las cosas de Lola y su mamá

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Jugando con arroz de un año a otro

El verano pasado probamos a teñir arroz con colorantes alimenticios y jugar después con él. Basta un poquito de colorante ligeramente diluido en agua y un chorrito de alcohol. Para no teñirse las manos enteras, se puede mezclar el arroz con el colorante y el alcohol en una bolsa zip, masajeando bien para que el color llegue a todos los granos.

El alcohol no se si es imprescindible pero parece que ayuda a fijar el color. En lugar de colorante también se podrían usar acuarelas líquidas.

Una vez el arroz está del color deseado, se extiende en un bol o bandeja para que se seque al aire. Con el calor de Madrid en unos segundos el proceso está todo hecho.

Lola y Leo juegan con arroz de colores

Lola y Leo juegan con arroz de colores

Nosotros hicimos tres tandas de diferentes colores: rojo, amarillo y verde. Al principio da mucho juego tener separados los colores… que inevitablemente acaban todos revueltos.

Lola y Leo se lo pasaron pipa preparando platos y más platos, fue uno de esos momentos felices en que los ves llenos de felicidad. Les saqué todo tipo de recipientes para jugar, tacitas, platos, coladores… y estuvieron muchísimo rato entretenidos.

Lola y Leo juegan con arroz de colores

Lola y Leo juegan con arroz de colores

Lola y Leo juegan con arroz de colores

Lola y Leo juegan con arroz de colores

El arroz lo guardamos y el verano pasado jugaron algunas veces más con él. Esta semana Leo encontró un bote que todavía daba vueltas por casa y Lola y él decidieron volver a jugar. La diferencia es que esta vez Leo me preguntó si podía echarle agua. ¡Qué sorpresa!, ¡ahora hacían te! 

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Así que el juego se transformó y de nuevo disfrutaron de lo lindo un año después. ¿Gustáis?

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August 6, 2014   2 Comments

Delantales pintados con el sol

Unos delantales acaban de salir de nuestra casa para alegrar las cocinas de las que fueron madres de día de Lola y hoy son de Leo. Es nuestro regalo anual que preparamos con mucho cariño y emoción.

Este año decidimos probar la técnica de pintar con la luz del sol (sunprint) sobre tela, replicando la técnica fotográfica del cianotipo.

Usamos una tela de algodón blanco bastante gruesa y pintura acrílica diluida en agua, aproximadamente a partes iguales.

El proceso es muy sencillo. Se empapa bien la tela (en casa usamos el pulverizador de la manguera) y luego se pinta TODA ella con el color o colores deseados. A mi me gusta especialmente el resultado con azul, que recuerda a los antiguos cianotipos. Al estar empapada la tela y las pinturas diluidas los colores se mezclan rápidamente.

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Una vez pintada la tela, se colocan los objetos elegidos sobre ella y se deja secar a pleno sol. Y aquí viene el milagro, los objetos que no dejan pasar la luz del sol dejarán su imagen en blanco mientras el resto de la tela mantendrá la pintura.

Leo y Lola colocaron ramitas, hojas, flores y una pluma pero podéis usar cualquier cosa. Cuanto más plano y mejor contacto con la tela, los resultados serán más claros y nítidos. Si apenas hacen contacto no dejarán imagen. Pero un contacto ligero deja una imagen difuminada muy especial y que nosotros por ejemplo conseguimos con ramas de pino.

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También hay quien fija los objetos a la tela con alfileres para asegurar que hagan buen contacto y no se muevan.

Cuando la tela ya está seca se despegan las hojas y MAGIA, el resultado es espectacular. Lola, Leo y yo gritábamos emocionados con cada nuevo milagro.

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La explicación científica… según Lola la pintura se pega en la hoja y por eso la tela se queda blanca… podía ser, pero realmente es un efecto de la evaporación del agua. En la superficie expuesta al sol, el agua se evapora más rápido que en la cubierta, arrastrando el agua y los pigmentos de pintura de la parte cubierta. Bueno, a mi me sigue pareciendo magia 🙂

El patrón del delantal es de PurlBee, un diseño sencillo unisex que tiene el detalle de ser autoajustable, la cinta del cuello es la misma que ata a la espalda. El único problema que tiene es que no se puede colgar porque las cintas se escurren, así que le añadí un poquito de cinta para colgarlo escondida en la parte superior por dentro. El bolsillo es muy práctico pero decidimos no ponerlo.

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Y aquí está la modelo cocinera luciendo delantal, porque estas cosas hay que enseñarlas puestas. La foto está hecha a todo correr el mismo día que los regalamos justo antes de salir de casa llegando tarde a trabajar. Es lo que tiene terminar de coser el último día de madrugada. No había tiempo para más glamour. ¿Veis la mesa sucia detrás?

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Uy, ¡ahora mucho mejor!
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July 22, 2014   6 Comments

El globo rojo

Y segui­mos con los glo­bos, hoy para hablar de cine.

«El globo rojo» (Le Ballon Rouge) es una pelí­cula de ape­nas 34 minu­tos obra del direc­tor Albert Lamo­risse. Se rodó en el año 1956 y tuvo muy buena acep­ta­ción, reci­biendo pre­mios impor­tan­tes como el Oscar al mejor guión ori­gi­nal y La Palma de Oro al mejor cor­to­me­traje en el Fes­ti­val de Cannes.

La hemos visto en casa hace hace una semana y nos encantó. Lola, que no estaba nada con­ven­cida de que­rer verla y con la que pac­ta­mos que si no le gus­taba la cam­bia­ría­mos por otra, acabó diciendo que era «super­chuli». Y a mi me fas­cinó su sen­ci­llez y belleza visual.

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El globo rojo nos invita a reco­rrer las calles de París de la mano de un niño y un globo rojo muy espe­cial. Un París gris, que ya se antoja nos­tál­gico y anti­guo, donde los niños se pasean libre­mente por sus calles, y con­tra el que con­trasta viva­mente el colo­rido del globo.

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No hay ape­nas diá­logo, sólo unas pocas fra­ses, no es nece­sa­rio más para seguir la his­to­ria. Pas­cal, el niño pro­ta­go­nista, de camino al cole­gio res­cata un gran globo rojo de helio enre­de­dado en una farola y se lo lleva con él. Pronto des­cu­bri­re­mos que el globo tiene vida pro­pia y no se escapa volando al sol­tarlo, sino que decide dónde ir y qué quiere hacer. A par­tir de ahí, ya no sabe­mos quién lleva a quién, son dos ami­gos que van jun­tos, se per­si­guen, se espe­ran y jue­gan. La gente los mira con curio­si­dad y extra­ñeza, y una banda de niños tra­vie­sos quie­ren robarle a Pas­cal su globo.

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Hay ten­sión y drama, y un final que no quiero des­ve­lar, pero que tiene mucho de sueño, de emo­ción y de una ima­gen pre­ciosa que se queda contigo.
Cer­cana a la infan­cia, esta peli habla al niño que todos tene­mos den­tro, es tierna y jugue­tona, muy bonita.

Como curio­si­dad, ese niño que reco­rre París es Pas­cal Lamo­risse, hijo del direc­tor. Y su her­mana, Sabine, es la niña con un glo­blo azul con la que Pascal se cruza en una de las esce­nas más boni­tas de la pelí­cula.

Y si alguien se queda con ganas de más puede ser intere­sante ver «Le voyage du ballon rouge», una pelí­cula del 2007 ins­pi­rada en este globo rojo, diri­gida por Hou Hsiao-Hsien y pro­ta­go­ni­zada por Juliette Bino­che.

July 18, 2014   2 Comments

Spot it o Dobble

A Lola empiezan a gustarle los juegos de mesa, así que llevamos un tiempo buscando juegos divertidos para jugar en familia. Uno de nuestros favoritos es «Spot it», (este es el nombre de la versión inglesa, en español se comercializa como Dobble).

Se trata de un juego sencillo de cartas para todas las edades. Cada carta, de forma redonda, tiene varias figuras y dos cartas cualesquiera siempre comparten una única figura. Hay varias formas de jugar pero el objetivo es siempre el mismo, ser el más rápido en encontrar esa figura que se repite.

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Además de la versión original, que es la que nosotros tenemos, con dibujos muy variados (unos labios rojos, un fantasma, un coche, un rayo, un sol,…) hay otras temáticas: con números y formas, con animales, acuática… Y un pequeño consejo, es un juego económico pero la versión inglesa suele ser un poquito más barata que la española. Nosotros la encontramos en Amazon aunque ahora mismo no está a la venta. Las cartas no tienen palabras, así que la única diferencia es tener las instrucciones en inglés en lugar de en español.

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Lo bueno de este juego es que no tiene edad. Es divertido para pequeños y grandes. Exige concentración y agilidad visual. Niños muy pequeños pueden jugar, nuestro Leo ya va haciendo sus pinitos. Y las partidas de mayores son divertidísimas por lo rápidas que son y los nervios que entran.

Su formato además es perfecto para llevarlo de viaje, al parque, a la piscina… las tarjetas son pequeñas, del tamaño de un posavasos y se guardan en una cajita de lata que cabe en cualquier bolso.

Un juego perfecto para el verano y que tiene mucho éxito. Cada vez que lo sacamos alguien siempre dice «éste nos lo tenemos que comprar para casa».

July 13, 2014   6 Comments

Un globo, dos globos… muchos globos

Este es el primero de una serie de posts que quiero dedicar a los globos: globos pequeños y grandes, globos que vuelan alto, que a veces se escapan o explotan, que adornan fiestas de cumpleaños, globos para jugar y también para pintar. Pero si pensáis que jugar con globos es exclusivo de niños, estáis equivocados. Hoy os traigo la inspiración de varios artistas que han explorado lo que se puede hacer con estos elementos, cada uno con una propuesta muy diferente.

Empezamos con William Forsythe y su instalación «Scattered Crowd», donde amplios espacios prácticamente diáfanos se llenan de mil globos blancos suspendidos a diferentes alturas. La levedad de los globos flotando y el color blanco le confiere a estas fotos un aire irreal, de sueño. En las fotos podéis ver el paisaje tan hermoso que crean los globos y que el visitante está invitado a alterar con su paso.

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Martin Creed también llena un espacio de globos pero provocando sensaciones muy diferentes. Los globos llenan cada rincón materializando como indica el título de la obra «Half the air in a given space», la mitad del aire del espacio. Atravesar este espacio es una experiencia que puede pasar del juego y la euforia a la desorientación o la angustia.

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También podemos meternos dentro de un gigantesco globo de color. Es la propuesta de Penique Productions, un colectivo de artistas con sede en Barcelona, que transforman espacio públicos utilizando gigantescos globos de plástico de intensos colores que son inflados en el interior del edificio e iluminados desde el exterior. Un resultado vibrante, dramático y transformador.

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Stitched Panorama

Y por último un globo rojo de grandes dimensiones que recorre las ciudades más conocidas del mundo, encajándose en callejones, en la base de edificios, puentes. Es el Red Ball Project de Kurt Perschke.

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June 28th on Waterloo Bridge for RedBall UK.

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Una forma divertida y juguetona de cambiar la arquitectura y el paisaje de la ciudad, llamando poderosamente la atención del transeúnte, que muchas veces no puede reprimir las ganas de tocar y botar contra el globo. ¿Dónde encajaríais vosotros esta gran pelota?

July 4, 2014   3 Comments

Mamá

El mes de Abril mi mamá nos dejó. Esa es la razón de que esta vuelta al blog se haya vuelto de nuevo ausencia. He dudado mucho si compartir esto aquí. He escrito y reescrito, porque no encuentro las palabras justas y si soy sincera no se hasta donde quiero abrir la puerta. Pero cada segundo que pasa ella sigue presente en mi corazón y mi memoria y siento y quiero que también lo esté aquí.

Entre las hadas ha quedado la semilla de su amor inmenso de madre y abuela, de su entrega, su vitalismo, su sentido del humor y su fortaleza. Siento mucho no haberme podido despedir de ella, darle un último gran abrazo, decirle todo lo que la quiero, pedirle perdón por las veces que no he estado a su altura y darle las gracias por tantas cosas.

Quiero creer que donde esté nos sigue cuidando, que está en el viento que sopla y me abraza y en ese pájaro que atraviesa el cielo y parece que se posa para mi, que me está mirando con la misma mirada amorosa que tenía en la última foto que la hicimos, feliz y orgullosa con su nieto en la mañana de su tercer cumpleaños.

Leo y Abuela Lola

July 3, 2014   8 Comments

Outside your Window: A First Book of Nature

Creo que no me equivoco si afirmo que la primavera es la estación que con más ganas y emoción esperamos la mayoría. Después del largo invierno, con qué placer recibimos los primeros días soleados en los que nos sobra el abrigo y qué ilusión sentir que allá donde miremos hay señales de que la vida brota con fuerza. Aunque las prisas nos agobian todas las mañanas, nuestro camino mañanero al cole en coche es mucho más emocionante ahora que vamos con los ojos bien abiertos para ver qué color nuevo divisamos al girar cada esquina. En apenas unas semanas hemos celebrado la delicadeza del blanco de los almendros, el amarillo intenso de las mimosas, la ciudad universitaria en pleno esplendor rosa de los prunos, los jazmines amarillos que vamos descubriendo y los dientes de león que empiezan a salpicar la hierba, y esta semana estamos felices porque las glicinias violetas ya están floreciendo.

Esa forma de mirar a nuestro alrededor, con intención, con asombro y con amor es la que nos transmite el libro que hoy os quiero presentar: «Outside your Window: A First Book of Nature», autora Nicola Davies e ilustrador Mark Hearld. (La edición inglesa se llama simplemente «A First Book of Nature»)

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Fue un regalo de los reyes de este año para Leo, pero podía haber sido para cualquiera de nosotros. Es un libro bonito y cuidado, de formato grande, tapa dura, 108 páginas, buen papel, tenerlo en las manos es todo un gusto. Desgraciadamente no está traducido al español, y se siente porque la traducción no siempre es fácil y el vocabulario a veces me falla. Pero por la belleza de sus ilustraciones lo recomendaría incluso para quien no sepa inglés.

La autora del texto es Nicola Davies, zoóloga y escritora inglesa, que nos invita a recuperar la mirada inocente y llena de fascinación del niño, fijándonos en la belleza de tantas cosas que nos rodean y a veces obviamos, como el zumbido de las abejas o la bandada de pájaros que muchas mañanas pasa por nuestras cabezas y no miramos. Con pequeñas narraciones o poesías de verso libre recorre las cuatro estaciones, describiendo lo que ocurre en cada una de ellas. De este libro cuenta:

«Me despojé de mi yo adulto y volví a la niña que era con cinco o seis años. Desde ese yo infantil podía ver el mundo como se ve por primera vez — no simplemente las imágenes y los sonidos de la naturaleza sino también las sensaciones y los pensamientos sobre ellas que entonces corrían por mi, fuertes como la marea. Este libro nace de esa niña, sentada en un campo de cebada al atardecer, sintiendo que el mundo gira»

Esa última frase es una de mis favoritas del libro, y está recogida en la poesía dedicada a la noche en la estación de verano que termina así

«Sometimes you can feel,
sometimes you can feel,
sometimes you can feel the world is turning«

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Cada poesía va acompañada de una maravillosa ilustración a doble página de Mark Hearld. Este artista inglés estudió ilustración en la Glasgow School of Art y se especializó en Natural History Illustration en el Royal College of Art. Su trabajo está inspirado en la flora y fauna inglesa y usa una mezcla de técnicas mixtas, collage, litografía y linóleo.

Su trabajo es una auténtica belleza que casa perfectamente con el texto, dando vida a animales, plantas y paisajes. El uso del color, del collage, los animales, la delicadeza de la caligrafía, todo ello hace de estas ilustraciones algo muy especial.

Aquí tenéis una pequeña muestra de la primavera, aunque las fotos no hacen justicia al libro:

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Si os habéis quedado con ganas de saber más sobre el ilustrador Mark Hearld, os recomiendo este vídeo.

April 3, 2014   1 Comment

Un año después… pintando

¡Hola! ¿Hay alguien ahí? Este país de las hadas lleva más de un año abandonado, así que lo dudo mucho. Pasó casi un año antes de que asumiera que el blog y yo lo habíamos dejado y, aunque suene falso, en todo este tiempo siempre he tenido la intención de volver al día siguiente. Pero el cansancio, el sueño, las prisas, los agobios, el querer abarcar demasiado, el no poder hacerlo todo y la pereza han ido ganando poco a poco a las ganas de escribir. Hasta hoy.

Hoy vuelvo porque me gusta escribir y compartir con vosotros. Porque aunque no se por cuánto tiempo ni cómo, es ya un desafío personal conseguir retomar este blog para saber si de verdad merece la pena seguir. Porque se que hay muchos momentos de la vida de Lola y Leo que no los recordaría igual si no fuera por este diario digital y ya se me ha ido un año sin contarlos. Vuelvo también por todas las cosas que he descubierto y aprendido para contarlas aquí, porque echo de menos los mensajes cariñosos y cercanos que me han traído estas hadas, ¡lo que he disfrutado cada vez que alguien me contaba cómo adaptaban una de nuestras propuestas o lo que les gustaba esta canción o aquel libro! Sí, definitivamente vuelvo por todos los que en algún momento leyeron este blog.

Dicho todo esto, qué mejor que ir directamente a lo que más nos gusta: pintar, pringarnos, experimentar…

Me parecía una forma simbólica volver con una actividad muy similar a la última que quedó colgada en el blog, la pintura de nieve. Como si hubiéramos recorrido un círculo entero y volviéramos a empezar.

Si hace un año para simular la nieve usábamos una mezcla de agua, harina y sal, este año mezclamos a partes iguales (o eso intentamos) espuma de afeitar y pegamento.

Para resaltar el blanco empezamos usando una cartulina plateada, que casi casi parecía un espejo. Lola se divirtió aquí dibujando sobre la pintura blanca con un palillo de algodón.

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Luego repetieron con una cartulina negra. Y esta vez, como siempre, no nos resistimos a incorporar color al final añadiendo acuarelas líquidas.

Leo y Lola usaron pinceles, pero también hundieron la mano en la mezcla de espuma y pegamento, una pura delicia sensorial. Un gran cuenco con agua para lavarse las manos añadió mucha diversión a la experiencia.

Concentrados pintando

Pintamos... hasta con patines

Empezando a pintar: amasando

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Los dos disfrutaron como locos… Lola sobre todo bailaba y cantaba como una locuela mientras amasaba la pintura sobre el papel, y mezclaba los colores para conseguir espuma de colores.

En sólo una noche la pintura secó. Puedo prometer que se oyó un oooohhh general al descubrir el resultado y tocar cómo quedaba, no sólo de los niños sino también mío. La espuma queda hinchada y es suave suave al tacto, es maravilloso pasar el dedo por encima. De por sí, Lola se dedicó a deshinchar todos los relieves.

Este es el resultado final:

Pintura de nieve de Lola

Detalle pintura de nieve Lola

Pintura de nieve de Leo

Una experiencia muy divertida y totalmente recomendable con la que recibiros de nuevo en nuestro rincón. ¿Volveréis? Os prometo una de libros muy pronto.

March 26, 2014   9 Comments

Pintura de nieve

La semana pasada nevó en media España. Nosotros no vimos la nieve pero nos sirvió de inspiración para fabricarnos una «pintura de nieve» hecha a partes iguales con sal, harina y agua, idea que debemos a Mary Ann Kohl. Preparar la mezcla ya fue divertido y a mi casi se me cae la baba cuando Leo al ver que nos poníamos a sacar harina, sal, un bol… se marcha todo derecho al cajón de la cocina y vuelve con espátula y batidor en mano.

Una vez preparada la «pintura», saqué pinceles y cartulinas negras para jugar al contraste con el blanco. Lo cierto es que la pintura mientras está húmeda no es blanca ni se parece mucho a la nieve, pero a Lola y a Leo no les importó nada. Estuvieron felices pintando, extendiendo, tocando…

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Y cuando se acabó la emoción, no me resistí a sacar las acuarelas líquidas y unos cuentagotas… y otra vez empezó la fiesta. Lola feliz porque había conseguido morado. Leo que no quería pinceles investigando los cuentagotas. No consiguió entender cómo se llenaban así que cuando se desesperaba se los llenaba yo, pero su cara de felicidad cuando conseguía vaciarlos era genial. Al final, acabaron vertiendo algunas de las pinturas directamente sobre el papel. Entre eso y la cantidad de nieve las cartulinas parecía que no iban a secar nunca.

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Pero después de día y medio, habían secado y los resultados nos encantaron. El blanco ahora sí era de nieve, los colores de las acuarelas estaban preciosos y el brillo de la sal quedaba espectacular. Lola insiste en preguntar cuál es más bonito — llegó a la conclusión de que húmedos prefería el de Leo pero secos el suyo — y a Leo no le interesan las comparativas, sólo los mira y señala dando gritos de emoción.

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January 29, 2013   11 Comments

Hilos y columpios

Hace unos meses escribía sobre 21 columpios musicales en Canadá y hoy vuelvo con los columpios y el arte. Esta vez ha sido en Nueva York, en la espectacular instalación «The Event of a Thread» de la artista Ann Hamilton en el Park Avenue Armory.

Al entrar, una gran nave de techos altísimos, una tela blanca colgada en el aire y columpios que parecen infinitos. La tela, una cortina inmensa, se mueve por un juego de cuerdas y poleas activado por los movimientos de los columpios, haciéndola ondear como si fueran olas sobre las cabezas de los visitantes. Algunos deciden tumbarse en el suelo y quedarse hipnotizados mirándola. Otros se suben a los columpios, como cuando eran niños.

«Puedo recordar la sensación de columpiarse — lo duro que trabajábamos por esas décimas de segundo, colgados en la extensión máxima, justo antes de la caída y vuelta hacia atrás inevitable, cuando nos sentíamos por un momento fuera de la gravedad, un pequeño corte de suspensión cuando nuestras manos se soltaban de la cadena y nuestros cuerpos se levantaban del asiento. Estábamos navegando, dentro del movimiento — el tiempo parado- y de golpe precipitados otra vez. Nos poníamos en fila en el parque e intentábamos tocar el cielo, solos juntos.» Ann Hamilton

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Todas las fotos de James Ewing

Lecturas en directo y música acompañan los movimientos de los columpios. Y cada día, justo antes de cerrar una cantante desde un balcón interpreta una serenata mientras se sueltan palomas que van volando hasta el otro extremo de la nave. Al comienzo del día siguiente, las palomas vuelan a su jaula original mientras se escucha la grabación del día anterior.

Video de Paul Octavius

Los que han estado allí hablan de sensaciones de felicidad, alegría, calma y tranquilidad.

Visualmente la instalación me parece impactante, muy poética y de una belleza espectacular. Me hubiera encantado poder estar ahí y haberla compartido con mis hijos.

January 23, 2013   2 Comments