las cosas de Lola y su mamá

Random header image... Refresh for more!

Pintar en seda

Hacía tiempo que que­ría que Lola pro­bara a pin­tar sobre seda y, ya por fin, la semana pasada com­pré unos pañue­los y pin­tura para seda en una tienda de manualidades.

Yo sólo he pin­tado en seda una vez en mi vida, hace más de dos años. Recuerdo que fue una expe­rien­cia muy rela­jante que dis­fruté mucho. La téc­nica que usa­mos aque­lla vez fue pin­tar sobre la seda mojada, de esta forma los colo­res corren por la tela y se mez­clan unos con otros de forma mágica. Y eso es lo que pro­puse a Lola. Moja­mos el pañuelo, lo exten­di­mos bien inten­tando que no que­da­ran arru­gas y Lola se puso manos a la obra.

Com­pré cua­tro pañue­los, pen­sando que podría­mos pin­tar varios días y a Lola le gustó tanto que pintó tres de una tacada. Ahora tene­mos que plan­char­los para fijar el color, aun­que ya están sir­viendo para jugar. Hoy sin ir más lejos uno de ellos se ha con­ver­tido en “el baña­dor más bonito del mundo” para una muñeca.

Este es mi favo­rito, un diseño carac­te­rís­tico de Lola desde hace muchos meses, líneas ver­ti­ca­les una al lado de la otra. Aquí en preparación:

y aquí el resultado.

Me gusta mucho cómo se han difu­mi­nado unas líneas con otras y los colo­res tan deli­ca­dos que han que­dado al secar, un juego muy sútil de colores.

La seda es un mate­rial tan mara­vi­lloso que da igual cómo se pinte, el resul­tado siem­pre es precioso.

En lugar de esti­rar el pañuelo, se puede jugar a pelliz­carlo creando peque­ños plie­gues para con­se­guir otros efec­tos. Aquí tenéis un vídeo que mues­tra cómo, y en la página de manua­li­da­des de su crea­dora, Cris­tina Agui­lera, podéis ver más sobre téc­ni­cas de pin­tura en seda. A mi me ha gus­tado mucho cómo se pue­den crear efec­tos muy boni­tos usando sal para absor­ber el tinte de la pintura.

November 11, 2011   5 Comments

Otoño

Se hizo un poco de rogar, pero con el frío y la llu­via llegó de ver­dad el otoño. En casa tam­bién se nos han colado sus colores.

Estos días hemos reco­gido hojas, bello­tas y cas­ta­ñas y yo he estado jugando con lana y fiel­tro para deco­rar nues­tra mesa oto­ñal. Un peda­cito de natu­ra­leza en medio del salón que nos recuerda el tiempo en el que esta­mos… y que tam­bién sirve para jugar.

Tene­mos una mini cala­baza afiel­trada, que aprendí en este sen­ci­llo tuto­rial de Mommy Chick.

Cuando saque un ratito, haré una más grande, por peti­ción de Lola.

Está acom­pa­ñada por una sim­pá­tica ardi­lla y dos muñe­qui­tas flor, una viola y una lin­terna china o abu­ti­lón. Estas peque­ñas deli­cias son el resul­tado de unos kits que com­pré en De Witte Engel, una tienda holan­desa, paraíso de las manua­li­da­des, que pre­para unos kits pre­cio­sos. Una pena que los gas­tos de envío sean una locura.

No me he podido resis­tir a las bello­tas de colo­res que se ven por todo Inter­net. Basta con pegar una bola de lana afiel­trada en el capu­chón de la bellota. Me gus­tan para ador­nar un rin­cón, para deco­rar un regalo, para hacer unos ori­gi­na­les ser­vi­lle­te­ros y me encanta la idea de hacer un collar que he visto en Rhythm of the Home. Lola me ayudó un poquito a afiel­trar las bolas y quiere que haga­mos más, ¿cómo no se me habrá ocu­rrido hacer una rosa?.

Aun­que no me gusta mucho pin­tar sobre for­mas recor­ta­das, esta vez no me resistí a jugar con estas plan­ti­llas de hojas. Impre­sas en car­tu­li­nas, Lola pintó unas con tém­pera y pur­pu­rina y otras con acua­re­las hume­de­ciendo antes el papel. Con un poco de lana pre­pa­ra­mos unas guirnaldas.

Y mien­tras llueve, Lola canturrea:

En otoño en el jar­dín, caen las gotas al fin,
hojas rojas y ama­ri­llas
cubren la tie­rra dor­mida,
el viento las sopla y juega con ellas,
es la danza suave de otoño que llega.

November 8, 2011   2 Comments

Tumbacatatumba

Hace un año, cele­brá­ba­mos Hallo­ween can­tando con humor a vam­pi­ros y bru­jas. Hoy tenía­mos fiesta de dis­fra­ces con mur­cié­la­gos y tela­ra­ñas. Lola, ves­tida de cala­baza, se ha que­dado total­mente dor­mida de vuelta a casa. Vol­vía con­tenta, des­pués de un día de emo­cio­nes, ami­gos y hasta algún susto por una más­cara terro­rí­fica que no le ha gus­tado nada.

Y en el espí­ritu de esta noche de bru­jas, una can­cion­ci­lla que recogí del libro “Manos coope­ra­ti­vas”, el baile de los esque­le­tos y su tum­ba­ca­ta­tumba. ¿Os acor­dáis de esta can­ción?. Yo tenían un recuerdo muy vago pero unas ami­gas de la infan­cia me la can­ta­ron el otro día per­fec­ta­mente. Aun­que se trata de un juego de pal­mas para dos per­so­nas, con Lola suelo jugar dando pal­mas indi­vi­dual­mente en pier­nas y manos, y repi­tiendo jun­tas los movi­mien­tos de la canción.

Cuando el reloj marca la una,
los esque­le­tos salen de la tumba.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las dos,
los esque­le­tos se comen el arroz.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las tres,
los esque­le­tos se toman el café.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cua­tro,
los esque­le­tos se ponen los zapa­tos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cinco,
los esque­le­tos pegan muchos brin­cos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las seis,
los esque­le­tos se ponen los jer­seys
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las siete,
los esque­le­tos se lavan los dien­tes
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las ocho,
los esque­le­tos se comen un biz­co­cho
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las nueve,
los esque­le­tos ya no se mue­ven
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las diez,
los esque­le­tos ya no se ven
Tumba tumba, tumbacatatumba.

Como en cual­quier juego de tra­di­ción oral, hay muchas ver­sio­nes. El tumba cata­tumba se con­vierte en pumba cata­tumba o en chumba laca­chumba. Y los esque­le­tos hacen cosas dife­ren­tes como jugar al aje­drez o ponerse de pie. La melo­día tam­bién varía, pero tam­bién se puede sim­ple­mente reci­tar ador­nando el tum­ba­ca­ta­tumba con una voz grave y tenebrosa.

Estos esque­le­tos son mucho más cono­ci­dos de lo que yo creía. Se bai­lan en muchos paí­ses y hasta saben idio­mas. ¿Qué os parece Xuxa dán­do­nos miedo en bra­si­leño?. Es una ver­sión muy divertida.

¡Feliz Hallo­ween!

 

November 1, 2011   5 Comments

Juegos de dedos con Tamara Chubarovsky

Desde que des­cu­brí con pasión los jue­gos de dedos para niños, bus­qué y bus­qué mate­rial en espa­ñol por inter­net sin mucho éxito. En inglés o ale­mán era fácil encon­trar libros y vídeos pero en nues­tro idioma prác­ti­ca­mente no había nada… Desde hace unos meses ese vacío se ha ter­mi­nado y es que por fin hay un DVD en el mer­cado para apren­der rimas y jue­gos de dedos. Su autora es Tamara Chu­ba­rovsky, maes­tra y peda­goga Wal­dorf, que ha reco­gido en este tra­bajo su fabu­loso repertorio.

Tamara está espe­cia­li­zada en peda­go­gía Wal­dorf y Arte de la Pala­bra y es maes­tra fun­da­dora del jar­dín “Las tres naran­jas” en Villa­nueva de la Vera, Cáce­res. Lleva muchos años dedi­cada a desa­rro­llar los ejer­ci­cios de Arte de la pala­bra en cas­te­llano y a la crea­ción de cuen­tos y ver­sos para los más peque­ños, impar­tiendo cur­sos de estas dos dis­ci­pli­nas periódicamente.

El año pasado tuve el pla­cer de estar en uno de sus cur­sos de rimas y jue­gos de dedos. Fue un autén­tico gusto dis­fru­tar de la belleza de sus rimas y ver cómo las cuenta, cui­dando la voz, el gesto, la mirada, el ritmo y la voca­li­za­ción. Pasé un rato estu­pendo y aprendí muchos jue­gos mara­vi­llo­sos para com­par­tir con Lola y Leo. La gran mayo­ría son crea­cio­nes suyas, aun­que tam­bién ha adap­tado algu­nos jue­gos ale­ma­nes popu­la­res con un resul­tado exce­lente. Busca en todos ellos la rima, el ritmo y la musi­ca­li­dad, e intenta siem­pre que el movi­miento de las manos sea lo más orgá­nico posible.

En su curso no sólo se apren­den unas rimas, sino que se des­cu­bre lo que hay detrás de este diver­ti­mento infan­til. Tamara da indi­ca­cio­nes sobre cada juego, ofre­ciendo varian­tes en fun­ción de la edad, explica qué tra­ba­ja­mos con cada sonido, cómo algu­nos jue­gos son más ade­cua­dos para un tipo de per­so­na­li­dad o para bus­car un deter­mi­nado fin como cal­mar o bien acti­var… expli­cando como este mundo de rimas favo­rece el desa­rro­llo lin­guís­tico, motor, sen­so­rial y emo­cio­nal del niño.

El DVD, como es habi­tual en la peda­go­gía Wal­dorf, está estruc­tu­rado en torno a las cua­tro esta­cio­nes. Se abre cada esta­ción con una can­ción y a con­ti­nua­ción Tamara nos mues­tra varios jue­gos de dedos que por su temá­tica enca­jan con esa época del año. En total, 36 jue­gos de dedos y ocho can­cio­nes en escala pen­ta­tó­nica. Es un mate­rial para padres y edu­ca­do­res, pen­sado para que los adul­tos lo apren­dan y luego lo repro­duz­can con los niños, no para poner al niño frente al televisor.

Tamara ha sido tan ama­ble de dejarme ense­ña­ros un pequeño ape­ri­tivo de su dvd. Y como esta­mos en otoño, he ele­gido a dos enani­tos muy sim­pá­ti­cos que gus­tan mucho a Lola. Se lla­man Pic y Puc:

En esta roca vive Pic,
y en esta roca vive Puc.
Pic y Puc son bue­nos ami­gos.
Aun­que a veces se aca­ri­cian
y otras veces se pelean.
Otras veces corre­tean:
Pic per­si­gue a Puc
y Puc per­si­gue a Pic.

Pero lo que más les gusta
es coger sus mar­ti­lli­tos:
(can­tado)
Tiqui taca, tiqui taca
en la pie­dra, en la roca,
con mar­ti­llos y con bro­cas.
Tra­ba­jan los enani­tos
rápido, rápido y despacito.

(hablado)
Y cuando los que­re­mos ver…
¡zas, ya se han ido a esconder! 

Encon­tra­réis toda la infor­ma­ción sobre sus sus pró­xi­mos cur­sos y sobre cómo com­prar el DVD en su página. ¡A mi me encan­ta­ría apun­tarme al taller de cuentos!

October 24, 2011   5 Comments

Gyo Fujikawa y un día muy divertido

Uno de los libros favo­ri­tos de Lola es el libro de los bebés, como ella lo llama. Su título real es “Oh, What a Busy Day”, escrito e ilus­trado por Gyo Fuji­kawa (1908–1998) en el año 1976. Lo des­cu­brí nave­gando por Ama­zon hace un año y me quedé pren­dada de sus ilus­tra­cio­nes. Así que, en cuanto pude, lo com­pré… y para mi sor­presa, hace unas sema­nas des­cu­brí que está a la venta en España (y ahora ya tam­bién en Ama­zon España) tra­du­cido al espa­ñol como “¡Oh, qué día más diver­tido!”.

Oh, What a Busy Day” comienza con unos niños recién levan­ta­dos gri­tando “bue­nos días” desde sus ven­ta­nas y ter­mina con la misma ima­gen al final del día, peque­ñas cabe­ci­tas aso­mán­dose y dán­dose las bue­nas noches antes de irse a dor­mir. Entre medias, comen, jue­gan, se dis­fra­zan, nos cuen­tan lo que hacen en verano y en invierno, nos hablan de ayu­dar a los demás, de sus escon­di­tes favo­ri­tos y de muchas otras cosas.

No hay un hilo argu­men­tal muy firme, sino que es más bien una com­bi­na­ción de momen­tos, rimas y peque­ñas his­to­rias. La dul­zura y la belleza de sus dibu­jos hacen de este día algo muy especial.

Su autora, Gyo Fuji­kawa, fue una ame­ri­cana hija de padres japo­ne­ses que supo retra­tar la infan­cia como pocos. Licen­ciada en el Choui­nard Art Ins­ti­tute de Los Ange­les, tra­bajó como dise­ña­dora y publi­cista, entre otros para la mis­mí­sima Walt Dis­ney Com­pany en la pro­mo­ción de Fan­ta­sía. En 1957, reci­bió el encargo de ilus­trar “A Child’s Gar­den of Ver­ses” de Robert Louis Ste­ven­son. Este fue el pri­mero de más de 50 libros con sus ilus­tra­cio­nes, 45 de los cua­les tam­bién escribió. Entre los más famo­sos, está este “Oh, What a Busy Day” y tam­bién sus bebés en “Babies” y “Baby Ani­mals”. Y para nues­tra suerte, mucha de su obra ha sido reedi­tada hace poco, con una encua­der­na­ción cui­dada y a un pre­cio excelente.

Oh, What a Busy Day” está lleno de bebés y niños dul­ces, tier­nos, feli­ces y lle­nos de vida. Son imá­ge­nes del día a día de los peque­ños, entre­te­ni­dos en sus acti­vi­da­des habi­tua­les y enfras­ca­dos en su juego. Ape­nas apa­re­cen adul­tos, otro de los dis­tin­ti­vos de Gyo.

Ade­más, Gyo fue pio­nera en incluir niños y bebés de dife­ren­tes razas jugando jun­tos en sus cuen­tos. Algo que ahora nos parece nor­mal pero que en los años 70 no era nada corriente.

Mi único pero es el cuento Babes in the Woods, una his­to­ria tris­tí­sima de unos niños que mue­ren per­di­dos en el bos­que, pero que apa­ren­te­mente es un cuento popu­lar bas­tante cono­cido. Noso­tros lo sal­ta­mos… o deja­mos que Lola le ponga final feliz.

Un libro para delei­tarse con cada ilus­tra­ción y pequeño deta­lle, y dis­fru­tar de ese aire nos­tál­gico y anti­guo que tiene.

Como que­ría­mos tener más Gyo Fuji­kawa en casa y tam­bién ganas de pro­bar Ama­zon España, ayer nos llegó un paquete con algu­nos capri­chos, entre ellos “Fables and Fairy Tales”.  Una reco­pi­la­ción de cuen­tos clá­si­cos, uno de los pocos libros que Gyo Fuji­kawa solo ilus­tró. No lo he podido leer con calma toda­vía, así que no se cómo serán las adap­ta­cio­nes pero los dibu­jos son una autén­tica maravilla.

Al ilus­trar para niños, lo que intento es satis­fa­cer la pre­gunta cons­tante que tengo en mi cabeza : ¿será esta ima­gen capaz de cap­tu­rar la ima­gi­na­ción del niño?.

Y en nues­tra lista de los más desea­dos “Come Follow Me to the Secret World of Elves and Fai­ries and Gno­mes and Tro­lls”, ¡sólo el título ya me encanta!.

October 20, 2011   2 Comments

BaNdula

Se lla­man BaN­dula y su música es una fiesta para agi­tar todo el cuerpo de los pies a la cabeza.

“Las vie­jas his­to­rias y leyen­das afro­ca­ri­be­ñas hablan de unos peque­ños seres mitad magia y mitad sueño lla­ma­dos güi­jes. De todos los güi­jes que exis­ten el más bullan­guero y ale­gre es Ban­dula, el güije del ritmo, el relajo y la pachanga.

“Dicen los vie­jos que cuando algún niño está triste, BaN­dula se acerca para soplarle en la oreja, mor­derle la nariz o pelliz­carle su tum­bao más bullan­guero para curarlo de la tristeza”.

Una banda inter­na­cio­nal, con mucho sabor a México, que reúne a mexi­ca­nos, colom­bia­nos, argen­ti­nos y cuba­nos, músi­cos y bai­la­ri­nas, bajo la direc­ción de su fun­da­dor Car­los Riva­rola “Pelu”. Y como parte impres­cin­di­ble del grupo, las letras de Emi­lio Lome, un niñó­logo como le bau­ti­za­ron en su día al que le gusta escri­bir, con­tar his­to­rias e inves­ti­gar en el mundo del arte, la cul­tura y la infancia.


Desde sus inicios, BaN­dula quiso reunir ele­men­tos cul­tu­ra­les coin­ci­den­tes de la música popu­lar lati­noa­me­ri­cana, cari­beña y mexi­cana, así se aden­tra­ron en el mundo del fol­klore y la fusión de esti­los. En sus can­cio­nes lo mismo sue­nan jaro­chos, reg­gaes jamai­ca­nos, cumbias, corridos, sones cuba­nos o un hip-hop.

Huyendo de esa música de niños que suena siem­pre igual, ofre­cen música de cali­dad que no sabe de eda­des. Sus letras tie­nen algo de poe­sía, de risa, de juego pero tam­bién invi­tan a pen­sar. Entre can­cio­nes, estos músi­cos res­ca­tan leyen­das y per­so­na­jes de la his­to­ria de México, nos recuer­dan los dere­chos de todos los niños, nos hablan de diver­si­dad y de la impor­tan­cia de cui­dar la madre tierra.

Tie­nen ya cinco dis­cos publi­ca­dos: Qué ché­vere güa­te­queEl car­na­val de la lec­turaArcoi­ris, Luna Paquimé, dedi­cado al estado mexi­cano de Chihuahua y el más reciente “Cora­zón de Barro y Pie­dra” dedi­cado al estado de Morelos.

Y para com­pro­bar la ener­gía que derro­chan estos BaN­dula, os invito a bai­lar con su “Güije del Relajo”:

Cui­dado que ahí viene el guije, je,je, je,je
sonando su sonaja, ja, ja, ja ja
echando un gran relajo, jo, jo, jo, jo…

y con otros aires, “Flor de Río”, una can­ción dedi­cada a las niñas de Ciu­dad Juá­rez, desde una pers­pec­tiva dife­rente. La voz de una niña que nos pide a todos, desde su inocen­cia, un mundo mejor:

Me llamo Flor de Río y quiero cre­cer
en un mundo donde sea un orgu­llo ser mujer,
me llamo Flor…

yo tengo 10 años y nací en Ciu­dad Juá­rez,
donde vive mucha gente que nació en otros luga­res.
Me encanta vivir en esta mi ciu­dad
por­que tiene gran his­to­ria y una fuerte iden­ti­dad.
cuando sea más grande quiero ser doc­tora,
abo­gada, arqui­tecta, astro­nauta o pin­tora,
quizá fut­bo­lista, tal vez escri­tora
y todo lo que ima­gina una niña soña­dora.
Sueño con un mundo donde no haya fron­te­ras,
ni paí­ses dife­ren­tes ni dis­tin­tas ban­de­ras,
que no exista la migra ni tam­poco los moja­dos,
donde nadie nece­site ser indocumentado…

Ima­gino un pla­neta donde los seres huma­nos
de los ríos del desierto vol­ve­mos a ser her­ma­nos,
sueño con un mundo sin ham­bre ni gue­rras
por­que todos nos sen­ti­mos hijos de la Madre Tierra.

Una música llena de per­cu­sión, con mucho ritmo, mucha bulla, mucha ale­gría y mucho corazón.

October 9, 2011   2 Comments

Agujas y lana

Parece que el calor se va yendo poco a poco y a mi me empie­zan a entrar las ganas de tejer. Hay tan­tas cosas boni­tas que no acabo de deci­dirme, ¿un jer­sey para Leo o un ves­tido para Lola?, ¿unas flo­res de punto para ador­nar hor­qui­llas o un cone­jito para jugar?.

Es empe­zar a nave­gar por blogs y entrar en Ravelry, una comu­ni­dad online de punto y gan­chi­llo y mi lista de pro­yec­tos empieza a cre­cer como la espuma.

Entre mis favo­ri­tos, todas las crea­cio­nes de Tikki. He pro­bado ya su Rain­bow Dress y su cha­leco Milo y son sen­ci­llos y per­fec­tos. Todos sus patro­nes son sin cos­tu­ras, un deta­lle que me encanta, y ade­más sue­len incluir peque­ñas varian­tes para a par­tir de un mismo patrón con­se­guir dife­ren­tes resul­ta­dos, cam­biando por ejem­plo el bajo del ves­tido o la greca de un chaleco.

Me tienta mucho bus­car una lana bonita con degra­da­dos y muchos colo­res y tejer otro ves­tido arcoi­ris como el que hice para Lola hace dos inviernos.

Y para Leo tengo un mon­tón de posi­bi­li­da­des saca­das de un mara­vi­lloso libro de La Dro­gue­rie. Esta tienda pari­sina, un paraíso para los aman­tes del punto y la cos­tura, edita unos libros con unos dise­ños para bebés pre­cio­sos. Si sois de Madrid, os podéis acer­car a la encan­ta­dora tienda El Punto, allí entre ovi­llos y agu­jas, podréis consultarlos.

Otra debi­li­dad per­so­nal son los gorri­tos para el frío, ¡hay tan­tos dise­ños apetecibles!. Empezando por el clá­sico Ste­lla Pixie Hat, un patrón de 1944 reco­gido en el libro Vin­tage Baby Knits y que se puede des­car­gar gratis.

en lugar del cie­rre con botón, se puede hacer uno con cor­do­nes como pro­pone Sew Libe­ra­ted, o bien con cue­llo, siguiendo el patrón Lyalya Hoo­die de Natasha Schaf­fer, a la venta en Etsy.

Con aires de bellota, estos patro­nes gra­tui­tos para bebé y niño, de la revista Living Crafts.

O toda la selec­ción de Woo­lly Worm­head, reco­gida en sus dos libros Wee Woo­lly Too­pers y Bam­bea­nies, ambos a la venta en for­mato digital.

Para el Otoño es per­fecta tam­bién esta cala­baza de Amy Grace Designs.

O quizá empe­za­mos por algo mucho más pequeño y rápido, como estos ani­ma­les del bos­que de Bar­bara Prime. Un mundo de ani­ma­les tier­nos y sim­pá­ti­cos que ha creado esta dise­ña­dora bajo el nom­bre de Fuzzy Mit­ten. Boni­tos, ¿verdad?

La mayo­ría de estos patro­nes son de pago, pero sue­len cos­tar muy poco y en el caso de la ropa, inclu­yen siem­pre varios talla­jes. Ade­más, casi todos estos crea­do­res ofre­cen patro­nes gra­tui­tos, per­fec­tos para pro­bar y lan­zarse luego a la com­pra si el resul­tado nos ha convencido.

Es una lista muy larga pero no quiero enga­ñar a nadie, ¡si logro ter­mi­nar uno sólo de estos pro­yec­tos me doy por satisfecha!.

¿Alguien más se anima?

October 1, 2011   8 Comments

Blandiblú

Seguro que muchos os acor­dáis de jugar de peque­ños con el blan­di­blú. Ese era el nom­bre comer­cial que dába­mos en España a una masa que pare­cía un gran moco verde res­ba­loso y escu­rri­dizo. En inglés lo lla­man de muchas for­mas: flub­ber, gak, gooey, slime

A prin­ci­pios de verano, fabri­ca­ron en el mara­vi­lloso blog Tin­ker­lab uno casero y nos que­da­mos con ganas de pro­bar. Nues­tro pri­mer intento fue allá por Julio. Lola estaba can­sada y no que­ría prin­garse, así que jugó con alguna cuchara y con las tije­ras, pero no pare­ció dis­fru­tarlo mucho y yo, si soy sin­cera, me quedé un poco decepcionada.

Hoy hemos repe­tido y qué dife­ren­cia, ¡esta vez se lo ha pasado pipa!

Los ingre­dien­tes son pocos: solo hace falta pega­mento, agua, colo­rante o pin­tura si que­réis darle color y un poco de bórax.

En todas las pági­nas en inglés que he con­sul­tado usan Elmer’s glue. Creo que es una sim­ple cola blanca, al menos es lo que noso­tros hemos usado y nos ha funcionado.

El bórax es un com­puesto del boro que se vende en polvo, está pre­sente en muchos deter­gen­tes, sua­vi­zan­tes, desin­fec­tan­tes y se uti­liza en la fabri­ca­ción de esmal­tes, vidrio y cerá­mica. Yo lo encon­tré en una dro­gue­ría bien sur­tida de barrio. Por lo que he leído, en las can­ti­da­des que se usan para este expe­ri­mento no es tóxico, sólo hay que con­tro­lar que los niños no se lo lle­ven a la boca.

Y el color rosa lo hemos con­se­guido con nues­tro colo­rante alimenticio.

Por un lado se mez­clan can­ti­da­des igua­les de agua caliente y pega­mento, en nues­tro caso una taza de cada. Se le añade una nota de color. Lola, como era de espe­rar, lo quiso rosa, pero podéis pro­bar con un clá­sico verde. Por otro lado, se disuelve una cucha­ra­dita de bórax en media taza de agua caliente  y se echa sobre la mez­cla ante­rior. Se revuelve bien, pri­mero mejor con cuchara. Y en unos segun­dos vere­mos cam­biar la tex­tura y podre­mos meter las manos en la masa.

Como dice la receta ori­gi­nal, no es nece­sa­rio seguir al pie de la letra las can­ti­da­des. Noso­tros en seguida dobla­mos la can­ti­dad de bórax, y ya per­di­mos total­mente la pista de las can­ti­da­des cuando Lola incor­poró al juego el reci­piente con agua que había­mos usado al prin­ci­pio. Se dedicó a lavar el blan­di­blú y pasarlo de un reci­piente a otro no se cuán­tas veces, y sobre la mar­cha fui­mos aña­diendo más pega­mento, más borax…

Nada como expe­ri­men­tar y pro­bar para ver cómo res­ponde el mate­rial. Cuanto menos borax más escu­rri­dizo y un poco prin­goso y con más borax, más com­pacto y ya no se pega a las manos.

El secreto de esta masa es el bórax, que con­vierte la mez­cla de pega­mento y agua en un polí­mero. Y es que este expe­ri­mento puede ser una diver­tida clase de quí­mica para niños más gran­des y adul­tos. En Tin­ker­lab nos remi­ten a Steve Splan­ger Science para encon­trar la expli­ca­ción cien­tí­fica que hay detrás de esta masa viscosa.

Lola tam­bién dis­frutó mucho pre­pa­rando pas­te­les y tar­tas con nues­tros mol­des de cocina. Era genial poner­los boca abajo y que la masa se que­dara pegada sin caerse, para luego des­mol­dar­los y ver el deta­lle del molde dibu­jado a la perfección.

Y a la hora de lim­piarse, de manos y cuerpo sale feno­me­nal, sólo man­cha el colo­rante que se va con agua. Con la ropa hay que tener mucho cui­dado por­que no se lim­pia fácil­mente. Aun así, no deján­dolo secar yo he con­se­guido sacar todas las man­chas fro­tando con un cepillito.

Ha sido una acti­vi­dad muy diver­tida y total­mente reco­men­da­ble, aun­que nunca hubiera pen­sado que con ella se pudiera man­char tanto… ahí creo que ha ayu­dado mucho el bol con agua.

Mien­tras noso­tras comía­mos pas­te­les rosas, había quien se comía los pies. No me resisto a poner esta foto de un Leo comestible.

September 27, 2011   6 Comments

“Un gato en el árbol”">Un gato en el árbol”

La calle Mayor de mi pue­blo no es la más grande pero tiene un árbol”. Así empieza el cuento “Un gato en el Arbol”, uno de los favo­ri­tos de Lola de este verano.

Su autor es Pablo Albo, crea­dor de títu­los cono­ci­dos como “La Sopa Quema” o “El Tra­gal­da­bas”, está ilus­trado por Géral­dine Ali­beu y edi­tado por OQO.

Es una his­to­ria sen­ci­lla y diver­tida que empieza cuando el gato de la señora Paquita se sube a un árbol huyendo de un perro y luego tiene miedo de bajar. Para con­se­guir res­ca­tar al gato, varios per­so­na­jes se irán subiendo al árbol… pero nin­guno será capaz de bajar.

La  misma estruc­tura se repite una y otra vez con la apa­ri­ción de cada per­so­naje. Cada uno dice algo cuando se sube al árbol y así se van enca­de­nando los mau­lli­dos del gato, los llo­ros de la niña, los gri­tos de soco­rro del padre, la lla­mada a los bom­be­ros de la madre y por fin la sirena de los bom­be­ros. Os podéis ima­gi­nar como coreá­ba­mos en casa todos estos llan­tos y lla­ma­das de socorro.

Un cuento muy oral, con sen­tido del humor, perfecto para hacer un poco de tea­tro. Y no se a vues­tros peques, pero a Lola le encanta el mundo de los bom­be­ros, así que otra baza más para disfrutarlo.

Y mirar qué bonita parece la adap­ta­ción como corto de ani­ma­ción de OQO Fil­mes, bajo la direc­ción de David Gau­tier. Fue selec­cio­nado para el Fes­ti­val de  Ani­ma­ción de Annecy 2010 y forma parte de la serie de tele­vi­sión “Los cuen­tos del camino”.

Y esto es lo que os que­ría con­tar hasta que visité la página de Pablo Albo y me quedé pren­dada de sus pala­bras sobre el arte de la narra­ción oral. Y es que a Pablo no solo le gusta escri­bir cuen­tos, tam­bién le encanta con­tar­los. Este cuen­tista doma­dor de pala­bras, como él se define, tiene una larga tra­yec­to­ria en el mundo de la narra­ción oral escé­nica den­tro y fuera de nues­tras fron­te­ras. Cuenta para niños y tam­bién para mayo­res y ade­más imparte talle­res para intro­du­cirse en este arte. Uno de ellos se llama “Aprende a con­tarme un cuento. Curso para padres y madres” y des­pués de leer su pro­grama yo estoy deseando apuntarme:

Podría pen­sarse que los niños que escu­chan cuen­tos de la voz de un narra­dor ya tie­nen sufi­ciente, pero no es así. Los cuen­tos que de ver­dad impor­tan, los que recor­da­rán toda la vida, ésos sólo podéis con­tár­se­los los padres y las madres.

me gusta cómo nos explica por qué no hay que temer hacerlo mal

…exis­tió el peor narra­dor del mundo y tam­bién el peor cuento. Y que una noche coin­ci­die­ron y de la boca del uno salió el otro. Sólo una per­sona alcanzó a oírlo, poco antes de caer en un pro­fundo sueño. Aun­que no lo crean, pasó una noche tran­quila y soñó muchas cosas. Al día siguiente, se levantó con una gran son­risa en la boca, que se hizo aún más grande cuando en el cole­gio dijo a un com­pa­ñero: “Ano­che, mi padre me contó un cuento”.

y me parece una deli­cia cómo habla de la narración:

 La narra­ción es inti­mi­dad. Elige un sitio donde pue­dan tener lugar las con­fi­den­cias. Un sitio reco­gido para bajar­nos de este mundo tú y yo, sin dar­nos cuenta, mon­tar en otro y vol­ver luego.Narrar es via­jar con alguien a quien aprecias.

.…

…la narra­ción es inti­mi­dad, es via­jar, es cons­truir un mundo, es ser uno mismo, es sin­ce­ri­dad, es sor­pren­der, es obser­var, es hablar y tam­bién callar, es natu­ra­li­dad,  pode­mos decirlo: La narra­ción es sobre­todo una acti­vi­dad pla­cen­tera. Por favor, cuando con­te­mos cuen­tos que sea por pla­cer. Olvi­de­mos otras secre­tas inten­cio­nes. Es cierto que los cuen­tos, ade­más de encan­di­lar, ani­man a leer y ense­ñan y edu­can y tan­tas otras cosas, pero eso ya lo hacen ellos solos, noso­tros sólo tene­mos que estar pen­dien­tes de DISFRUTARLOSPor encima de todo la narra­ción es disfrutarnos.

Y como parte de este taller, nos pre­senta una selec­ción de Cuen­tos Infan­ti­les (no en vano cola­boró durante varios años reco­men­dando lec­tu­ras para niños en la radio) y nos acon­seja cómo ele­gir bien un libro infan­til.

Ah, y antes de leer “Un gato en el árbol”, no olvi­déis seguir sus “Quince acti­vi­da­des para antes de leer este libro”. Me ha encan­tado el humor y el amor con el que este cuen­tista trata a las palabras.

September 23, 2011   2 Comments

A toda vela

Creo recor­dar que ya he hablado de algún espa­cio de juego infan­til con algún barco pirata en el que jugar a ser un mari­nero en alta mar. Pero nada pare­cido a los bar­cos que hoy os quiero ense­ñar. Y es que las crea­cio­nes de la empresa danesa Mons­trum son autén­ti­cas esce­no­gra­fías lle­nas de ima­gi­na­ción con bar­cos que pare­cen haber sobre­vi­vido a la peor de las tem­pes­ta­des y han que­dado vara­dos en la arena de una isla desierta… o en el lomo de una ballena.

Mons­trum se fundó en el 2003, por Ole B. Niel­sen y Chris­tian Jen­sen, esce­nó­gra­fos que se habían cono­cido en el mundo del tea­tro danés. Del tea­tro se lan­za­ron al diseño de espa­cios de juego infan­til muy visua­les, nada abu­rri­dos, lle­nos de fan­ta­sía… y con un punto de locura. Su ins­pi­ra­ción está en el mundo que nos rodea y muy espe­cial­mente en las cosas que atraen a los niños, como los medios de trans­porte o los animales.

Entre todos sus dise­ños, me lla­ma­ron la aten­ción desde el pri­mer momento sus bar­cos. Han rea­li­zado ya tres espa­cios que giran en torno a ellos, los tres en Copen­ha­gue, cada uno dife­rente y con mucha imaginación.

El pri­mero, cons­truído en el 2005, se encuen­tra en el Aar­hus Space al este de Copen­ha­gue. Recrea a la Santa María de Marco Polo, varada en la Isla de Pas­cua. Un gran barco hun­dido en la arena conec­tado por cuer­das, redes y tron­cos a dos espec­ta­cu­la­res cabe­zas Moais.

En la embar­ca­ción no hay super­fi­cies hori­zon­ta­les, todo está incli­nado y se puede tre­par por todas las super­fi­cies. Los niños pue­den lle­gar a la cubierta subiendo por el rocó­dromo del cos­tado o a tra­vés de cuer­das sin lle­gar a tocar al suelo, y en el late­ral hay una entrada para lle­gar a la bodega. Hasta tiene un cofre del tesoro con su pro­pio tobo­gán para los más pequeños.

Y aquí está La Tri­ni­dad, orien­tado a niños entre 2 y 5 años. Una elec­ción espe­cial para una zona, el Soen­der Bou­le­vard, donde anti­gua­mente había una playa. Un buque cos­tero roto en dos sobre la arena y toda la mer­can­cía espar­cida alre­de­dor entre islas de arena y agua. De nuevo mucho juego de equi­li­brio y trepar.

¿Os habéis fijado en el deta­lle de la balsa de tron­cos de madera?

Por último, el barco Mary en el Pet­zis World den­tro del famoso par­que de atrac­cio­nes Tivoli. Un pro­yecto en cola­bo­ra­ción con los arqui­tec­tos Jumana J. Bro­der­sen y Jonat­han Wright, dando vida al mundo del oso Ras­mus y sus ami­gos, unos per­so­na­jes lite­ra­rios muy popu­la­res entre los niños dane­ses. Una esté­tica dife­rente a la de las dos pro­pues­tas ante­rio­res, con colo­res más vivos. Aquí tene­mos un barco incli­nado en lo que parece una roca pero que resulta ser una ballena, un faro, un sub­ma­rino, una zona para niños, jue­gos con agua… un paraíso para los niños.

Ade­más del atrac­tivo visual lo que me encanta de estos dise­ños son las his­to­rias que se pue­den crear en estos esce­na­rios de pelí­cula y el espí­ritu de aven­tura y reto físico que pre­sen­tan. Como cuen­tan estos dise­ña­do­res, el par­que es prin­ci­pal­mente un espa­cio para el juego motor que tiene que pro­por­cio­nar a los niños la posi­bi­li­dad de tomar ries­gos y de pro­barse a sí mis­mos, inten­tando lle­gar cada vez más alto, más lejos y más rápido.
Pero no os creáis que la ima­gi­na­ción de estos dane­ses ter­mina en los bar­cos… toda­vía hay más, mucho más. Otro día os lo cuento.

September 20, 2011   3 Comments