las cosas de Lola y su mamá
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21 Balançoires

21 Bala­nçoi­res es una invi­ta­ción a jugar y hacer música que se pudo dis­fru­tar la pri­ma­vera pasada en el Pro­me­nade des Artists del Quar­tier des Spec­ta­cles de Mon­treal. Se trata de un ins­tru­mento gigante colec­tivo com­puesto por nada menos que 21 colum­pios musi­ca­les. Una idea pre­ciosa de la pareja de artis­tas Mouna Andraos and Melissa Mon­giat, que tra­ba­ja­ron en cola­bo­ra­ción con Luc-Alain Giral­deau, pro­fe­sor de com­por­ta­miento ani­mal en la UQAM Faculté des Scien­ces, y el com­po­si­tor Rad­wan Ghazi-Moumneh.

Cada colum­pio en sí es un ins­tru­mento dife­rente. Cuando empieza a moverse “toca” una sola nota, pero a medida que va subiendo más y más alto, el sonido va cam­biando y se con­vierte en arpe­gios y melodías.Pero es que ade­más los colum­pios están pen­sa­dos para inter­ac­tuar, de forma que hay soni­dos que sólo se pro­du­cen fruto de la coope­ra­ción. En total, son siete con­jun­tos de tres colum­pios cada uno con dis­tin­tos soni­dos clásicos.

“Tiene que exis­tir una cone­xión de algún tipo entre la gente, por mira­das, reac­cio­nes, ajus­tes… Lo que la gente escu­cha depende de lo que hace cada uno. Y esa es la parte que para noso­tros es fas­ci­nante: esta­mos en medio de la ciu­dad, la gente no se conoce y nos emo­ciona ver cómo reac­cio­nan y coope­ran”  Melissa Mon­giat

El diseño es colo­rista, moderno y tiene hasta luz por la noche para aumen­tar un poquito la magia.

Pho­tos : olivierblouin.com para Daily Tous les Jours

Una invi­ta­ción para todas las eda­des que sor­prende y emo­ciona por su belleza y sin­gu­la­ri­dad, y que ade­más nos trans­mite el poder del tra­bajo en equipo. Me encan­ta­ría poder colum­piarme en los 21 Balançoires.

4 comments

1 Marta { 09.28.12 at 9:09 am }

No se cómo, pero me había des­pis­tado con las hadas; ahora acabo de leer los 3 últi­mos post: pri­mero la melan­co­lía, luego Lola emba­dur­nada y, al final, esta mara­vi­lla cana­diense. Todo un chute para final de verano. Bien­ve­nida y mucho ánimo el lunes.

2 Fernando Funes { 10.20.12 at 1:21 pm }

Es una idea fan­tás­tica. Es pen­sar en el hom­bre urbano por encima de sus nece­si­da­des bási­cas, y con­si­de­rar su ” ham­bre de belleza ” Me parece algo her­moso y feli­cito a sus crea­do­res y a la ciu­dad por darle cabida. Inno­var en lo humano de la ciu­dad para que se encuen­tre con el mundo de la magia y la belleza.

3 Lola { 10.22.12 at 11:26 pm }

Me ha encan­tado tu comen­ta­rio Fer­nando. Magia y belleza, qué cosas más nece­sa­rias y qué falta hacen en la ciu­dad. ¡Gracias!

4 Hilos y columpios — En el país de las hadas { 01.23.13 at 11:14 pm }

[…] unos meses escri­bía sobre 21 colum­pios musi­ca­les en Canadá y hoy vuelvo con los colum­pios y el arte. Esta vez ha sido en Nueva York, en la […]

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