las cosas de Lola y su mamá
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Posts from — July 2011

Agua, pintura y sprays

Esta es una acti­vi­dad sen­ci­lla que hacía tiempo que­ría pro­bar y que no requiere casi pre­pa­ra­ción. Sprays com­pra­dos en un chino lle­nos de pin­tura, un gran papel con­ti­nuo fijado a una pared y a disparar.…

La pin­tura que usa­mos es acua­rela líquida y colo­rante ali­men­ti­cio (de los últi­mos hemos hecho una buena com­pra hace poco en Riesgo), ambos diluí­dos en agua. Noso­tros sólo tenía­mos dos enva­ses igua­les de spray, y hubo que vaciar alguno para cam­biar de color. Tam­bién pro­ba­mos con un pul­ve­ri­za­dor vacío de un anti­guo des­odo­rante, pero estaba dema­siado duro para Lola y se des­animó cuando vio que no podía sola.

A Lola le gustó un mon­tón la expe­rien­cia, lo mejor sin duda fue verla bai­lando y sal­tando, como si tuviera el baile de San Vito, mien­tras dis­pa­raba con los sprays, estaba diver­ti­dí­sima. Le gustó tanto que pintó por la mañana, por la tarde y por la noche, y ya me ha pedido repe­tir la expe­rien­cia esta semana.

Se man­cha menos de lo que yo espe­raba, aun­que esto depende mucho de cada niño. Lola probó a dis­pa­rar a algún otro sitio pero la ver­dad es que se ciñó bási­ca­mente al papel. Después de ter­mi­nar, manguerazo…y las man­chas de pin­tura en el suelo se fue­ron con bas­tante faci­li­dad. Así que ya esta­mos ani­ma­dos a usar la terraza para man­char­nos un poco y pin­tar mucho más.

El resul­tado me dejó impre­sio­nada, me encanta el movi­miento que tiene. Esta­mos pen­sando dónde lo pode­mos col­gar en casa.

July 19, 2011   9 Comments

El bosque de los niños

Os invito a via­jar con­migo hasta Japón para cono­cer el Showa Kinen Park o, como tam­bién se le conoce, Showa Memo­rial Park. Un gran par­que de 163 hec­ta­réas, situado en la pre­fec­tura de Tokyo, que se creó para con­me­mo­rar el cin­cuenta aniver­sa­rio del empe­ra­dor Showa.

En este gran par­que se puede hacer un poco de todo: pasear entre árbo­les, dar un paseo en bici, dis­fru­tar en verano de un remo­jón en sus pis­ci­nas y tobo­ga­nes, mon­tar en barca o visi­tar su gale­ría de bon­sais y su jar­dín japo­nés. Sólo la belleza de sus pai­sa­jes a tra­vés de las esta­cio­nes, con sus paseos oto­ña­les de ging­kos ama­ri­llos y arces rojos, sus cam­pos de cos­mos inter­mi­na­bles o la deli­ca­deza de los cere­zos en flor, sería un motivo más que sufi­ciente para visitarlo.

Foto de Ajari

Pero es que ade­más tam­bién tiene una zona muy espe­cial para los niños. Se llama el Bos­que de los Niños, un mundo con dra­go­nes y otros seres mági­cos, con un bos­que al que no le falta una nie­bla mis­te­riosa y unas coli­nas blan­cas muy espe­cia­les por las que correr, sal­tar y deslizarse.


Fotos de Japan Photo


Foto Quirky Japan Blog

Es un tra­bajo del equipo pai­sa­jista Takano Lands­ca­pes, del que en su día ya os mos­tré su diseño en el Takino Hill­side Park. Como ocu­rría en este pro­yecto con las redes de gan­chi­llo mul­ti­co­lo­res, aquí tam­bién bus­ca­ron la cola­bo­ra­ción de otros artis­tas: Fujiko Nakaya e ILCD para crear la nie­bla, Noriko Horiu­chi para las cuer­das y Shi­rou Takahashi para  el espec­ta­cu­lar Air Dome.

Fujiko Nakaya, artista espe­cia­li­zado en escul­tu­ras de nie­bla, nos ofrece un bos­que que, tal y como pasa en los cuen­tos de hadas, se cubre de niebla.

Foto de Ajari

Hay una casita del bos­que con mate­ria­les natu­ra­les y herra­mien­tas a dis­po­si­ción de los niños y una zona de redes a modo de gran­des hama­cas para tre­par y tumbarse:

Y por supuesto, la gran atrac­ción, el Fuwa Fuwa Dome o Air Dome, unas mon­ta­ñas lle­nas de aire que se extien­den por más de 1600 metros cuadrados.


Foto de Japan Photo

Como si fuera un gigan­tesco cas­ti­llo hin­cha­ble, estas coli­nas blan­cas escon­den una estruc­tura neu­má­tica, con una mem­brana llena de aire, crea­ción de Shiro Takahashi de la Tama Art Uni­ver­sity y pro­du­cida por Oga­wa­tec junto a Takano Lands­cape Planning.

El Fuwa Dome está con­ce­bido para ser muy resis­tente al uso, nece­si­tar poco man­te­ni­miento, tener fácil repa­ra­ción y cau­sar un bajo impacto en el medio ambiente que le rodea. Lo mejor desde mi punto de vista es que es una atrac­ción para todas las eda­des, gran­des y peque­ños, que pue­den dis­fru­tar jun­tos sal­tando, rodando, des­li­zán­dose… des­cu­briendo nue­vas for­mas de movimiento.

Foto de Ajari

Y como podéis ver por la foto, es un autén­tico tram­po­lín, con una pinta de lo más diver­tida. ¡Quién pudiera hacerse un via­je­cito hasta Japón!.

July 6, 2011   7 Comments