las cosas de Lola y su mamá

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¡Feliz Navidad!

Cuando nació Lola, ini­cia­mos una tra­di­ción navi­deña, pre­pa­rar feli­ci­ta­cio­nes navi­de­ñas con fotos para nues­tros ami­gos y fami­lia­res. Este es el cuarto año en el que nos hemos vuelto un poco locos bus­cando y bus­cando entre todas las fotos, jugando con la com­po­si­ción. Es una tar­jeta espe­cial, la pri­mera que Lola com­parte con Leo. Y es el pri­mer año en el que Lola ha dis­fru­tado de ver­dad pin­tán­do­las por den­tro y repar­tién­do­las entre sus amigos.

No pode­mos enviar una a cada uno de los que venís hasta aquí para leer­nos. Pero ima­gi­nad que esta tar­jeta llega a vues­tro buzón. Desde este país de las hadas os desea­mos una FELIZ NAVIDAD, con cariño, amor, calor y mucha ilusión.

December 25, 2011   6 Comments

De vueltas por Etsy: Paperdoll y Giant Dwarf

Segui­mos por aquí, aun­que entre cata­rros, ador­nos y fies­tas pre­na­vi­de­ñas, no me que­den fuer­zas para escri­bir. Hoy os traigo unas imá­ge­nes de ador­nos para el pelo pen­sando en las niñas de la casa… y tam­bién en las mayo­res. Los encon­tré en etsy bus­cando ins­pi­ra­ción para hacerle unas dia­de­mas a Lola y una ami­guita para el día de Noche­vieja. Dos esti­los muy dife­ren­tes y per­fec­tos para estas fiestas.

Los pri­me­ros son de la cana­diense Paper­doll, acce­so­rios para el pelo en fiel­tro. Ins­pi­ra­dos en la natu­ra­leza, sus cin­tas, dia­de­mas y hor­qui­llas se lle­nan de flo­res, mari­po­sas y plu­mas de líneas sen­ci­llas. Me pare­cen ale­gres, boni­tos y nada cursis.

Los segun­dos son para los que quie­ran des­lum­brar en estos días. Sue Eggen, la crea­dora de Giant Dwarf, nos trae dia­de­mas con estre­llas y cora­zo­nes que bri­llan y bri­llan en dorado, pla­teado o rojo, per­fec­tos para las fies­tas. Aun­que están pen­sa­das para adul­tos, creo que tam­bién val­drían para peque­ñas, son el com­ple­mento per­fecto a un dis­fraz de hada o estre­llita. Sus pre­cios son una locura, pero son una belleza y bien valen de inspiración.

December 23, 2011   2 Comments

Y ya estamos en Navidad

Como dice la can­ción “It’s begin­ning to look a lot like Christ­mas, everyw­here you go.…”. Desde el vier­nes pasado la casa está llena de deta­lles navi­de­ños, sue­nan villan­ci­cos y bri­llan las luces. Cada año estoy deseando que lle­gue el momento de sacar las cajas y mon­tar el árbol, y ahora ya tene­mos una duen­de­ci­lla que me gana en impaciencia.

Son las pri­me­ras navi­da­des de Leo, que se arras­tra por los sue­los atraído por las luces y los ador­nos del árbol. Su her­mana, dueña y señora de toda la parte baja del árbol, ha dejado a su alcance un mundo de bolas y muñe­cos que tiene a los dos emo­cio­na­dos. Leo se lleva todo a la boca y Lola se inventa cada día una his­to­ria dife­rente con las figuritas.

A pesar del sabor agri­dulce que van dejando con los años, me siguen emo­cio­nando estos días. Y si encima aña­des que este diciem­bre me he auto­re­ga­lado el mini­curso de foto­gra­fía de Navi­dad de Jackie Rueda, este año veo bri­llar las luces un poco más y tengo la lágrima toda­vía más fácil. Un curso mara­vi­lloso que te abre los ojos para retra­tar la belleza, la magia y lo espe­cial de estos días pero que tam­bién abre el cora­zón y la memo­ria. Estoy deseando cap­tu­rar la ilu­sión en los ojos de Lola, su ale­gría cuando canta la Mari­mo­rena, que según ella es lo más mejor de la Navi­dad, su cara de asom­bro cuando se encien­den las luces de la ciu­dad, y esa feli­ci­dad inmensa de Leo.

Ayer hici­mos un biz­co­cho y uno de estos días empe­za­re­mos con la sesión de galle­tas. Antes de nacer Lola, solía­mos hor­near varias tan­das de galle­tas de jen­gi­bre, bien espe­cia­das. Quizá este año nos ani­me­mos a mon­tar una casita con galle­tas y dejar que Lola la decore a su gusto… bueno, estoy pen­sando hacer trampa y com­prar el kit que ven­den en Tiger por 4 euros.

Y por supuesto, habrá que hacer nues­tros pro­pios ador­nos y dejar bien boni­tas unas coro­nas de poli­es­pán que estan esperándonos.

Y voso­tros, ¿qué pro­yecto navi­deño no que­réis dejar pasar este año?

December 8, 2011   6 Comments

El hombre de hojalata de Tom Otterness

Un gigan­tesco hom­bre de hoja­lata por el que tre­par, sen­tarse en sus manos y tirarse en tobo­gán des­li­zán­dose por sus pier­nas. Es la crea­ción en bronce del escul­tor Tom Otter­ness, que mez­cla arte y juego infan­til en esta obra de gran­des dimensiones.

Artista de espa­cios públi­cos, el ame­ri­cano Tom Otter­ness es cono­cido por su estilo infan­til y su uni­verso de peque­ños seres que exhibe en par­ques como el Bat­tery Park City o la esta­ción de metro de 14th Street/8th Ave­nue, ambos en Nueva York. Aun­que detrás de este mundo con aires infan­ti­les y de comic, se suele escon­der una lec­tura polí­tica y una crí­tica social.

Este par­que infan­til está con­ce­bido como una serie de seis edi­cio­nes, cua­tro de ellas ya ven­di­das. Tres se encuen­tran en resi­den­cias pri­va­das pero la cuarta está en un par­que público de Nueva York, al lado de los blo­ques de apar­ta­men­tos Sil­ver Towers en W. 42nd Street.  Me ima­gino la sor­presa de encon­trar este hom­bre en medio de la gran ciu­dad, un espa­cio de juego tan dife­rente e inesperado.

Fotos de Kat Sterck, Tom Otterness

Ade­más de los tobo­ga­nes, un colum­pio cuelga de sus pier­nas y un obser­va­to­rio se esconde en su cabeza. Allí los niños podrán aso­marse por los ojos del gigante y con­tem­plar su cuerpo exten­dido al frente. Y sal­pi­cando el cuerpo del hom­bre de hoja­lata, 25 hom­bre­ci­llos de 15 cm. Peque­ños y sim­pá­ti­cos, estoy segura que a los niños les lla­ma­rán la aten­ción y los incor­po­ra­rán a su juego, inven­tando mil historias.

Sil­ver Tower Play­groud. Fotos de James Dee, Tom Otter­ness

Me gusta mucho el juego de tama­ños que Tom Otter­ness ha creado para los niños, que al mismo tiempo se pue­den sen­tir peque­ños ante la gran escul­tura y gigan­tes frente a los hombrecillos.

Colo­rado. Fotos de Dick Jack­son, Tom Otter­ness

December 2, 2011   5 Comments

Siete meses

Leo crece y crece. Tiene ya siete meses y es un bebé feliz, tran­quilo y lleno de paz. Llama la aten­ción por su pla­ci­dez y son­risa por donde va. Y es que son­ríe y son­ríe a todo el que le dice algo. Nos encanta oír sus risas cuando le hace­mos cos­qui­llas y le lle­na­mos de mimos. Y el se entrega total­mente, con­tento y amo­roso, feliz de reci­bir mil besos y caricias.

Domina el arte de rodar por los sue­los haciendo la cro­queta y ya se arras­tra rep­tando en línea recta para atra­par todo lo que llama su aten­ción. Se entre­tiene con cual­quier cosa, mano­sea, da vuel­tas y se lleva a la boca el mundo entero. Es fiel a su tetita y por ahora no tiene mucho inte­rés en comer otras cosas. Trae loca a su her­mana: a veces le adora, le achu­cha y le llama Leíto con cariño y otras se deses­pera celosa.

Intento fijar en mi cabeza cada momento, cada deta­lle que me regala y que mañana ya será un poco dis­tinto: el color de sus meji­llas son­ro­sa­das cuando acaba de tomar teta y se queda dor­mido, el peso de su cuerpo ren­dido en mis bra­zos, los plie­gues de sus mus­los tier­nos y gor­di­tos, el bri­llo de sus ojos cla­va­dos en los míos, su olor y esa son­risa pura dicha, trans­pa­rente y franca. Gra­cias Leo por dar­nos tanto amor.

November 29, 2011   5 Comments

Pintando hojas

Cada dia vol­ve­mos a casa con un puñado de hojas caí­das de los árbo­les. Ama­ri­llas, marro­nes y las más pre­cia­das por Lola y tam­bién mis favo­ri­tas, ¡rojas!. Aun­que alguna vez se nos olvida, las sole­mos pren­sar entre papel de perió­dico. Lola dis­fruta colo­cán­do­las, y más aún, sacán­do­las al cabo de un par de días, más no somos capa­ces de espe­rar. Pero luego no quiere hacer nada con ellas y la ver­dad es que ya no se dónde ponerlas.

Las últi­mas sema­nas le he ofre­cido varias pro­pues­tas para usar­las y este lunes por fin aceptó. La idea la saca­mos de Tin­ker­Lab aun­que como yo sólo recor­daba la idea de jugar con las impre­sio­nes nega­ti­vas de las hojas, la cam­bia­mos un poco. Rache­lle pro­po­nía pul­ve­ri­zar pin­tura con sprays sobre las hojas y levan­tar­las des­pués, des­cu­briendo sus figu­ras, y noso­tros cam­bia­mos los sprays por tém­pera exten­dida con rodi­llos y espá­tu­las de espuma.

Para poder pegar y des­pe­gar las hojas sin pro­blema, se me ocu­rrió usar un pega­mento en spray repo­si­cio­na­ble. Sin embargo, no fun­cionó dema­siado bien y muchas hojas no pega­ban bien o se des­pe­ga­ban al pin­tar sobre ellas. Seguro que no ayudó el hecho de que las hojas no estu­vie­ran dema­siada pla­nas y el ímpetu con el que Lola pasaba el rodi­llo sobre ellas. Algu­nas hojas las volví a suje­tar con esa masi­lla que ven­den para pegar posters en las pare­des, pero tam­poco fue dema­siada buena solución.

No importó que el pega­mento no fuera muy buena idea, Lola se con­cen­tró muchí­simo en la acti­vi­dad y dis­frutó de lo lindo. En seguida des­cu­brió la figura que se dibu­jaba al levan­tar una hoja pero en lo que de ver­dad se deleitó fue en deco­rar las hojas. Así que al final, más que las impre­sio­nes nega­ti­vas sobre el papel, que tam­bién que­da­ron boni­tas, lo que más nos gus­tan son las mara­vi­llo­sas hojas estam­pa­das en rojo, verde, ama­ri­llo, marrón y dorado.

Por supuesto, ya están col­ga­das en una guirnalda.

November 28, 2011   2 Comments

La tia de Marruecos

Hoy mien­tras íbamos en el coche hemos pasado un rato bien diver­tido can­tando la can­ción de la tía de Marrue­cos. Una can­ción popu­lar que nos lleva de visita hasta Marrue­cos para con­tar todas las cosas que uno se encuen­tra en el camino. Cada una de ellas se tea­tra­liza con ges­tos y soni­dos, y en el estri­bi­llo de forma enca­de­nada y orde­na­da­mente se van repi­tiendo todas ellas. La difi­cul­tad se va incre­men­tando a medida que la lista empieza a cre­cer y nos obliga a pres­tar aten­ción y ejer­ci­tar la memoria.

Yo os traigo una ver­sión en bra­si­leño que me encanta, donde la cono­cen como “Ip Op”. El mons­truo del final me parece genial. Es una gra­ba­ción de Pala­vra Can­tada, de los que ya hablé hace tiempo, y que forma parte del CD-ROM Pan­da­lele, una reco­pi­la­ción de jue­gos de calle.

Fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip, op
fui visi­tar minha tia em Marro­cos, ip op
fui visi­tar minha tia, fui visi­tar minha tia
fui visi­tar minha tia em Marrocos

No caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei um camelo ondu­lado
no caminho eu encon­trei, no caminho eu encon­trei
no caminho eu encon­trei um camelo ondulado

Ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado
ip au au au, ip au au au ip au au au ip au/ip op, ondulado

No caminho eu bebi um gua­raná, glup, glup
… 
ip au au au ip au/ ip op, ondu­lado, glup, glup

no caminho eu encon­trei um dou­tor, ai que dor

ip au au au ip au? ip op, ondu­lado, glup glup, ai que dor, etc, etc, etc…

Noso­tros la tra­du­ci­mos como “fui a visi­tar a mi tía en Marrue­cos… en el camino me encontré…”

Es un juego que nos invita a inven­tar­nos ele­men­tos nue­vos. Hoy nos hemos reído con Lola, que no paraba de aña­dir y aña­dir más cosas que se encon­traba en su camino ima­gi­na­rio: unos labios pin­ta­dos, un coche rosa, una fla­menca con traje de fla­menco y zapa­tos de fla­menco, unos tambores…

¿Cono­cíais a la tía de Marrue­cos?, ¿os ha gustado?

November 28, 2011   3 Comments

Lily Balou

Lily Balou es una marca belga de ropa para niños suave como el melocotón.

Empezó fabri­cando por­ta­be­bés pou­chs y pon­chos diver­ti­dos y ahora se ha lan­zado al diseño de pren­das de ves­tir. Ropa muy ale­gre y muy fácil de poner para todos los días. Me encan­tan los cor­tes sen­ci­llos y cómo­dos, el tejido velour de todas las pren­das y por supuesto los colo­res bri­llan­tes. Ese verde y ama­ri­llo ale­gran el día a cualquiera.

Es una colec­ción a base de colo­res lisos, con pren­das que com­bi­nan per­fec­ta­mente entre sí y que ade­más, muchas son uni­sex. Cuesta deci­dirse entre el peto, los ves­ti­dos con aire seten­tero o esas cha­que­ti­tas car­di­gan clá­si­cas reno­va­das por el tejido y la nota de color.

Los pon­chos de forro polar ador­na­dos con bor­las de pom­pón son tam­bién una inyec­ción de opti­mismo para el frío.

Y para estas Navi­da­des, estos pija­mas, que esta­rán dis­po­ni­bles a fina­les de Noviem­bre, son muy diver­ti­dos y per­fec­tos para abrir rega­los a los pies del árbol.

November 22, 2011   5 Comments

El gran bucle de Wiesbaden

Hoy os llevo hasta Ale­ma­nia para cono­cer el par­que infan­til de Schul­berg, en la ciu­dad de Wies­ba­den. Cons­truído este mismo año por la firma de arqui­tec­tura y pai­sa­jismo Anna­bau, este pro­yecto forma parte de un espa­cio público que intenta revi­ta­li­zar el cen­tro his­tó­rico de esta ciudad. La estruc­tura de juego, el gran bucle, es la parte cen­tral de esta plaza, que pre­tende ser un punto de encuen­tro para gran­des y pequeños.

Se trata del pri­mer espa­cio de juego infan­til que rea­liza Anna­bau, que quiso ale­jarse de las estruc­tu­ras más cono­ci­das y ofre­cer algo nuevo, que sor­pren­diera, que obli­gara a pro­bar y descubrir.

Su idea básica era crear un juego infi­nito, de ahí sur­gió la idea del bucle, que se ha creado con dos gran­des tube­rías ver­des de acero que se doblan, suben y bajan con for­mas ondu­lan­tes y sinuo­sas, cerrán­dose sobre sí mis­mas. Entre las dos una gran red con­ti­nua que invita a tre­par, col­garse y reco­rrer toda la estruc­tura sin ni siquiera tocar el suelo. Pero hay muchos más ele­men­tos inte­gra­dos en la red que amplian las posi­bi­li­da­des de juego, como un bos­que de lia­nas que cuelga de la misma, un túnel, tram­po­li­nes, mem­bra­nas de goma que giran o invi­tan a correr pasando de una a otra, una gran pen­diente para esca­lar y otra para tirarse como si fuera un tobogan…

Den­tro del bucle, un juego topo­grá­fico de peque­ñas coli­nas y ani­llos de goma rodea­dos por arena para que jue­guen los más peque­ños o se sien­ten los padres mien­tras con­tem­plan cómo jue­gan sus hijos.

Ade­más el par­que goza de unas vis­tas esplén­di­das de la ciu­dad de Wies­ba­den, a la que rinde home­naje con su forma pen­ta­go­nal como la figura de la anti­gua ciu­dad histórica.

Fotos de Hanns Joos­ten

No me extraña que los niños de Wies­ba­den pien­sen que es el mejor sitio de toda la ciudad.

November 15, 2011   4 Comments

Pintar en seda

Hacía tiempo que que­ría que Lola pro­bara a pin­tar sobre seda y, ya por fin, la semana pasada com­pré unos pañue­los y pin­tura para seda en una tienda de manualidades.

Yo sólo he pin­tado en seda una vez en mi vida, hace más de dos años. Recuerdo que fue una expe­rien­cia muy rela­jante que dis­fruté mucho. La téc­nica que usa­mos aque­lla vez fue pin­tar sobre la seda mojada, de esta forma los colo­res corren por la tela y se mez­clan unos con otros de forma mágica. Y eso es lo que pro­puse a Lola. Moja­mos el pañuelo, lo exten­di­mos bien inten­tando que no que­da­ran arru­gas y Lola se puso manos a la obra.

Com­pré cua­tro pañue­los, pen­sando que podría­mos pin­tar varios días y a Lola le gustó tanto que pintó tres de una tacada. Ahora tene­mos que plan­char­los para fijar el color, aun­que ya están sir­viendo para jugar. Hoy sin ir más lejos uno de ellos se ha con­ver­tido en “el baña­dor más bonito del mundo” para una muñeca.

Este es mi favo­rito, un diseño carac­te­rís­tico de Lola desde hace muchos meses, líneas ver­ti­ca­les una al lado de la otra. Aquí en preparación:

y aquí el resultado.

Me gusta mucho cómo se han difu­mi­nado unas líneas con otras y los colo­res tan deli­ca­dos que han que­dado al secar, un juego muy sútil de colores.

La seda es un mate­rial tan mara­vi­lloso que da igual cómo se pinte, el resul­tado siem­pre es precioso.

En lugar de esti­rar el pañuelo, se puede jugar a pelliz­carlo creando peque­ños plie­gues para con­se­guir otros efec­tos. Aquí tenéis un vídeo que mues­tra cómo, y en la página de manua­li­da­des de su crea­dora, Cris­tina Agui­lera, podéis ver más sobre téc­ni­cas de pin­tura en seda. A mi me ha gus­tado mucho cómo se pue­den crear efec­tos muy boni­tos usando sal para absor­ber el tinte de la pintura.

November 11, 2011   5 Comments