las cosas de Lola y su mamá
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Lugares de juego: “Adventure playgrounds”

Hace sema­nas que que­ría haber publi­cado algún post nuevo sobre luga­res de juego y hoy por fin, aquí está. Un pequeño vis­tazo al mundo de los “adven­ture play­grounds” (par­ques aven­tura), o “junk play­grounds” (par­ques basura) como se lla­ma­ron ori­gi­nal­mente: par­ques infan­ti­les, des­ti­na­dos prin­ci­pal­mente a niños entre 6 y 12 años, donde en lugar de las habi­tua­les estruc­tu­ras de juego fijas el niño dis­pone de herra­mien­tas y mate­ria­les reci­cla­dos y de desecho para crear y cons­truir libremente.

Aun­que hoy en día estos par­ques, al menos a mi, me parez­can total­mente revo­lu­cio­na­rios, su his­to­ria se remonta nada menos que a los años 30. Una época de cam­bio en la que las nue­vas corrien­tes en psi­co­lo­gía infan­til influ­ye­ron en la forma de cons­truir ciu­da­des, de hacer polí­tica y cui­dar a la infan­cia. En este ambiente, el arqui­tecto pai­sa­jista danés, Chris­tian Th. Søren­sen, acom­pa­ñado por el maes­tro Hans Dra­gehielm, se intere­sa­ron en la forma de dise­ñar espa­cios de juego para los niños de Copen­hage. Atraí­dos por la forma libre de juego que los niños des­cu­brían en sola­res y  edi­fi­cios des­trui­dos por la gue­rra, deci­die­ron incor­po­rar este ambiente al par­que infan­til habitual.

Soren­sen ideó un espa­cio en medio de la ciu­dad, que pro­te­gía al niño y le ais­laba de los adul­tos, y donde se podía encon­trar desde ramas de árbo­les, cajas de car­tón, tablo­nes, neu­má­ti­cos, telas, mue­bles vie­jos, tube­rías, vie­jos coches, ladri­llos, cuer­das… un autén­tico basu­rero a ojos de los adul­tos que se con­ver­tía en un aba­nico infi­nito de posi­bi­li­da­des para los niños.

El pri­mero de estos espa­cios se creó en Emdrup, Dina­marca en 1943, durante la Segunda Gue­rra Mundial.

Artículo de Prensa sobre el par­que de Emp­drup, 1946

Uno de los super­vi­so­res que tra­bajó allí escri­bió en 1946: “El par­que aven­tura es un intento de dar al niño de la ciu­dad un sus­ti­tuto del juego y poten­cial de desa­rro­llo que ha per­dido a medida que la ciu­dad se ha con­ver­tido en un sitio donde no hay espa­cio para la ima­gi­na­ción del niño y su juego. El acceso a los edi­fi­cios está prohi­bido a per­so­nas no auto­ri­za­das, no hay árbo­les a los que tre­par y hacer de Tar­zán. Las vías de tren y zonas comu­na­les, donde se podían librar gran­des bata­llas y tener extra­ñas aven­tu­ras, no exis­ten más. ¡No!. No es sen­ci­llo ser un niño en una ciu­dad cuando se tiene la nece­si­dad de ser un caver­ní­cola o un bosquimano.”

En la expan­sión geo­grá­fica de estos par­ques tuvo mucha impor­tan­cia la figura de Lady Allen of Hart­wood, arqui­tecta pai­sa­jista y pre­si­denta de la Nur­sery Schools Asso­cia­tion, que quedó mara­vi­llada tras una visita a Emp­drup y deci­dió lle­var el con­cepto al Reino Unido. Allí Drum­mond Aber­nethy, secre­ta­rio del Natio­nal Pla­ying Fields Asso­cia­tion Play­ground Com­mit­tee,  intentó impri­mir un men­saje más posi­tivo popu­la­ri­zando el nom­bre de “adven­ture play­ground” frente al “ junk play­ground”.

Lollard Adven­ture Playground

La red de Adven­ture Play­ground se exten­dió por casi toda Europa, espe­cial­mente por los paí­ses nór­di­cos, Fran­cia, Suiza, Ale­ma­nia y Holanda, pero hoy en día exis­ten tam­bién fuera de Europa, por ejem­plo en Japón y Esta­dos Uni­dos, y hasta los hay espe­cial­mente dise­ña­dos para niños con discapacidades.

Todos tie­nen en común que son espa­cios en con­ti­nua cons­truc­ción y des­truc­ción (“Un buen “adven­ture play­ground” nunca es está­tico”, Bengts­son, 1974) donde impera el juego libre y el niño tiene la posi­bi­li­dad de crear su pro­pio espa­cio de juego. Sue­len con­tar con la pre­sen­cia de moni­to­res que super­vi­san las acti­vi­da­des, pero siem­pre de forma no intru­siva, dejando via libre a los niños. Detrás de este juego libre, el niño prac­tica el tra­bajo manual, desa­rro­lla su ima­gi­na­ción y crea­ti­vi­dad, cola­bora y se rela­ciona a un nivel mucho más grande que en un par­que con­ven­cio­nal, fomen­tando el tra­bajo en equipo y se trans­mite un men­saje de reuti­li­zar y crear desde lo viejo, pro­mo­viendo un mundo más eco­ló­gico. Ade­más, muchos de estos espa­cios de aven­tura incor­po­ran áreas de huerto y jar­di­ne­ría y zonas con peque­ños ani­ma­les de granja, todo un lujo en medio de la ciudad.

Fotos de Web Urba­nist

Y aun­que apa­ren­te­mente la segu­ri­dad en estos par­ques parezca menor que en los tra­di­cio­na­les, hay estu­dios que demues­tran que es todo lo con­tra­rio. Los niños están más pen­dien­tes y con­cen­tra­dos en el juego y el número de acci­den­tes es menor.

En nues­tro viaje a Ber­lín, me hizo mucha ilu­sión poder dar una vuelta por uno de estos par­ques aven­tura, el Stif­tung Sozial­pä­da­go­gis­ches Ins­ti­tut Wal­ter May Aben­teuers­piel­platz Stadt der Kin­der, y ver más de cerca las cons­truc­cio­nes de los niños.

Para saber más, os dejo unos cuan­tos enlaces:

Urban Adven­ture Play­grounds: The Coolest Pla­ces You Pro­ba­bly Never Pla­yed as a Kid
Adven­ture Play­grounds: A chil­dren world in the city
A his­tory of Elhap and Adven­ture Play
The Gypsy Poet: Adven­ture Play­grounds
Adven­ture Play
Pockets of Disor­der: The His­tory of Adven­ture Play

6 comments

1 Ana { 11.21.10 at 3:32 pm }

Impre­sio­nante. No había visto nunca esto y me ha hecho pen­sar mucho. Me encan­ta­ría ver y vivir uno de cerca. Gra­cias por contárnoslo.

Ana Nebreda

2 Lola { 11.23.10 at 11:24 am }

Me ale­gra que te gus­tara, Ana, a mi tam­bién me parece fas­ci­nante el con­cepto. El que vimos en Ber­lín lo encon­tra­mos de pura casua­li­dad!!. Nos con­ta­ron un poco cómo fun­cio­naba, vimos el espa­cio y las herra­mien­tas que tenían, pero nos que­da­mos con las ganas de ver a niños cons­tru­yendo, los que había esta­ban jugando a la rayuela y corriendo de un lado para otro.

3 zamboni pablo { 02.01.11 at 8:33 pm }

Muy buena nota, hay algun sitio mas para recomendar?

4 Lola { 02.10.11 at 5:17 pm }

Muchas gra­cias Pablo! me ale­gro que te hayan gus­tado los espa­cios infan­ti­les para jugar. Aun­que últi­ma­mente los tengo un poco aban­do­na­dos, me gusta mucho des­cu­brir nue­vos sitios intere­san­tes y pre­pa­rar estos posts, ¡pero me falta tiempo!. Estoy en ello, así que espero poder reco­men­dar un nuevo sitio en breve!

5 Paulina { 01.30.13 at 8:27 pm }

Hola, muy intere­sante tu artículo. Actual­mente hago una tesis res­pecto al niño y la ciu­dad, qui­siera saber si tie­nes el nom­bre del libro del que sacaste el artícu­lode prensa, se ve suma­mente intere­sante y tiene unas fotos increí­bles!! Saludos

6 Lola { 02.05.13 at 11:33 pm }

Hola Pau­lina, me ha cos­tado pero al final he encon­trado la fuente http://www.thegypsypoet.co.uk/uk_play_history.html, espero que te ayude en tu tesis. Me parece un tema apa­sio­nante el que has esco­gido para tu tesis, esta­ría encan­tada de leerla ;-)

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