las cosas de Lola y su mamá
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Posts from — June 2012

Nueve lecturas para recibir el verano

El verano ya está aquí. Estas son nuestras lecturas para sentir la brisa del mar en la piel. Nueve propuestas que nos hablan de vacaciones, sol, chapuzones en la piscina, castillos de arena y helados.

Primero las cuatro que están en nuestra biblioteca. Las que tenemos y hemos disfrutado, las que nos sabemos ya de memoria:

La Ola: una belleza de Suzy Lee, sin palabras… no le hacen falta, las ilustraciones tienen vida. Ya hablé de ella en su día y seguimos igual de enamorados de esa niña y su juego con las olas.

El libro del Verano: Creo que nunca he hablado de esta colección de Rotraut Susanne Berner antes y es raro porque están entre los libros favoritos de Lola. Tenemos la colección completa, un libro dedicado a cada estación, y la llevamos disfrutando ya más de dos años. Libros ilustrados, sin palabras, con escenarios – la casa, el campo, la ciudad…- que se repiten exactamente de estación en estación pero que van cambiando mes a mes. La infinidad de detalles, y las historias de personajes y animales que se entrelazan dan para mil y una lecturas. Cada libro por sí solo es una maravilla, pero seguirle el juego a las historias a través de las estaciones es genial. En verano, el parque se llena de gente, los árboles están llenos de ricas frutas, el carrito de helados se pasea por todos lados y hasta cae un chaparrón, aunque enseguida sale el sol.

Verano de Gerda Müller: También forma parte de una colección dedicada a las cuatro estaciones, con un aire sencillo, familiar y tierno. Cada libro nos conecta rápidamente con la naturaleza en cada época del año.  De este libro en concreto escribí hace mucho, cuando Lola casi no hablaba y estaba prendada de las imágenes playeras del cuento del Verano. Hoy le siguen gustando y siempre los tenemos a mano.

1000 Pegatinas para las vacaciones: No tiene el encanto de los anteriores, pero lo incluyo porque Lola lo disfrutó muchísimo el año pasado. A nosotros nos salvó en momentos difíciles cuando mi madre se puso mala y Lola tuvo que cambiar tardes de piscina por esperas en casa o en el hospital. Por su tamaño pequeño y sus 1000 pegatinas que nunca se acaban, es perfecto para llevarlo de viaje, en restaurantes… Para Lola lo de menos es pegar las pegatinas en los escenarios que se proponen, que también, lo que de verdad le gusta es inventar historias con las pegatinas, mientras monta su teatro con ellas en lo primero que pilla, como el sofá.

Y luego las cinco que nos gustaría tener:

The Flower’s Festival de Elsa Beskow: La historia de una niña que es invitada por las hadas de las flores al festival de verano. Como en todos los cuentos de Elsa Beskow la naturaleza es un mundo fantástico lleno de seres mágicos que encandilan a los niños. Estoy segura que a Lola le va a gustar y yo, que tengo debilidad por las hadas y las flores, este me lo pido.

Praia Mar y Un día en la playa: dos propuestas de Bernardo Carvalho en torno a la playa, ambas de la maravillosa editorial Planeta Tangerina. Libros de imágenes, sin palabras pero con ilustraciones muy gráficas, sencillas y donde impera el uso del color. Dos, tres colores son suficientes para situarnos en la orilla mirando el mar. Del primero dicen que es un libro para atravesar con pies descalzos y contemplar sin prisas. En el segundo un día de playa acaba de una forma totalmente inesperada.

La playa de Germano Zullo. Otro álbum de gran formato sin palabras con una playa atestada de gente para mirar, remirar y no parar de comentar.

Manu en la playa: un formato de cómic para los más pequeños. Tengo curiosidad por echarle un vistazo, me gusta su estética y parece muy divertido: hacerse amigo de un mamut en la playa no pasa todos los días.

¿Tenéis algún título más para ampliar la lista?

June 24, 2012   6 Comments

La cama de Lola

La cama de Lola no es una cama cualquiera. Parece un castillo de princesas, tiene su torreón, una casita con ventanas y puertas y lo mejor de todo, un tobogán. Se mudó a ella tres meses antes de cumplir los cuatro. Hasta entonces dormía con nosotros. A pesar de sus vueltas y patadas, siempre nos gustó tenerla cerca y hasta que Leo no estaba en camino no intentamos pasarla a su habitación. La cama llegó entonces demasiado tarde y seguimos durmiendo los cuatro juntos, felices aunque un poco justitos. Ella había prometido mudarse cuando fuera grande, grande, grande, grande… que un buen día nos dijo que sería cuando cumpliera cuatro, lo tenía clarísimo. Pero después de una noche espantosa, hecha un sandwich entre mis dos peques, la dimos un empujoncillo para adelantar el cambio. Y funcionó, duerme allí feliz desde entonces y todavía no se ha querido pasar ni un solo día a nuestra cama… aunque alguna noche que se despierta me pide que suba con ella.

Cuando iniciamos la búsqueda de cama, buscábamos una cama litera que en un futuro pudieran compartir los dos y nos gustó mucho la modularidad y flexibilidad de los muebles de Flexa. Tuvimos suerte de encontrar los muebles de exposición en oferta y nos quedamos con una preciosa cama de princesa.

Flexa es una marca danesa que ofrece un sistema modular que permite que la cama vaya creciendo con el niño. Sus camas bajas se pueden convertir en camas a media altura o literas y además hay todo un conjunto de accesorios y complementos que permiten disfrazar la cama convirtiéndola en un castillo, la selva o un escondite secreto.

Nosotros tenemos una cama alta, con un espacio debajo que sirve para jugar y Lola llama su casita (se puede dejar vacío o poner un colchoncito que hace las veces también de cama para invitados). Una torrecita a modo de baldaquino adorna la parte alta. Para subir y bajar, hay una escalera y un tobogán. El tobogán ocupa mucho espacio, en nuestro caso casi se come la habitación, pero es la estrella del conjunto. Lola sube, baja y tira todo lo que se le ocurre por él. Y ahora detrás también va Leo, que ya domina la subida y le encanta dejarse caer tumbado y últimamente hasta medio sentado. Cuando vienen amigos a casa, el tobogán siempre les encanta y el día del cumple de Lola su cama era una auténtica locura, con niños trepando, saltando en la cama y tirándose uno tras otro por el tobogán sin parar.

Hay disponible una gran selección de telas para “cerrar” la casita con ventanas, puertas, bolsillos, pero también es fácil fabricárselas uno mismo, un proyecto que tengo en mente para cuando nos cansemos del rosa.

En un futuro, la misma estructura la convertiremos en litera comprando unas piezas más.

Si os ha gustado nuestra cama, estas son otras propuestas de Flexa:

 

June 20, 2012   9 Comments

Numen/For Use

Numen/For Use es un colectivo croata-austriaco de diseñadores y artistas que se mueve en los campos de la escenografía, diseño industrial y arte conceptual. El grupo se formó en 1998 y su primer proyecto a gran escala fue precisamente en Madrid, donde realizaron la escenografía de la obra Inferno en el Teatro Nacional María Guerrero.

Desde el 2008, el colectivo se enfocó a explorar objetos y conceptos sin una función predefinida, con trabajos más experimentales como las series de Numen Light y sus instalaciones de cinta adhesiva.

Aunque sus diseños no tengan nada que ver con la infancia, su estética resuena en mi interior de niña. Quizá por su monumentalidad que me hace sentir chiquita. Probablemente por su espectacularidad, sus creaciones me asombran, me dejan con la boca abierta como cuando Lola descubrió el árbol de Navidad gigante todo iluminado que pusieron en la Puerta del Sol este año. Pero sobre todo por las ganas que me provocan de explorar y jugar.

Las instalaciones que más fama han dado a este colectivo son las de cinta adhesiva. Si el juego de gomas elásticas de Tangle os gustó, esperad a ver esto. Con kilos y kilos de celo crean grandes esculturas, con túneles que se ensanchan, se estrechan, crecen, como un organismo viviente. Ocupan espacios públicos, a veces están suspendidas en el aire y siempre están abiertas a explorar. Entrar supone jugar con el miedo y la emoción.

Dicen sus creadores que una vez estás dentro, arrastrándote y descubriendo, las barreras sociales se rompen y de pronto es más fácil interactuar con quien te encuentras, volviendo a actuar como un niño.

Partiendo de los mismos conceptos pero jugando con otro material que les permite reutilizar la creación, su instalación Net. Un paisaje arquitectónico de redes a distintos niveles, que se interconectan entre sí.

O esta otra variante, Tuft Pula, donde la estructura de cinta adhesiva en forma de altavoz se ha recubierto con una alfombra roja, como un gran órgano que late colgado a gran altura.

En una escala totalmente diferente, su serie Numen Light que con espejos y luces juega a encerrar el infinito dentro de figuras geométricas. Seguro que a los que jugáis estos días con la mesa de luz y los espejos, os encantará.

Todas las fotos de Fred Kroh and Numen/ForUse.

June 12, 2012   6 Comments