las cosas de Lola y su mamá
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Posts from — November 2011

Siete meses

Leo crece y crece. Tiene ya siete meses y es un bebé feliz, tran­quilo y lleno de paz. Llama la aten­ción por su pla­ci­dez y son­risa por donde va. Y es que son­ríe y son­ríe a todo el que le dice algo. Nos encanta oír sus risas cuando le hace­mos cos­qui­llas y le lle­na­mos de mimos. Y el se entrega total­mente, con­tento y amo­roso, feliz de reci­bir mil besos y caricias.

Domina el arte de rodar por los sue­los haciendo la cro­queta y ya se arras­tra rep­tando en línea recta para atra­par todo lo que llama su aten­ción. Se entre­tiene con cual­quier cosa, mano­sea, da vuel­tas y se lleva a la boca el mundo entero. Es fiel a su tetita y por ahora no tiene mucho inte­rés en comer otras cosas. Trae loca a su her­mana: a veces le adora, le achu­cha y le llama Leíto con cariño y otras se deses­pera celosa.

Intento fijar en mi cabeza cada momento, cada deta­lle que me regala y que mañana ya será un poco dis­tinto: el color de sus meji­llas son­ro­sa­das cuando acaba de tomar teta y se queda dor­mido, el peso de su cuerpo ren­dido en mis bra­zos, los plie­gues de sus mus­los tier­nos y gor­di­tos, el bri­llo de sus ojos cla­va­dos en los míos, su olor y esa son­risa pura dicha, trans­pa­rente y franca. Gra­cias Leo por dar­nos tanto amor.

November 29, 2011   6 Comments

Pintando hojas

Cada dia vol­ve­mos a casa con un puñado de hojas caí­das de los árbo­les. Ama­ri­llas, marro­nes y las más pre­cia­das por Lola y tam­bién mis favo­ri­tas, ¡rojas!. Aun­que alguna vez se nos olvida, las sole­mos pren­sar entre papel de perió­dico. Lola dis­fruta colo­cán­do­las, y más aún, sacán­do­las al cabo de un par de días, más no somos capa­ces de espe­rar. Pero luego no quiere hacer nada con ellas y la ver­dad es que ya no se dónde ponerlas.

Las últi­mas sema­nas le he ofre­cido varias pro­pues­tas para usar­las y este lunes por fin aceptó. La idea la saca­mos de Tin­ker­Lab aun­que como yo sólo recor­daba la idea de jugar con las impre­sio­nes nega­ti­vas de las hojas, la cam­bia­mos un poco. Rache­lle pro­po­nía pul­ve­ri­zar pin­tura con sprays sobre las hojas y levan­tar­las des­pués, des­cu­briendo sus figu­ras, y noso­tros cam­bia­mos los sprays por tém­pera exten­dida con rodi­llos y espá­tu­las de espuma.

Para poder pegar y des­pe­gar las hojas sin pro­blema, se me ocu­rrió usar un pega­mento en spray repo­si­cio­na­ble. Sin embargo, no fun­cionó dema­siado bien y muchas hojas no pega­ban bien o se des­pe­ga­ban al pin­tar sobre ellas. Seguro que no ayudó el hecho de que las hojas no estu­vie­ran dema­siada pla­nas y el ímpetu con el que Lola pasaba el rodi­llo sobre ellas. Algu­nas hojas las volví a suje­tar con esa masi­lla que ven­den para pegar posters en las pare­des, pero tam­poco fue dema­siada buena solución.

No importó que el pega­mento no fuera muy buena idea, Lola se con­cen­tró muchí­simo en la acti­vi­dad y dis­frutó de lo lindo. En seguida des­cu­brió la figura que se dibu­jaba al levan­tar una hoja pero en lo que de ver­dad se deleitó fue en deco­rar las hojas. Así que al final, más que las impre­sio­nes nega­ti­vas sobre el papel, que tam­bién que­da­ron boni­tas, lo que más nos gus­tan son las mara­vi­llo­sas hojas estam­pa­das en rojo, verde, ama­ri­llo, marrón y dorado.

Por supuesto, ya están col­ga­das en una guirnalda.

November 28, 2011   2 Comments

La tia de Marruecos

Hoy mien­tras íbamos en el coche hemos pasado un rato bien diver­tido can­tando la can­ción de la tía de Marrue­cos. Una can­ción popu­lar que nos lleva de visita hasta Marrue­cos para con­tar todas las cosas que uno se encuen­tra en el camino. Cada una de ellas se tea­tra­liza con ges­tos y soni­dos, y en el estri­bi­llo de forma enca­de­nada y orde­na­da­mente se van repi­tiendo todas ellas. La difi­cul­tad se va incre­men­tando a medida que la lista empieza a cre­cer y nos obliga a pres­tar aten­ción y ejer­ci­tar la memoria.

Yo os traigo una ver­sión en bra­si­leño que me encanta, donde la cono­cen como “Ip Op”. El mons­truo del final me parece genial. Es una gra­ba­ción de Pala­vra Can­tada, de los que ya hablé hace tiempo, y que forma parte del CD-ROM Pan­da­lele, una reco­pi­la­ción de jue­gos de calle.

Fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip, op
fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip op
fui visi­tar minha tia, fui visi­tar minha tia
fui visi­tar minha tia em Marrocos

No caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei, no caminho eu encon­trei
no caminho eu encon­trei um camelo ondulado

Ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au, ip au au au ip au au au ip au/ip op, ondulado

No caminho eu bebi um gua­raná, glup, glup
… 
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado, glup, glup

no caminho eu encon­trei um dou­tor, ai que dor

ip au au au ip au? ip op, ondu­lado, glup glup, ai que dor, etc, etc, etc…

Noso­tros la tra­du­ci­mos como “fui a visi­tar a mi tía en Marrue­cos… en el camino me encontré…”

Es un juego que nos invita a inven­tar­nos ele­men­tos nue­vos. Hoy nos hemos reído con Lola, que no paraba de aña­dir y aña­dir más cosas que se encon­traba en su camino ima­gi­na­rio: unos labios pin­ta­dos, un coche rosa, una fla­menca con traje de fla­menco y zapa­tos de fla­menco, unos tambores…

¿Cono­cíais a la tía de Marrue­cos?, ¿os ha gustado?

November 28, 2011   3 Comments

Lily Balou

Lily Balou es una marca belga de ropa para niños suave como el melocotón.

Empezó fabri­cando por­ta­be­bés pou­chs y pon­chos diver­ti­dos y ahora se ha lan­zado al diseño de pren­das de ves­tir. Ropa muy ale­gre y muy fácil de poner para todos los días. Me encan­tan los cor­tes sen­ci­llos y cómo­dos, el tejido velour de todas las pren­das y por supuesto los colo­res bri­llan­tes. Ese verde y ama­ri­llo ale­gran el día a cualquiera.

Es una colec­ción a base de colo­res lisos, con pren­das que com­bi­nan per­fec­ta­mente entre sí y que ade­más, muchas son uni­sex. Cuesta deci­dirse entre el peto, los ves­ti­dos con aire seten­tero o esas cha­que­ti­tas car­di­gan clá­si­cas reno­va­das por el tejido y la nota de color.

Los pon­chos de forro polar ador­na­dos con bor­las de pom­pón son tam­bién una inyec­ción de opti­mismo para el frío.

Y para estas Navi­da­des, estos pija­mas, que esta­rán dis­po­ni­bles a fina­les de Noviem­bre, son muy diver­ti­dos y per­fec­tos para abrir rega­los a los pies del árbol.

November 22, 2011   5 Comments

El gran bucle de Wiesbaden

Hoy os llevo hasta Ale­ma­nia para cono­cer el par­que infan­til de Schul­berg, en la ciu­dad de Wies­ba­den. Cons­truído este mismo año por la firma de arqui­tec­tura y pai­sa­jismo Anna­bau, este pro­yecto forma parte de un espa­cio público que intenta revi­ta­li­zar el cen­tro his­tó­rico de esta ciudad. La estruc­tura de juego, el gran bucle, es la parte cen­tral de esta plaza, que pre­tende ser un punto de encuen­tro para gran­des y pequeños.

Se trata del pri­mer espa­cio de juego infan­til que rea­liza Anna­bau, que quiso ale­jarse de las estruc­tu­ras más cono­ci­das y ofre­cer algo nuevo, que sor­pren­diera, que obli­gara a pro­bar y descubrir.

Su idea básica era crear un juego infi­nito, de ahí sur­gió la idea del bucle, que se ha creado con dos gran­des tube­rías ver­des de acero que se doblan, suben y bajan con for­mas ondu­lan­tes y sinuo­sas, cerrán­dose sobre sí mis­mas. Entre las dos una gran red con­ti­nua que invita a tre­par, col­garse y reco­rrer toda la estruc­tura sin ni siquiera tocar el suelo. Pero hay muchos más ele­men­tos inte­gra­dos en la red que amplian las posi­bi­li­da­des de juego, como un bos­que de lia­nas que cuelga de la misma, un túnel, tram­po­li­nes, mem­bra­nas de goma que giran o invi­tan a correr pasando de una a otra, una gran pen­diente para esca­lar y otra para tirarse como si fuera un tobogan…

Den­tro del bucle, un juego topo­grá­fico de peque­ñas coli­nas y ani­llos de goma rodea­dos por arena para que jue­guen los más peque­ños o se sien­ten los padres mien­tras con­tem­plan cómo jue­gan sus hijos.

Ade­más el par­que goza de unas vis­tas esplén­di­das de la ciu­dad de Wies­ba­den, a la que rinde home­naje con su forma pen­ta­go­nal como la figura de la anti­gua ciu­dad histórica.

Fotos de Hanns Joos­ten

No me extraña que los niños de Wies­ba­den pien­sen que es el mejor sitio de toda la ciudad.

November 15, 2011   4 Comments

Pintar en seda

Hacía tiempo que que­ría que Lola pro­bara a pin­tar sobre seda y, ya por fin, la semana pasada com­pré unos pañue­los y pin­tura para seda en una tienda de manualidades.

Yo sólo he pin­tado en seda una vez en mi vida, hace más de dos años. Recuerdo que fue una expe­rien­cia muy rela­jante que dis­fruté mucho. La téc­nica que usa­mos aque­lla vez fue pin­tar sobre la seda mojada, de esta forma los colo­res corren por la tela y se mez­clan unos con otros de forma mágica. Y eso es lo que pro­puse a Lola. Moja­mos el pañuelo, lo exten­di­mos bien inten­tando que no que­da­ran arru­gas y Lola se puso manos a la obra.

Com­pré cua­tro pañue­los, pen­sando que podría­mos pin­tar varios días y a Lola le gustó tanto que pintó tres de una tacada. Ahora tene­mos que plan­char­los para fijar el color, aun­que ya están sir­viendo para jugar. Hoy sin ir más lejos uno de ellos se ha con­ver­tido en “el baña­dor más bonito del mundo” para una muñeca.

Este es mi favo­rito, un diseño carac­te­rís­tico de Lola desde hace muchos meses, líneas ver­ti­ca­les una al lado de la otra. Aquí en preparación:

y aquí el resultado.

Me gusta mucho cómo se han difu­mi­nado unas líneas con otras y los colo­res tan deli­ca­dos que han que­dado al secar, un juego muy sútil de colores.

La seda es un mate­rial tan mara­vi­lloso que da igual cómo se pinte, el resul­tado siem­pre es precioso.

En lugar de esti­rar el pañuelo, se puede jugar a pelliz­carlo creando peque­ños plie­gues para con­se­guir otros efec­tos. Aquí tenéis un vídeo que mues­tra cómo, y en la página de manua­li­da­des de su crea­dora, Cris­tina Agui­lera, podéis ver más sobre téc­ni­cas de pin­tura en seda. A mi me ha gus­tado mucho cómo se pue­den crear efec­tos muy boni­tos usando sal para absor­ber el tinte de la pintura.

November 11, 2011   5 Comments

Otoño

Se hizo un poco de rogar, pero con el frío y la llu­via llegó de ver­dad el otoño. En casa tam­bién se nos han colado sus colores.

Estos días hemos reco­gido hojas, bello­tas y cas­ta­ñas y yo he estado jugando con lana y fiel­tro para deco­rar nues­tra mesa oto­ñal. Un peda­cito de natu­ra­leza en medio del salón que nos recuerda el tiempo en el que esta­mos… y que tam­bién sirve para jugar.

Tene­mos una mini cala­baza afiel­trada, que aprendí en este sen­ci­llo tuto­rial de Mommy Chick.

Cuando saque un ratito, haré una más grande, por peti­ción de Lola.

Está acom­pa­ñada por una sim­pá­tica ardi­lla y dos muñe­qui­tas flor, una viola y una lin­terna china o abu­ti­lón. Estas peque­ñas deli­cias son el resul­tado de unos kits que com­pré en De Witte Engel, una tienda holan­desa, paraíso de las manua­li­da­des, que pre­para unos kits pre­cio­sos. Una pena que los gas­tos de envío sean una locura.

No me he podido resis­tir a las bello­tas de colo­res que se ven por todo Inter­net. Basta con pegar una bola de lana afiel­trada en el capu­chón de la bellota. Me gus­tan para ador­nar un rin­cón, para deco­rar un regalo, para hacer unos ori­gi­na­les ser­vi­lle­te­ros y me encanta la idea de hacer un collar que he visto en Rhythm of the Home. Lola me ayudó un poquito a afiel­trar las bolas y quiere que haga­mos más, ¿cómo no se me habrá ocu­rrido hacer una rosa?.

Aun­que no me gusta mucho pin­tar sobre for­mas recor­ta­das, esta vez no me resistí a jugar con estas plan­ti­llas de hojas. Impre­sas en car­tu­li­nas, Lola pintó unas con tém­pera y pur­pu­rina y otras con acua­re­las hume­de­ciendo antes el papel. Con un poco de lana pre­pa­ra­mos unas guirnaldas.

Y mien­tras llueve, Lola canturrea:

En otoño en el jar­dín, caen las gotas al fin,
hojas rojas y ama­ri­llas
cubren la tie­rra dor­mida,
el viento las sopla y juega con ellas,
es la danza suave de otoño que llega.

November 8, 2011   2 Comments

Tumbacatatumba

Hace un año, cele­brá­ba­mos Hallo­ween can­tando con humor a vam­pi­ros y bru­jas. Hoy tenía­mos fiesta de dis­fra­ces con mur­cié­la­gos y tela­ra­ñas. Lola, ves­tida de cala­baza, se ha que­dado total­mente dor­mida de vuelta a casa. Vol­vía con­tenta, des­pués de un día de emo­cio­nes, ami­gos y hasta algún susto por una más­cara terro­rí­fica que no le ha gus­tado nada.

Y en el espí­ritu de esta noche de bru­jas, una can­cion­ci­lla que recogí del libro “Manos coope­ra­ti­vas”, el baile de los esque­le­tos y su tum­ba­ca­ta­tumba. ¿Os acor­dáis de esta can­ción?. Yo tenían un recuerdo muy vago pero unas ami­gas de la infan­cia me la can­ta­ron el otro día per­fec­ta­mente. Aun­que se trata de un juego de pal­mas para dos per­so­nas, con Lola suelo jugar dando pal­mas indi­vi­dual­mente en pier­nas y manos, y repi­tiendo jun­tas los movi­mien­tos de la canción.

Cuando el reloj marca la una,
los esque­le­tos salen de la tumba.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las dos,
los esque­le­tos se comen el arroz.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las tres,
los esque­le­tos se toman el café.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cua­tro,
los esque­le­tos se ponen los zapa­tos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las cinco,
los esque­le­tos pegan muchos brin­cos.
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las seis,
los esque­le­tos se ponen los jer­seys
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las siete,
los esque­le­tos se lavan los dien­tes
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las ocho,
los esque­le­tos se comen un biz­co­cho
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las nueve,
los esque­le­tos ya no se mue­ven
Tumba tumba, tumbacatatumba

Cuando el reloj marca las diez,
los esque­le­tos ya no se ven
Tumba tumba, tumbacatatumba.

Como en cual­quier juego de tra­di­ción oral, hay muchas ver­sio­nes. El tumba cata­tumba se con­vierte en pumba cata­tumba o en chumba laca­chumba. Y los esque­le­tos hacen cosas dife­ren­tes como jugar al aje­drez o ponerse de pie. La melo­día tam­bién varía, pero tam­bién se puede sim­ple­mente reci­tar ador­nando el tum­ba­ca­ta­tumba con una voz grave y tenebrosa.

Estos esque­le­tos son mucho más cono­ci­dos de lo que yo creía. Se bai­lan en muchos paí­ses y hasta saben idio­mas. ¿Qué os parece Xuxa dán­do­nos miedo en bra­si­leño?. Es una ver­sión muy divertida.

¡Feliz Hallo­ween!

 

November 1, 2011   5 Comments