las cosas de Lola y su mamá
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Lugares de juego: Takino Suzuran Hillside National Park

Japón es uno de esos paí­ses que sueño, desde hace mucho, con visi­tar algún día. Hoy ya tengo una razón más para hacerlo, cono­cer un par­que con un valle muy espe­cial para los niños.

Takino Suzu­ran Hill­side Natio­nal Park se encuen­tra a una hora en coche del cen­tro de Sap­poro, la prin­ci­pal ciu­dad del norte de Japón. En este gran par­que hay rin­co­nes para todas las eda­des e intere­ses: se puede esquiar en invierno, hacer excur­sio­nes por la mon­taña, pre­pa­rar una bar­ba­coa, pasear por un jar­dín botá­nico con una gran varie­dad de plan­tas y árbo­les, dis­fru­tar de sus sal­tos de agua, acampar.…pero lo que llamo mi aten­ción es su zona de juego para niños, “The Children’s Valley”.

El Valle de los Niños nació con el obje­tivo de intro­du­cir al niño urbano en el espa­cio natu­ral, ofre­cién­dole un espa­cio donde poder jugar libre­mente. Sus crea­do­res, la firma de arqui­tec­tura pai­sa­jista Takano Lands­cape Plan­ning, pen­sa­ron en un niño que no ha jugado nunca en un bos­que y dise­ña­ron un espa­cio que le lle­vara de la mano, aden­trán­dole poco a poco en el con­tacto con la natu­ra­leza. Bus­ca­ban des­per­tar en él un sen­ti­miento de aven­tura y crea­ti­vi­dad y abrir todos sus sen­ti­dos antes de entrar en el bos­que que rodea al parque.

El diseño tiene como tema cen­tral los refu­gios o nidos de varios ani­ma­les en la natu­ra­leza. Hay una torre que alberga col­me­nas de hor­mi­gas, túne­les hor­mi­guero, nidos de pája­ros, hue­vos blan­cos y espon­jo­sos sobre los que sal­tar y una espec­ta­cu­lar cúpula sub­te­rrá­nea deco­rada con una red multicolor.

El par­que se aden­tra de forma orgá­nica den­tro de la tie­rra, como si fuera un ani­mal más, hacién­do­nos pasar por túne­les a modo de tobo­gán que se abren hacia la luz y salas medioen­te­rra­das ilu­mi­na­das por los rayos del sol que se cue­lan por ori­fi­cios exca­va­dos en la tie­rra. Espa­cios que invi­tan a los niños a sen­tirse como peque­ños ani­ma­les o seres mági­cos que podrían habi­tar en ellos.

Los con­tras­tes de luz, tem­pe­ra­tura y sonido ofre­cen una gran expe­rien­cia sensorial.

Den­tro de la gran cúpula de hor­mi­gón “Rain­bow Net”, semi­en­te­rrada en la tie­rra y  cubierta de ces­ped, nos espera una gran red de gan­chi­llo, tejida en nylon teñido con los colo­res del arco iris. Los niños pue­den tre­par por ella, colum­piarse, jugar en los asien­tos del mismo mate­rial que hay debajo… y entrar en con­tacto con una ins­ta­la­ción artís­tica. Esta mara­vi­lla es obra de la artista tex­til Tos­hiko MacA­dam, en cola­bo­ra­ción con TIS & Part­ners y Takano Lands­cape Plan­ning (TLP) . Las fotos hablan por sí solas:

Todas las fotos de Takano Lands­cape Plan­ning.

2 comments

1 Tania { 03.22.10 at 9:02 am }

Wow que pasada. Hace un par de sema­nas que sigo tu blog y me encanta toda la infor­ma­ción que cuentas.

2 Lola { 03.22.10 at 11:00 pm }

Qué pena que Japón quede tan lejos, ¿ver­dad?.
¡Cómo me ale­gra saber que te gusta lo que escribo, muchas gra­cias!. Me he pasado por tu blog y me ha encan­tado el vol­cán que has hecho con tus peques.

Un beso,
Lola

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