las cosas de Lola y su mamá
Random header image... Refresh for more!

Despidiéndose del verano

En estos días de final de vacaciones, vuelta a la rutina y despedida del verano (lo primero que dijo Lola ayer al llegar al parque fue: ¡cuántas hojas!) andamos un poco nostálgicos, recordando el mar y la playa desde la ciudad, entre fotos, canciones y cuentos.

Refrescando los viejos éxitos de mi infancia, cantamos «Un barquito de cáscara de nuez», sobre todo en la bañera, rodeados de patos, todo tipo de fauna submarina y, por supuesto, barquitos. Aunque en España todos conocemos esta canción por los Payasos de la Tele, su autor es el compositor mexicano Francisco Gabilondo Soler, más conocido como Cri-Cri, del que ya hablamos por aquí hace tiempo. Os invito a escuchar su versión.

Y para los que no os la sabéis o necesitáis refrescar la memoria, aquí esta la letra:

Un barquito de cáscara de nuez,
adornado con velas de papel,
se hizo hoy a la mar para lejos llevar
gotitas doradas de miel.

Un mosquito sin miedo va en él
muy seguro de ser buen timonel.
Y subiendo y bajando las olas
el barquito ya se fue.

ESTRIBILLO
Navegar sin temor
en el mar es lo mejor,
no hay razón de ponerse a temblar.
Y si viene negra tempestad
reír y remar y cantar.

Navegar sin temor
en el mar es lo mejor.
Y si el cielo está muy azul,
el barquito va contento por los mares lejanos del Sur.

Cri-cri todavía añadía esta última estrofa, para mi totalmente desconocida:

Al poder respirar
en la brisa de la mar
¡qué apetito tan grande le da!
Tres ballenas fritas con jamón
se come al desayunar.

Sin tener que fingir,
afeitarse, ni vestir,
con el cuerpo tostado de sol
muy alegre va cantando
el mosquito que empuña el timón.

Y un bonito vídeo donde las voces de Miliki y Miguel Bosé se acompañan de las ilustraciones de Xelo Vilata.

Y hablando de olas que vienen y van, también leemos una y otra vez «La Ola», una joya de Suzie Lee, publicado por Barbara Fiore. Una historia sin palabras, universal y mágica como el mar, con unos dibujos de una belleza y una fuerza tal que casi casi sientes como te salpican las olas del mar al pasar sus hojas.

Desde la primera vez que lo ojeé sabía que acabaría en nuestra biblioteca. Su uso del color, la ternura de los dibujos y ese juego entre la niña y el mar en el que todos nos vemos reflejados, me cautivó. Ahora a la peque parece gustarle tanto como a mi: se divierte contando la historia, describiendo las reacciones de la niña y las gaviotas, que ella se empeña en llamar palomas y, por supuesto, le encanta ver el tesoro que trae la gran ola, llena de conchitas.

3 comments

1 Nueve lecturas para recibir el verano — En el país de las hadas { 06.24.12 at 10:34 pm }

[…] belleza de Suzy Lee, sin pala­bras… no le hacen falta, las ilus­tra­cio­nes tie­nen vida. Ya hablé de ella en su día y segui­mos igual de enamo­ra­dos de esa niña y su juego con […]

2 Anina { 06.26.12 at 9:06 am }

Uiiis esa playa tiene pinta de asturiana o del Norte, (Digo asturiana que es lo único que conozco de por ahí)
Con estos calores que hace en la capi ahora mismo da una envidia tremendas ver esas fotos…

Cómo e lo tuvo que pasar Lola disfrutando del mar y recogiendo los tesoros: D

3 Anina { 06.26.12 at 9:29 am }

Por cierto la canción de un barquito de cáscara de nuez con Miliki y Bosé (que por cierto por las voces pensaba que también cantaba Emilio Aragón) es otra de nuestras canciones, la llevamos hasta en el coche: P

Leave a Comment