las cosas de Lola y su mamá
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Posts from — November 2012

Lecturas otoñales

Cada día cuando volvemos a casa después de la tournée de recogida de Lola y Leo atravesamos varias zonas que están en pleno esplendor otoñal. Amarillos, dorados, marrones y hasta algún rojo, los colores del otoño son espectaculares. Pero este año dentro de casa estamos todavía muy vagos. No hay guirnaldas, ni mesa de estación, ni nada de nada. Recogemos hojas y se nos olvida prensarlas, y al día siguiente las encontramos todas secas y retorcidas.

Pero prometo que de esta semana no pasa. Tengo alguna idea en la cabeza y seguro que Lola muchas más. Si conseguimos poner un poco de orden en nuestra desordenada casa quizá consigamos por fin colgar algún motivo otoñal. Nos tenemos que dar prisa que las Navidades nos acechan ya peligrosamente.

Los libros sobre el otoño, eso sí, no nos faltan. Los de siempre: Otoño de Gerda Muller y El Libro del Otoño de Rotraut Susanne Berner.

En verano os hablé de las dos colecciones, no me voy a repetir. Merece la pena tenerlos, son una auténtica delicia. Leo los está descubriendo emocionado y Lola que los conoce desde que tenía un año todavía los sigue disfrutando.

Y dos nuevos que hemos incorporado este año.

El favorito de Lola Hooray for Fall de Kazuo Iwamura. La historia de tres pequeñas ardillas que bien abrigadas con los jerseys rojos que les ha tejido su mamá descubren como todo su alrededor también se tiñe de rojo al llegar el otoño. Una historia muy sencilla que nos muestra todas esas señales que acompañan esta estación: los colores de las hojas, los pájaros que emigran, los animales que se preparan para hibernar…

Las ilustraciones son maravillosas. Abrir las páginas de este cuento es como adentrarse en un bosque en otoño, cubierto de tonalidades amarillas y doradas. Y a mi me encanta esa mamá que teje y teje toda la noche para tener preparados los tres jerseys. No está traducido al español pero el texto es breve y sencillo. Del mismo autor tenemos también “La Manzana”, una delicia de cuento tierno tierno que con sus dibujos y su estructura repetitiva encanta tanto a Lola como a Leo.

También estamos disfrutando de “Autumn Story” de Jill Barklem.

Lo compramos en inglés sin saber que la colección de El Seto de las Zarzas, con sus cuatro estaciones, están traducidos al español, y en este caso la traducción sí se agradece mucho. La historia no es nada del otro mundo, una ratoncita y su papá salen al campo a recoger moras para el invierno. La ratoncita se pierde, primero disfruta de sus aventuras explorando el bosque, pero acaba pasando mucho miedo justo antes de ser encontrada por una expedición que ha salido en su busca. Si la historia es un poco simplona, las ilustraciones son otra cosa, absolutamente maravillosas. Un mundo de cuento se oculta en el seto de las zarzas: mágico, lleno de colores, actividad y mil detalles que reflejan el maravilloso mundo de la naturaleza.

Me encanta esta ilustración plagada de bayas rojas,

y esta despensa atiborrada hasta los topes para hacer frente al duro invierno.

Los cuatro cuentos fueron adaptados en una serie de animación. Esta es la primera parte del otoño:


¿Y vosotros tenéis algún cuento favorito para esta estación?, ¿nos recomendáis alguna otra lectura?

November 26, 2012   No Comments

Leo y Lola

Es emocionante ver la relación que se está creando entre estos dos pequeñajos. Cada día me regalan momentos entrañables, tiernos y divertidos. Como cuando una mañana cualquiera juegan a darse besos interminablemente, cuando corren juntos gritando por el pasillo, cuando Lola imita todos los gritos y cosas que hace Leo partida de la risa y juegan cómplices y locuelos por toda la casa. Ahora que Leo ya sabe decir no con la boca y sí todavía con la cabeza, a Lola le chifla preguntarle cosas, muchas veces toda pillina para conseguir alguien más en su bando: Leo, ¿a que nos vamos a tomar una galleta?, Leo, ¿a que no te quieres bañar?, Leo, ¿a que todavía no nos queremos ir?, así todo el día.

Lola espera impaciente que Leo se despierte de la siesta para tener un compañero de juegos. Le ríe las gracias y le anima a hacer trastadas. Pintan juntos, corretean juntos, se ríen, se entienden, hasta algún día han querido cenar y desayunar sentados en la misma trona.

Claro, no todo es color de rosa. Todos los días también se pelean. Lola le quita a Leo todo lo que tiene una y otra vez, Lola se enfada porque Leo ha pintado en su papel o ha destruido la tienda que cuidadosamente había montado, Leo tira del pelo a Lola porque quiere pasar por el pasillo y no comprende que su hermana le pide un ticket, los dos quieren leer el mismo libro o quieren distintos pero que mamá se los lea primero… pequeñas tonterías acompañadas de muchos lloros.

Pero si no fuera así, si no fuera porque hay ratos mejores y otros peores, supongo que no apreciaríamos tanto todos esos buenos momentos felices y armoniosos creciendo juntos.

November 19, 2012   5 Comments

La pistola de cola

Creo que si no fuera por Teacher Tom nunca se me hubiera ocurrido proponer a Lola usar una pistola de cola. Entre otras cosas porque hasta hace poco nunca había caído una en mis manos y ni siquiera sabía que ya teníamos una en casa. Menos mal que este profesor americano, del que me declaro fan absoluta, me descubrió las posibilidades de esta herramienta. La primera vez que probamos Lola debía tener tres años y fue un fracaso. Nuestra pistola tenía el gatillo muy duro y ella no tenia fuerza para usarla. La idea se quedó aparcada pero este verano, dando una vuelta por la tienda Tiger, encontré una pistola pequeñita de cola que parecía perfecta para las manos de Lola. La compramos y desde el primer día que la usó fue un éxito.

La gran ventaja que tiene la pistola de cola frente a cualquier otro pegamento es la velocidad de secado, casi instantáneo, lo que permite hacer construcciones que de otra forma serían prácticamente imposibles. Seca tan rápido que no hace falta esperar ni usar sujeciones o apoyos para fijar la estructura, y es muy satisfactorio poder “construir” de una forma tan rápida.

Para crear estas esculturas usamos todo lo que se nos ocurre. Mucho material reciclado -cajas, bandejas de poliespán, tapones, corchos, cartones…- cartulinas, pequeños tesoros recogidos por Lola como palos y bellotas,… Yo preparo el material o buscamos entre las dos lo que más le apetece y luego la dejo que cree libre.

Lola es consciente del peligro que puede tener la pistola, sabe que el pegamento quema -un sustillo en un dedo se ha llevado ya- y es muy cuidadosa usándola. Yo estoy tranquila viendo como la utiliza y si no la sacamos más veces es por Leo, que todo lo quiere tocar.

Sus creaciones a veces son esculturas para contemplar pero otras se convierten en escenarios para jugar.

Me gusta mucho ver cómo Lola explora la construcción en tres dimensiones, cada vez con más soltura. Esta es su última creación, la llamó “La Puerta de Alcalá”. Estaba toda orgullosa cuando la terminó. Con cola blanca creo no habría sido capaz de levantar ese juego de palitos.

Por ahora estamos jugando con tamaños pequeños, pero creo que la próxima vez voy a proponerle algo un poco más grande. Ya os contaremos.

November 5, 2012   9 Comments