las cosas de Lola y su mamá

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Caperucita Roja

Este mar­tes nos con­ta­ron que había una linda Cape­ru­cita Roja paseando por la ciu­dad… pero no iba a casa de la abue­lita, no… tenía muchos mejo­res pla­nes, ¡la fiesta de cum­plea­ños de su amiga Alma!, así que esta­mos segu­ros que dejó al lobo total­mente despistado.

Como manda la tra­di­ción, lle­vaba una ces­tita con unas galle­tas para la abue­lita, aun­que ya nos avisó que no sabía si la abue­lita iba a estar en casa de Alma… Para la cape­ruza usa­mos un patrón de Martha Ste­wart.

Cape­ru­cita vol­vió a casa feliz y ren­dida, aun­que había cam­biado su ves­tido y cape­ruza por una cami­seta que había pin­tado ella misma.

¡Menuda fiesta!, ¡feli­ci­da­des Alma!

September 3, 2010   1 Comment

Tiendas con encanto: Juime

Juime es una tienda online llena de deta­lles y cosas boni­tas. Su dueña es la ale­mana Manuela Olten, cono­cida ilus­tra­dora de libros infan­ti­les que, junto con su marido Wanja, se lanzó a la aven­tura de crear su pro­pio espa­cio en Inter­net. Con un aire entre retro, colo­rista, fan­ta­sioso y diver­tido, y ese toque tan espe­cial de lo hecho a mano, Juime está llena de tesoros.

No recuerdo donde ví por pri­mera vez sus deli­ca­dos jue­gos de te rea­li­za­dos en gan­chi­llo, que me lle­va­ron hasta su página:

pero sí, que una vez allí, no pude dejar de mirar toda la tienda. Empe­zando con sus fal­das y delan­ta­les para enamorar:

sus mara­vi­llo­sos bol­si­tos para peques

todas las muñe­cas, sali­das de un mundo de ima­gi­na­ción y fan­ta­sía donde hay cabida hasta para un traje de flamenca:

biki­nis seten­te­ros para niñas

jarro­nes diferentes

y más y más cosas para vol­verse loco: ilus­tra­cio­nes, acce­so­rios, lámparas…

Si os interesa cono­cer un poco más a Manuela Olten y su mundo Juime, en el último número de la revista online Babies­kins­mag podréis encon­trar una entre­vista a esta crea­dora, y tam­bién podéis seguir su blog.

September 2, 2010   No Comments

Nuestra cita musical: Estrellamar

Este nom­bre tan bonito es el título de un tra­bajo chi­leno que mez­cla poe­sía, música e ilus­tra­ción. Un tra­bajo con­junto del músico Leo­nardo Fon­te­ci­lla, la ilus­tra­dora Sole Poi­rot y el grupo Don Bar­ba­rroja, que pone música e ima­gen a los poe­mas que Efraín Bar­quero (Pre­mio Nacio­nal de lite­ra­tura de Chile, 2008) publicó en los años sesenta en el libro “Poe­mas infan­ti­les”.

Para Efraín Bar­quero “Poe­mas infan­ti­les” “nació como una bús­queda, estaba viviendo en China, tenía tres hijos y así fue­ron saliendo esos poe­mas que en Chile los publicó la edi­to­rial Zig-Zag con dibu­jos de Roser Bru”. Muchos años des­pués, Leo­nardo Fon­te­ci­lla, músico y com­po­si­tor, y la ilus­tra­dora Sole Poi­rot, que­da­ron fas­ci­na­dos por la belleza y sen­ci­llez de una pri­mera edi­ción de estos poe­mas infan­ti­les, con su mez­cla de juego y pro­fun­di­dad, y se lan­za­ron a la aven­tura de musi­ca­li­zar­los y dar­les cuerpo. Fon­te­ci­lla musi­ca­lizó dos poe­mas para sus hijos y des­pués pre­sentó el pro­yecto al Fondo de la Música, con un resul­tado tan bueno, que Estre­lla­mar ganó la con­vo­ca­to­ria del 2009 y así se pudo finan­ciar este proyecto.

Cuen­tan sus crea­do­res que Estre­lla­mar suena a cas­ta­ñas, papi­tas, relo­jes, estre­llas del mar, bar­bas rojas, loros, robles, tepas, ave­lla­nos y ulmos.. Un sonido cui­dado y tran­quilo con una ins­tru­men­ta­ción basada en la gui­ta­rra, acor­deón, bajo, per­cu­sio­nes y tecla­dos. Y las letras nos cuen­tan, entre otras, la his­to­ria de Estrellamar,

” De con­tarte no aca­baré,
Como las olas del mar
El color del ave y del pez,
La his­to­ria de Estre­lla­mar
Que que­ría des­cen­der
Y en la tie­rra caminar,” (…)

de un niño muy pobre y un mar muy rico,

Este que era un niño, éste que era el mar,
el niño era pobre, muy rico era el mar.
– Te daré mi manto, mi manto lunar.
– No conozco casa, no tengo lugar.

Y el mar des­cen­día con su manan­tial,
lo guar­daba todo, sin hallar qué dar.
– Te daré mi copa, mi copa auro­ral.
– No conozco mesa, no sé recordar.

y de un reloj, gordo y barri­gón, que hace tolón, tilín, talán…

“Este era un reloj
Que hacía tolón,
Como un gran señor
Sordo y barrigón.” (…)

Des­pués de escu­char todas las can­cio­nes de su mys­pace (¡me quedo con la bella “Este que era un niño”!) y nave­gar por su web, con los dibu­jos suti­les y soña­do­res de Sole, creo que este cd+libro tiene una pinta sen­ci­lla­mente estu­penda, un regalo para niños y, como toda la buena música infan­til, tam­bién para mayores.

August 23, 2010   2 Comments

Postales de verano

De vuelta en Madrid, repaso las fotos de los días de playa y des­co­ne­xión de la ciu­dad, recor­dando los momen­tos, las sen­sa­cio­nes, la risa de Lola.

Imá­ge­nes de Lola en el mar, bañán­dose en mis bra­zos, exci­tada y teme­rosa a la vez, de sus pies lle­nos de arena y de la cla­ri­dad azul de la piscina:

Tres días hicie­ron falta para con­se­guir que se bañara y cua­tro para que estre­nara los man­gui­tos… quizá por­que inten­tando ser res­pe­tuo­sos con su miedo y su firme deci­sión de que no se que­ría bañar, hemos ido muy poco a poco… y al final, hubo que lan­zarse y decir, ¡venga, al agua!, para oirla reir pocos segun­dos des­pués. Una sema­nita más de vaca­cio­nes y todos los mie­dos se habrían esfu­mado… ahora cuenta un poco men­ti­ro­si­lla “me he bañado solita en el mar… y me baño donde cubre”.

De peque­ñas amis­ta­des que sur­gie­ran por el camino y nue­vas experiencias:

De paseos por pue­blos baña­dos por la luz del sol:

Y por supuesto, de juego, bai­les y columpios:

Feliz verano para todos.

August 13, 2010   6 Comments

Más juegos de dedos: “Esta niña… y este niño”

He nave­gado mucho por Inter­net bus­cando jue­gos de dedos y la mayo­ría de los que me gus­tan están en inglés o ale­mán. La tra­duc­ción suele ser difí­cil por­que tie­nen rimas y jue­gos de pala­bras que es com­pli­cado man­te­ner al cam­biar de idioma.

Hoy os enseño mi pri­mera adap­ta­ción al espa­ñol de uno de ellos, “This Little Girl”. Lo aprendí a tra­vés de los vídeos de Dr. Jean, una edu­ca­dora ame­ri­cana que tiene una intere­sante reco­pi­la­ción de jue­gos de dedos publi­ca­dos en You­Tube. La tra­duc­ción es bas­tante fiel al ori­gi­nal, aun­que tiene alguna licen­cia… y hasta puede que se colara algún deseo sub­cons­ciente (y toda la noche seguida des­cansa…ejem).

El juego dice así:

Esta niña está lista
para irse a la cama (se enseña el dedo índice, movién­dolo)
su cabeza
apoya en la almohada (se abre la palma de la mano con­tra­rio y se apoya el índice en ella)
con la manta
muy bien se tapa (se cie­rra la mano sobre el dedo)
y toda la noche
seguida des­cansa (se mece la mano)

Sale el sol,
abre los ojos,
se quita la manta
y se levanta.
(se abre la mano y se levanta el dedo)
Desa yuna,
se lava los dien­tes,
(imi­ta­mos las accio­nes con el dedo, comiendo, cepi­llán­dole los dien­tes.…)
se viste
se peina.
¡Ya está lista para jugar
todo el día sin parar!
(move­mos el dedo como si estu­viera feliz y listo para jugar)

Se repite igual empe­zando con “Este niño” y rea­li­zando los mismo ges­tos con la mano contraria.

Para los que que­ráis apren­derlo en inglés, esta es la ver­sión original:

This little girl is
Ready for bed.
(Hold up index fin­ger and wig­gle.)
On the pillow
She lays her head.
(Open palm and lay fin­ger down.)
Wrap the covers
Around her tight.
(Wrap fist around fin­ger.)
That’s the way
She spends the night.
(Rock hand.)
Mor­ning comes,
She opens her eyes.
Off with a toss
The covers fly.
(Open fist.)
She jumps out of bed,
(Hold up fin­ger.)
Eats her break­fast,
(Pre­tend to feed fin­ger some food.)
And brus­hes her teeth. (
Pre­tend to brush teeth on fin­ger.)
She gets dres­sed and
(Pre­tend to dress fin­ger.)
Brus­hes her hair.
(Pre­tend to brush hair.)
Now she’s ready
And on her way,
(Dance fin­ger around.)
To work and play
At school all day.

This little boy… (Do simi­lar motions with the
oppo­site index finger.)

Y aquí está el vídeo demos­tra­tivo, esta vez con ayu­danta: una Lolita muy diver­tida que opina que lo que tiene que hacer la niña es… ¡ir al par­que, claro está!.

Si pre­fe­rís cam­biar­nos por Dr. Jean, podéis ver “This Little Girl” en acción en este vídeo.

August 10, 2010   No Comments

Pequeño azul y pequeño amarillo

Con­ti­nuando con el repaso por nues­tra biblio­teca, estas últi­mas sema­nas no puedo dejar de hablar de “Pequeño azul y pequeño ama­ri­llo”. Una joya de Leo Lionni (1910–1999) editada por Kalan­draka que le rega­la­ron a Lola por su cum­plea­ños (¡gra­cias chicas!).

Este fue el pri­mer cuento que creó e ilus­tró Leo Lionni, nada menos que en 1959, y sor­pren­den la vigen­cia y la fres­cura que sigue teniendo hoy en día.

Ade­más de pin­tor, escul­tor, ilus­tra­dor y crea­dor de cuen­tos infan­ti­les, Leo Lionni fue publi­cista y dise­ña­dor grá­fico, y esta faceta se nota espe­cial­mente en “Pequeño Azul y Pequeño Ama­ri­llo”. Con una téc­nica abs­tracta, uso del collage y una sen­ci­llez grá­fica tre­menda, Leo Lionni nos cuenta, a tra­vés de recor­tes irre­gu­la­res de papel de varios colo­res, la his­to­ria de los dos pro­ta­go­nis­tas, pequeño azul y pequeño ama­ri­llo, y cómo se vol­vie­ron ver­des. Parece men­tira la fuerza visual de estos sim­ples recor­tes de papel que son capa­ces de narrar una his­to­ria y con­ver­tirse en casas, mon­ta­ñas, cole­gios, túne­les y peque­ños que jue­gan y sien­ten. Resulta diver­tido saber que Leo Lionni creó este cuento durante un viaje en tren en el que empezó a jugar con peda­ci­tos de papel para entre­te­ner a sus nietos.

El texto es sen­ci­llo y bonito, y el libro es visual­mente una deli­cia. Los niños se iden­ti­fi­can con estos pro­ta­go­nis­tas, colo­res que cuando se mez­clan se trans­for­man, pero que son tam­bién niños como ellos, que viven en una casa con su papá y su mamá, que jue­gan, llo­ran y se abrazan. Lola ya se ha apren­dido muchas de las fra­ses y es diver­ti­dí­simo verla leerlo sola, con­tando dónde viven, bus­cando a pequeño ama­ri­llo, diciendo que se vol­vie­ron ver­des y que todos se abra­zan al final… pero a veces decide cam­biar el cuento y con­tar­nos la his­to­ria de pequeño marrón.

Pequeño azul y pequeño ama­ri­llo” marcó un antes y un des­pués en la lite­ra­tura infan­til y muy espe­cial­mente en el mundo de los álbu­mes ilus­tra­dos que en los años sesenta toda­vía estaba empe­zando. Leo Lionni escri­bió e ilus­tró muchos más títu­los, aun­que lamen­ta­ble­mente hay pocos tra­du­ci­dos al espa­ñol. En la biblio­teca hemos ojeado “Fre­de­rick”, una deli­ciosa vuelta de tuerca a la fábula de “La ciga­rra y la hor­miga”, donde por una vez la ocio­si­dad de la ciga­rra, en este caso, de un ratón con­tem­pla­tivo y poeta, se ve valo­rada por sus com­pa­ñe­ros tra­ba­ja­do­res incansables.

Esta es nues­tra par­ti­cu­lar ver­sión de este cuento. Como Leo Lionni con sus nie­tos, unos sim­ples peda­ci­tos de papel celo­fán y cha­rol han bas­tado para que Lola estu­viera entre­te­nida un buen rato, jugando a colo­car­los, creando mares, túne­les y casas y haciendo que se abra­za­ran para ver de qué color se vol­vían. Cuando incor­po­ra­mos la mesa de luz al juego toda­vía se emo­cionó más y acabó colo­cando a toda la fami­lia bien reco­gida den­tro de una casa, igual en sus pala­bras que la que le tra­je­ron los Reyes (¡cierto, los mis­mos colo­res de pared y tejado!), y aña­diendo un pañuelo den­tro con mucho cuidado.

Si no cono­cíais “Pequeño Azul y Pequeño Amarillo” y os habéis que­dado con ganas de saber más, os invito a leer la reseña que Mar­cela Carranza hace de este cuento y el espe­cial que escri­bió para la edi­to­rial Kalan­draka sobre este autor con motivo de su centenario.

August 7, 2010   No Comments

Nuestra cita musical: Al tun tun

“Al tun tun” es un grupo de música infan­til argen­tina, de esos que me encanta encon­trar nave­gando por Inter­net.  Los pri­me­ros com­pa­ses de una de sus can­cio­nes, “La Ballena Mag­da­lena”, fue­ron sufi­cien­tes para convencerme.

Fun­dado en 1999 por Débora Azar y Fer­nanda Massa, hoy ya son cua­tro los inte­gran­tes del grupo: Débora al frente de la com­po­si­ción, tecla­dos y voz, Cris­tina Coc­coli con la gui­ta­rra, vio­lín y voces, Fer­nanda Massa en los tecla­dos, flauta tra­ver­sera y voces y la última incor­po­ra­ción, el per­cu­sio­nista Matías Marro.

Defi­nen su música como música de peque­ños hecha a lo grande: “…lo que hace­mos noso­tros no es algo menor, no es un pro­yecto mínimo, es a lo grande. Esto quiere decir que tra­ba­ja­mos haciendo música para niños como los adul­tos gran­des que somos, con todo nues­tro cono­ci­miento, con toda nues­tra expe­rien­cia. Dar­les lo mejor que tene­mos es nues­tro com­pro­miso. Eso sig­ni­fica, tra­ba­jar “a lo grande”.

Sus can­cio­nes están pen­sa­das para los más chi­cos, niños por debajo de los ocho años y a dife­ren­cia de muchos otros gru­pos infan­ti­les, el reper­to­rio de “Al tun tun” está exclu­si­va­mente for­mado por temas de com­po­si­ción pro­pia, todos ellos letra y música obra de Débora Azar.

Las letras de Débora pre­ten­der ser peque­ñas poe­sías y están lle­nas de ima­gi­na­ción, humor, ale­gría y jue­gos de pala­bras. La música, como nos dicen en la des­crip­ción de su pri­mer disco tiene un sonido fresco y sin estri­den­cias. Can­cio­nes que da gusta oir por la riqueza de sus rit­mos, que van del swing al fol­klore lati­noa­me­ri­cano, y por sus dife­ren­tes sono­ri­da­des. De las can­cio­nes que se pue­den escu­char en su página web me ha encan­tado la his­to­ria del abue­lito a la que le va a cre­cer una barba llena de pelos, nubes y estre­llas de la can­ción “Bar­ba­blanca”, el men­saje de “Abran la son­risa, sin pedir per­miso, bai­len hasta que se rompa el piso”,  el ritmo engan­chante de “En mi casa tengo un pato” y por supuesto la diver­tida “La ballena Mag­da­lena”, chi­qui­grande, chiquinena.

Can­cio­nes que están reco­gi­das en sus dos dis­cos publi­ca­dos, “Musi­quita de colo­res” (2001) y “Abran la son­risa” (2006), y que son la base de sus espec­tácu­los, reci­ta­les para niños que acom­pa­ñan con una puesta en escena que juega con los ins­tru­men­tos, el uso de títe­res y otros ele­men­tos visuales.

Yo me quedo tara­reando la can­ción de la ballena a la que se le rom­pió la heladera.…

August 6, 2010   2 Comments

Vacaciones

Aun­que no he col­gado el car­tel de “cerrado por vaca­cio­nes”, estos días esta­mos un poco des­co­nec­ta­dos de Inter­net, des­can­sando junto a la playa y el mar… con una Lola locuela que corre­tea sin parar por todos lados, que nos hace reir con sus ocu­rren­cias — como cuando dijo al acer­carse por pri­mera vez al mar: “no me puedo bañar, tiene arena”-, que busca incan­sa­ble­mente par­ques y no per­dona un colum­pio y a la que le da mucho mucho res­peto el mar -¿será la única niña a la que le pasa esto?-.

Salu­dos con sabor a sal para todos los que me leéis. Per­do­nadme si no con­testo rápido vues­tros correos o comen­ta­rios, que como siem­pre os agra­dezco de cora­zón, y no publico todo lo que me gustaría.

July 29, 2010   No Comments

Lugares de juego: Isamu Noguchi

No es la pri­mera vez que en esta sec­ción habla­mos de la incur­sión de un artista en el diseño de espa­cios de juego. En este caso, se trata del japo­nés Isamu Nogu­chi, un artista poli­fa­cé­tico prin­ci­pal­mente cono­cido por su faceta como escul­tor y pai­sa­jista, pero que alcanzó tam­bién gran popu­la­ri­dad por su diseño de lám­pa­ras y muebles.

Nogu­chi se sen­tía atraído por el diseño de zonas de juego para niños, pero no tuvo suerte y vio sus pro­yec­tos recha­za­dos una y otra vez. Sus par­ques son espa­cios dife­ren­tes, donde la tie­rra toma for­mas orgá­ni­cas, escul­tu­ras sinuo­sas sir­ven de tobo­ga­nes y las for­mas abs­trac­tas y el mini­ma­lismo impreg­nan el espa­cio con un aire irreal.

Su pri­mer diseño, Play Moun­tain (1933), era una estruc­tura pira­midal con terra­zas, una pro­puesta que tra­ba­jaba la tie­rra como si de una escul­tura se tra­tara. Con­taba con un anfi­tea­tro, varias terra­zas, dos tobo­ga­nes, uno pequeño con agua para el verano y otro más grande para des­li­zarse en tri­neo durante el invierno. En pala­bras de Nogu­chi “Play Moun­tain fue el embrión del que nacie­ron todas mis ideas que rela­cio­nan la tie­rra y la escul­tura. Es el pro­ge­ni­tor de los par­ques infan­ti­les como pai­sa­jes escul­tu­ra­les.”

Wal­ker Art Cen­ter, Min­nea­po­lis, Minessota

El pro­yecto fue recha­zado por Robert Moses, comi­sio­nado de New York City Parks, que años más tarde tam­bién recha­za­ría el par­que dise­ñado para Nacio­nes Unidas.

Antes de empren­der el diseño de un nuevo par­que infan­til, Nogu­chi se orientó a su equi­pa­miento, ideando colum­pios y tobo­ga­nes que tam­poco lle­ga­ron a ver la luz más que en el cine (en la pelí­cula “La Diosa de la Danza”(“Down to Earth”) con una Rita Hay­worth con­ver­tida en musa). Les acha­ca­ron falta de segu­ri­dad, razón por la cual su siguiente pro­yecto, Con­tou­red Play­ground, se basaba en un juego de líneas sinuo­sas for­mado por las ondu­la­cio­nes de la tie­rra, a prueba de acci­den­tes. Los niños podían subir y bajar por las super­fi­cies cur­vas y había varias zonas de inte­rés, esca­lada, juego y agua en verano. El esta­llido de la Segunda Gue­rra Mun­dial acabó con este pro­yecto que nunca se llegó a realizar.

Nogu­chi lo vol­vió a inten­tar en 1951, con un pro­yecto en cola­bo­ra­ción con el arqui­tecto Julian Whittle­sey para el com­plejo de las Nacio­nes Uni­das en el East River de Nueva York. El apoyo de crí­ti­cos de arte y del Museum of Modern Art no fue sufi­ciente de nuevo para con­ven­cer al ayun­ta­miento. Las maque­tas nos mues­tran un esce­na­rio casi surrea­lista: hay zonas de esca­lada, aros de balon­cesto, un juego de pla­ta­for­mas trian­gu­la­res.… pero como Nogu­chi defen­dió en su día es prin­ci­pal­mente un espa­cio que se abre a los niños para que lo explo­ren libre­mente, sin decir­les lo que tie­nen que hacer.

El último intento de cons­truir un par­que de jue­gos en Nueva York fue una cola­bo­ra­ción con el arqui­tecto Louis Kahn para un pro­yecto de gran enver­ga­dura en River­side Drive Park (1961–66), y que fue recha­zado por el ayun­ta­miento tras cinco rediseños.

Nogu­chi sólo vió dos de sus par­ques infan­ti­les lle­vado a la reali­dad, Plays­ca­pes en Pied­mont Park, Atlanta, Geor­gia (1975–76) y Kodomo No Kuni (1965–66), cerca de Tokyo, en cola­bo­ra­ción con Yos­hio Otani.

Pied­mont Park, Atlanta

Su último pro­yecto, que ter­minó poco antes de morir,  fue un gigan­tesco diseño para el Moere Numa Park en Sap­poro, Japón. En Moere Numa Park, abierto al público en el 2005,  se pue­den ver muchos de los sue­ños que Nogu­chi vio recha­za­dos durante su vida: su pri­mera Play­moun­tain, su equi­pa­miento de jue­gos para par­ques infan­ti­les, sus tobo­ga­nes escul­tó­ri­cos, el Aqua Plaza para jugar con el agua…

Un par­que, sin duda, que merece la pena visitar:

Fotos de Ping­Mag

July 23, 2010   2 Comments

Más juegos de dedos: Bongi bongi

Bongi-bongi” es un juego que, como el pri­mero con el que abrí esta sec­ción, aprendí de la mano de Inés Gámez, maes­tra wal­dorf. Su ori­gen es ale­mán, donde se llama “wumsti-wumsti” y forma parte de la reco­pi­la­ción de jue­gos de dedos de Wilma Ellersiek.

Los pul­ga­res son los acto­res prin­ci­pa­les de este juego, acom­pa­ña­dos de un texto sin sen­tido, que juega con la sono­ri­dad y la repetición:

Bongi, bongi
buli, buli, buli, ¡bob!

Bongi, bongi
buli, buli, buli, ¡huob!

Bongi, bongi,  bongi, bongi
buli, buli, buli, ¡bab!

Bongi, bongi
buli, buli, buli, ¡huab!

Según nos contó Inés, el movi­miento del pul­gar reper­cute fuer­te­mente en el cen­tro cere­bral corres­pon­diente al habla, de forma que este juego apoya su desarrollo.

Expli­car los movi­mien­tos sería un poco largo y pesado, así que lo mejor, como siem­pre, es ver el vídeo para apren­derlo y de paso ver a la peque comiendo un trozo de man­zana y son­riendo divertida.

July 20, 2010   No Comments