las cosas de Lola y su mamá
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A toda vela

Creo recordar que ya he hablado de algún espacio de juego infantil con algún barco pirata en el que jugar a ser un marinero en alta mar. Pero nada parecido a los barcos que hoy os quiero enseñar. Y es que las creaciones de la empresa danesa Monstrum son auténticas escenografías llenas de imaginación con barcos que parecen haber sobrevivido a la peor de las tempestades y han quedado varados en la arena de una isla desierta… o en el lomo de una ballena.

Monstrum se fundó en el 2003, por Ole B. Nielsen y Christian Jensen, escenógrafos que se habían conocido en el mundo del teatro danés. Del teatro se lanzaron al diseño de espacios de juego infantil muy visuales, nada aburridos, llenos de fantasía… y con un punto de locura. Su inspiración está en el mundo que nos rodea y muy especialmente en las cosas que atraen a los niños, como los medios de transporte o los animales.

Entre todos sus diseños, me llamaron la atención desde el primer momento sus barcos. Han realizado ya tres espacios que giran en torno a ellos, los tres en Copenhague, cada uno diferente y con mucha imaginación.

El primero, construído en el 2005, se encuentra en el Aarhus Space al este de Copenhague. Recrea a la Santa María de Marco Polo, varada en la Isla de Pascua. Un gran barco hundido en la arena conectado por cuerdas, redes y troncos a dos espectaculares cabezas Moais.

En la embarcación no hay superficies horizontales, todo está inclinado y se puede trepar por todas las superficies. Los niños pueden llegar a la cubierta subiendo por el rocódromo del costado o a través de cuerdas sin llegar a tocar al suelo, y en el lateral hay una entrada para llegar a la bodega. Hasta tiene un cofre del tesoro con su propio tobogán para los más pequeños.

Y aquí está La Trinidad, orientado a niños entre 2 y 5 años. Una elección especial para una zona, el Soender Boulevard, donde antiguamente había una playa. Un buque costero roto en dos sobre la arena y toda la mercancía esparcida alrededor entre islas de arena y agua. De nuevo mucho juego de equilibrio y trepar.

¿Os habéis fijado en el detalle de la balsa de troncos de madera?

Por último, el barco Mary en el Petzis World dentro del famoso parque de atracciones Tivoli. Un proyecto en colaboración con los arquitectos Jumana J. Brodersen y Jonathan Wright, dando vida al mundo del oso Rasmus y sus amigos, unos personajes literarios muy populares entre los niños daneses. Una estética diferente a la de las dos propuestas anteriores, con colores más vivos. Aquí tenemos un barco inclinado en lo que parece una roca pero que resulta ser una ballena, un faro, un submarino, una zona para niños, juegos con agua… un paraíso para los niños.

Además del atractivo visual lo que me encanta de estos diseños son las historias que se pueden crear en estos escenarios de película y el espíritu de aventura y reto físico que presentan. Como cuentan estos diseñadores, el parque es principalmente un espacio para el juego motor que tiene que proporcionar a los niños la posibilidad de tomar riesgos y de probarse a sí mismos, intentando llegar cada vez más alto, más lejos y más rápido.
Pero no os creáis que la imaginación de estos daneses termina en los barcos… todavía hay más, mucho más. Otro día os lo cuento.

3 comments

1 Inma { 09.20.11 at 9:41 am }

Qué preciosidad! Me encanta esta sección que dedicas a los parques, son una pasaaaaaaaaaaada! Besos.

2 equipo28 { 09.20.11 at 10:40 am }

Por favorrrrr!!! que maravilla, soy yo la que quiere tirarse por esos toboganes y adentrarse en las tripas de esos barcos … que diseño tan fantastico y pensado todo para ellos al milimetro. Me encanta esta seccion, enhorabuena!

3 Lola { 09.21.11 at 11:38 pm }

Inma, Equipo, geniales estos daneses, ¿verdad?, ¡quién estuviera en Copenhague! Besos

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