa dán­do­nos miedo en bra­si­leño?. Es una ver­sión muy divertida.

¡Feliz Hallo­ween!

 

November 1, 2011   5 Comments

Juegos de dedos con Tamara Chubarovsky

Desde que des­cu­brí con pasión los jue­gos de dedos para niños, bus­qué y bus­qué mate­rial en espa­ñol por inter­net sin mucho éxito. En inglés o ale­mán era fácil encon­trar libros y vídeos pero en nues­tro idioma prác­ti­ca­mente no había nada… Desde hace unos meses ese vacío se ha ter­mi­nado y es que por fin hay un DVD en el mer­cado para apren­der rimas y jue­gos de dedos. Su autora es Tamara Chu­ba­rovsky, maes­tra y peda­goga Wal­dorf, que ha reco­gido en este tra­bajo su fabu­loso repertorio.

Tamara está espe­cia­li­zada en peda­go­gía Wal­dorf y Arte de la Pala­bra y es maes­tra fun­da­dora del jar­dín “Las tres naran­jas” en Villa­nueva de la Vera, Cáce­res. Lleva muchos años dedi­cada a desa­rro­llar los ejer­ci­cios de Arte de la pala­bra en cas­te­llano y a la crea­ción de cuen­tos y ver­sos para los más peque­ños, impar­tiendo cur­sos de estas dos dis­ci­pli­nas periódicamente.

El año pasado tuve el pla­cer de estar en uno de sus cur­sos de rimas y jue­gos de dedos. Fue un autén­tico gusto dis­fru­tar de la belleza de sus rimas y ver cómo las cuenta, cui­dando la voz, el gesto, la mirada, el ritmo y la voca­li­za­ción. Pasé un rato estu­pendo y aprendí muchos jue­gos mara­vi­llo­sos para com­par­tir con Lola y Leo. La gran mayo­ría son crea­cio­nes suyas, aun­que tam­bién ha adap­tado algu­nos jue­gos ale­ma­nes popu­la­res con un resul­tado exce­lente. Busca en todos ellos la rima, el ritmo y la musi­ca­li­dad, e intenta siem­pre que el movi­miento de las manos sea lo más orgá­nico posible.

En su curso no sólo se apren­den unas rimas, sino que se des­cu­bre lo que hay detrás de este diver­ti­mento infan­til. Tamara da indi­ca­cio­nes sobre cada juego, ofre­ciendo varian­tes en fun­ción de la edad, explica qué tra­ba­ja­mos con cada sonido, cómo algu­nos jue­gos son más ade­cua­dos para un tipo de per­so­na­li­dad o para bus­car un deter­mi­nado fin como cal­mar o bien acti­var… expli­cando como este mundo de rimas favo­rece el desa­rro­llo lin­guís­tico, motor, sen­so­rial y emo­cio­nal del niño.

El DVD, como es habi­tual en la peda­go­gía Wal­dorf, está estruc­tu­rado en torno a las cua­tro esta­cio­nes. Se abre cada esta­ción con una can­ción y a con­ti­nua­ción Tamara nos mues­tra varios jue­gos de dedos que por su temá­tica enca­jan con esa época del año. En total, 36 jue­gos de dedos y ocho can­cio­nes en escala pen­ta­tó­nica. Es un mate­rial para padres y edu­ca­do­res, pen­sado para que los adul­tos lo apren­dan y luego lo repro­duz­can con los niños, no para poner al niño frente al televisor.

Tamara ha sido tan ama­ble de dejarme ense­ña­ros un pequeño ape­ri­tivo de su dvd. Y como esta­mos en otoño, he ele­gido a dos enani­tos muy sim­pá­ti­cos que gus­tan mucho a Lola. Se lla­man Pic y Puc:

En esta roca vive Pic,
y en esta roca vive Puc.
Pic y Puc son bue­nos ami­gos.
Aun­que a veces se aca­ri­cian
y otras veces se pelean.
Otras veces corre­tean:
Pic per­si­gue a Puc
y Puc per­si­gue a Pic.

Pero lo que más les gusta
es coger sus mar­ti­lli­tos:
(can­tado)
Tiqui taca, tiqui taca
en la pie­dra, en la roca,
con mar­ti­llos y con bro­cas.
Tra­ba­jan los enani­tos
rápido, rápido y despacito.

(hablado)
Y cuando los que­re­mos ver…
¡zas, ya se han ido a esconder! 

Encon­tra­réis toda la infor­ma­ción sobre sus sus pró­xi­mos cur­sos y sobre cómo com­prar el DVD en su página. ¡A mi me encan­ta­ría apun­tarme al taller de cuentos!

October 24, 2011   5 Comments

Gyo Fujikawa y un día muy divertido

Uno de los libros favo­ri­tos de Lola es el libro de los bebés, como ella lo llama. Su título real es “Oh, What a Busy Day”, escrito e ilus­trado por Gyo Fuji­kawa (1908–1998) en el año 1976. Lo des­cu­brí nave­gando por Ama­zon hace un año y me quedé pren­dada de sus ilus­tra­cio­nes. Así que, en cuanto pude, lo com­pré… y para mi sor­presa, hace unas sema­nas des­cu­brí que está a la venta en España (y ahora ya tam­bién en Ama­zon España) tra­du­cido al espa­ñol como “¡Oh, qué día más diver­tido!”.

Oh, What a Busy Day” comienza con unos niños recién levan­ta­dos gri­tando “bue­nos días” desde sus ven­ta­nas y ter­mina con la misma ima­gen al final del día, peque­ñas cabe­ci­tas aso­mán­dose y dán­dose las bue­nas noches antes de irse a dor­mir. Entre medias, comen, jue­gan, se dis­fra­zan, nos cuen­tan lo que hacen en verano y en invierno, nos hablan de ayu­dar a los demás, de sus escon­di­tes favo­ri­tos y de muchas otras cosas.

No hay un hilo argu­men­tal muy firme, sino que es más bien una com­bi­na­ción de momen­tos, rimas y peque­ñas his­to­rias. La dul­zura y la belleza de sus dibu­jos hacen de este día algo muy especial.

Su autora, Gyo Fuji­kawa, fue una ame­ri­cana hija de padres japo­ne­ses que supo retra­tar la infan­cia como pocos. Licen­ciada en el Choui­nard Art Ins­ti­tute de Los Ange­les, tra­bajó como dise­ña­dora y publi­cista, entre otros para la mis­mí­sima Walt Dis­ney Com­pany en la pro­mo­ción de Fan­ta­sía. En 1957, reci­bió el encargo de ilus­trar “A Child’s Gar­den of Ver­ses” de Robert Louis Ste­ven­son. Este fue el pri­mero de más de 50 libros con sus ilus­tra­cio­nes, 45 de los cua­les tam­bién escribió. Entre los más famo­sos, está este “Oh, What a Busy Day” y tam­bién sus bebés en “Babies” y “Baby Ani­mals”. Y para nues­tra suerte, mucha de su obra ha sido reedi­tada hace poco, con una encua­der­na­ción cui­dada y a un pre­cio excelente.

Oh, What a Busy Day” está lleno de bebés y niños dul­ces, tier­nos, feli­ces y lle­nos de vida. Son imá­ge­nes del día a día de los peque­ños, entre­te­ni­dos en sus acti­vi­da­des habi­tua­les y enfras­ca­dos en su juego. Ape­nas apa­re­cen adul­tos, otro de los dis­tin­ti­vos de Gyo.

Ade­más, Gyo fue pio­nera en incluir niños y bebés de dife­ren­tes razas jugando jun­tos en sus cuen­tos. Algo que ahora nos parece nor­mal pero que en los años 70 no era nada corriente.

Mi único pero es el cuento Babes in the Woods, una his­to­ria tris­tí­sima de unos niños que mue­ren per­di­dos en el bos­que, pero que apa­ren­te­mente es un cuento popu­lar bas­tante cono­cido. Noso­tros lo sal­ta­mos… o deja­mos que Lola le ponga final feliz.

Un libro para delei­tarse con cada ilus­tra­ción y pequeño deta­lle, y dis­fru­tar de ese aire nos­tál­gico y anti­guo que tiene.

Como que­ría­mos tener más Gyo Fuji­kawa en casa y tam­bién ganas de pro­bar Ama­zon España, ayer nos llegó un paquete con algu­nos capri­chos, entre ellos “Fables and Fairy Tales”.  Una reco­pi­la­ción de cuen­tos clá­si­cos, uno de los pocos libros que Gyo Fuji­kawa solo ilus­tró. No lo he podido leer con calma toda­vía, así que no se cómo serán las adap­ta­cio­nes pero los dibu­jos son una autén­tica maravilla.

Al ilus­trar para niños, lo que intento es satis­fa­cer la pre­gunta cons­tante que tengo en mi cabeza : ¿será esta ima­gen capaz de cap­tu­rar la ima­gi­na­ción del niño?.

Y en nues­tra lista de los más desea­dos “Come Follow Me to the Secret World of Elves and Fai­ries and Gno­mes and Tro­lls”, ¡sólo el título ya me encanta!.

October 20, 2011   3 Comments