las cosas de Lola y su mamá
Random header image... Refresh for more!

Posts from — July 2012

Enjaulada

Hace mas de un año empecé a escribir un post dedicado a una empresa holandesa que dejé a medio terminar. Se trataba de Carve, dedicada al diseño e ingeniería de espacios públicos para el uso especialmente de niños y jóvenes. Entre sus creaciones más conocidas está el Wall-Holla, un juego de estructuras serpenteantes de varios pisos encerrado entre dos vallas paralelas. El aspecto de esta jaula me llamó mucho la atención pero no imaginaba que unos meses después iba a ver a mi hija trepando por una de ellas. No nos ha hecho falta viajar muy lejos, sólo acercarnos al Parque de Las Hormigas dentro del Parque de Galicia, en Alcobendas (Madrid). Un descubrimiento que le debemos a Mi plan con hijos.

El Wall-Hola o el hormiguero como le llaman en Alcobendas es el elemento central del parque. Hay varios accesos para entrar, unos a pie de tierra y otros a los que se accede trepando por el exterior con la ayuda de unas presas. También se puede salir desde los pisos altos deslizándose por una barra de bomberos. En el interior unas planchas de goma naranja que suben y bajan con agujeros para pasar de nivel y algún juego de cuerdas.

Nada más llegar al parque, Lola se fue derecha a meterse en la jaula. Los carteles indicaban que el Wall-Hola era para niños a partir de cinco años, pero Lola, superados los primeros miedos, se defendió muy bien y consiguió subir hasta lo más alto varias veces toda orgullosa. Le gustó mucho y está deseando volver con sus amigos.

Es una estructura muy atractiva a la vista, que por su diseño vertical ocupa muy poco espacio. De por sí, en Carve proponen que se use como límite del campo en muchos deportes de pelota y hasta se puede equipar con una portería de fútbol.

El hormiguero forma parte de una zona de juego infantil muy completa que Lola recorrió enterita. 1600m2 diseñados por la empresa Lappset, especializada en áreas de juego para niños y distribuidores del Wall-Hola de Carve. Es un parque muy agradable tanto para niños como mayores. Nos gustó mucho el juego de desniveles del terreno, lleno de pequeños montículos y depresiones que a su vez dibujan caminos a su alrededor, y la nota de color de esos botones gigantes de colores que parecen enormes lacasitos. Las hormigas aparecen dibujadas en el suelo, paseándose por los juegos y trepando hasta por el Wall-Hola.

Además del Wall-Hola, los niños tienen mucho para escoger. Yo me quedé con ganas de probar los juegos de canicas como en el que se está subiendo Leo en la foto.

Los favoritos de Lola fueron el columpio hamaca, daba risa ver los gritos de emoción, una mezcla de miedo y alegría, que daba, y una pirámide de cuerdas que giraba como si fuera un tiovivo.

Este no es el único parque especial que tienen en Alcobendas, así que dentro de nada nos haremos otra escapada para jugar un rato.

July 31, 2012   9 Comments

Fin de semana teatral

Qué delicia es ir al teatro y salir con esa sensación maravillosa de que nos han hecho soñar y emocionarnos. Hace dos fines de semana tuvimos la suerte de que lo hicieron por partida doble. El viernes le tocó el turno a los Titiriteros de Binéfar y su espectáculo «En la Boca del Lobo» y el sábado «Otto» de Teloncillo Teatro. Dos espectáculos muy diferentes pero que nos dejaron con una sonrisa en la boca y muchas ganas de repetir. Llevo desde entonces queriendo dedicarles una entrada pero el ritmo veraniego me puede.

A los Titiriteros de Binéfar les teníamos muchas ganas. Desde que Lola tenía un año llevamos detrás de ir a verles, pero por unos motivos o por otros no lo habíamos conseguido. Cuando me enteré que estaban en el Círculo de Bellas Artes tres días, no lo dudé. El primer día allí estábamos. «En la boca del lobo» es un homenaje a la tradición popular que hila de principio a fin cuentos, canciones, adivinanzas, juegos y dichos populares. Lo hace sólo con dos personas en el escenario, un músico y un titiritero cuentista, y por supuesto muchos títeres preciosos para acompañar y dar vida a todas las historias. Nos pareció un montaje perfecto, con el ritmo justo y una presencia en escena maravillosa, mágica y cercana. Tenía su punto de emoción, ternura, miedo, risa… Reconocimos canciones, personajes y dichos, y aprendimos otros nuevos. Lola lo disfrutó muchísimo, sus papás más, y Leo aguantó tranquilo y atento toda la función. Es un espectáculo precioso para grandes y pequeños. Además salimos con tres discos de los Titiriteros debajo del brazo, así que en breve os hablaré de nuestro nueva discoteca.

Aquí podéis ver un resumen:

«En la boca del lobo» le quedaba un poco grande al pequeño Leo, pero el espectáculo del sábado estaba pensado para él. Y es que Otto es una obra para bebés, de cero a cuatro años, que abría la programación infantil del Festival Fringe. Una creación de la compañía vallisoletana Teloncillo, especializada en teatro infantil. Leo estuvo completamente hipnotizado, sin moverse, la mejor demostración de que el espectáculo es todo un éxito. Y Lola, más grande, se lo pasó también fenomenal, siguiendo cada canción y movimiento con atención. La obra gira alrededor del pequeño Otto, un niño que nació en Mali y ahora vive en París con sus papás. Hay magia, cajas que se abren y encierran sorpresas y muchas canciones. Música en directo bonita, toda ella original, con letras simpáticas y divertidas. Al terminar la función, los niños pudieron acercarse y tocar absolutamente todo, desde probar el sonido de las campanas hasta pasear el camión de bomberos. Nos quedamos con ganas de poder llevarnos a casa un CD con la canción de Otto o el de mayor quiero ser bombero, pero nos contaron que todavía les faltaba un poquito para tenerlo disponible.

Este es el minitrailer de Otto:

«En la boca del lobo» y «Otto» nos han dejado con ganas de mucho más teatro.

July 26, 2012   4 Comments

De pinturas y costuras

Llegaron las vacaciones y como cada año preparamos un detalle especial para las «profes» de Lola. Este final de curso además era muy especial porque después de tres años Lola decía adiós a su casita de madres de día y en Septiembre empezará el cole.

El año pasado yo cosí unas bolsas reversibles a partir de una tela pintada por Lola. Este año también recurrimos a la tela pintada y a la costura para hacer unos estuches con cremallera. Regalar algo hecho por nosotras nos gusta, hablamos de lo que vamos a hacer y ponemos nuestro cariño en todo el proceso, una experiencia fantástica para las dos.

Para pintar la tela usamos una técnica de batik casero, fácil para niños, que utiliza pegamento en lugar de cera para aplicarlo en las zonas de la tela que no se quieren teñir. Una idea de que sacamos de That Artist Woman. En el blog de Heather Smith Jones podéis ver también las creaciones de sus alumnos con la misma técnica.

«That Artist Woman» usa un pegamento en gel azul lavable de la marca Elmer, muy popular en Estados Unidos. No se si en España se vende algo parecido, nosotros usamos cola blanca escolar y funcionó, aunque el proceso de quitar el pegamento fue laborioso. Como tela utilizamos un retor blanco.

Lo primero fue repartir el pegamento por encima. Lola disfrutó mucho este paso, vertiendo directamente del bote. Lo mejor es que en el resultado final se observan todos los detalles, desde las líneas finas que casi van gotita a gotita hasta los grandes pegotes. Los dibujos que hizo eran abstractos e irregulares pero se podrían hacer motivos figurativos o como en Swallowfield repetir patrones geométricos, como un motivo de círculos, con un resultado precioso.

La tela la dejamos secar muy bien y al día siguiente, la pintamos con acrílico diluído en agua. Lola empezó muy animada, eligiendo los colores, cambiando de pincel para cada color… pero lo de cubrir la tela entera la acabó cansando y al final tuve que terminar de cubrir los huecos que había dejado. Hubiera preferido que la pintura la hubiera hecho ella sola y yo la costura, pero tenía claro que no quería terminar y al fin y al cabo estábamos trabajando en equipo. Tengo que admitir que en este punto no tenía ninguna fe en que el batik fuera a funcionar porque parecía que la pintura había penetrado por debajo del pegamento.

Una vez pintada la tela, la dejamos secar bien.

Después lo lavamos con agua caliente para que el pegamento se ablandara y se pudiera desprender de la tela. En nuestro caso, hubo que ir raspando con la uña por todo el pegamento para que saliera. Fue laborioso y un poco pesado, pero se despegó entero. Los colores del acrílico perdieron un poco de fuerza con el lavado pero resistieron muy bien, ¡yo ya no vuelvo a comprar pintura de tela!

Y con la tela lista y el tiempo justo, mamá se puso manos a la obra. Para ser la primera vez que cosía una cremallera y hacía un estuche, quedé muy satisfecha del resultado y Lola, que me dejó coser sin decir ni una palabra, me dijo que eran preciosos, ¡qué más se puede pedir!

Para hacer el estuche encontré un montón de tutoriales por internet y me quedé con estos dos: un vídeo de Nairamkitty Crafts, y un tutorial de Design Sponge. Fue fácil fácil, y una vez perdido el miedo me veo haciendo estuches de todos los tamaños. Los próximos con forro de tela plastificada para que sean impermeables.

El regalo lo acompañamos de un libro para cada una de sus madres de días. Dos elecciones de la misma autora que para mi son muy especiales. The Creative Family y The Rhythm of Family: Discovering a Sense of Wonder Through the Seasons. Libros que respiran amor por la infancia, la familia, la naturaleza, las cosas bonitas y despiertan las ganas de sentir, compartir y crear. Su autora es Amanda Soule, autora de SouleMama, uno de los primeros blogs que me engancharon hace ya muchos años.

No me pude resistir a adornar los regalos con unos motivos realizados con alambre y lana, que colocamos en el campo unos minutos antes de entregarlos.

Ale y Maribel, GRACIAS de corazón, os queremos.

July 9, 2012   10 Comments

Adios Junio

Hace unos minutos que terminó el mes de Junio. Un mes que hemos disfrutado al máximo, por eso casi no he aparecido por aquí. Antes de que llegara el calor y que las playas se llenaran hasta los topes, nos escapamos diez días a Denia. Un respiro que nos sentó de maravilla. Hicimos castillos en la playa, nos bañamos mil veces en mar y piscina, recogimos conchitas, volamos cometas, ¡ay, qué bien se está de vacaciones!

Leo descubrió por primera vez el mar y la piscina. El año pasado era muy chiquitín y sólo los vió de lejos. Nos ha demostrado que es un pececillo que no tiene nada de miedo al agua. Se bañó feliz en mis brazos a todas horas y hasta se metió gateando en el mar para ir en mi busca hasta que hizo aguas y tuvo que salir su padre corriendo tras él. Pero lo que más feliz le hizo fueron las escaleras del apartamento, las tuvimos que clausurar con una maleta para no tener que estar todo el día detrás de él… hasta que también aprendió a tirar la maleta.

Lola, que siempre ha tenido miedo al agua, este año estaba mucho más suelta. Se lanzó a la piscina el día de llegada como una loca, entraba, salía y entre carrera y carrera daba saltos y gritos de alegría. Y en el mar olvidó sus miedos y se bañó y jugó encantada. Ya habla de volver, ¡no me extraña!

Volvimos a Madrid y el fin de semana siguiente ya estábamos otra vez en carretera. Esta vez rumbo al valle del Tiétar, a las casas rurales de El Higueral de La Sayuela, en el pueblo de El Raso. Un sitio maravilloso donde estoy segura que volveremos. Estuvimos en una compañía fantástica, las familias de las madres de día y de los amiguitos de El Nido de Lola, con los que pasa sus mañanas. Ha sido muy especial verlos a todos juntos, felices, todo el día en pelotillas, corriendo, mojándose, manchándose de tierra, pasándoselo en grande. En un fin de semana nos ha dado tiempo a disfrutar de un montón de grandes y pequeñas cosas como cenar bajo un cielo estrellado, comer un montón de platos deliciosos preparados entre todos, visitar la charca de las ranas, celebrar dos cumpleaños, bañarnos en las pozas,. Con razón nadie quería volver a casa.

A cambio de tanta escapada, Julio lo pasaremos enterito en Madrid, pegados al ventilador y escapándonos a la piscina en cuanto podamos. Prometo propuestas y actividades fresquitas para combatir el calor, nosotros las vamos a necesitar. A Junio eso sí, lo vamos a echar de menos.

July 1, 2012   4 Comments